CÓMO SE HIZO "FLYBOYS:
HÉROES DEL AIRE"
Notas de producción ©
2006
Filmax
1. El proyecto
Cuando el productor Dean Devlin leyó por primera vez el guión de
FLYBOYS se dio cuenta de que nadie había sido capaz hasta el
momento de hacer una película que verdaderamente hiciera
justicia a los hombres que lucharon en las batallas aéreas de la
Primera Guerra Mundial. “Nunca he visto el tipo de caos aéreo
que experimentaban aquellos soldados”, confiesa Devlin. “Sabía
que usando equipos y efectos especiales modernos para recrear la
época podríamos mostrar realmente cómo sucedió, cómo fue en
realidad para aquellos extraordinarios y valerosos hombres”.
Mientras que la Segunda Guerra Mundial estuvo exhaustivamente
documentada y ha inspirado numerosas películas y programas de
televisión que han mostrado hasta la saciedad sus horrores y sus
héroes, la Primera Guerra Mundial, específicamente sus batallas
aéreas sin precedentes, han permanecido ignoradas por los
cineastas, documentalistas y autores. Aparte de la clásica tira
cómica de Charles Schultz “Peanuts”, con un Snoopy obsesionado
por el Barón Rojo (quien se imaginaba a sí mismo como un miembro
de la legendaria Escuadrilla Lafayette), lo poco más que se
sabía acerca de los primeros pilotos de combate del mundo llegó
de unos pocos libros y todavía menos largometrajes… todos ellos
producidos hace décadas. “Son varias las generaciones que nunca
han visto estos aviones en acción”, comenta el Productor
Ejecutivo, Phillip Goldfarb. “En mi memoria está el Blue Max y
Von Richthofen y Brown. Es todo lo que recuerdo… y hace mucho
tiempo de todo aquello”.
De hecho, todavía hace más
años –más de 75– que una gran producción no retrataba la
magnífica Escuadrilla Lafayette. ALAS, el primer filme que lo
hizo, obtuvo el primer Oscar a la Mejor Película en 1929 y
permaneció dos años en cartel. En 1930 le siguieron LA
ESCUADRILLA DEL AMANECER y LOS ÁNGELES DEL INFIERNO, dos títulos
que también gozaron de un considerable éxito (como FLYBOYS,
todas ellas estuvieron dirigidas por pilotos expertos).
"La Primera Guerra Mundial no
se ha mostrado realmente en ninguna película (moderna), con la
excepción de la francesa Largo domingo de noviazgo y, hace más
de 20 años, la australiana Gallipoli, ambas centradas en la
guerra de trincheras", apunta Devlin. “Hace décadas que no se
veía nada sobre las batallas aéreas. Y creo que hace mucho que
no se veían porque hace mucho que no existen aquellos aviones. Y
la tecnología para recrear este tipo de combates se desarrolló
hace muy poco”.
Pero eso no significa que se
haya olvidado el impacto y el drama de los combates aéreos de la
Primera Guerra Mundial: George Lucas se basó en las batallas de
aquellas primeras películas para su saga de LA GUERRA DE LAS
GALAXIAS. De hecho, cuando llevó a cabo las primeras
proyecciones de prueba de la película, y esperando a que se
completaran los efectos especiales, sustituyó las escenas de
combates galácticos que todavía no estaban listas por imágenes
de combates de la Primera Guerra Mundial. Muchos de sus
allegados se quedaron atónitos con las imágenes de los biplanos
a modo de naves espaciales. Pero, como pudo comprobarse, la
analogía era válida.
Devlin admite que el primer
director en quien pensó cuando leyó FLYBOYS fue su viejo y
oscarizado amigo, el actor/director/productor Tony Bill. Devlin
sabía que Bill no sólo tenía licencia de piloto acrobático desde
los 14 años, sino que además es un entusiasta de la Primera
Guerra Mundial, con una de las mayores bibliotecas privadas del
mundo sobre el tema. Devlin sabía que la pasión y el talento de
Bill permitirían al realizador trasladar al público actual los
peligros y amenazas que experimentaron aquellos hombres.
"Cuando estalló la Gran
Guerra, la mayoría de personas no habían visto nunca un avión, y
todavía menos habían volado en uno”, comenta el director Bill.
“Los hermanos Wright habían volado en Kitty Hawk en los últimos
días de 1903 pero, increíblemente, el avión permaneció aparcado
en el hangar, y permaneció en el olvido durante varios años. La
tecnología aeronáutica casi no había avanzado antes de la
Primera Guerra Mundial. Era una época en la que la mayoría de
personas ni siquiera habían visto un automóvil, de modo que los
aviones de la Guerra eran las naves espaciales del momento. No
tenían cabina, sistemas de protección ni paracaídas. Una simple
chispa significaba la muerte casi segura. Básicamente eran
objetivos inflamables voladores”.
Bill estaba decidido a
mostrar con todo lujo de detalles la experiencia de aquellos
valientes hombres, quienes eligieron convertirse en pilotos de
combate en aviones abiertos fabricados con materiales como tela,
madera, cables y lino.
"Si alguien se ha preguntado
alguna vez cómo es volar cabeza abajo o realizar loops y
tirabuzones en el cielo con un biplano de cabina abierta y otros
aviones disparándote, ésta es la ocasión para descubrirlo”,
afirma Bill. “No hemos usado ninguna plantilla preexistente para
hacer la película. Es lo nunca visto”.
"Antes de que empezáramos a
rodar, Tony me pasó algunos libros e historias para leer sobre
aquellos chicos”, explica el coprotagonista, Tyler Labine. “Eran
unas historias asombrosas, como la de un piloto que puso cabeza
abajo el avión, se salió de su asiento y quedó colgando de las
alas. Consiguió trepar de regreso a su puesto, controlar la
aeronave y evitar ser derribado… ¡todo eso antes de estrellarse
contra el suelo!”
El actor Jean Reno confiesa
que se dio cuenta del extraordinario valor de aquellos hombres
cuando vio por primera vez un avión de la época de FLYBOYS.
“Cuando ves esos aviones de cerca te das cuenta de que son
frágiles como cometas”, explica. “Están hechos únicamente de
piel, madera, cables y tela, y te preguntas cómo… cómo una
persona podía volar y luchar con aquellos armatostes.
Básicamente se sentaban sobre las nubes, completamente abiertos
a lo que les rodeara. Eran hombres de un gran coraje”.
A diferencia de los
conflictos bélicos actuales, los combates de la Primera Guerra
Mundial poseían un cierto aire de cortesía; en los cielos, los
historiadores de la aviación apodaron aquellos combates “la
última guerra de caballeros”. “La parte de la Primera Guerra
Mundial que relatamos es la que acontecía en el aire”, comenta
Bill. “Las horribles vejaciones y dolor que se sufría en el
campo de batalla quedaba muy lejano para los combatientes
aéreos. Ahí arriba se libraba una guerra muy distinta”. Este
contraste emergía en parte de la condición elitista de los
hombres que podían convertirse en pilotos. Muchos de aquellos
jóvenes voluntarios habían recibido una educación inmejorable,
eran aristocráticos o, en el caso de la Escuadrilla Lafayette,
deportistas universitarios de alto nivel (de la Ivy League). A
medida que se afinaban las tácticas aéreas, los encuentros se
parecían cada vez más a los torneos militares, con combates uno
contra uno al estilo de los duelos medievales a caballo con
lanzas; pronto se les pasó a llamar los “Caballeros del Aire”.
"La Primera Guerra Mundial
fue la última vez en que se produjo conexión directa entre
combatientes de una guerra”, comenta Goldfarb. “Te acercabas lo
suficiente para ver la cara del otro mientras luchabas en el
aire. Hay quien cuenta que disparó a un enemigo desde una
distancia tan corta que su sangre le salpicó en su propia cara.
Resulta muy gráfico, pero también da muestra de una intimidad y
de una conexión personal que no volverá a existir”.
"Cuando aquellos hombres
fueron a la guerra lo hicieron con el concepto antiguo de
marchar por los campos con sus rifles, con un ánimo invencible
que sólo podría ser barrido por el nuevo fuego automático”,
añade el actor James Franco. “Y entonces llegan los pilotos
conservando sus viejas ideas de caballerías. La guerra siempre
había sido un asunto de enfrentamientos cara a cara, hombre a
hombre. La idea era convertirse en caballeros del aire; librar
duelos; en efecto, sería la última modalidad de duelo, pues
todas las armas modernas han acabado con el antiguo concepto de
guerra”.
Uno de los protagonistas y
también piloto acrobático David Ellison, quien da vida a Eddie
Beagle, está de acuerdo con estas nociones de caballería:
“Cuando estás volando, si le das a un enemigo sobre territorio
extranjero, o le ves regresar a casa para volver a combatir otro
día o le estrellas contra el suelo. Pero si el enemigo cae y el
piloto sobrevive huyendo por su propio pie, nunca intentarás
matarle desde el aire”.
Hacer esta película fue una
apasionante recreación histórica, tanto para los actores como
para los realizadores. “Creo que una de las razones que hacía
que todos estuvieran entusiasmados con esta producción era que
aquello nunca se había hecho de una forma tan realista”, explica
Tyler Labine, quien encarna al aristócrata Briggs Lowry. “La
Primera Guerra Mundial estalló hace muchos años y en gran parte
se ha olvidado. Nuestra generación ni siquiera piensa en ella.
Fue una guerra de proporciones épicas, tal como lo es este
filme. Estoy seguro de que conseguirá mostrar al público la gran
relevancia del conflicto”.
"No intentamos que el público
vea un hecho histórico mediante la creación de aquel mundo”,
afirma el Director de Fotografía, Henry Braham, todo un experto
en planos aéreos. “La película es accesible desde el presente.
Es una extraordinaria historia que no se detiene. Incluso desde
la vertiente emocional, es algo muy íntimo. Y aunque tenemos una
escala visual de dimensiones épicas, hemos trabajado duro para
conservar la intimidad entre los personajes. Aquellos hombres
volaban básicamente en cestos de mimbre completamente abiertos.
Existe un intenso elemento de exposición y fragilidad humana que
quizá ya no se consigue en la acción moderna ni en las películas
de guerra”.
"Los grandes largometrajes
sobre combates aéreos los han hecho pilotos auténticos: William
Weldman, Howard Hawks, Howard Hughes”, apunta Devlin. “Nuestro
director, Tony Bill, también es piloto. Creo que tenerle como
director nos permite contar la historia de una forma muy fiel a
aquel disfrute, a aquel viento en la cara, a la aventura y al
miedo de estar en el aire. Queremos que el público capte la
sensación de lo que era volar en aquellos biplanos por primera
vez, tal como hicieron aquellos jóvenes".
2.
Sobre los personajes
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Flyboys: Héroes del aire" - Copyright © 2006 Electric
Entertainment, Skydance Productions e Ingenious Film Partners.
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