CÓMO SE HIZO "DIARIO DE UN
ESCÁNDALO"
Notas de producción ©
2006
Hispano Foxfilm
1. El proyecto
En esta edad de soledad, aislamiento y ausencia de relación,
vivimos en ciudades que acogen a millones de personas pero
todos, en un momento o en otro, ansiamos compañerismo, añoramos
la presencia de alguien a quien recurrir y con el que
relacionarnos en algún nivel... en cualquier nivel. Éste es el
sentimiento universal que transmite la novela de Zoë Heller,
publicada en 2001, Diario de un Escándalo, una historia de
suspense, soledad y obsesión, que el lector no puede soltar una
vez abierta, y que llega, con idénticas dosis de humor negro y
realismo, hasta el sombrío centro del ansia humana de
relacionarse. Los lectores sintieron la atracción de las
revelaciones de Barbara Covett, cáusticamente divertidas aunque,
al cabo, engañosas, sobre lo que puede denominarse su amistad
con su compañera de claustro, Sheba Hart. Entre el
peligrosamente impensado amorío de Sheba con un alumno y las
propias “maquinaciones” y el plan oculto de Barbara, lo que
podría haber sido meramente un estudio de personajes se
desarrolla más bien como un emocionante misterio. El libro
acabaría logrando no sólo grandes alabanzas sino numerosos
premios y amplio reconocimiento; entre ellos, su inclusión en la
lista final de aspirantes al ansiado premio Man Booker de
literatura inglesa.
Los derechos fueron
rápidamente adquiridos por los destacados productores Scott
Rudin y Robert Fox, quienes también han adquirido recientemente
para llevarla a la pantalla Las Horas, la adorada novela de
Michael Cunningham, cuya acción se desarrolla en numerosos
planos. Rudin ya había firmado un contrato con el destacado
autor teatral y guionista Patrick Marber para que éste se
encargara de la adaptación, sabiendo que crearía un brillante
guión.
Cuando el famoso director de
cine y teatro Richard Eyre fue sondeado por Rudin y Fox sobre la
posibilidad de dirigir la versión cinematográfica de DIARIO DE
UN ESCÁNDALO, él, como tanto otros, ya había leído el libro. A
Eyre le había parecido a la vez, divertido, emocionante y
bellamente observado, precisamente el tipo de material que le
intriga. Afirma Eyre: “Lo vi como un relato de amistades e
intoxicaciones sexuales. Es verdaderamente una historia de dos
obsesiones, de dos mujeres atrapadas por sus propias pasiones,
autodestructivas e incontrolables”.
Eyre y Rudin habían
colaborado anteriormente con gran éxito con Judi Dench en la
aplaudida IRIS, película que trata de la extraordinaria historia
de amor que llenó las vidas de la brillante autora Iris Murdoch
y su adorado esposo, John Bayley, así como en la producción
escénica, alabada por la crítica, Amy’s View. IRIS ganó un
Oscar® y un Globo de Oro ® para Jim Broadbent, además de sendas
candidaturas a idénticos galardones para Dench y Kate Winslet. A
continuación, Eyre dirigió BELLEZA PROHIBIDA, una tragicomedia
ambientada en la escena londinense del siglo XVII, que fue muy
bien recibida por la crítica, pero desde entonces ha vuelto al
teatro dirigiendo dos producciones tan enormemente exitosas como
diametralmente opuestas: la nueva versión escénica musical de
Mary Poppins, en Londres y el Broadway, y su novedosa adaptación
del drama clásico de Henrik Ibsen Hedda Gabler, en el West End
de Londres.
“Acababa de tocar los dos
palos opuestos del espectro teatral – por lo que regresar a la
realización cinematográfica con un proyecto de las fantásticas
credenciales de DIARIO DE UN ESCÁNDALO era irresistible”,
comenta.
La adaptación de Marber sería
todo un reto, puesto que la novela de Heller había sido escrita
como una serie de anotaciones muy subjetivas de dietario de
Barbara Covett, que él convirtió magistralmente en entradas de
diario, revelando lentamente a través de sus palabras, indignas
de confianza, la profundidad de sus engaños y manipulaciones en
lo que se refería a Sheba Hart. Pero, basándose en el conjunto
de las obras anteriores de Marber, no había duda de que estaba a
la altura del encargo. Ha adquirido recientemente notoriedad
como autor de la obra Closer, una mirada tenebrosamente
divertida sobre las realidades del amor y el deseo con la que
obtuvo los premios Olivier, el del Evening Standard y los de los
Círculos de Críticos de Londres y Nueva York a la Mejor Obra,
antes de escribir la adaptación de la aplaudida película basada
en ella.
Ahora, Marber tenía que dar
con una forma de convertir el distintivamente literario enfoque
que Zoë Heller hace de la historia de Barbara y Sheba en algo
mucho más dinámico, inmediato y cinematográfico.
“Escribir este guión me
resultó muy difícil”, reconoce Marber, “pero Scott Rudin me
ayudó mucho, prestándome su impulso en cada borrador. La novela
es tan rica y expansiva que la dificultad consistía en hallar
una forma de aglutinar todo esto en el argumento”.
Esa esencia, a la vez cómica
y observadora, fue la clave de lo que Marber esperaba crear en
escenas de diálogo ingenioso, tenso y revelador. Labró el
argumento alrededor del tema más destacado y apremiante del
libro: el aplastante aislamiento que causa tanta devastación en
la vida moderna y que es la ruina definitiva de Barbara Covett.
“Espero que la película diga algo acerca de una clase particular
de soledad moderna, la desesperación que uno puede experimentar
incluso en una ciudad de millones de habitantes y que creo que
todos sentimos ocasionalmente”, dice.
Para Heller, la de Marber era
una elección inspirada para intentar la hazaña. “Con Patrick
Marber tuve la sensación de haber conseguido los servicios del
guionista más interesante e inteligente que era posible”,
comenta. “Era capaz de tomar lo que yo había escrito y
transformarlo en algo nuevo. Ha realizado una excelente labor
convirtiéndolo en algo que realmente funciona en la pantalla. Me
gusta pensar que mi libro es de los que se leen de un tirón,
pero él ha mejorado la emoción y el suspense del libro, todo lo
cual es para bien”.
Marber comenzó examinando a
los dos principales personajes de la historia, empezando por
Barbara, la inolvidable narradora que llega a ser depositaria de
secretos corrosivos acerca de su nueva “amiga íntima”, Sheba
Hart. Dice Marber: “Pensé que Zoë había realizado un trabajo tan
brillante que todo él estaba esperándome en el libro. He sido
muy fiel a lo que Zoë había escrito acerca de Barbara. Lo que es
verdaderamente distinto en la novela es que Barbara cuenta la
historia desde su punto de vista, por lo que mi trabajo
consistía en tratar de aportar un contrapeso más objetivo a su
personalidad, pero manteniendo al mismo tiempo su forma de ser,
esa figura intratable, divertida y a veces estoica. No le
aguanta a nadie una tontería pero también tiene un corazón
doliente, vulnerable y que late, y es alguien que nunca ha
conocido el amor. Todo lo que hace es producto de su desesperada
soledad y, sin embargo, al mismo tiempo, es un monstruo. Siempre
me he sentido atraído por los personajes que amamos y
despreciamos simultáneamente, y Barbara inspira ambas
reacciones”.
Marber sintió un conflicto
similarmente vigorizante ante el personaje de Sheba. “Le di a
Sheba unos antecedentes ligeramente más excéntricos y bohemios
que los que tiene en el libro, pero su vulnerabilidad y sus
complicados sentimientos permanecen sin cambios”, observa.
Al acabar de leer el guión
finalizado, Richard Eyre quedó impresionado por la habilidad de
Marber al trasladar el relato de la sutileza del papel impreso a
la mayor escala de la gran pantalla, convirtiendo las entradas
del dietario de Barbara en escenas palpablemente reales.
“Resultaba especialmente maravillosa la forma como fue capaz de
mantener la narrativa dentro del punto de vista de Barbara,
aunque con un mínimo de voz de fondo, evitando los peligros de
la implacable narradora”, comenta el director.
Igualmente importante para
Eyre era el honrado tratamiento que el guión hace de la noción,
tan corriente como indudablemente controvertida, de una
profesora casada y madura envuelta en un apasionado idilio con
un alumno menor de edad. “Era importante que la relación entre
Sheba y Steven fuera presentada de forma verdadera; quiero decir
que los espectadores vieran que gira en torno a una atracción
sexual apasionada y a la vez en torno a una especie de ternura y
curiosidad recíproca”, comenta Eyre. “Quiero decir que,
evidentemente, lo que Sheba está haciendo está rematadamente
mal, pero hay un delicado equilibrio que queríamos lograr
mostrando la cruda realidad de su relación sin convertirla de
ningún modo en nada romántico”.
Al cabo, Eyre quedó muy
complacido por la forma como el guión parecía captar la
irresistible velocidad y el temerario brío de la novela de
Heller, conservando a la vez la riqueza emotiva de la risa, el
horror y el dolor, que sabíamos que quedarían aún más destacados
a través del estilo visual y las interpretaciones de la
película.
“Espero verdaderamente que la
gente encuentre divertida esta película, además de
ocasionalmente aterradora, espeluznante y triste”, resume Eyre.
“Hay algo a la vez cómico, espantoso y terriblemente humano
acerca de este engaño que sufre Barbara esperando tener una
amistad profunda e imperecedera con Sheba. Y los sentimientos de
Barbara hacia Sheba son análogos a los de Sheba hacia Steven, el
alumno. Ninguna de estas dos mujeres tiene el control, como no
lo tiene ninguno de nosotros cuando nos enamoramos”.
2.
El reparto
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Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
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