CÓMO SE HIZO "PIRATAS DEL
CARIBE: EN EL FIN DEL MUNDO"
Notas de producción ©
2007
BVI
1. El proyecto
Mantenerse en la
cumbre no es nada fácil, y después de “Pirates of the Caribbean:
Dead Man’s Chest” (Piratas del caribe: El cofre del hombre
muerto), que recaudó más de 1.000 millones de dólares en todo el
mundo y está considerada como la tercera película más taquillera
de la historia, Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski estaban
totalmente decididos a superar una vez más las expectativas del
público. “Cuando haces una película que tiene tanto éxito,
después sientes un poco de miedo”, confiesa Bruckheimer. “Nunca
se sabe. La idea de que una película de piratas basada en una
atracción de un parque temático pudiese tener tanto éxito
atentaba contra el sentido común. Luego volvimos a sorprendernos
con la segunda entrega, ya que en este negocio, todo el mundo
sabe que una secuela suele recaudar entre el 20 y el 30 por
ciento menos que la primera. Sin embargo, "El cofre del hombre
muerto" recaudó casi el doble de "La maldición de la Perla
Negra"”. Bruckheimer atribuye el enorme éxito de las dos
primeras entregas de Piratas del Caribe al durísimo trabajo
realizado por los directores y al talento existente a ambos
lados de la cámara. “Se empieza por el guión; Ted Elliott y
Terry Rossio realizaron un brillante trabajo creando unos
magníficos personajes nuevos así como emocionantes situaciones
en las que pudieran lucirse. Luego se añade un director tan
bueno como Gore Verbinski, que ofreció al público una intensa
aventura con la primera película, y otra incluso mejor con la
segunda. Y lo que hace que todo sea perfecto es ver a actores
como Johnny Depp, Keira Knightley, Orlando Bloom y Geoffrey Rush
a la altura de lo que Gore, Ted y Terry desarrollaron con
tantísimo esfuerzo para crear personajes atractivos, divertidos,
románticos e ingeniosos. Gore, Ted y Terry tuvieron que invertir
enormes dosis de energía, ingenio y tiempo para dar con todos
esos increíbles personajes, situaciones y escenarios.
“Luego vas
entre bastidores”, continúa Bruckheimer, “ y ves el diseño de
producción de Rick Heinrichs, la dirección de fotografía de
Darek Wolski, la música de Hans Zimmer, y el arduo trabajo de
todas las personas que han participado en estas películas y que
han ayudado a convertirlas en grandes éxitos”.
Para la
tercera película, el productor y el director animaron a los
guionistas Ted Elliott y Terry Rossio a tirar un poco más del
hilo…literalmente, hasta el fin del mundo. “Lo que decidimos
junto con Jerry, Gore, Johnny y el resto del equipo”, dice
Elliott, “fue imaginarnos la manera de hacer otras dos películas
que formasen un todo con la primera, y que aún así siguiesen
siendo únicas por separado. Lo que teníamos que hacer con cada
una de ellas, era satisfacer las expectativas tan rápido como
pudiésemos. Y luego nos pusimos el reto de llegar aún más lejos,
y crear situaciones que la gente no pudiese anticipar. Y eso no
es nada fácil”.
“El tema
general que tratamos en 'En el fin del mundo'”, añade Terry
Rossio, “es la naturaleza de lo que hace falta para ser una
buena persona, y cada persona se enfrenta a esa lucha. Adoptamos
la idea de que todas las películas de piratas tratan sobre la
ambigüedad moral, y que las circunstancias pueden forzar a la
gente buena a hacer algo malo. Así que desde el punto de vista
de cada personaje, todos tienen que vivir ese reto, esa
transformación, enfrentándose a su propia capacidad para hacer
algo con lo que no se sienten cómodos, y tomar decisiones
realmente difíciles. En ese sentido, todos los personajes de la
historia tienen un momento de maldad en algún punto de la
película”.
“Ninguno de
los personajes de la película confía en ningún momento en los
demás”, añade Jerry Bruckheimer. “Siempre tienen un plan
enrevesado para sacar su propio beneficio. 'En el fin del mundo'
es una película sobre quién va a acabar, dónde, cuándo y cómo,
con una constante lucha por superar a los demás en todo
momento”.
Una vez más,
al igual que en las dos primeras películas, Elliott y Rossio
estuvieron constantemente presentes en los platós, desde el
Caribe hasta Hollywood y allí donde se rodase. “Realizaron una
gran aportación”, afirma Bruckheimer, “porque trabajaban con
Gore y con los actores en el plató para asegurarse de que todo
era correcto en cuanto a la historia y los personajes.
“Ser
guionista exige una gran destreza”, explica Bruckheimer. “Entre
la década de los 30 y los 40, Hollywood decidió incorporar
periodistas, escritores y cualquiera que pudiera escribir, y
muchos de ellos fracasaron como guionistas, porque es un arte
muy diferente. Ted y Terry son verdaderos maestros de este arte.
Les encantan el cine, el de ahora y el de antes. Están al tanto
de todo lo que ocurre en el cine. Saben lo que cuesta crear un
buen personaje, porque lo han estudiado y han trabajado en ello
durante muchos años. Y no tienen prejuicios…Ted y Terry
transforman los tópicos de los piratas que pueden parecer
banales en algo interesante y novedoso. Junto con Gore, han
reinventado totalmente el género de las películas de piratas”.
La historia
se amplía geográficamente hasta el antiguo Singapur y hasta
míticos reinos, incorporando personajes como el Capitán Sao
Fengel, el pirata chino. También vuelve a escena un personaje
esencial: El Capitán Barbossa, regresa renovado del mundo de los
muertos. Esta vez forma una complicada alianza con su antiguo
rival Jack Sparrow contra las fuerzas de la Compañía Comercial
de las Indias Orientales. También podremos conocer a la Corte
internacional de Brethen en su escondite de Shipwreck City, toda
una galería de matones provenientes de los siete mares,
incluyendo al Guardián del Código, Teague, interpretado por el
inmortal guitarrista de Rolling Stones, Keith Richards. Murtogg
y Mullroy también vuelven en esta película. Son las dos
calaveras más estúpidas vestidas con el uniforme británico del
siglo XVIII.
Utilizando la
famosa atracción de Piratas del Caribe de los Parques Temáticos
de Disney (la última en la que Walt Disney participó en su
creación) como trampolín, “Pirates of the Caribbean: The Curse
of the Black Pearl” (Piratas del Caribe: La maldición de la
Perla Negra), desafiando a la falta de interés que se preveía
por “una película basada en una atracción”, fue un gran éxito en
todos los lugares en los que se proyectó tras su estreno el 9 de
julio de 2003, recaudando 305.413.918 de dólares brutos en
Estados Unidos. Incluyendo la recaudación internacional, obtuvo
unos ingresos totales de 653.913.918 de dólares. La cinta
también recibió cinco nominaciones a los Premios de la Academia,
incluyendo el Oscar al Mejor Actor a Johnny Depp. La primera
entrega de "Piratas del Caribe" tuvo tanto éxito, que Walt
Disney Imagineering modificó la atracción en Disneyland,
Anaheim, y en Walt Disney World en Orlando, Florida, a tiempo
para el estreno de “El cofre del hombre muerto”, para que los
personajes de las películas, incluidos el Capitán Jack Sparrow,
el Capitán Barbossa y Davy Jones, se incluyesen con el fin de
mantener el espíritu que consiguió que esa atracción fuese la
favorita de los visitantes del parque temático de Disney.
Esperaban, por supuesto, que la segunda película tuviese al
menos tanto éxito como la primera.
Pero ni
Bruckheimer, ni Verbinski, ni The Walt Disney Studios, hubieran
podido imaginar lo que ocurriría cuando la segunda película de
la trilogía, “Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest”
(Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto) se estrenó el 7
de julio de 2006. Capturar el espíritu de la época es una tarea
complicada, pero es evidente que “Piratas del Caribe” dio en el
clavo ya que “El cofre del hombre muerto” se convirtió
inmediatamente en un fenómeno cultural. En sus tres días de
estreno en fin de semana, la película batió todos los récords de
taquilla en Estados Unidos, recaudando la desorbitada cantidad
de 135.745.219 de dólares, superando a la anterior campeona de
2002, “Spider-Man”, por más de 20 millones.
“Un gran
botín para 'Bruckaneros'”, afirmaba el titular del periódico
especializado de Hollywood, el Daily Variety, con su original
lenguaje, señalando que las cifras de los tres días también
superaban el récord del fin de semana de cuatro días ya que el
total del viernes de 55 millones de dólares marcaron un hito al
convertirse en la mayor cifra de la historia. El sábado, se
llegó a la cifra de 109,2 millones de dólares la más elevada de
dos días de recaudación. De esta forma, “El Cofre del Hombre
Muerto” fue la primera película de la historia que superó la
marca sagrada de los 100 millones de dólares en 48 horas. A
estas alturas, la película ya había adquirido la etiqueta de
mítica, como lo prueban las legiones de fans de “Piratas”, que
abarcaban todo el espectro demográfico, y que hacían cola
durante horas. Además, muchos de ellos iban disfrazados de pies
a cabeza de bucaneros, así que parecía que acababan de llegar
del plató.
Al final del
segundo fin de semana, “El Cofre del Hombre Muerto” había
superado los 200 millones de dólares en su octavo día en la
cartelera -otro récord- y había amasado 258,2 millones de
dólares en tan sólo 10 días, sin contar con los 125 millones
recaudados en 24 países fuera de los Estados Unidos y Canadá. A
pesar de que en ese momento se estrenaron cuatro grandes
películas, todas las dudas sobre el éxito de “El cofre del
hombre muerto” se desvanecieron después del tercer fin de
semana: la película se convirtió en la cinta que superó más
rápidamente la cota de los 300 millones en los Estados Unidos y
Canadá. Además dejó atrás la marca establecida por “La maldición
de la Perla Negra” que estaba en 305 millones de dólares. Y
fuera de los Estados Unidos, su estreno en 11 países siguió las
mismas pautas. Es decir: número uno en todas partes. Desde Tokio
a Mumbai pasando por Varsovia, el público formaba largas colas
antes los cines para ver la película. En septiembre de 2006, “El
Cofre del hombre muerto” pasó a ser el tercer miembro del club
de los 1.000 millones de dólares y la tercera película más
rentable de la historia del cine a escala internacional. El
público de todo el mundo había hablado y además bien alto.
Además, la película fue galardonada con tres nominaciones a los
Oscar de la Academia y se llevó el Premio a los Mejores Efectos
Visuales realizados por John Knoll, Charles Gibson, Hal Hickel y
Allen Hall.
Todos los
realizadores sabían que, por muy buenas que fueran las dos
primeras entregas de una saga, la hora de la verdad sería la
tercera. Y estaban totalmente preparados para estar a la altura
de las expectativas. “Queríamos contar una historia que
representara una batalla épica entre libertad y conformismo",
afirma el productor ejecutivo Mike Stenson. “Una pregunta
fundamental de la película es: ¿Y por qué tienen que gustarnos
los piratas? La filosofía reside en que cuando te haces mayor
quieres ser un pirata: alguien que es libre, que se salta las
reglas y que desafía a la autoridad. A medida que nos vamos
haciendo mayores tenemos que ir superando los problemas con la
autoridad y nos volvemos más conformistas. Pero eso no quiere
decir que un viernes por la noche no quieras quitarte el traje y
la corbata y pasar un par de horas disfrutando de ese lado más
oscuro e inconformista de ti mismo. Creo que ahí reside la clave
del éxito de estas películas”.
“La primera
película ni siquiera entraba en la quiniela de las diez cintas
más taquilleras del verano", añade el productor ejecutivo Chad
Oman de Jerry Bruckheimer Films. “Pero ocurrió algo inesperado.
'El Cofre del hombre muerto' hizo el doble de lo que
esperábamos. Cuando se nos pasó la borrachera del éxito, nos
dimos cuenta del esfuerzo que tendríamos que hacer para ‘En el
fin del mundo’”.
“En cierto
sentido, la mayor satisfacción que nos ha dado 'Piratas' es que
se ha convertido en un fenómeno cultural que ha despertado
pasiones entre el público", afirma el productor ejecutivo Bruce
Hendricks. “Y el mérito lo tienen Jerry, Gore, Ted y Terry, así
como Johnny y el resto del reparto. Han conseguido dar un nuevo
giro al género de las películas de piratas, que estaba
prácticamente muerto. Lo han reinventado, y aunque no se hagan
más películas de piratas, el género ha cambiado para siempre”.
Tras el éxito
mundial de taquilla que supuso “El Cofre del hombre muerto” ,
las estrellas de la película todavía estaban digiriendo el
impacto que habían causado entre el público. “Es realmente
estremecedor”, afirma Johnny Depp. “Todavía me asombra que las
películas y el personaje del Capitán Jack hayan gustado a tanta
gente en todo el mundo. En cierto sentido han hecho suyo al
personaje. Esto no me había ocurrido nunca, pero lo cierto es
que lo que pasó con 'Piratas' no le ha ocurrido a mucha gente.
Pensar que la gente se siente tan identificada y encariñada con
el personaje del Capitán Jack es una sensación muy fuerte. Ver a
todos esos niños pequeños vestidos de piratas, hablando como él,
es algo realmente sorprendente”.
Depp se
mostró entusiasmado con proseguir las aventuras del Capitán Jack
en “En el fin del mundo”. “La última vez que vimos a Jack en 'El
cofre del hombre muerto'", explica Depp, "estaba entrando en las
fauces de Kraken, y cuando vuelve a aparecer en ‘En el fin del
mundo’ está en la bodega de Davy Jones, una especie de infierno
en él que se ha metido. Me pareció una buena idea que este tipo
no tuviera que enfrentarse a sus propios demonios, sino más bien
a las distintas facetas de su personalidad”.
“La idea de
que Jack Sparrow nos deje ver una faceta buena de su
personalidad es muy interesante", añade el guionista Ted
Elliott. “En su primera película, y de hecho también en la
segunda y en la tercera, Jack parece querer decirnos que no
quiere ser honrado porque nunca esta actitud no le reportado
nunca ningún beneficio. Y eso resume toda la lucha de Jack: ¿Qué
estás dispuesto a hacer para conseguir lo que quieres?”
“Johnny Depp
es actor único, una verdadera caja de sorpresas", afirma Jerry
Bruckheimer. Y añade: “Sabe crear personajes originales e
inolvidables y consigue que el público se enamore de ellos. El
público no había visto nunca a un personaje como el Capitán
Jack, un excéntrico aficionado a la bebida que apenas se tiene
en pie en muchas ocasiones, pero que es tan inteligente que
siempre consigue engañar a los demás. Y Johnny logra ese efecto
en todas las películas. Ya sea encarnando a Wille Wonka en
‘Charlie and the Chocolate Factory [Charlie y la fábrica de
chocolate],’ a J.M. Barrie in ‘Finding Neverland [Descubriendo
nunca jamás]’ o en ‘Donnie Brasco’. Se inventa algo que
permanece en la imaginación del público, algo mágico”.
Geoffrey
Rush, un fan absoluto de las tres películas, estaba entusiasmado
con la idea de volver a transformarse en el Capitán Barbossa.
“Siempre he creído que 'El Cofre del hombre muerto' y 'En el fin
del mundo' eran una única gran película, con un vertiginoso
intermedio”, afirma el actor. “Y lo digo un poco egoístamente,
porque yo no tengo ningún papel en la segunda película ya que
estoy muerto. Aunque tengo una maravillosa frase al final de la
película. Pero 'En el fin del mundo' hay 15 argumentos distintos
que surgen de la primera y de la segunda entrega y que vuelven a
formar un todo.
“En la
tercera película, el personaje de Barbossa da un nuevo giro",
continúa diciendo Rush. “Creo que en ‘El Cofre del Hombre
Muerto', Davy Jones se convierte en el villano, el lado oscuro
de la película. Barbossa ha estado ausente, pero cuando
reaparece, lo hace convirtiéndose en una especie de político. Y
esto ha sido genial para mí ya que tenía que darle otro color al
personaje, distinto al que tenía en la primera entrega, en la
que sólo encarnaba al rival de Jack. Eso no quiere decir que el
personaje no sea el mismo, pero mi trabajo en 'En el fin del
mundo' es asegurar que la verdadera herencia romántica de los
piratas, que encarnan a los vagabundos del mar, se mantiene, y
no desfallece ante el despiadado mundo empresarial de la
Compañía de Comercio de las Indias Orientales, que quiere acabar
con ellos.
De esa forma
me convierto en un manipulador, conservando así las cualidades
que caracterizan a Barbossa y que consisten en forzar a la gente
a hacer cosas que no quiere hacer”.
“Los
personajes siguen siendo los mismos", añade Orlando Bloom, "pero
la evolución que atraviesan en la tercera entrega es realmente
interesante. Will Turner se convierte en un personaje más
complicado, con más facetas. En la segunda película, el
conflicto de Will reside en escoger entre su padre y su amor por
Elizabeth. Quiere el pastel y también la guinda. Desea rescatar
a su padre, Bootstrap Bill, pero también quiere estar con la
mujer que ama. Pero son polos opuestos que le desgarran.
“Al principio
de ‘En el fin del mundo,”, sigue contando Bloom, “Will se
identifica totalmente con el código de los piratas, algo que
tanto odiaba al principio de 'La maldición de la Perla Negra',
con el fin de lograr sus fines. Will ha prometido salvar la vida
de su padre y hará todo lo que esté en su mano para cumplir su
promesa, aunque sigue enamorado de Elizabeth y quiere volver
junto a ella. La tercera película revela la verdadera naturaleza
de todos los personajes, y ver el rumbo que toma Will es
realmente interesante porque no tenemos muchas pistas”.
“Elizabeth se
siente un poco culpable de haber entregado a Jack al Kraken al
final de 'El Cofre del hombre muerto'. afirma Keira Knightley al
referirse a su personaje dotado de una personalidad muy fuerte,
“pero creo que creo que era algo que tuvo que hacer en ese
momento. Pero después comprende que lo que tienen que hacer es
salvarlo. Elizabeth toma muchas más decisiones a estas alturas
de la historia. Ha sido genial interpretar a una chica tan
fuerte e interesante que no le hace ascos a una buena batalla”.
“Keira se ha
convertido en una mujer durante el rodaje de las tres
películas", afirma Jerry Bruckheimer, “y Elizabeth es un
personaje con grandes posibilidades. Al principio sólo es la
niña rica y mimada del Gobernador, y a medida que avanza la
historia se convierte en una mujer que se salta los
convencionalismos, que se vuelve tan competitiva como Will y el
Capitán Jack".
Bill Nighy
también estaba entusiasmado con la idea de retomar el personaje
de Davy Jones y de darle un nuevo empuje en la tercera entrega.
Logró volver a infundir cierta humanidad a esa personalidad
malvada. “Davy está ahora al servicio de la Compañía de las
Indias Orientales y de Lord Cutler Beckett. Y es la primera vez
que está al servicio de alguien. Ya no es el dueño y señor de
los mares. En ‘En el fin del mundo,’ ves como el amor y la
traición han arruinado la vida de Davy. Sólo quiere a Calypso, y
cerrar las heridas de un corazón destrozado. Sufre muchísimo.
Para Davy, no hay nada por encima del amor, y la pérdida de esa
mujer destrozó su vida. Para alguien como Davy, que no se
relaciona con nadie, y que por fin encuentra el amor para
perderlo después, las consecuencias son devastadoras. Y ese tipo
de gente se convierte en peligrosa, porque están emocionalmente
destruidos. Es algo que no logra superar Davy Jones”.
“Llevo toda
una vida con Gore, y ha sido genial”. afirma Stellan Skarsgård
sonriendo. En esta tercera entrega vuelve para encarnar a
Bootstrap Bill, el padre de Will Turner. “Es realmente
sorprendente, porque cuando trabajas en una producción de esta
envergadura crees que va a ser muy diferente de cuando lo haces
frente a la cámara de las películas independientes en las que
había trabajado antes. Pero no es así porque el ambiente del
rodaje es muy íntimo. Se trabaja de la misma forma, y también
tienes la posibilidad de intentar cosas nuevas. Gore no es un
director meramente técnico. Le interesa mucho el trabajo de los
actores y comprobar lo que son capaces de hacer. Es una de las
razones por las que acepté este trabajo. Cuando vi 'La maldición
de la Perla Negra', vi a un puñado de actores que se lo pasaban
en grande”.
El personaje
de Bootstrap Bill también evoluciona durante la tercera entrega.
“Resulta bastante deprimente, porque su deterioro es notable.
Está realmente mal, y sólo tiene algunos momentos de lucidez en
los que recuerda a los demás. Al igual que ocurre con otros
miembros de la tripulación de El Holandés Errante, Bill se va
convierte cada vez más en una parte del barco, y va perdiendo su
humanidad”.
Al explicar
la faceta compulsivamente ingeniosa del personaje de James
Norrington, Jack Davenport afirma: "La última vez que me visteis
al final de la segunda película, seguía cultivando mi faceta de
vagabundo chic... pero con el corazón de Davy Jones en mis
manos. Sé muy bien que le di el corazón a la peor persona de la
tierra o de los mares, pero eso me ha permitido volver a llevar
ropa de carnaval. Me siento mucho más cómodo vestido de azul y
verde, y además vuelvo a llevar una peluca blanca que me queda
muy bien. Así que la alegría reina por todas partes”.
En un tono
más serio, Davenport afirma: "En 'En el fin del mundo',
Norrington comprende que ha cometido un terrible error y que
tiene que vivir con ello. En lo que se refiere a sus
sentimientos hacia Elizabeth, ha dejado de ser el blandengue que
era en la primera entrega. Creo que esto ha beneficiado al
personaje y le da más profundidad. Ella le rompió el corazón a
Norrington, de forma muy vejatoria y ante todo el mundo. Por lo
tanto no creo que se haga muchas ilusiones en navegar con ella
bajo el sol. En la tercera película, está bastante asustado del
follón que ha organizado y tiene la oportunidad de remediar su
error”.
Tom
Hollander, que interpreta al altivo Lord Cutler Beckett, también
está maravillado ante el éxito de "El cofre del hombre muerto".
“Formar parte de la tercera película más taquillera de la
historia del cine es como trabajar con el hombre que descubrió
la penicilina", afirma bromeando el actor. “Fue muy emocionante,
una experiencia fantástica. Formar parte de algo que la gente
adora incondicionalmente es sencillamente maravilloso. Ha sido
un trabajo muy duro, pero muy enriquecedor”. En su tercera
película, la sangre fría de Beckett alcanza cotas inimaginables.
“Puede que Davy Jones representa al malo de 'El Cofre del hombre
muerto', pero Beckett se convierte en su jefe en 'En el fin del
mundo', así que técnicamente, estoy en lo más alto de la
jerarquía de la maldad", añade Hollander. “El corazón de Davy
Jones es un arma secreta, lo que en el 'show business' se conoce
como 'una llave maestra' que abre todas las puertas. Porque
quien controle el corazón de Davy Jones controla los mares. Así
que a pesar de que Beckett intimida físicamente a Davy Jones,
tiene su corazón y eso le da el poder absoluto, aunque sea una
cosa maloliente y bastante asquerosa.
Además de las
estrellas que ya participaron en las dos primeras películas,
Bruckheimer y Verbinski subieron a bordo de "En el fin del
mundo" algunas caras nuevas muy especiales. Sobre todo a la
superestrella internacional Chow Yun-Fat que encarna al Capitán
Sao Feng, el multifacético pirata de Singapur. “Cuando haces una
película quieres contratar a los actores de mayor talento que
estén en la cúspide de su carrera", afirma Bruckheimer, “y esa
es la definición exacta de Chow Yun-Fat. Es un actor consumado,
una estrella internacional y una incorporación de lujo a la
trilogía”.
“Todos son
piratas de verdad y la traición es su código de conducta",
afirma Chow al referirse a su personaje. "Por lo tanto, para Sao
Feng se trata de un negocio como cualquier otro. En el mundo de
los piratas no hay distinción entre el mal y el bien, así que
Sao Feng no es ni bueno ni malo. Todos son piratas y los piratas
son así”. En lo que se refiere al atractivo internacional de la
película Chow añade: "Creo que todo el mundo fantasea con la
idea de hacer cosas que no pueden controlar los padres o las
autoridades. Los piratas son seres rebeldes y por eso la
película gusta tanto a los jóvenes”.
Para
veteranos tan avezados de “Piratas” como Lee Arenberg y
Mackenzie Crook, que interpretan a la pareja Pintel-Ragetti, “En
el fin del mundo", era una nueva oportunidad para desarrollar
sus personajes. “En la primera película, éramos bastante
malvados”, afirma Crook. “Disparamos al criado en la casa del
Gobernador, éramos malos de verdad, muy aficionados a rebanarles
el cuello a la gente sin muchos miramientos. En la segunda
película ya no éramos tan malos. Pero creo que Gore, Ted y Terry
querían conservar esa vena de maldad porque al fin y al cabo
somos piratas, así que no podemos estar siempre haciendo el
tonto. Tengo una buena lista de asesinatos en 'En el fin del
mundo'. Creo que me llevo por delante tres o cuatro almas”.
“En la
primera película éramos malos divertidos y en la segunda somos
buenos divertidos", añade Arenberg. “Así que a partir de ahora
somos chicos buenos y simpáticos con independencia del lado en
que estemos. Lo que no somos es más inteligentes. Siempre digo
que Pintel y Ragetti comparten un único cerebro”.
2.
El comienzo de la saga
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Piratas del Caribe: En el fin del mundo" - Copyright ©
2007 Walt Disney Pictures y Jerry Bruckheimer Films. Fotos por
Peter Mountain y Stephen Vaughan. Distribuida
en España por Buena Vista International Spain. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Piratas del Caribe: En el fin del mundo"
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