CÓMO SE HIZO "HALF NELSON"
Notas de producción ©
2006
Manga
Films
"Half Nelson", cuyas interpretaciones han llegado a considerarse
absorbentes, brillantemente sugestivas, y del todo
sorprendentes, es un drama contenido, elegante y honesto sobre
un maestro desilusionado y autodestructivo cuya relación con una
estudiante precoz le inspira para retomar el rumbo de su vida
errante. Protagonizan la cinta el incomparable Ryan Gosling
dando vida a un joven atenazado por las conflictivas y opuestas
fuerzas del idealismo y el cinismo, y Shareeka Epps, toda un
descubrimiento entre las actrices adolescentes de nuestros días,
encarnando a su pragmática pero optimista alumna. Coronando este
estallido de emocionante talento joven está el director y
guionista Ryan Fleck y la productora y coguionista Anna Boden,
realizadores que nos transportan al tenso paisaje urbano que
actúa como marco para esta historia cargada de emociones,
provocativa y actual acerca de la amistad y de la aún posible
redención en un mundo que no perdona. En el lenguaje de Ia lucha
libre, un “Half-Nelson” es una llave inmovilizante de la que no
es fácil, sino imposible, librarse. Fleck y Boden han entendido
el título como una metáfora referida al hecho de hallarse
estancado en una situación nada agradable, que es donde
precisamente sitúan a su personaje, Dan Dunne (Gosling) cuando
el film se inicia. Dunne es un profesor de historia carismático
y brillante con capacidad para transformar las vidas de sus
alumnos adolescentes. Pese a que su escuela se halla en un
desolado lugar de Brooklyn, donde todo es triste y deprimente,
la clase de Dunne es como un oasis ilustrado. Cuando imparte
clase, se muestra animado, brillante, fuerte y con pleno
control. Pero la vida personal de Dunne se precipita hacia la
tragedia. El asfixiante “Half-Nelson” del que no puede escaparse
es su adicción a la droga. Al canto de sirena, la pipa de crack
le ayuda a olvidar las terribles verdaderas que le obsesionan a
diario: Que los ideales mueren, que en la vida hay más
cul-de-sacs que puertas abiertas, y que la recuperación siempre
está ahí saludando, pero nunca se deja coger del todo.
Sin embargo, Half Nelson no
es una historia acerca de la adicción. La película más bien
explora temas filosóficos y políticos de carácter universal,
como la importancia del idealismo y la caída del sueño liberal.
Los personajes descubren, y nosotros viéndoles a ellos, que la
gente puede triunfar donde los movimientos fracasan.
Tras pasar por la Escuela de
cine de la Universidad de Nueva York, Fleck y Boden estaban
ansiosos por comenzar su primer proyecto cinematográfico.
Escribieron Half Nelson a principios de 2002. Disponiendo de
poco dinero y recursos para producir la película, decidieron
reformar la historia hasta reducirla a un guión corto con rodaje
en soporte digital, contando con amigos y chicos locales para
integrar el equipo técnico y el reparto. Half Nelson fue
rebautizada como Gowanus, Brooklyn, como el vecindario del
Brooklyn industrial donde vivían en aquel momento. El corto
devino un debut impresionante para los jóvenes cineastas,
quienes se hicieron acreedores del Gran premio del jurado en el
Festival de Sundance de 2004.
Animados para afrontar el
futuro por lo que se refiere a su largometraje, Fleck y Boden
pasaron el guión a Ryan Gosling, protagonista de El creyente
(The Believer, 2001) y de El diario de Noa (The Notebook, 2004),
con la esperanza de que encarnara a Dan Dunne, el profesor de un
instituto en pleno Brooklyn, brillante e idealista, aunque con
graves problemas. Fleck sabía que Gosling encajaba a la
perfección en el papel de Dunne, pese a ser mucho más joven que
el personaje que inicialmente había escrito. “Tiene una enorme
intensidad con potencia para estallar en cualquier momento, lo
que era emocionante de ver” —recuerda Fleck. Él y Boden se
encontraron con Gosling, a quien Time Out New York describió
como “uno de los actores con menos de 30 años de mayor talento.”
Cuando discutieron el proyecto, se hizo meridianamente claro que
Gosling, quien gravita en torno a papeles desafiantes, sentía
una identificación inmediata con el material. “Simplemente, se
lo apropió” —recuerda Boden.
Gosling se trasladó a Nueva
York más de un mes antes de que se iniciara el rodaje y se
sumergió en la vida de su personaje. Gosling vivió en un pequeño
apartamento realquilado en la sección Fort Greene de Brooklyn e
invirtió tiempo en la clase de un instituto, y para preparar el
papel se convirtió en la sombra de David Easton, profesor de 8º
grado. Easton enseñaba con el tipo de pasión que Gosling
esperaba captar para su personaje; observar aquella clase fue de
mucha mayor utilidad que lo que Gosling había esperado.
El encuentro entre Gosling y
Easton fue también afortunado por otro motivo. “Ryan (Gosling)
me dijo que nos encontráramos en la escuela” —comenta Boden—.
“Así que cuando fui a la clase, vi a Ryan avanzar para abrirme
la puerta. Solo que Ryan estaba sentado al fondo de la clase!
Resulta que Easton era la mismísima imagen de Ryan.” Como
todavía se estaba buscando a alguien que encarnara al hermano de
Dan Dunne, Fleck y Boden muy satisfechos incluyeron a Easton en
el reparto para ese papel.
La fascinación que Dunne
siente por la dialéctica de Hegel —un tema que trata
repetidamente en su clase— la inspiró el padre de Fleck, un
ingeniero de tráfico para la ciudad de San Francisco. “Mi padre
ha creado un website, www.dialectics4kids.com, que resulta
bastante sorprendente” —explica Fleck—. “Mucho del material de
la película se tomó directamente de su site.” Sintiendo
curiosidad por la dialéctica, Gosling empleó varias horas al
teléfono discutiendo filosofía con el padre del director. “Tras
esa conversación, Ryan se sintió desbordado. Dijo que sólo había
arañado la superficie y que quería aprender más” —informa
Fleck—. “Lo mejor de Ryan es que no cesa de profundizar y
profundizar. Le embarga un inmenso deseo de aprender y crecer”.
El otro papel esencial en
Half Nelson es Drey (abreviación de Audrey), la remarcable niña
que hace que el personaje de Gosling la atienda y, con ello,
también acabe por cuidarse él mismo. Drey tenía que ser sabia e
ingenua al tiempo, todo un desafío para una actriz que empieza.
Mientras se ocupaban del reparto de su película, los
realizadores recurrieron nuevamente a Shareeka Epps, quien ya
había encarnado el papel en Gowanus, Brooklyn (2004). Mientras
realizaban el corto, Fleck y Boden habían visitado escuelas de
arte dramático locales, e invitaron a los estudiantes a que
asistieran a sus audiciones de puertas abiertas. “Hubo una chica
que despuntó por encima de los demás” —recuerda Boden—. “Tenía
un aspecto magnífico y no se comportaba como los demás actores
infantiles. Era una chica corriente con una gran mezcla de
inocencia y sabiduría de las calles”.
Los realizadores estuvieron
ensayando mucho con Gosling y Epps. “Más que leer el guión, creo
que lo más importante era que se conocieran mutuamente.
Estuvimos pasando el tiempo durante un largo periodo, yendo a
lugares divertidos como el Salón de la Ciencia de Nueva York,
permitiendo que Ryan y Shareeka lograran desarrollar una
relación propia” —recuerda Fleck. Lo que hace que funcione su
amistad tan poco usual, es la increíble química que se produce
entre ambos. Gosling llena la pantalla con su extraordinaria
inteligencia, talento, y rapidez, mientras Epps logra hacer
notar su presencia con intensidad impresionante y una madurez
superior a la edad que tiene. Tan sólo la especie de piruleta
que le acompaña como si de un manto protector se tratara, nos
recuerda que todavía es una cría. Pero va a dejar de ser una
niña ya para siempre. Para Drey, es tiempo de tomar decisiones
importantes sobre la dirección en que su vida debe ir.
Un tercer personaje
importante en Half Nelson es Frank, un camello astuto y exitoso
que se preocupa por Drey porque es responsable de que su hermano
mayor esté en prisión. Frank, encarnado con gran autoridad y
encanto por Anthony Mackie, es la cara opuesta a la de Dan
Dunne. Posee toda la lucidez de la que carece el personaje
conflictivo de Gosling, pero no tiene ninguno de los ideales de
éste. El sendero que muestra a Drey —un atajo hacia el dinero y
la independencia, aunque como traficante— posee un atractivo
innegable.
El hecho de que no haya
opciones ni respuestas sencillas para ninguno de los personajes
es prueba de la habilidad del director, Ryan Fleck, para
impregnar su film con veracidad, complejidad, y moral cambiante.
Los personajes tienen tres dimensiones, con sus historias, y sus
situaciones poseen la autenticidad de la vida. De hecho, Fleck
evita la tendencia del típico graduado de una escuela de cine de
reflejar la vida como filtrada a través de las películas, por
medio de técnicas de inspiración cinematográfica y ostentosas.
En lugar de ello, se atreve con un film que mira frontalmente la
vida misma de modo ultrarrealista, fundamentándose en la
interpretación, captando todos los detalles de la existencia en
un vecindario deteriorado de Brooklyn. Un lugar donde jamás
puede darse por seguro que hay un futuro. El director de
fotografía Andrij Parekh comparte la vision de Fleck al rodar en
un estilo íntimo y penetrante. Pese al hecho de que Nueva York
es una de las ciudades donde se ha rodado más en el mundo, el
paisaje del Brooklyn, con sus edificios bajos y espacios
abiertos, se presenta nuevo e inusual en el cine.
A medio proceso de la
escritura del guión, un amigo de los realizadores llamó la
atención de éstos sobre la música de la célebre banda
independiente de rock, Broken Social Scene. “En realidad,
ciertas escenas se inspiraron por acción de su música” —admite
Boden—. “Decidimos escucharla en el plató para que contribuyera
al establecimiento de cierto estado de ánimo.” En la
postproducción, Fleck y Boden, ésta última asimismo montadora de
"Half Nelson", también emplearon la música de la banda a lo
largo de todo el film, y eso aun dudando si podrían usarla en la
versión definitiva. “Finalmente, incorporamos la banda en una
primera versión montada y, por fortuna para nosotros, ¡les
encantó! —comenta Fleck.
"Half Nelson" es un film
ambicioso que aborda la historia, la política, la filosofía, la
psicología, y temas concernientes a la moralidad actual con una
pasión y fiera inteligencia propias de jóvenes. Los jóvenes y
dinámicos realizadores Fleck y Boden, y el deslumbrante talento
joven de Gosling y Epps han hecho posible un film que restituye,
tanto en sus personajes como en el público asistente, la
esperanza y la fe en los hombres. Como Dan Dunne descubre al
establecer un lazo con su alumna, es posible cambiar el mundo,
persona a persona.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Half Nelson" - Copyright © 2006
Thinkfilm, Hunting Lane Films, Silverwood Films, Original Media y Journeyman Pictures. Distribuida en España por Manga Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Half Nelson"
Añade "Half Nelson" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Half Nelson" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Half Nelson" a un amigo
|