CÓMO SE HIZO "TURISTAS"
Notas de producción ©
2006
Filmax
1. El proyecto
“Turistas” gira alrededor de
la inquietante historia de terror que sufre un grupo de turistas
estadounidenses cuyo sentido de la tranquilidad y la seguridad
es quizá demasiado holgado cuando deciden emprender una aventura
en el exótico Brasil. El director John Stockwell experimentó de
primera mano este tipo de despertar a los potenciales peligros
de viajar tras filmar su última película, “Inmersión letal”. Su
aventura en el norte de Perú “pasó de ser una impresionante y
culturalmente enriquecedora expedición, a una experiencia casi
mortal cuando un grupo de chicos de 13 años con pistolas me
robaron y dispararon”, recuerda. La experiencia le dejó
temblando y cuando leyó el guión de “Turistas”, su reacción fue
inmediata. “Después de lo que experimenté, la historia tenía
realmente mucho que ver conmigo”, comenta. “Hay algo de
universal en esa idea de no tener miedo, al estilo de las guías
“lonely planet”, de viajeros que se apartan del camino fácil y
corriente, siguiendo un más que esperado viaje que acabará por
descarrilarse. Seguir ese tipo de viaje es una fantasía para
muchas personas, pero está demostrado que la realidad puede
convertirse en algo totalmente diferente”. La película empieza
con un grupo de extranjeros sin mucha relación entre ellos que
van a parar a un apretado autobús que transporta tanto a
turistas como a autóctonos. Entre el grupo de estadounidenses se
encuentran los hermanos Alex y Bea, interpretados por Josh
Duhamel y Olivia Wilde. Stockwell ve a Alex como “el tipo de
chico que pediría una coca-cola y una hamburguesa en el mejor
restaurante de Brasil. Probablemente, no ha estado nunca fuera
de los Estados Unidos. Y si lo ha estado, ha sido en Cancún.
Tiene una buena condición física, es listo y muy cauto, y se
cree todo lo que oye sobre los peligros que pueden encontrar los
norteamericanos en todo el mundo”.
“Alex es un
estadounidense paranoico que se ve en una situación donde sus
peores miedos cobran vida”, dice Duhamel. Como a Stockwell, a
Duhamel le interesaron los giros del guión, pero también algunos
de los temas más oscuros presentes en la historia. “Tiene algo
de valentía, de vivir al límite, y simplemente me motivó”,
confiesa el actor. “Siempre había querido formar parte de una
película que tratara de la supervivencia en situaciones
difíciles, el tipo de película dónde todo lo que puedes hacer es
seguir adelante, no importa lo dolorosas o terroríficas que sean
las circunstancias”.
Duhamel, dice
el director, no tuvo que buscar mucho para encontrar esa fuerza
inherente del personaje. “Hay muchos puntos en común entre Josh
y el personaje que interpreta en ‘Turistas’”, afirma Stockwell.
“Josh creció en Dakota del Norte, no ha pasado mucho tiempo
fuera de EEUU y, en general, es un chico cauto y prudente; pero
es, a la vez, un muchacho con un buen físico y el tipo de
persona que querrías cubriéndote las espaldas si tuvieras que
luchar por tu vida en la selva brasileña”. Su compañera de
reparto, Olivia Wilde, añade: “el saber reírse de sí mismo y su
entrega física siempre hacen que sus escenas sean de lo más
excitantes y llenas de matices”.
Más jóvenes y
libres que sus padres, Bea y su mejor amiga Amy están viviendo
los mejores momentos de sus vidas en estas vacaciones. “Bea y
Amy están abiertas a cualquier aventura, siempre intentando
buscar los rincones más oscuros e inexplorados”, explica
Stockwell. “Siempre han soñado con ir al exótico Brasil, con sus
preciosas playas, gente, música y comida. Están abiertas a
cualquier aventura”.
Olivia Wilde,
quien se dio a conocer por ser la pretendida de Mischa Barton en
“The O.C.”, interpreta a la ingenua y despreocupada hermana de
Alex. “Bea es una chica de pueblo de 17 años que ha pasado la
vida soñando con viajar para fotografiar otras culturas”,
explica Wilde. “Quiere montar en autobús, dormir en albergues,
beber el agua local y bailar con los autóctonos. Nunca ha tomado
muchos riesgos, y ésta es su oportunidad de relajarse y ser
libre”. Quiere a su mejor amiga Amy, a la que conoce desde la
infancia, como a una hermana. ¡Lo hacen todo juntas! Me encanta
ese sentido de familiaridad que existe entre los tres personajes
estadounidenses, Alex, Bea y Amy. Provienen de algún lugar
pequeño y seguro, y harían cualquier cosa los unos por los
otros”.
“Olivia Wilde
fue la revelación de la película”, dice Stockwell. “Como su
personaje, inicialmente parece callada y tímida, pero sólo es
una tapadera para su salvaje y voraz apetito por vivir”.
Wilde se
embarcó en el proyecto nada mas leer el guión. “Nunca había
leído nada tan ambientado en la playa, a la vez, bañado de con
un color tan sexy”, recuerda la actriz. “Era excitante, tenso y
divertido. Me acurruqué inmediatamente en mi sofá, mordiéndome
las uñas, pasando las hojas como loca. La mayoría de nosotros
hemos tenido la experiencia de ser un viajero ignorante sin un
sentido real de la inmensa diferencia entre la cultura
extranjera y la nuestra. Siempre existe ese miedo a lo
desconocido”.
Al comenzar
su viaje, Bea y Amy aseguran a Alex que están en el paraíso.
¿Qué podría ir mal? “Bea es siempre la optimista de la familia”,
dice Wilde. “Alex odia la manera en que el conductor de autobús
toma las curvas, mientras que Bea prefiere confiar, reclinar su
asiento y disfrutar de la aventura. Siempre parece tranquila y
segura de que todo va a salir bien hasta que, por supuesto, las
circunstancias toman un giro espeluznante”.
Los temores
de Alex se vuelven realidad cuando el conductor pierde el
control y los pasajeros apenas tienen tiempo de salvarse antes
de caer por un acantilado. Bea no tardará en romper
inadvertidamente el tabú y fotografía a un niño brasileño, lo
cual provoca la ira de los autóctonos que iban en el autobús.
Una turista
ayuda a calmar los ánimos. Es Pru, interpretada por Melissa
George. “Yo hago el papel de una de una australiana muy joven y
muy bronceada que se encuentra con estos otros turistas en el
autobús”, dice George. “Mi personaje también habla portugués,
así que puede explicar a los otros turistas que se han
dispersado historias de niños secuestrados y vejados por
estadounidenses; así que no es una buena idea tomar fotos de
niños. Por supuesto, los otros no lo sabían, ni tenían por qué
saberlo”.
Para
interpretar convincentemente a una experimentada joven turista
con facilidad para los idiomas, Melissa George recibió un curso
intensivo de portugués y consiguió el nivel de conversación en
sólo unas pocas semanas de clases. “Melissa era, entre los
actores, la que más había viajado”, recuerda Stockwell. “Se
convirtió no sólo en una de mis actrices, sino también en mi
traductora personal”.
Su grupo
incluirá en poco tiempo a un par de jóvenes británicos –Finn y
Liam (Desmond Askew y Max Brown), ambos ansiosos por conocer a
tantas bellas brasileñas como puedan. Sus súplicas son atendidas
cuando el grupo decide bajar a la playa a buscar un bar del que
habían oído hablar, en lugar de esperar al siguiente autobús con
aquellos paisanos algo hostiles. “Creen que podrán simplemente
escalar la colina a tiempo para el siguiente autobús”, dice
George. “Después de todo, están en el paraíso. Ésta parece justo
el tipo de aventura que han venido a buscar a Brasil. En ningún
momento se les ocurre que no todo podría salir del todo bien al
final”.
El bar es
todo lo que esperaban y más –bebidas exóticas, gente guapa
bailando y divirtiéndose en la noche. En un momento dado, unos
despreocupados Alex y Bea discuten sobre si el hielo del lugar
puede provocarles disentería, como si eso fuera lo peor que
pudiera pasarles. “Es un momento típico de discusión entre
hermanos”, dice Wilde. “Son los auténticos americanos ‘guiris’.
Me da la risa cada vez que lo veo. En la vida real, yo crecí
entre constantes viajes, y mi padre es europeo, así que hacer un
papel tan ‘americano’ fue divertido”.
A medida que
se hace más y más tarde, empiezan a sentirse cansados, y
entonces todo se vuelve negro, hasta que despiertan –solos en la
playa, sin su dinero, pasaportes ni posesiones, y con dos
turistas que conocieron en el bar también desaparecidos.
“Quería explorar un mundo que podía ir bien y luego ir mal en un
milisegundo”, comenta Stockwell. “Un mundo donde no hubiera
opción ni de llamar a la policía ni de ir a la embajada
estadounidense. Estaba interesado en examinar los miedos de los
norteamericanos al viajar al extranjero y cómo un impulsivo
sentimiento juvenil de invulnerabilidad podía, con un movimiento
en falso o escogiendo mal, conducirles a una situación de
peligro para sus vidas que no se resuelve con una llamada a casa
de los padres”.
El grupo
encuentra el camino al pueblo y las cosas empiezan a ir de mal
en peor cuando Alex ve a un niño autóctono con su gorra en la
cabeza. Reina el caos, y la repentina aparición de Doido (Raul
Guterres), un adolescente brasileño que se hizo amigo de Bea en
la fiesta, parece ser la mejor posibilidad de escapatoria. “La
situación es totalmente desconocida para ellos, y todo el mundo
parece tan hostil que se sienten aliviados cuando ven a Doido”,
dice Beau Garrett, la actriz que encarna a a Amy. “Confían en él
plenamente, y le creen cuando dice que tiene una casa segura en
la selva donde podrán esconderse. No tienen ni idea del lío en
el que están metidos; simplemente, es inconcebible para ellos
que algo no pueda acabar bien al final”.
Hay gente que
trabaja en el poblado –hombres malos con oscuros negocios, cuyas
intenciones sobrepasan cualquier suposición de los turistas.
Pero sus formas son de lo más brutales, y no les gustan nada los
turistas. “La histeria colectiva ha hecho mella entre esos
lugareños por los supuestos secuestros de sus niños”, dice
Melissa George. “Para ellos, todos los estadounidenses, todos
los turistas, deberían ser sospechosos de esos crímenes, de los
que ninguno de ellos tiene información de primera mano, pero que
sienten que es una gran injusticia cometida contra ellos.
Nuestro grupo simplemente no tiene ni idea de dónde se ha
metido”.
“Son personas
con una perspectiva diferente que creen que merecen desquitarse
tomando a los visitantes como cabeza de turco”, cuenta Duhamel.
“Las cuestiones sociales y políticas subyacentes de esta
historia son actuales, y ésta es una película dura que no se
aparta de la brutal realidad de lo que estos turistas sufren
simplemente por ser ingenuos y estar en el lugar equivocado en
el peor momento”.
Su nuevo
amigo les adentra en la frondosa jungla, donde serán testigos de
imágenes de otro mundo, que quitan la respiración –como cuevas
naturales subterráneas y altísimos bosques rebosantes de fauna
exótica –pero cuanto más se alejan de los peligros inmediatos de
la población, más se lo hacen de cualquier esperanza de rescate.
“Alex no quiere seguirle y sospecha inmediatamente, pero sin
embajada, sin documento de identidad y sin esperanzas, no tienen
muchas opciones”, explica Duhamel.
“La película
explora lo que significa estar fuera de lugar”, dice Wilde. “y
cómo aprendemos a fiarnos de gente que no conocemos. La historia
debería hacer que la gente reflexionara sobre las consecuencias
de sus acciones cuando viaja, y sobre las acciones de nuestros
países de origen, de las que podemos no saber nada”. Es también
una historia acerca de la supervivencia ante barreras imposibles
y de hasta dónde podemos llegar para proteger a la gente que
queremos.
Y una vez
llegan a la tan esperada seguridad de la casa, la cruda verdad
acerca de su situación les toca de lleno –ninguno logrará salir
vivo de la jungla. “Bea ha estado siempre protegida por Alex,
pero al final de la película se ve obligada a defenderse por sí
misma para intentar salvarse”, comenta Wilde. “Se vuelve fría,
pero a la vez tiene un aprecio por la vida que pocos de su edad
podrían tener. Es frágil y está traumatizada, pero al mismo
tiempo tiene que intentar sobrevivir a una pesadilla que la
mayoría apenas podría imaginar”.
Stockwell
empezó su carrera como actor, apareciendo en películas como
“Christine”, de John Carpenter, o “Top Gun, ídolos del aire”,
antes de dirigir películas como “En el filo de las olas” e
“Inmersión letal”. “Turistas” representa su primera incursión en
el cine de temática más madura. “Tenía mucho interés en
desarrollar una historia muy real, estremecedora y perturbadora
sobre un viaje que acaba mal”, aclara el director, “un filme que
provocara todos los miedos acerca de lo que pasa cuando dejas la
seguridad de los Estados Unidos. Quería hacer un thriller
paranoico con momentos de horror absoluto que, como espectador,
te llevaras contigo. Es lo de menos si el miedo está basado en
la realidad o es totalmente inventado. El miedo es muy real, y,
sin duda, “Turistas” lo lleva al límite”.
“Ésta no es
una película apta para cardíacos”, añade Duhamel. “Es bella,
sensual y sorprendentemente divertida, pero es a la vez
dolorosa, provoca miedo y es difícil de ver en algunos momentos.
Sin duda, te lleva hasta el límite”.
2.
El rodaje en Brasil
>>
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Turistas" - Copyright © 2006 Fox Atomic, 2929
Productions, Stone Village Pictures y BoZ Productions.
Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Turistas"
Añade "Turistas" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Turistas" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Turistas" a un amigo
|