CÓMO SE HIZO "HANNIBAL: EL
ORIGEN DEL MAL"
Notas de producción ©
2007
Aurum
3. El estilo
El estilo de la película va a ser siempre enormemente
importante a la hora de transmitir la tensión y el trauma de la
historia. Ben Davis, director de fotografía, cuyos títulos de
crédito incluyen Rosas rojas y Layer Cake – Crimen organizado,
fue el responsable de traducir las ideas de Webber a un estilo
visual. "Lo esencial de esta película es que tiene muchas
texturas diferentes —explica Davis—. Tiene estaciones
diferentes, estados de ánimo diferentes y períodos de tiempo
diferentes. También nuestro protagonista principal cambia
radicalmente desde el comienzo hasta el fin, de manera que el
estilo de la película cambia con él”. La historia dio a Davis la
oportunidad de explorar diferentes estados de ánimo, algo que le
apetecía: "Visualmente, el filme sigue el largo viaje de
Hannibal, comenzando en la Lituania de la guerra, que es un
período muy negro en su vida y que se refleja en un estilo muy
oscuro, desaturado, granulado. Hay muchas sombras, mucho negro.
Después escapa de la Europa del Este, cruza la frontera y llega
a la Francia de posguerra. Resulta muy claustrofóbico al
principio, pero se despeja cuando escapa. Estamos en el exterior
por primera vez, de manera que hay más tomas amplias para
transmitir una sensación de libertad. Y como me parece que ésta
es la única parte de su vida que resulta agradable de algún
modo, los colores se vuelven más cálidos".
El final, el
violento crescendo de la película, fue un reto creativo en
cuanto a iluminación. “Es como un descenso hacia la locura, algo
que se refleja en el estilo, cuando la película se convierte
cada vez más en un filme negro. Peter ha sido una elección
fantástica como director para este proyecto, porque él, al igual
que Gaspard, tiene un gran sentido de lo macabro. En la
película, hay escenas que se tienen que manejar con mucha
sutileza y así lo ha hecho, aportando algo nuevo a las películas
sobre Hannibal. Esta sutileza en su enfoque es la clave".
Los
intérpretes valoran de verdad la habilidad de Ben Davis para
iluminar. "Ben es un gran cinematógrafo —afirma Ulliel—, la luz
es asombrosa. Esto es verdaderamente importante en una película
como ésta, porque crea la atmósfera de suspense y terror”.
Allan
Starski, diseñador de producción, que ganó un premio de la
Academia por su trabajo en La lista de Schindler y recibió
numerosas nominaciones y premios por El pianista, se encargó de
crear el estilo de la película. A Starski la primera inspiración
le vino del guión: "Los conocimientos de Thomas Harris son
fantásticos y me ayudaron realmente porque sus descripciones son
muy buenas".
Tanto Webber
como Starski deseaban introducir tanta realidad como fuese
posible en las escenas de la Segunda Guerra Mundial. Webber
explica: “Nuestro attrezzo parece real. Por ejemplo, los tanques
rusos tienen un aspecto pobre, llevan una bici atada en la parte
posterior, llevan latas de pintura. No es agradable ni prístino
lo que suele verse en películas bélicas. Allan se crió en
Polonia durante la época comunista y tiene suficiente edad como
para recordar la guerra mundial. Esto es estupendo, porque puede
aportar ese nivel de autenticidad a la película".
La
preocupación de Starski por la autenticidad influyó incluso en
cómo pintó los platós. "El piso de Lady Murasaki en París es muy
elegante, pero pertenece a su padre y debemos creernos que tiene
una historia —explica—. Por tanto, incluso las paredes tienen
que ser fieles a esa historia y parecer como si hubiesen sido
pintadas hace ocho años y no cuatro días atrás. Quiero mostrar
el proceso de envejecimiento con las capas de pintura".
Este anhelo
de perfección fue apreciado por los actores, como Stephen
Walters, que interpreta a Milko y nos explica: “Estar rodeado de
unos platós tan auténticos ayuda de verdad a los actores. Para
la escena de mi muerte en el depósito de agua, lo llenaron con
partes del cuerpo. Esto crea una realidad incluso antes de que
comiences a actuar. La atención puesta en el detalle es
asombrosa".
Esta
concentración en la autenticidad fue compartida por la
diseñadora de vestuario Anna Sheppard, que volvió a formar
equipo con Allan Starski después de sus nominaciones al Oscar®
por su trabajo en La lista de Schindler y El pianista. La
sutileza fue la clave para el personaje de Hannibal. “Gaspard
consigue tener un rostro muy asombroso y juega mucho con sus
ojos, de manera que los trajes que lleva son lo suficientemente
diferentes como para mostrar su cambio de edad, pero no hasta el
punto de distraer la atención de su interpretación. Utilizamos
los trajes y el maquillaje para mostrar cómo se va desarrollando
el personaje de Hannibal según avanza la película. Cuando
Hannibal llega por primera vez a Francia, mantenemos un look
juvenil y empleamos muchos colores ligeros y ropas originales de
los cincuenta, pero cuando se marcha a París, sus ropas se
vuelven más estilizadas y más austeras. La última secuencia se
interpreta llevando una prenda negra con cuello de cisne, que
destaca francamente su rostro y su cabello alisado hacia atrás.
Tiene un aspecto muy amenazador”.
A Sheppard le
encantó vestir a Gong Li. “Utilizamos un elemento japonés muy
estilizado en sus saltos de cama, la forma de su kimono. Logré
encontrar algunos kimonos originales de los cuarenta. En el
momento en que nos trasladamos del palacio que fue el hogar de
su marido hasta la residencia familiar en París, ella se
convierte en una parisina muy chic y, prácticamente, desaparecen
los anticuados elementos japoneses”.
El apretado
programa de Gong Li presentó algunos retos: “Se crisparon
bastante los nervios, porque me reuní con ella sólo una vez
cuando fui a Miami para discutir sobre su personaje, pero no la
volví a ver hasta que llegó al plató —explica Sheppard—. Todos
sus trajes se confeccionaron sin que mediaran pruebas, de modo
que hubo que realizar un montón de cambios. Sentí un poco de
miedo, pero ella fue fantástica, se puso unos trajes que jamás
había visto y salió directamente a escena. Todo se resolvió a la
perfección".
Peter Webber
es bien consciente de que por individuales que sean las
interpretaciones y por único que sea el estilo del filme,
Hannibal, el origen del mal será comparado con las películas que
le precedieron. “Tanto en el guión como en las interpretaciones,
existen cosas en aquellos filmes anteriores ante las que tenemos
que sacarnos el sombrero, pero la esencia de esta película es
muy diferente —nos dice—. Se trata más bien de una historia
europea en vez de una norteamericana, no es un thriller
psicológico en la misma forma, es más bien un drama, es más
película de terror que las demás. Espero que lo que hemos hecho
sea algo bastante distinto y bastante característico".
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Hannibal: El origen del mal" -
Copyright © 2007 Dino De Laurentiis Company, Quinta
Communications e Ingenious Film Partners.
Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos
reservados.
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