

Crítica
por
Diego Vázquez
Sobreviviendo al segundo libro
Todos los que hemos leído la novela original de
Tolkien,
dividida en los fa-mosos tres libros (en realidad seis), sabemos que
el segundo libro es el más denso, el más complejo de adap-tar, el
que contiene más tramas y más personajes y además el que con-tiene
la parte más larga de la novela en donde la acción se detiene. La
co-munidad se dispersa y han de cono-cer a nuevos personajes,
enfrentarse a viejas presencias (Gollum en todo su esplendor) y
diseñar las estrategias defensivas que les ayuden a salvaguardarse
del gran ataque que se está preparando con la alianza de las dos
torres (las de Sauron y Saruman). Toda esta cantidad de información
y las complejas idas y venidas de los personajes de un sitio a otro
(aquí la sensación del viaje es más fuerte que nunca), unidas a la
separación de los diferentes hilos ar-gumentales (en el libro,
porque aquí se soluciona con un salto constante de unos a otros),
exigían un ejercicio de lectura atento, buenas dosis de imaginación
estratega (había que hacerse con la situación de los diferentes
ejércitos, el devenir de las batallas y los diferentes aliados) y
paciencia para permitir el desarrollo y el cono-cimiento de nuevas
tramas que tendrán su eclosión en el tercer libro (el que muchos
sabemos que es el mejor de todos).
Peter Jackson
ha conseguido visua-lizar buena parte de las complicacio-nes del
libro (sobre todo en lo referen-te a la batalla del Abismo de Helm,
que merece comentario aparte), pero evidentemente no ha podido pasar
por encima de lo disperso y lento de las acciones que aquél
contenía, además de quedarse corto de metraje para profundizar en
algunos personajes o situaciones (la más evidente es la que se
refiere a Bárbol y a su mundo, de la que el propio Jackson ha
comentado en la premiere de Londres que posee una mayor cantidad de
secuencias a in-troducir en la futura edición especial del DVD).
Esto lleva a que, como en el libro, el comienzo del film y buena
parte de su desa-rrollo (hasta el ultimo tercio), pese a las
incursiones de momentos con más acción, siga conteniendo una
densidad argumental que quizás sorprenda y eche para atrás a muchos
de los entusiastas del ritmo infernal y los continuos sucesos de la
primera parte. Aquí todo se desarrolla más despacio y se exige
una mayor aten-ción y una capacidad rápida para captar nuevas
informacio-nes y así poder imbuirse completamente de esta colosal
aventura. No pretendo decir que el film sea aburrido o no tenga
ritmo, pero sí que está más cerca de la realidad de un viaje, en
don-de siempre se comienza lleno de energía, entusiasmo y ansias, y
se termina volviendo a recuperarlas con un último esfuerzo para
exprimir lo que a uno le queda, pero que en su mitad es en donde el
viajero se pone a prueba, donde ha de padecer las durezas del camino
y sus dificultades.
El viaje es largo y tortuoso, pero igual de fascinante que el film
anterior. Jackson sigue filmando con pulso firme y sigue
traduciendo el libro de la mejor manera posible (ha-ciéndolo
suyo), en un proceso en el que inevitablemente se quedan mu-chas
cosas fuera, siempre en virtud de otro lenguaje con un poder de
aten-ción muy diferente a la experiencia inmersiva y atemporal de un
libro. La música y la fotografía embe-llecen menos las imágenes; el
gris, las dudas y los problemas ocupan buena parte del tono de este
difícil film, pero todo tiene su recompensa para quien sabe esperar.
No sólo tendremos por el camino la oportunidad de conocer más a
fondo a uno de los personajes clave de la historia como es Gollum,
al que Peter Jackson ha dado vida de manera magistral, ya
incluso desde la primera parte en la que había recortado sus
apariciones con respecto a la novela, en pos de un mayor suspense e
impacto con su presencia esencial en este segundo título; también
Bárbol y su particular universo cobran vida aquí (con un aroma, como
en buena parte del resto de los FX, a los films en que participó el
maestro de la "stop-motion" Ray Harryhausen), aunque como ya he
dicho sea uno de los aspectos menos conseguidos en esta adaptación
(segu-ramente solucionado en la versión DVD, como ya sucedía con la
relación entre Frodo y Sam y entre Aragorn y Boromir en la primera
parte), y sobre todo tenemos un nuevo reino amenazado y recluido por
el ejército de Saruman en el abismo de Helm, en donde habrán de
resistir a una batalla feroz. Y aquí es, sin ninguna duda, donde se
esconde el gran momento del film y probablemente el más grande de
lo visto hasta ahora en las dos partes: la batalla por el abismo de
Helm, que ocupa todo el último tercio de la película (como ya
ocupaba bastantes páginas en el libro), alcanza unos niveles de
épica, de espectacularidad y sobre todo de narra-ción clara y
diáfana de un acontecimiento tan complejo y de tanta magnitud, que a
uno le vienen recuerdos de la clásica batalla de "Alexander Nevsky"
de Sergei M. Eisenstein y de las mayores épi-cas literarias y
cinematográficas, condensadas en una hora aproxi-mada de cine
colosal, que corta el aliento y que termina por con-firmar que
Jackson lleva el toro por los cuernos y que por tanto la adaptación
del tercer volumen va a ser algo inolvidable.
Pero aún hay mucho más: la Cié-naga de los Muertos, la Puerta Negra
de Mordor o el regreso (con el enfren-tamiento que le precede) de
uno de los personajes más queridos de la tri-logía, transformado y
elevado a un es-tado superior, que además será el protagonista del
momento más arre-batador de lo que va de saga, poco antes de que se
alcance la conclusión de este capítulo. También hay nuevas
decisiones polémicas que varían el contenido de los libros, sobre
todo el desplazamiento de casi un tercio del original literario
(concretamente algo menos de cuatro capítulos del libro tercero y el
mismo número del libro cuarto, de los seis libros originales) al
tercer film, lo que permite terminar la cinta en un clímax y un
nuevo deseo impaciente por su continuación que difieren de la
novela, añadiendo además una ma-yor cantidad de material al que era
el libro más corto de todos (aunque nos deje sin la aparición aquí
de algún que otro personaje muy esperado), que vuelven a demostrar
la enorme capacidad de riesgo de la que hace gala Peter Jackson en
su titánica adaptación de esta magna novela.
A los que no les gustó la primera parte, este film les gustará
menos y a los que nos pareció una obra maestra, notaremos aquí
igualmente un ligero bajón (que en buena parte se solu-cionará,
con toda seguridad, en la futura edición especial en DVD), lo que no
impide que nos hallemos ante un film colosal. Como se-ñaló una de
sus protagonistas,
Liv Tyler,
con motivo de la presen-tación de este trabajo hace unos días en
París: "Hay fanáticos del golf, los hay del fútbol y, ¿por qué no?,
los hay de la imaginación: para ellos no puede haber nada mejor que
"El señor de los ani-llos"". Tomémosle la palabra.
Calificación: 9
/ 10