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EL BUEN NOMBRE
(The namesake)


cartel
Dirección: Mira Nair.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 122 min.
Género: Drama.
Interpretación: Kal Penn (Gogol), Tabu (Ashima), Irrfan Khan (Ashoke), Jacinda Barrett (Maxine), Zuleika Robinson (Moushimi).
Guión: Sooni Taraporevala; basado en la novela de Jhumpa Lahiri.
Producción: Mira Nair y Lydia Dean Pilcher.
Música: Nitin Sawhney.
Fotografía:
Frederick Elmes.
Montaje: Allyson C. Johnson.
Diseño de producción: Stephanie Carroll.
Vestuario: Arjun Bhasin.
Estreno en USA: 9 Marzo 2007.
Estreno en España: 25 Mayo 2007.

CÓMO SE HIZO "EL BUEN NOMBRE"
Notas de producción © 2006 Hispano Foxfilm

2. El reparto

  En el núcleo del argumento de EL BUEN NOMBRE se halla el personaje de Gogol – un joven americano hijo de padres bengalíes que tiene que cargar con el nombre de un autor ruso. El personaje de Gogol debe buscar una identidad a la que agarrarse dentro de toda esta confusión cultural. En el libro, Gogol es rebelde, divertido, inteligente y absolutamente americano en sus gustos y su apariencia, por lo que los realizadores emprendieron la búsqueda de un actor americano de ascendencia india que pudiera lograr esa mezcla en la pantalla. Encontraron la horma de su zapato en Kal Penn, un natural de Nueva Jersey que adquirió notoriedad por primera vez en comedias como VAN WILDER ANIMAL PARTY y DOS COLGAOS MUY FUMAOS, y que hace muy poco había protagonizado junto a Ashton Kutcher EL AMOR ES LO QUE TIENE y SUPERMAN RETURNS (EL REGRESO). Dio la coincidencia de que Penn había sentido por primera vez la llamada de la interpretación después de haber visto, siendo muy joven, MISSISSIPPI MASALA, de Mira Nair, película que le permitió creer por primera vez que era posible que un muchacho con cara india llegase a interpretar películas. Aunque todavía tenía que hacer frente a un gran papel protagonista tan intenso o tan dramático como Gogol, Kal se ganó inmediatamente a los realizadores. Lydia Pilcher recuerda que “Mira había pensado al principio en algunos actores de Bombay pero a medida que avanzaba el proceso de elaboración del reparto, quedó claro que hallar a un americano que interpretase a Gogol era de importancia capital. Kal resultó la persona perfecta porque no es sólo un actor asombroso, sino que también ha comprendido y sentido al personaje con la máxima profundidad. Hallarle pareció obra del destino”.

 

  Comenta Nair: “Kal me conmovió, francamente. Era tan honesto y tan agudo y era capaz de captar la ansiedad de Gogol, la incomodidad que siente Gogol y también la característica maduración de Gogol. Es un papel muy querido para Kal porque también lo concibe como algo que trata de su familia y del lugar del que procede. Hubo desde el mismo principio una sensación genuina de que él era el propietario del papel y se lo tomó extremadamente en serio”.

  Al igual que Gogol, Kal se enfrentó a una evolución especialmente enrevesada, pasando de ser un adolescente que hace que toca la guitarra en su dormitorio a un joven adulto que experimenta las vicisitudes del amor, la pérdida y el matrimonio. Había leído la novela aun antes de que tuviera noticia de la película y reaccionó ante ella muy emotivamente. “Provocó en mí muchas respuestas diferentes, desde la risa a las lágrimas”, afirma. “Supe inmediatamente que era algo realmente singular”.

  Cuando descubrió que podría tener la oportunidad de interpretar a Gogol, la atracción fue irresistible. “Yo vi a Gogol como a mi Holden Caulfield”, explica Kal. “Tuve la sensación de que ésta era mi única oportunidad de lograr la parte que realmente impulsaría mi carrera de actor. Y aunque difiere de mí de muchas maneras, las luchas internas de Gogol para hallar su verdadera identidad me transmitían algo muy profunda e inmediatamente”.

  A Kal le atraía especialmente la idea de añadir un estrato completamente nuevo a la clásica historia americana de la llegada a la mayoría de edad, vista en esta ocasión a través de los ojos de un inmigrante de primera generación. “Yo me considero muy americano pero igualmente pienso que los relatos de inmigrantes definen verdaderamente la experiencia americana”, afirma. “Una de las cosas que verdaderamente me gustan de esta historia es que hace que se desvanezca el mito de que un joven americano tiene un determinado aspecto o que sigue una tradición en especial. Creo que nos devuelve al núcleo de la experiencia americana, que se compone de todas esas preciosas historias compartidas de personas que, llenas de esperanza y anhelos, llegaron aquí desde todos los rincones del mundo”.

  Para que el carácter no perdiera frescura, Kal decidió no leer ni una sola palabra de las obras de Nicolás Gogol para ser exactamente igual que Gogol Ganguli, ajeno a esa parte de su historia. “Estuve tentado pero aguardé pacientemente hasta el mismo final de la producción para abrir los relatos de Nicolás Gogol”, comenta.

  A medida que Gogol crece, Kal también tiene que someterse a varias transformaciones físicas para la película, siendo la más espectacular la escena en la que se afeita la cabeza para expresar tanto la pena de Gogol como su regreso de corazón a sus propias tradiciones culturales. “Es un instante verdaderamente emotivo de la vida de Gogol por lo que sabíamos que no tendría éxito si hubiéramos empleado una calva falsa”, afirma. “Por eso me decidí a afeitarme la cabeza. Al cabo, la escena resultó mucho más un reto emotivo que físico. El pelo vuelve a crecer pero lo que está experimentando permanecerá con él para siempre”.

  Otra nueva experiencia para Kal fue ver el Taj Mahal, el sobrecogedor monumento indio donde Gogol toma una importante decisión acerca de sus futuros pasos. “Me dicen que estuve en el Taj Mahal cuando era muy niño pero no puedo recordarlo, por lo que ésta fue en verdad mi primera visita. Rodar una película como ésta en una de las maravillas del mundo le dejaba a uno la mente en blanco”, asegura. “La magnitud de su belleza era indescriptible”.

  También en el centro del proceso de transformación de Gogol en adulto se hallan dos amores muy distintos; primero, con una acaudalada muchacha americana, a la que da vida Jacinda Barrett, que invita a Gogol a incorporarse a su despreocupado ambiente familiar; y luego, con una atractiva, intelectual y fogosa bengalí interpretada por Zuleikha Robinson, que le complica la vida aún más. También esto era para Kal Penn pisar un terreno emocionante.

  “Ésta fue una gran oportunidad de trabajar junto a dos mujeres de notable talento y extremada belleza”, resume Kal. “Era algo maravilloso porque Mira nos permitió investigar de forma muy orgánica dos estilos diferentes de relación. Me sentía capaz de establecer una intensa química sin palabras tanto con Jacinda como con Zuleikha, y eso es una parte importante del proceso en el que Gogol averigua su identidad”.

  Si Gogol sufre una enorme transformación a través de los años, sus padres, Ashima y Ashoke, surcan los mares de una odisea aún mayor… desde los nerviosos recién casados de una boda pactada, pasando por los abrumados inmigrantes de la ciudad de Nueva York y por los padres de familia que viven en una urbanización, hasta convertirse en un matrimonio profundamente enamorado que se enfrentan juntos a los mayores retos de la vida.

  Para Mira Nair, la historia del amor de Ashoke y Ashima es parte central de los temas de EL BUEN NOMBRE. “Su historia de amor es profunda aunque nada convencional”, asegura la directora. “Cuando se casan, son unos completos desconocidos y luego les vemos enamorarse lentamente con el paso de los años. Su amor no consiste en decir ‘te amo’ docenas de veces al día ni en enviarse tarjetas, sino que se capta en la forma como se miran mutuamente. Es un amor que puede estar envuelto en corrección pero que en el fondo es ardiente, apasionado, lleno de humor y vertiginoso como cualquier idilio entre jóvenes de hoy en día”.

  Para interpretar a Ashima, Nair eligió a una de las actrices más queridas y polifacéticas de la India, Tabu, que ha protagonizado más de 70 largometrajes y es adorada en Bollywood, aunque con esta película debuta en Hollywood. “Tabu es, en mi opinión, una de las más grandes actrices de la India además de una intérprete constantemente valiente”, dice Nair. “Es una de las pocas actrices a las que creo capaces de transformarse en una encantadora, vivaz y revoltosa muchacha de 23 años, y acto seguido trasladar todo ello a la gravedad y dignidad de una mujer de 48 años que ha experimentado el nacimiento, la muerte y todo lo que hay en medio”.

  La novelista Jhumpa Lahiri se sintió especialmente gratificada por la forma como Tabu encarna a Ashima. “Tabu halló la combinación exacta para mostrar a Ashima como alguien que es muy vulnerable y se siente perdida por todo lo que está experimentando, pero que también es fuerte y capaz de recuperarse como una verdadera superviviente”, explica.

  Kal Penn quedó igualmente conmovido por la interpretación que Tabu hace de la devota madre de su personaje. “Lo que de verdad me resulta asombroso es que Tabu sea tan verdaderamente juvenil en la vida real y que cuando interpretaba a mi madre, una mujer de mediana edad, yo pudiera realmente sentir la enorme presencia de madurez y experiencia vital que surgía de ella. Era capaz de convertirse al instante en una hermosa figura de madre. Su trabajo era siempre digno de verse”.

  Para Tabu, la atracción inicial de EL BUEN NOMBRE consistía simplemente en la oportunidad de trabajar junto a Mira Nair por primera vez. “Siempre había querido hacer algo con ella”, asegura la actriz, “por lo que me alegró una enormidad que se dirigiera a mí para interpretar el papel de Ashima. Yo ya había leído el libro y sabía que la experiencia resultaría maravillosa porque el personaje es tan importante para la historia y pasa por un abanico tan amplio de emociones y experiencias”.

  Aunque Ashima acaba abandonando la India y viviendo como una americana de urbanización – un camino diferente al suyo – Tabu pudo fácilmente establecer una relación con ella. “Es tan verdaderamente india de corazón que no me costó nada identificarme con ella”, explica. “Yo no soy una emigrante pero siempre me he preguntado cómo logra le gente realizar esas increíbles transiciones y partidas, trasladándose a un nuevo país donde todo es tan distinto – donde la familia, el matrimonio, todas las instituciones se rigen por normas diferentes. Uno tiene que crear para uno mismo una realidad completamente diferente, algo que resulta muy difícil de hacer y francamente interesante de imaginar. Ashima es una mujer muy india pero debe hallar una forma de crear una familia en los Estados Unidos sin perderse a sí misma”.

  A Tabu también le atrajeron los elementos universales de la película. “Por una parte, EL BUEN NOMBRE es una película sobre América, pero también sobre un tema que nos afecta a todos: la familia. Trata de toda la gente de países tan distintos que han hecho de América su hogar, tratando a la vez de llevar sus culturas y transmitirlas a las siguientes generaciones. Creo que es una experiencia bella y singular que nos interesa a todos”.

  Como actriz, disfrutó especialmente de la profunda relación que Ashima desarrolla con su esposo Ashoke, al que da vida otra destacada estrella de Bollywood, Khan, con quien Tabu ya había trabajado en la India. “Nuestra última película, MAQBOOL, era muy tenebrosa y compleja por lo que me encantó que tuviéramos la ocasión de trabajar juntos en EL BUEN NOMBRE interpretando a una pareja muy decente y enamorada”, explica. “Irrfan y yo hemos mantenido durante el rodaje una relación tan feliz que creo que se nota en nuestro trabajo”.

  Quizá el mayor reto para Tabu era el marcado proceso de envejecimiento por el que atraviesa Ashima a medida que el relato avanza, acabando la actriz por mostrar una edad muy superior a la suya verdadera. “El proceso de envejecimiento fue muy exigente”, reconoce. “Las primeras veces me maquillaron para que aparentara 50 años. ¡Ni siquiera me atrevía a abrir los ojos! Pero luego me acostumbré y ahora que sé cuál puede ser mi aspecto dentro de unos años, no creo que me asuste. Y lo que me resultaba aún más interesante era que Ashima llegaba a un momento en el que podía volver la vista atrás a los buenos tiempos y a los tristes; un momento en el que podía ver dónde había estado, dónde estaba entonces y a dónde quería llegar, de una forma tan bella como fuerte”.

  Mira Nair se quedó asombrada viendo a Tabu pasar por los cambios que sufre Ashima.“Lo verdaderamente notable de su interpretación es su completa falta de vanidad”, observa la directora. “No hay nada de exhibición. Todo le sale de dentro y no hace ni un solo movimiento en falso”.

  Después, para el papel del devoto esposo de Ashima, Ashoke, Nair eligió a la celebrada estrella india Khan, a quien había descubierto originariamente cuando le dio un pequeño papel en SALAAM BOMBAY hace ya años. Desde entonces, el actor ha logrado fama internacional; en fecha muy reciente, gracias a su provocador papel en la galardonada epopeya EL GUERRERO”.

  El papel de Ashoke exigía una sutileza emocional inusitada que Khan parecía haber dominado. “Irrfan aportó una cualidad contemplativa muy poco común y muy especial a Ashoke”, observa Lydia Pilcher. “Se percibe una fuerte sensación de hallarse ante un hombre que ha sobrevivido a un desastre y que, por tanto, entiende de verdad que hay que vivir todos y cada uno de los días como si fuera un don precioso”.

  Nair añade: “Es un grandísimo actor; y lo que es más, entre él y Tabu hubo una extraordinaria química. Creo que uno de los rasgos más notables de sus respectivas actuaciones es que realmente se percibe en cada escena cómo su amor se va haciendo más profundo y que ellos captan de una manera hermosísima las emociones tan íntimas y contenidas de los personajes”.

  Dotar de una fuerza tranquila a un hombre tan introspectivo y taciturno era una empresa intrigante para Khan. “Ashoke es alguien que no habla de sus sentimientos”, observa Khan. “Se guarda todo para sí y su aspecto exterior siempre es muy calmado aunque es mucho lo que se cuece en su interior. Luego ése era el gran reto: dejar que los espectadores vieran lo que pasa dentro de Ashoke sólo con su mera presencia. Siempre he creído que éste es el tipo de personaje que crece dentro de uno en el transcurso de la película”.

  Hasta que dio comienzo la producción, Khan nunca había estado en Nueva York por lo que él mismo estaba experimentando un tonificante choque cultural una vez en el plató. “Los Estados Unidos me fascinaron”, reconoce Khan. “Es un país fantástico donde ocurren tantas cosas y donde hay tanto en lo que inspirarse. Esta experiencia fue una verdadera ayuda para meterme en la atracción que Ashoke siente hacia Nueva York y el modo de vida americano, pese a su sentido de la soledad”.

  De especial inspiración sirvió a Khan trabajar con Kal Penn, que interpretaba a su hijo. “Kal es un actor fabuloso que trabaja con sus instintos y eso es lo que me gustaba de él; es muy espontáneo por lo que trabajar junto a él era una sorpresa constante”, asegura. A medida que la producción avanzaba, hasta llegó a emocionarse con la mayoría de edad de su hijo en la pantalla.

  “Kal guía a su personaje a través de una evolución riquísima, adentrándose en la inmensa ira que domina a Gogol y, por medio de ella, en su reconciliación con Ashoke”, comenta. “Para mí su evolución fue muy conmovedora”.

  Cuando Gogol Ganguli se transforma en un hombre joven, también se enamora; primero, de la risueña, adinerada y despreocupada Maxine, que le invita a formar parte de su familia, representante quintaesenciada de la sangre azul americana; y luego, de Moushimi, una amiga de la familia que, anteriormente insignificante, se transforma en una brillante y arrebatadora belleza bengalí.

  Para encarnar a Maxine, los realizadores buscaron a una actriz que pudiera irradiar un encanto cien por cien americano, y la hallaron en Jacinda Barrett. Nacida en Australia, Barrett se ha convertido rápidamente en una gran estrella de Hollywood, interviniendo en LA MANCHA HUMANA al lado de Anthony Hopkins y Nicole Kidman; en BRIDGET JONES: SOBREVIVIRÉ, con Renee Zellwegger; en BRIGADA 49, junto a Joaquin Phoenix y, más recientemente, en POSEIDÓN, de Wolfgang Petersen.

  Para una admiradora de Jhumpa Lahiri y Mira Nair como Jacinda fue verdaderamente emocionante que la asignaran el papel de Maxine. “Estaba como flotando”, afirma. “El guión me encantaba de principio a fin porque tiene tantos matices, personajes y experiencias distintas que lo convierten en único”.

  Jacinda sintió una simpatía inmediata por Maxine, que se mete en la vida de Gogol en un momento en que éste trata de forjar su propia identidad huyendo por completo de su propia familia y de su propia cultura, y encuentra un refugio en las de ella. “Maxine es la típica artista bohemia del Upper East Side de Nueva York y creo que está verdaderamente enamorada de Gogol”, comenta Jacinda. “Pero ambos cometen grandes errores durante su relación. Gogol nunca deja que Maxine penetre en su mundo real mientras que Maxine se rinde y le permite formar parte de su familia sin que haya reciprocidad por parte de él”.

  Prosigue diciendo que “lo que me parece que ocurre entre Gogol y Maxine es algo con lo que todo el mundo puede sentirse identificado. Todos conocemos esa época en la que estamos creciendo y, de repente, empezamos a sentirnos más cerca de nuestros padres a medida que nos alejamos de ellos. Es una época muy señalada en la vida de todos. Y eso es lo que de verdad me conmovió de esta historia: todo gira en torno a averiguar quién es uno y cuál es su sitio”.

  Habiendo ya interpretado papeles principales en la pantalla junto a varios de los principales actores de la actualidad, Jacinda encontró emocionante a la vez que alentadora su colaboración con Kal Penn. “Tiene un porte verdaderamente singular y pacífico”, comenta.. “Es tan despreocupado y viaja tan ligero de equipaje, que fue francamente agradable trabajar con él”.

  De interpretar al personaje contrapuesto al de Jacinda Barret se encarga Zuleikha Robinson, que da vida a la provocativa Moushimi, la cual acaba convirtiéndose en la problemática esposa de Gogol. Robinson, que ha interpretado papeles tan diferentes como el de una princesa árabe en la épica producción OCÉANOS DE FUEGO, y el de hija de Al Pacino en EL MERCADER DE VENECIA, es ella misma producto de un legado espléndidamente mixto que incluye elementos de procedencia birmana, india, iraní, escocesa e inglesa.

  Sintió inmediatamente el influjo de la fuerza del complejo carácter de Moushimi. “Al principio, Moushimi me atrajo porque es el opuesto de los personajes que habitualmente interpreto, que en general han sido mucho más modestos e inocentes. Moushimi es muy fuerte, tiene mucha confianza, no se guarda sus deseos ni sus ambiciones. Puede ser muy manipuladora y es, en todos los aspectos, una mujer muy complicada”, comenta Zuleikha. “También me fue posible identificarme con la historia de su vida. Tiene raíces indias, ha nacido en Londres y se ha trasladado a Nueva York, exactamente igual que yo”.

  Zuleikha también comprendió por qué Gogol encontraría a Moushimi tan irresistible. “Ella pertenecía a esa clase de chica nada atractiva que no podía encajar con nadie pero luego, creció, se fue a París, tuvo un montón de amoríos y desarrolló un verdadero sentido de sí misma. Digamos que conquista a Gogol por asalto, o eso creo. Y también se sienten mutuamente atraídos porque ambos comparten la misma experiencia. Los dos son bengalíes pero han crecido en América o en Londres y, por primera vez, después de haberse relacionado con gente ajena a su cultura pueden decir: ‘Entiendo de verdad a la persona que tengo enfrente, comprendo de dónde proviene’”.

  Pero a pesar de todo cuanto tienen en común, Zuleikha y Gogol mantienen una relación explosiva. “Eso es parte de la belleza de la novela de Jhumpa”, resume Mira Nair. “Ninguno de los personajes es reduccionista. Simplemente porque Maxine sea una privilegiada habitante de un barrio rico, ello no significa que sea superficial ni miope acerca de otras culturas; y que Mousihimi sea una bengalí-americana que haya sido alumna de la Universidad de Nueva York, estudiado literatura francesa y tenga los mismos antecedentes de Gogol, no presupone que vayan a casarse y a ser siempre felices. El amor es más complicado”.

3. Nueva York y Calcuta >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "El buen nombre" - Copyright © 2006 Fox Searchlight Pictures, Entertainment Farm, UTV Motion Pictures, Mirabai Films y Cine Mosaic. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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