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Dirección: Javier
Balaguer.
País: España.
Año: 2001.
Interpretación: Sergi
López (Joaquín), Paz Vega (Ángela), Elvira
Mínguez (Andrea), Alberto Jiménez (Alejandro),
María José Alfonso (madre de Ángela), Beatriz
Bergamín (cuñada de Ángela), Asunción
Balaguer (tía de Ángela).
Guión: Álvaro
García Mohedano y Javier Balaguer.
Producción: Juan
Alexander.
Fotografía: Juan
Molina.
Montaje:
Guillermo Represa.
Dirección de producción: Juan
Carlos Caro.
Dirección artística: Cristina
Mampaso. |
CRÍTICA
Ismael
Alonso
Como parece
ser moneda común en una época en la que los
asuntos que no aparecen en los medios simplemente
no existen, también se da la paradoja de la
coyunturalidad, o, para entendernos, el
aprovechar que un tema está candente para
sacarlo a colación. Sé que sonará insolente e
incluso insultante pero no deja de ser cierto que
"Sólo mía" hace un par de años se
hubiera llamado "Perro asesino" o
dentro de un par de meses "Gescartera: La
verdadera historia".
Si bien es
cierto que el problema de los malos tratos a las
mujeres es un asunto altamente reprobable, no por
ello debemos dejar de juzgar con severidad que un
equipo de cineastas se hayan escudado en ello
para perpetrar un capítulo de serie de
televisión y hayan intentado camuflarlo de
película de denuncia. Todos tenemos claro cuál
es la parte agredida, todos estamos
familiarizados con eufemismos como violencia de
género o violencia doméstica, pero eso no da
patente de corso para que un largometraje no
amplíe las miras de la construcción de sus
personajes a algo más que buenos y malos.
"Sólo mía " es una película
manipuladora, reduccionista, simplificadora y
retrógrada por cuanto parece que la mujer es
incapaz de defenderse a sí misma y que, además,
muestra al agresor como un tipo brillante
mentalmente perturbado.
Las tesis
que pretende defender la película de Javier
Balaguer resultan maniqueas, con lo que se
resiente completamente la supuesta verosimilitud
de la trama. Todo el film está rodado
con un academicismo ramplón más digno de un
telefilm de la hora de la siesta que de una
película con ánimo de denuncia. Creo
sinceramente que el mayor problema de "Sólo
mía" es que sus principales responsables
sean hombres y hayan confundido la corrección
política con la realidad, con lo que su trabajo
adolece de un terrible sentimiento de culpa
masculino. Balaguer y García
Mohedano no se atreven a poner en tela de
juicio al personaje femenino, no se atreven a
decir que por muy perversa, manipuladora o
mentirosa que sea una mujer nunca se debe
consentir el abuso por parte de su pareja. Pero
hace falta mucha pericia para presentar a una
anti-heroína como víctima, por ello los autores
prefieren mirar para otro lado y presentar a su
víctima como una santa en vida. Lo único que
parece emerger de este ejercicio escolar con
veleidades artísticas (los fragmentos rodados en
tonos grises son francamente sonrojantes) es la
pareja protagonista, sobretodo la emergente Paz Vega, que
consigue hacer olvidar con su ajustada
interpretación el mendrugo que nos están
proyectando. A la hora de la verdad lo que
resulta injusto es que un tema de tanta
importancia y de tanto calado se trate de forma
no sólo banal sino oportunista.
Imágenes
de Sólo mía - Copyright © 2001 Buena Vista.
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