CRÍTICA
por
Pablo del Moral
Cuando visito el rancio
universo de las comedias románticas, no espero originalidad en
el argumento, ni novedad en su ejecución. Pero los cineastas que
trabajan en ese género al menos deberían tratar de añadir un
poco de creatividad, ingenio o energía a sus películas, para
elevar la añeja fórmula por encima de los clichés que todos
conocemos. Supongo que hay que darle un poco de crédito al
director Marc Lawrence
por haber creado una ingeniosa metáfora que explica la relación
entre la letra y la música de una canción, y las etapas de una
relación romántica. Y, quizás, por burlarse de las estrellas pop
contemporáneas, que alegan profunda espiritualidad mientras
bailan semidesnudas en MTV. Pero eso no basta para hacer esta
propuesta auténticamente recomendable.
La película comienza con un
vídeo realizado en el más puro estilo ochentero, donde vemos al
grupo británico PoP! interpretar su más famosa canción en
aquella década. Veinte años después, luego del rompimiento del
grupo, encontramos a Alex Fletcher (Hugh
Grant) viviendo
casi en el olvido, pero tratando de explotar los tenues rastros
de fama que aún posee, cantando en fiestas particulares, parques
de atracciones y sitios similares, donde el medianamente
entusiasta público está compuesto principalmente por nostálgicas
amas de casa. Pero un día, su lacónico agente Chris (Brad
Garrett) le da
una excelente noticia: Cora Corman (Haley
Bennett), la
más famosa cantante pop del mundo, está buscando una canción
para su nuevo disco, y está interesada en que sea Alex quien la
escriba y quizás participe en un dueto. Es una excelente
oportunidad, y Alex acepta a pesar de su pena secreta: nunca ha
tenido problema escribiendo pegajosas melodías, pero es incapaz
de escribir la letra de sus canciones. Entonces, por azar, Alex
conoce a Sophie Fisher (Drew
Barrymore), una
avispada chica que resulta tener gran talento para escribir
letras profundas y poéticas. Y así, juntos, empiezan a escribir
la canción que podría revivir la fama de Alex. Pero, claro, en
el proceso empiezan a enamorarse...
El director Marc Lawrence ha
participado (ya sea en su faceta de guionista o director) en
películas como
"Miss
Agente Especial"
(y su horrible secuela) y
"Amor con preaviso",
por lo que sabe muy bien cómo construir una predecible comedia
romántica... y hace exactamente eso con "Tú la letra, yo la
música". Casi podemos escuchar los engranajes
del guión cuando prepara las "coincidencias" y revelaciones que
tendrán especial significado en la típica estructura de "hombre
conoce mujer; se enamoran; se enojan; se reconcilian".
Por ejemplo, ¡qué coincidencia
que la mujer que riega las plantas en el departamento del músico
sea una experta para escribir letras! Mejor aún, ¡qué maravilla
que piense en voz alta! Pero, ¡oh, no!, debido a un hecho
traumático en su pasado... ¡no puede escribir! Afortunadamente,
todo se resuelve satisfactoriamente con el clásico "gran gesto"
que podría sellar el amor entre los protagonistas.
Estas
torpes mecánicas narrativas sólo traicionan el hecho de que,
aunque cuente con algunos buenos momentos de humor y un par de
buenos diálogos, la cinta no tiene ambición alguna de salir de
su nicho. Lo cual no
es necesariamente malo... pero difícilmente loable. No, como
muchos otros directores, Lawrence pone en los hombros de su
elenco la tarea de crear atractivo para la audiencia.
Afortunadamente Hugh Grant podría interpretar dormido el clásico
papel de sensible y maduro galán, con su sofisticación inglesa y
su ligero sentido del humor listo para atrapar al público. Y
aunque Drew Barrymore no sea una actriz muy natural, embona
perfectamente en su papel y navega la película sin pena ni
gloria.
Quizás lo mejor de "Tú la letra, yo
la música" sea el personaje de Cora Corman y la sátira que
representa. Cierto, no es muy difícil burlarse de intérpretes
como Britney Spears y Christina Aguilera, pero al menos lo ha
hecho razonablemente bien. Lástima que el aspecto de sátira sea
sólo incidental.
Imagino que "Tú la
letra, yo la música" tendrá particular atractivo para
aficionados a la música ochentera, pues el protagonista podría
tomarse como una velada versión de Andrew Ridgeley, la mitad
menos famosa de "Wham!" (la otra mitad era George Michael), y
hay que aplaudir al compositor
Adam Schlesinger
por la banda sonora de la película, que incluye canciones del
imaginario grupo PoP! que emulan hasta cierto punto éxitos de
Wham! como Wake me up before you go-go y Careless
whisper.
Por lo demás, "Tú la
letra, yo la música" no pasa de ser una inocua
y predecible comedia romántica con actores atractivos y una
trama floja y forzada.
Su débil sátira de la música de los ochentas y de las estrellas
pop contemporáneas quizás aporte algunas risas adicionales, pero
no puedo realmente recomendarla cuando hay mejores muestras del
género (como "Besando
a Jessica Stein" y
"Love
actually")
acumulando polvo en los estantes del videoclub. Pero si la
mediocridad no asusta al lector, quizás podría pasar un rato de
mediano entretenimiento con esta inofensiva película. Lo cual
también se podría decir del grupo Wham!.
Calificación:
    
Imágenes
de "Tú la letra, yo la música" - Copyright © 2007 Castle Rock
Entertainment, Village Roadshow Pictures y Reserve Room
Productions. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures
International España. Todos los derechos
reservados.
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