CRÍTICA
por
Julio Rodríguez
Chico
El peso
de la culpa y del capricho
El británico
Joe Wright vuelve a
contar con gran parte del equipo técnico y artístico de
"Pride & prejudice (Orgullo y
prejuicio)"
en este melodrama de tintes trágicos, con el amor y la culpa en
la retaguardia de dos hermanas que quisieron al mismo hombre,
aunque una lo hiciese con un amor pasional y la otra por puro
capricho infantil. Amor en tiempos de guerra para una historia
imposible que sólo la literatura y el cine podían enmendar, y
eso gracias a la imaginación de una escritora que responde al
nombre de Briony, aunque quizá deberíamos decir a
Ian McEwan y a
su novela, adaptada aquí extraordinariamente por
Christopher Hampton.
Ante
todo, sorprende la estructura narrativa de la película, muy
articulada y a la vez diáfana, con cuatro momentos sabiamente
entrelazados por un preciso guión que no da puntada sin hilo y
por un montaje ágil y claro que nos traen y llevan desde 1935,
cuando celos e imaginación provocan una delación de
consecuencias irreparables, hasta 1940 en pleno frente de
batalla en la costa francesa, o a unos meses antes en los
hospitales de Londres donde las hermanas Tallis ejercen de
enfermeras que buscan sanar sus propias heridas. A modo de
puzle, Hampton construye una trama compleja apoyándose en tres
o cuatro hechos trascendentales en la vida del trío
protagonista para a continuación ir “rellenando” lo que
sucedió entre esos jalones, y descubrir al espectador la
verdadera historia de un amor inconfeso, de una mentira
infantil, de una felicidad esquiva, de una culpa redimida por
la pluma. La historia es en parte previsible,
pero está muy bien contada y se va cargando de dramatismo a
medida que avanza la trama
hasta alcanzar un tenebrismo
fatalista en la playa o el hospital, para finalmente
permitirse una bocanada de aire fresco en forma de cariño que
no de debilidad, según Briony anciana.
Sorprende por dos veces la duplicación de una secuencia, narrada
desde una doble óptica y adelantada en un primer momento para el
espectador de manera parcial, para más tarde desvelarle el
suceso al completo. La primera ocasión recoge el trascendental
momento en que la niña Briony mira por la ventana y descubre
“dos siluetas frente a una fuente”; la segunda, poco después, al
sorprender a la pareja de enamorados en la biblioteca en un
momento de intimidad. Es la misma realidad equívoca, mostrada
desde dos puntos de vista y que desencadenará toda la historia.
Sin duda, esta primera parte en la mansión victoriana es lo
mejor de la película, porque traza con fuerza las líneas
directrices en las relaciones entre Cecilia, Briony y Robbie, y
cada uno de ellos logra transmitir al espectador la fuerza de
sus sentimientos y de su actuación cuando el guionista le presta
la mirada y la palabra. Aunque Keira Knightley
y
James McAvoy hacen un
trabajo interpretativo más que notable, destaca sobre todo
Saoirse Ronan
al dar vida a una Briony de 13 años —de asombroso parecido con
Romola Garai,
en edad adolescente, también en un buen papel— de sentimientos
contradictorios, y sólo su modo de mirar desde la ventana o la
fuerza con que acusa a su “príncipe azul” hacen presagiar una
futura estrella del cine.
|
 |
Pero si el guión y las
interpretaciones son dignas de elogio, los aspectos artísticos
no le van a la zaga. Dario Marianelli
escribe una banda sonora que se
adapta a los momentos variables emocionales sin imponerse a la
historia, mientras que Seamus McGarvey
sabe dar hasta cuatro texturas
fotográficas a cada uno de los tiempos de la acción y pasar de
la luminosidad de tiempos de paz a la negrura de las ruinas de
guerra, mientras que Sarah Greenwood
hace un trabajo de diseño de producción encomiable que consigue
recrear ambientes tan distintos con un atrezo muy cuidado en sus
detalles. Una combinación de buen hacer artístico que logra
momentos de gran belleza como aquellos en los que el teclear
rítmico de la máquina de escribir —en realidad de una Briony
anciana, narradora y protagonista en su expiación— se confunde y
entra en sintonía con la música extradiegética, o ese largo
plano-secuencia que podría pasar a los manuales de cine y con el
que acompañamos a Robbie por la playa abarrotada de soldados
ingleses que esperan su evacuación. Ciertamente, hay momentos
—esa misma escena u otras del campo de batalla con cadáveres de
escolares, o en el hospital con la cámara que se recrea en los
heridos— que pecan de artificiosidad, ampulosidad, explicitud
morbosa o denuncia pacifista poco sutil, pero son defectos
menores para una puesta en escena al servicio de una historia de
amor y también de arrepentimiento.
Por último, Wright apunta
—aunque no lo desarrolla ni le da profundidad— una relación muy
interesante entre el cine, la literatura y la propia realidad,
inspiradora ésta de unas historias que necesitan salir a la luz
para reparar el daño cometido con los errores del pasado. Son
imágenes documentales de guerra u otras sacadas del cine
romántico que se proyectan a los soldados destacados en el
frente, con la figura de un Robbie enfermo que se destaca en la
gran pantalla. Y también la figura de la propia Briony
interpretada por Vanessa Redgrave,
que habla de su primer y último libro como una necesidad vital
de su alma herida desde los 13 años, como una manera de
restituir a los amantes un tiempo de felicidad —aunque sea
reinventando la realidad “sin rimas ni adornos”—que les quitó en
su inconsciencia y que no les pudo devolver en vida.
Emotiva, romántica y preciosa
película, a la que no le falta hondura moral ni calado social,
con una impecable realización artística y un extraordinario
guión. Aspira a numerosos premios y gustará a un público amplio,
especialmente a quienes prefieran el melodrama trágico lleno de
emoción y un toque reparador.
Calificación:
    
Imágenes de "Expiación: Más allá de la pasión" - Copyright © 2007 Universal
Pictures, Studio Canal, Relativity Media y Working
Title Films. Fotos por Alex Bailey. Distribuida en España por Universal Pictures
International Spain. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Expiación: Más allá de la pasión"
Añade "Expiación: Más allá de la pasión" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Expiación: Más allá de la pasión" en el blog

Recomienda
"Expiación: Más allá de la pasión" a un amigo
|