CÓMO SE HIZO "EL BUEN
NOMBRE"
Notas de producción © 2006
Hispano Foxfilm
2. El reparto
En el núcleo del argumento de EL BUEN NOMBRE se halla el
personaje de Gogol – un joven americano hijo de padres bengalíes
que tiene que cargar con el nombre de un autor ruso. El
personaje de Gogol debe buscar una identidad a la que agarrarse
dentro de toda esta confusión cultural. En el libro, Gogol es
rebelde, divertido, inteligente y absolutamente americano en sus
gustos y su apariencia, por lo que los realizadores emprendieron
la búsqueda de un actor americano de ascendencia india que
pudiera lograr esa mezcla en la pantalla. Encontraron la horma
de su zapato en Kal Penn, un natural de Nueva Jersey que
adquirió notoriedad por primera vez en comedias como VAN WILDER
ANIMAL PARTY y DOS COLGAOS MUY FUMAOS, y que hace muy poco había
protagonizado junto a Ashton Kutcher EL AMOR ES LO QUE TIENE y
SUPERMAN RETURNS (EL REGRESO). Dio la coincidencia de que Penn
había sentido por primera vez la llamada de la interpretación
después de haber visto, siendo muy joven, MISSISSIPPI MASALA, de
Mira Nair, película que le permitió creer por primera vez que
era posible que un muchacho con cara india llegase a interpretar
películas. Aunque todavía tenía que hacer frente a un gran papel
protagonista tan intenso o tan dramático como Gogol, Kal se ganó
inmediatamente a los realizadores. Lydia Pilcher recuerda que
“Mira había pensado al principio en algunos actores de Bombay
pero a medida que avanzaba el proceso de elaboración del
reparto, quedó claro que hallar a un americano que interpretase
a Gogol era de importancia capital. Kal resultó la persona
perfecta porque no es sólo un actor asombroso, sino que también
ha comprendido y sentido al personaje con la máxima profundidad.
Hallarle pareció obra del destino”.
Comenta Nair: “Kal me
conmovió, francamente. Era tan honesto y tan agudo y era capaz
de captar la ansiedad de Gogol, la incomodidad que siente Gogol
y también la característica maduración de Gogol. Es un papel muy
querido para Kal porque también lo concibe como algo que trata
de su familia y del lugar del que procede. Hubo desde el mismo
principio una sensación genuina de que él era el propietario del
papel y se lo tomó extremadamente en serio”.
Al igual que Gogol, Kal se
enfrentó a una evolución especialmente enrevesada, pasando de
ser un adolescente que hace que toca la guitarra en su
dormitorio a un joven adulto que experimenta las vicisitudes del
amor, la pérdida y el matrimonio. Había leído la novela aun
antes de que tuviera noticia de la película y reaccionó ante
ella muy emotivamente. “Provocó en mí muchas respuestas
diferentes, desde la risa a las lágrimas”, afirma. “Supe
inmediatamente que era algo realmente singular”.
Cuando descubrió que podría
tener la oportunidad de interpretar a Gogol, la atracción fue
irresistible. “Yo vi a Gogol como a mi Holden Caulfield”,
explica Kal. “Tuve la sensación de que ésta era mi única
oportunidad de lograr la parte que realmente impulsaría mi
carrera de actor. Y aunque difiere de mí de muchas maneras, las
luchas internas de Gogol para hallar su verdadera identidad me
transmitían algo muy profunda e inmediatamente”.
A Kal le atraía especialmente
la idea de añadir un estrato completamente nuevo a la clásica
historia americana de la llegada a la mayoría de edad, vista en
esta ocasión a través de los ojos de un inmigrante de primera
generación. “Yo me considero muy americano pero igualmente
pienso que los relatos de inmigrantes definen verdaderamente la
experiencia americana”, afirma. “Una de las cosas que
verdaderamente me gustan de esta historia es que hace que se
desvanezca el mito de que un joven americano tiene un
determinado aspecto o que sigue una tradición en especial. Creo
que nos devuelve al núcleo de la experiencia americana, que se
compone de todas esas preciosas historias compartidas de
personas que, llenas de esperanza y anhelos, llegaron aquí desde
todos los rincones del mundo”.
Para que el carácter no
perdiera frescura, Kal decidió no leer ni una sola palabra de
las obras de Nicolás Gogol para ser exactamente igual que Gogol
Ganguli, ajeno a esa parte de su historia. “Estuve tentado pero
aguardé pacientemente hasta el mismo final de la producción para
abrir los relatos de Nicolás Gogol”, comenta.
A medida que Gogol crece, Kal
también tiene que someterse a varias transformaciones físicas
para la película, siendo la más espectacular la escena en la que
se afeita la cabeza para expresar tanto la pena de Gogol como su
regreso de corazón a sus propias tradiciones culturales. “Es un
instante verdaderamente emotivo de la vida de Gogol por lo que
sabíamos que no tendría éxito si hubiéramos empleado una calva
falsa”, afirma. “Por eso me decidí a afeitarme la cabeza. Al
cabo, la escena resultó mucho más un reto emotivo que físico. El
pelo vuelve a crecer pero lo que está experimentando permanecerá
con él para siempre”.
Otra nueva experiencia para
Kal fue ver el Taj Mahal, el sobrecogedor monumento indio donde
Gogol toma una importante decisión acerca de sus futuros pasos.
“Me dicen que estuve en el Taj Mahal cuando era muy niño pero no
puedo recordarlo, por lo que ésta fue en verdad mi primera
visita. Rodar una película como ésta en una de las maravillas
del mundo le dejaba a uno la mente en blanco”, asegura. “La
magnitud de su belleza era indescriptible”.
También en el centro del
proceso de transformación de Gogol en adulto se hallan dos
amores muy distintos; primero, con una acaudalada muchacha
americana, a la que da vida Jacinda Barrett, que invita a Gogol
a incorporarse a su despreocupado ambiente familiar; y luego,
con una atractiva, intelectual y fogosa bengalí interpretada por
Zuleikha Robinson, que le complica la vida aún más. También esto
era para Kal Penn pisar un terreno emocionante.
“Ésta fue una gran
oportunidad de trabajar junto a dos mujeres de notable talento y
extremada belleza”, resume Kal. “Era algo maravilloso porque
Mira nos permitió investigar de forma muy orgánica dos estilos
diferentes de relación. Me sentía capaz de establecer una
intensa química sin palabras tanto con Jacinda como con
Zuleikha, y eso es una parte importante del proceso en el que
Gogol averigua su identidad”.
Si Gogol sufre una enorme
transformación a través de los años, sus padres, Ashima y
Ashoke, surcan los mares de una odisea aún mayor… desde los
nerviosos recién casados de una boda pactada, pasando por los
abrumados inmigrantes de la ciudad de Nueva York y por los
padres de familia que viven en una urbanización, hasta
convertirse en un matrimonio profundamente enamorado que se
enfrentan juntos a los mayores retos de la vida.
Para Mira Nair, la historia
del amor de Ashoke y Ashima es parte central de los temas de EL
BUEN NOMBRE. “Su historia de amor es profunda aunque nada
convencional”, asegura la directora. “Cuando se casan, son unos
completos desconocidos y luego les vemos enamorarse lentamente
con el paso de los años. Su amor no consiste en decir ‘te amo’
docenas de veces al día ni en enviarse tarjetas, sino que se
capta en la forma como se miran mutuamente. Es un amor que puede
estar envuelto en corrección pero que en el fondo es ardiente,
apasionado, lleno de humor y vertiginoso como cualquier idilio
entre jóvenes de hoy en día”.
Para interpretar a Ashima,
Nair eligió a una de las actrices más queridas y polifacéticas
de la India, Tabu, que ha protagonizado más de 70 largometrajes
y es adorada en Bollywood, aunque con esta película debuta en
Hollywood. “Tabu es, en mi opinión, una de las más grandes
actrices de la India además de una intérprete constantemente
valiente”, dice Nair. “Es una de las pocas actrices a las que
creo capaces de transformarse en una encantadora, vivaz y
revoltosa muchacha de 23 años, y acto seguido trasladar todo
ello a la gravedad y dignidad de una mujer de 48 años que ha
experimentado el nacimiento, la muerte y todo lo que hay en
medio”.
La novelista Jhumpa Lahiri se
sintió especialmente gratificada por la forma como Tabu encarna
a Ashima. “Tabu halló la combinación exacta para mostrar a
Ashima como alguien que es muy vulnerable y se siente perdida
por todo lo que está experimentando, pero que también es fuerte
y capaz de recuperarse como una verdadera superviviente”,
explica.
Kal Penn quedó igualmente
conmovido por la interpretación que Tabu hace de la devota madre
de su personaje. “Lo que de verdad me resulta asombroso es que
Tabu sea tan verdaderamente juvenil en la vida real y que cuando
interpretaba a mi madre, una mujer de mediana edad, yo pudiera
realmente sentir la enorme presencia de madurez y experiencia
vital que surgía de ella. Era capaz de convertirse al instante
en una hermosa figura de madre. Su trabajo era siempre digno de
verse”.
Para Tabu, la atracción
inicial de EL BUEN NOMBRE consistía simplemente en la
oportunidad de trabajar junto a Mira Nair por primera vez.
“Siempre había querido hacer algo con ella”, asegura la actriz,
“por lo que me alegró una enormidad que se dirigiera a mí para
interpretar el papel de Ashima. Yo ya había leído el libro y
sabía que la experiencia resultaría maravillosa porque el
personaje es tan importante para la historia y pasa por un
abanico tan amplio de emociones y experiencias”.
Aunque Ashima acaba
abandonando la India y viviendo como una americana de
urbanización – un camino diferente al suyo – Tabu pudo
fácilmente establecer una relación con ella. “Es tan
verdaderamente india de corazón que no me costó nada
identificarme con ella”, explica. “Yo no soy una emigrante pero
siempre me he preguntado cómo logra le gente realizar esas
increíbles transiciones y partidas, trasladándose a un nuevo
país donde todo es tan distinto – donde la familia, el
matrimonio, todas las instituciones se rigen por normas
diferentes. Uno tiene que crear para uno mismo una realidad
completamente diferente, algo que resulta muy difícil de hacer y
francamente interesante de imaginar. Ashima es una mujer muy
india pero debe hallar una forma de crear una familia en los
Estados Unidos sin perderse a sí misma”.
A Tabu también le atrajeron
los elementos universales de la película. “Por una parte, EL
BUEN NOMBRE es una película sobre América, pero también sobre un
tema que nos afecta a todos: la familia. Trata de toda la gente
de países tan distintos que han hecho de América su hogar,
tratando a la vez de llevar sus culturas y transmitirlas a las
siguientes generaciones. Creo que es una experiencia bella y
singular que nos interesa a todos”.
Como actriz, disfrutó
especialmente de la profunda relación que Ashima desarrolla con
su esposo Ashoke, al que da vida otra destacada estrella de
Bollywood, Khan, con quien Tabu ya había trabajado en la India.
“Nuestra última película, MAQBOOL, era muy tenebrosa y compleja
por lo que me encantó que tuviéramos la ocasión de trabajar
juntos en EL BUEN NOMBRE interpretando a una pareja muy decente
y enamorada”, explica. “Irrfan y yo hemos mantenido durante el
rodaje una relación tan feliz que creo que se nota en nuestro
trabajo”.
Quizá el mayor reto para Tabu
era el marcado proceso de envejecimiento por el que atraviesa
Ashima a medida que el relato avanza, acabando la actriz por
mostrar una edad muy superior a la suya verdadera. “El proceso
de envejecimiento fue muy exigente”, reconoce. “Las primeras
veces me maquillaron para que aparentara 50 años. ¡Ni siquiera
me atrevía a abrir los ojos! Pero luego me acostumbré y ahora
que sé cuál puede ser mi aspecto dentro de unos años, no creo
que me asuste. Y lo que me resultaba aún más interesante era que
Ashima llegaba a un momento en el que podía volver la vista
atrás a los buenos tiempos y a los tristes; un momento en el que
podía ver dónde había estado, dónde estaba entonces y a dónde
quería llegar, de una forma tan bella como fuerte”.
Mira Nair se quedó asombrada
viendo a Tabu pasar por los cambios que sufre Ashima.“Lo
verdaderamente notable de su interpretación es su completa falta
de vanidad”, observa la directora. “No hay nada de exhibición.
Todo le sale de dentro y no hace ni un solo movimiento en
falso”.
Después, para el papel del
devoto esposo de Ashima, Ashoke, Nair eligió a la celebrada
estrella india Khan, a quien había descubierto originariamente
cuando le dio un pequeño papel en SALAAM BOMBAY hace ya años.
Desde entonces, el actor ha logrado fama internacional; en fecha
muy reciente, gracias a su provocador papel en la galardonada
epopeya EL GUERRERO”.
El papel de Ashoke exigía una
sutileza emocional inusitada que Khan parecía haber dominado.
“Irrfan aportó una cualidad contemplativa muy poco común y muy
especial a Ashoke”, observa Lydia Pilcher. “Se percibe una
fuerte sensación de hallarse ante un hombre que ha sobrevivido a
un desastre y que, por tanto, entiende de verdad que hay que
vivir todos y cada uno de los días como si fuera un don
precioso”.
Nair añade: “Es un grandísimo
actor; y lo que es más, entre él y Tabu hubo una extraordinaria
química. Creo que uno de los rasgos más notables de sus
respectivas actuaciones es que realmente se percibe en cada
escena cómo su amor se va haciendo más profundo y que ellos
captan de una manera hermosísima las emociones tan íntimas y
contenidas de los personajes”.
Dotar de una fuerza tranquila
a un hombre tan introspectivo y taciturno era una empresa
intrigante para Khan. “Ashoke es alguien que no habla de sus
sentimientos”, observa Khan. “Se guarda todo para sí y su
aspecto exterior siempre es muy calmado aunque es mucho lo que
se cuece en su interior. Luego ése era el gran reto: dejar que
los espectadores vieran lo que pasa dentro de Ashoke sólo con su
mera presencia. Siempre he creído que éste es el tipo de
personaje que crece dentro de uno en el transcurso de la
película”.
Hasta que dio comienzo la
producción, Khan nunca había estado en Nueva York por lo que él
mismo estaba experimentando un tonificante choque cultural una
vez en el plató. “Los Estados Unidos me fascinaron”, reconoce
Khan. “Es un país fantástico donde ocurren tantas cosas y donde
hay tanto en lo que inspirarse. Esta experiencia fue una
verdadera ayuda para meterme en la atracción que Ashoke siente
hacia Nueva York y el modo de vida americano, pese a su sentido
de la soledad”.
De especial inspiración
sirvió a Khan trabajar con Kal Penn, que interpretaba a su hijo.
“Kal es un actor fabuloso que trabaja con sus instintos y eso es
lo que me gustaba de él; es muy espontáneo por lo que trabajar
junto a él era una sorpresa constante”, asegura. A medida que la
producción avanzaba, hasta llegó a emocionarse con la mayoría de
edad de su hijo en la pantalla.
“Kal guía a su personaje a
través de una evolución riquísima, adentrándose en la inmensa
ira que domina a Gogol y, por medio de ella, en su
reconciliación con Ashoke”, comenta. “Para mí su evolución fue
muy conmovedora”.
Cuando Gogol Ganguli se
transforma en un hombre joven, también se enamora; primero, de
la risueña, adinerada y despreocupada Maxine, que le invita a
formar parte de su familia, representante quintaesenciada de la
sangre azul americana; y luego, de Moushimi, una amiga de la
familia que, anteriormente insignificante, se transforma en una
brillante y arrebatadora belleza bengalí.
Para encarnar a Maxine, los
realizadores buscaron a una actriz que pudiera irradiar un
encanto cien por cien americano, y la hallaron en Jacinda
Barrett. Nacida en Australia, Barrett se ha convertido
rápidamente en una gran estrella de Hollywood, interviniendo en
LA MANCHA HUMANA al lado de Anthony Hopkins y Nicole Kidman; en
BRIDGET JONES: SOBREVIVIRÉ, con Renee Zellwegger; en BRIGADA 49,
junto a Joaquin Phoenix y, más recientemente, en POSEIDÓN, de
Wolfgang Petersen.
Para una admiradora de Jhumpa
Lahiri y Mira Nair como Jacinda fue verdaderamente emocionante
que la asignaran el papel de Maxine. “Estaba como flotando”,
afirma. “El guión me encantaba de principio a fin porque tiene
tantos matices, personajes y experiencias distintas que lo
convierten en único”.
Jacinda sintió una simpatía
inmediata por Maxine, que se mete en la vida de Gogol en un
momento en que éste trata de forjar su propia identidad huyendo
por completo de su propia familia y de su propia cultura, y
encuentra un refugio en las de ella. “Maxine es la típica
artista bohemia del Upper East Side de Nueva York y creo que
está verdaderamente enamorada de Gogol”, comenta Jacinda. “Pero
ambos cometen grandes errores durante su relación. Gogol nunca
deja que Maxine penetre en su mundo real mientras que Maxine se
rinde y le permite formar parte de su familia sin que haya
reciprocidad por parte de él”.
Prosigue diciendo que “lo que
me parece que ocurre entre Gogol y Maxine es algo con lo que
todo el mundo puede sentirse identificado. Todos conocemos esa
época en la que estamos creciendo y, de repente, empezamos a
sentirnos más cerca de nuestros padres a medida que nos alejamos
de ellos. Es una época muy señalada en la vida de todos. Y eso
es lo que de verdad me conmovió de esta historia: todo gira en
torno a averiguar quién es uno y cuál es su sitio”.
Habiendo ya interpretado
papeles principales en la pantalla junto a varios de los
principales actores de la actualidad, Jacinda encontró
emocionante a la vez que alentadora su colaboración con Kal
Penn. “Tiene un porte verdaderamente singular y pacífico”,
comenta.. “Es tan despreocupado y viaja tan ligero de equipaje,
que fue francamente agradable trabajar con él”.
De interpretar al personaje
contrapuesto al de Jacinda Barret se encarga Zuleikha Robinson,
que da vida a la provocativa Moushimi, la cual acaba
convirtiéndose en la problemática esposa de Gogol. Robinson, que
ha interpretado papeles tan diferentes como el de una princesa
árabe en la épica producción OCÉANOS DE FUEGO, y el de hija de
Al Pacino en EL MERCADER DE VENECIA, es ella misma producto de
un legado espléndidamente mixto que incluye elementos de
procedencia birmana, india, iraní, escocesa e inglesa.
Sintió inmediatamente el
influjo de la fuerza del complejo carácter de Moushimi. “Al
principio, Moushimi me atrajo porque es el opuesto de los
personajes que habitualmente interpreto, que en general han sido
mucho más modestos e inocentes. Moushimi es muy fuerte, tiene
mucha confianza, no se guarda sus deseos ni sus ambiciones.
Puede ser muy manipuladora y es, en todos los aspectos, una
mujer muy complicada”, comenta Zuleikha. “También me fue posible
identificarme con la historia de su vida. Tiene raíces indias,
ha nacido en Londres y se ha trasladado a Nueva York,
exactamente igual que yo”.
Zuleikha también comprendió
por qué Gogol encontraría a Moushimi tan irresistible. “Ella
pertenecía a esa clase de chica nada atractiva que no podía
encajar con nadie pero luego, creció, se fue a París, tuvo un
montón de amoríos y desarrolló un verdadero sentido de sí misma.
Digamos que conquista a Gogol por asalto, o eso creo. Y también
se sienten mutuamente atraídos porque ambos comparten la misma
experiencia. Los dos son bengalíes pero han crecido en América o
en Londres y, por primera vez, después de haberse relacionado
con gente ajena a su cultura pueden decir: ‘Entiendo de verdad a
la persona que tengo enfrente, comprendo de dónde proviene’”.
Pero a pesar de todo cuanto
tienen en común, Zuleikha y Gogol mantienen una relación
explosiva. “Eso es parte de la belleza de la novela de Jhumpa”,
resume Mira Nair. “Ninguno de los personajes es reduccionista.
Simplemente porque Maxine sea una privilegiada habitante de un
barrio rico, ello no significa que sea superficial ni miope
acerca de otras culturas; y que Mousihimi sea una
bengalí-americana que haya sido alumna de la Universidad de
Nueva York, estudiado literatura francesa y tenga los mismos
antecedentes de Gogol, no presupone que vayan a casarse y a ser
siempre felices. El amor es más complicado”.
3.
Nueva York y Calcuta
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El buen nombre" - Copyright © 2006 Fox
Searchlight Pictures, Entertainment Farm, UTV Motion Pictures, Mirabai Films y Cine
Mosaic. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "El buen nombre"
Añade "El buen nombre" a tus películas favoritas
Opina
sobre "El buen nombre" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"El buen nombre" a un amigo
|