CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Soy muy aficionado a la
literatura sobre conspiraciones, historia alternativa, lo oculto
y demás, aunque encuentro imposible creer ciegamente las ideas o
conceptos que propone. De cualquier forma, la encuentro
fascinante, tal vez porque sugiere un mundo controlado por
estricta (aunque siniestra) causalidad, cuando en realidad
sospecho que el caos es lo más cercano a la ilusión de control
que experimentamos en la diaria existencia. Como sea, he leído
con interés las teorías sobre la sospechosa y repetida
ocurrencia del número 23 en múltiples aspectos de la ciencia, la
historia y demás, pero es difícil creer que no sea mera
coincidencia o, simplemente, una artera manipulación numérica...
en otras palabras, un simple truco matemático, como decir "el
40% de las ausencias en el trabajo ocurren en lunes o viernes".
Perfectamente lógico y matemáticamente correcto (100% entre 5
días hábiles significa que cada día representa 20% de la
semana), pero cargado de significado inexistente. En fin, lo que
quiero decir con todo esto es que el guionista de "El número 23"
debió encontrar considerable dificultad para crear una historia
que incorporara el misterio del número 23 a un thriller
sujeto a los clichés de su género. ¿Cómo resolverlo?
Convirtiendo el número 23 en un asesino serial. O algo así.
La
premisa es bastante confusa, pero démosle una oportunidad: la
cinta se centra en Walter Sparrow (Jim
Carrey), un
humilde trabajador de control animal (atrapando perros
vagabundos y demás) que recibe como regalo de su esposa Agatha (Virginia
Madsen) un
libro en el que se cuenta una historia sospechosamente parecida
a la vida de Walter. En los aspectos superficiales es muy
distinta (el protagonista de la novela es un rudo detective),
pero coincide en un extraño aspecto: ambos hombres están
rodeados por el número 23 oculto en el valor numérico de sus
nombres, en fechas y multitud de instancias.
Así, seguimos paralelamente la narrativa de Walter en la vida
real, y la del detective Fingerling (Jim Carrey) en la novela
que el protagonista lee, y vemos cómo ambos comienzan a
obsesionarse por el número 23, buscando alguna explicación que
vaya más allá de la absurda coincidencia... pero la respuesta
podría poner en peligro sus vidas y la de sus seres queridos.
Me
temo que Jim Carrey es un comediante tan bueno que hasta sus
películas serias hacen reír. Por más ambiente "noir" que el
director Joel Schumacher
vuelque en la pantalla, la triste verdad es que la incoherente
historia, combinada con el febril drama y las solemnes
actuaciones, termina causando hilaridad en vez de terror o
suspense. Y no me recuerden los pseudo-profundos diálogos: "El
tiempo es un sistema diseñado para matar". Bueno, ¿para qué
continuar? Baste decir que reí 23 veces durante la proyección.
Quizás una o dos veces fue por malestar gástrico, pero ¿para qué
romper la ilusión?
Lo peor del asunto no es que
la película sea tan torpe y mediocre, sino que desperdicia un
buen elenco y un fascinante concepto en una historia sin pies ni
cabeza,
arbitrariamente establecida e igualmente resuelta con un
desesperado deus ex machina que no sólo parecería cansino
en una telenovela setentera, sino que ni siquiera es consistente
con la débil lógica del libreto.
Ahora, para ser totalmente justos, debo admitir la posibilidad
de que "El número 23" sea sólo un gran chiste de Schumacher...
una certera parodia que se burla ferozmente del cansado
thriller moderno, y particularmente de su obsesión con los
asesinos en serie. Después de todo, no se puede negar que el
concepto sea innovador... un número como asesino serial. Y
tenemos como precedente "Batman y Robin", otra disfrazada sátira
en la que Schumacher señalaba el obvio subtexto homoerótico de
una buena parte de la literatura sobre superhéroes...
En
fin, sólo podría recomendarla a aquellas
personas que disfrutan enfermizamente del involuntario humorismo
que genera una mala película (confieso ser uno de ellos). Pero
por ninguna otra razón sugeriría ver esta bazofia fílmica
que, en el mejor de los casos, sólo producirá confusión y
sospechas sobre la influencia real del inocente número 23.
Después de todo, sin contar vídeos musicales, "El número 23" es
el trabajo número 23 de Joel Schumacher como director.
Calificación:
    
Imágenes
de "El número 23" - Copyright © 2007 New Line Cinema,
Contrafilm y Firm Films. Distribuida en España por TriPictures. Todos los derechos
reservados.
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