|
|
Dirección: Katja von Garnier.
Países: Reino Unido, Alemania, Rumanía y USA.
Año:
2007.
Duración:
98 min.
Género:
Drama, fantástico,
terror.
Interpretación: Agnes Bruckner (Vivian
Gandillon), Hugh Dancy (Aiden Galvin), Olivier Martinez
(Gabriel), Bryan Dick (Rafe), Katja Riemann (Astrid), Tom Harper
(Gregor), John Kerr (Finn), Jack Wilson (Willem), Vitalie Ursu
(Constani), Bogdan Voda (Albu).
Guión: Ehren Kruger y
Christopher Landon; basado en el libro de Annette Curtis Klause.
Producción: Hawk Koch, Richard
Wright, Wolfgang Esenwein, Tom Rosenberg y Gary Lucchesi.
Música: Johnny Klimek y Reinhold
Heil.
Fotografía: Brendan Galvin.
Montaje: Martin Walsh y Emma
Hickox.
Diseño de producción: Kevin Phipps.
Estreno en Reino Unido: 9 Febrero 2007.
Estreno en España: 1 Junio 2007. |
CRÍTICA
por
Javier Quevedo
Puchal
El
quejido del licántropo
Es natural que, para
aquellos más exigentes, el hecho de que un tráiler rece algo así
como «de los productores de "Underworld"»
no sea garantía de nada... o, cuanto menos, de nada bueno. Y lo
afirmo como alguien a quien, sin entusiasmarle particularmente
el film de Kate Beckinsale, sí le pareció en cambio una
propuesta entretenida, con un ritmo que no decaía, unos efectos
especiales muy conseguidos y, en general, una factura lo
bastante bien acabada como para salvar la función en sus no
pocos puntos débiles. Lo malo viene cuando, por comparación con
esta infumable “La marca del lobo”, la anterior "Underworld"
queda como una obra maestra del séptimo arte. Y es que ya
estarán ustedes más que hastiados de tener que leer que el
género fantástico está de capa caída, pero, qué diablos, es que
no hay expresión más precisa para definir el estado en el que se
encuentra este género moribundo, herido casi de muerte por la
preocupante proliferación de pestiños como el que nos ocupa.
La
historia de “La marca del lobo” (de nuevo, nuestros
traductores reduciendo ese “Sangre y chocolate” original a la
más absoluta de las mediocridades) no tiene grandes misterios,
es más, deja cómodamente asentadas todas y cada una de las
claves de la historia para antes de alcanzar el minuto quince.
A partir de ahí, muy lerdo hay que ser para no anticiparse al
curso de los acontecimientos. Vivian Gandillon es una joven
mujer loba perfectamente compenetrada en su desgana con
Agnes Bruckner,
la actriz que la interpreta, y que arrastra tal trauma de
infancia desde que perdió a sus padres, que no sólo no se
siente parte de su clan de licántropos rumanos, sino que en
secreto sueña con ser humana. Cuando conoce a un joven
dibujante de cómics tan guapo y soso como ella, interpretado
por Hugh Dancy,
nuestra Vivian encuentra de un plumazo el amor y la excusa
perfecta para desvincularse del lastre de tener que
comprometerse en un futuro con el supervillano jefe del clan,
encarnado por otro guapo del calibre de
Olivier Martinez.
Y entre medias, nos da tiempo de conocer una profecía metida
con calzador, una tradicional cacería humana carente de todo
suspense y, cómo no, al desmadrado primo de Vivian, suerte de
versión descafeinada del Tibaldo interpretado por John
Leguizamo en “Romeo y Julieta, de William Shakespeare”, esta
vez tan calculadamente salvaje que aburre con su artificio y
su desdibujada pandilla bebedora de absenta.
Obviaremos el flaco favor que la película de
Katja von Garnier
hace a la ya de por sí poco renombrada tradición licantrópica en
el cine, más allá de su rescate del casi olvidado término
loup-garou... un término que, por cierto, podría haber
sustituido sin mayores problemas por cualquier otro, habida
cuenta de que su manada de hombres lobos no deja de parecer en
todo momento una mezcla de la pandilla de vampiros de “Jóvenes
ocultos” y los saltimbanquis de "Yamakasi",
dejando lo de los lobos para las rácanas e incongruentes
metamorfosis, con efectos especiales de juzgado de guardia, que
nos regala sólo de uvas a peras, como si de pronto cayera en la
cuenta de que, al fin y al cabo, lo suyo tenían que ser
licántropos. Claro que el desprecio al género
exhibido en cada fotograma podría haber sido incluso perdonable,
si no fuera porque la desgana se generaliza hasta el punto de
dejar la cinta completamente destonificada, a medio camino de lo
peor de cada género que intenta tocar,
y sin tan siquiera ampararse en ese cierto vigor de
comic-book para todos los paladares que tenía su tan
cacareada antecesora "Underworld",
aquí canjeado incomprensiblemente por esa insipidez de ficción
infantil-juvenil tan propia de determinadas novelitas publicadas
por la editorial Timun Mas.
|
 |
En
definitiva, una propuesta que si de algo hace
gala en cantidades industriales es de apatía y falta de
inspiración. Sin acción, sin terror, sin emociones genuinas,
todo en ella es tan descaradamente impostado que ni siquiera sus
obvias aspiraciones comerciales al amparo de la presupuesta
estupidez del público a quien se dirigen resultan divertidas. Le
concedemos una estrella porque, aun con toda su ineptitud, la
cinta consigue a trancas y barrancas ceñirse a algunas de las
más básicas reglas cinematográficas de espacio y tiempo. Y
porque el montaje no es del todo inepto... o, al menos, no en
todas las escenas.
Calificación:
    
Imágenes
de "La marca del lobo" - Copyright © 2007
Metro-Goldwyn-Mayer, Lakeshore Entertainment y Berrick
Filmproduktion. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "La marca del lobo"
Añade "La marca del lobo" a tus películas favoritas
Opina
sobre "La marca del lobo" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"La marca del lobo" a un amigo
|