CÓMO SE HIZO "EL ESPÍA"
Notas de producción ©
2007
Sony
Pictures
3. La producción
El equipo de producción sabía que había una línea muy fina entre
crear tensión dramática para la historia y contar un incidente
real con personajes que todavía están vivos. El productor Kroopf
relata sobre el equilibrio: “Como cineasta, quieres ir paso a
paso para asegurarte de ser preciso, pero al mismo tiempo tienes
que tener en mente que estás haciendo una película que pretende
entretener. “Billy se puso el listón muy alto con El Precio de
la Verdad, creando una historia realmente buena sin desviarse
demasiado de la verdad”, continúa. “Con El Espía, realmente
quería pegarse al material, que estuviera basada en los
personajes y en la investigación, para contar la auténtica
historia pero que también fuera muy dramática”. Para la
película, el equipo de producción quería que el punto de vista
del público fuera el punto de vista de O’Neill —en el que
O’Neill empieza sin saber nada de lo que realmente está pasando
con Hanssen. Con licencia dramática, Ray se asegura de que la
información clave esté fuera del alcance de O’Neill hasta la
mitad de la película... cuando se enfrenta finalmente a Kate
Burroughs sobre la auténtica razón de su asignación. Billy Ray,
que admite su predilección por las películas basadas en la
investigación, está de acuerdo en que hay que tomarse ciertas
libertades para contar una historia que atraiga al público.
“Pero con Robert Hanssen no hizo falta”, dice. “Su historia es
tan convincente, tan rara, que no tuvimos que maquillar nada
para contar un buen cuento. Había que comprimir algunos
acontecimientos, que combinar algunos personajes y que alterar
algunos nombres –donde había que proteger el anonimato de
algunas personas. Pero lo que contamos es lo que pasó”. Eric
O’Neill admite que sentía una oleada de emociones cada vez que
entraba en el escenario. Comparte que, “Ver a Ryan y a Chris en
una oficina que es exactamente igual que una en la que yo
trabajé, y ver a Ryan y a Caroline interpretándonos a mí y a
Juliana realmente me trajo recuerdos de hace cinco años... e
hizo resurgir las sensaciones que sentí entonces”. En 2001, el
reciente matrimonio de O’Neill se había complicado bastante a
causa de esta asignación. “Trabajaba todo el día en el caso,
luego estudiaba derecho por la noche, y muy a menudo volvía a la
oficina. Estaba dividido entre la necesidad de estar con Juliana
y equilibrar esta importante investigación de seguridad
nacional. Así que, de repente, yo era simplemente el tonto que
trabajaba todo el día y que ni siquiera parecía tener una buena
explicación para ello. Era muy difícil mentirle, pero me pedían
que lo hiciera. Simplemente va con el trabajo”.
“Cuando Eric me dijo finalmente la verdad”, recuerda Juliana,
“yo estaba asombrada y muy aliviada. Un montón de cosas que no
me cuadraban durante el último par de meses finalmente tenían
sentido. Aparecían noticias en los periódicos sobre la captura
de este súper espía, y yo estaba casada con el que lo había
capturado –muy excitante”.
Ray
mantuvo involucrado a O’Neill en todos los aspectos de la
producción, desde la reescritura del guión original hasta
llevarlo a la gran pantalla. “Trabajé estrechamente con él para
realizar una interpretación precisa de los acontecimientos desde
el punto de vista del FBI”, dice O’Neill. El ex agente cree que
“ésta será la película sobre el FBI más precisa que se haya
hecho nunca”.
“Si
tienes un recurso disponible como Eric”, dice Ray, “estarías
loco si no lo utilizaras. Eric fue de gran ayuda para mí
investigando y escribiendo el guión. Y cuando ya se había hecho
el casting de la película, fue un gran recurso para Ryan y
Chris. Conocía en profundidad quién era realmente Robert
Hanssen”.
“Ryan tenía una percepción de Eric O’Neill distinta a la que yo
había escrito”, continúa Ray. “Lo que Ryan vio fue una poderosa
dinámica entre O’Neill y Hanssen que cambió de un modo que no
había sido planeado ni anticipado. Esto surgió de su reunión con
Eric. Empezó a ver que aunque Hanssen pudiera ser un matón,
aunque pudiera humillarte y ningunearte, Eric ocasionalmente le
devolvía el golpe. Esto hace la historia más interesante”.
Cuando se preparaba para el papel, Cooper preguntaba a O’Neill
sobre su antiguo jefe, e incluso le pedía que le diese su mejor
impresión del hombre. “No tenía nada que hacer en cuestión de
montaje o de sonido”, dice Cooper. Naturalmente, el actor no
podía duplicar la corpulencia de Hanssen, así que se centró en
otros aspectos del personaje: su pomposidad, su falta de
habilidades sociales.
“Lo
había estudiado meticulosamente mientras trabajaba en secreto”,
dice O’Neill. “Hice lo mejor que pude para trasmitirlo todo, y
creo que Chris hizo un trabajo excelente extrayendo información
de mí —cosas que no debería haber pensado, pero que seguían ahí,
en la parte de atrás de mi cerebro”.
Como meticuloso investigador, Cooper leyó casi una docena de
libros sobre el caso Hanssen para prepararse para su papel. “Por
supuesto, al cabo de un rato, la historia se vuelve repetitiva”,
cuenta el actor. “Pero en cada uno había algunas piezas, algunas
explicaciones y más teorías”.
Cooper, Phillippe y Ray tuvieron el lujo de tener un poco más de
una semana para sentarse juntos, desmenuzar las escenas y hablar
sobre los personajes. Luego, durante otros cuatro días, trajeron
a Eric O’Neill y empezaron a trabajar sobre cosas específicas
del diálogo. El director elogia: “Chris tomó notas, investigó y
exploró el significado de sus palabras para que nada pareciera
al azar, que nada pareciera arbitrario”.
La
investigación de Phillippe para su papel también incluyó leer
libros sobre Hanssen y ver entrevistas sobre el caso. “O’Neill
había sido entrevistado en un episodio de 20/20 y en la CNN, así
que había un montaje sobre el arresto de Hanssen”, explica
Phillippe. Pero lo más importante de la preparación del actor
fue “intentar imaginar cómo era el chico. Llamaba a Eric hasta
para la pregunta más tonta, sobre el más pequeño detalle y el
tenía una respuesta inmediatamente”, recuerda Phillippe. “Fue de
una gran ayuda, tanto como recurso para saber quién era Hanssen
como para ayudarme a encontrar el espíritu de mi personaje”.
Aparte del incalculable aporte de Eric O’Neill, Phillippe
también pudo conocer la opinión y la perspectiva de Juliana
sobre cómo era su marido durante este tiempo —sobre lo obsesivo
que se volvió con el caso y la brecha que el trabajo creó entre
ellos.
Naturalmente, hay una cierta responsabilidad que sienten todos
los actores al interpretar a una persona viva. Pero aunque que
el personaje de Laura Linney, Kate Burroughs, esté basado en una
agente real, no es una representación completa de ella. La Kate
real estaba allí como un recurso clave para el papel, pero Ray
dejó espacio para la interpretación de Linney. “Aún así”, añade
Linney, “como esta película es una mirada real de un importante
acontecimiento en la historia del FBI, tienes que ser
responsable y claro sobre lo que estás haciendo”.
Para investigar su papel, Linney también leyó mucho sobre el
caso y pasó tiempo en Washington D.C., en las oficinas, donde
los empleados del FBI eran acogedores y generosos con su tiempo.
Fue al Museo del Espía en el D.C., y preguntó a los policías
sobre los aspectos específicos y la motivación de su personaje.
“Metí la nariz en sitios de los que no sabía nada”, ríe Linney,
“que es lo genial de ser actor”. Admite que “Al principio tiendo
a convertirme en una científica loca. Pero cuando estás en el
escenario, las cosas pasan de forma orgánica. Dejas que la
película trabaje en ti”.
Al
preparar su papel como Bonnie, aunque Kathleen Quinlan no pudo
hablar con la auténtica mujer de Hanssen, la actriz dice que un
libro sobre el caso (titulado “Espía”) le proporcionó “una
visión increíble de Bonnie y sus percepciones de su marido y de
su trabajo”. Quinlan también investigó al Opus Dei, la
institución católica fundada por José María Escrivá, en la que
la familia Hanssen estaba firmemente introducida. La misión del
Opus Dei, aprendió Quinlan, es difundir el mensaje de que el
trabajo y otras circunstancias de la vida diaria son ocasiones
para crecer más cerca de Dios, sirviendo a otros y mejorando la
sociedad.
Ray
no tuvo que investigar mucho sobre el Opus Dei, porque se
acercaron a él representantes de la orden. En cuanto las
noticias de la inminente producción de la película llegaron a la
iglesia, enviaron a dos representantes de la Costa Este a Los
Ángeles para reunirse con el cineasta.
“Creo que tenían algunas preocupaciones legítimas sobre cómo iba
a presentar al Opus Dei”, dice Ray, “y tenían preocupaciones muy
legítimas sobre cómo iba a representar a Bonnie Hanssen, que
todavía es miembro activo del Opus Dei, y hacia quien siento una
cierta responsabilidad”. Ray consiguió tranquilizarlos y, al
final, acabaron siendo un valioso recurso.
Para su papel como la mujer de Eric O’Neill, Caroline Dhavernas
buscó la experiencia y la opinión de la Juliana real. “Juliana
es un gran personaje para interpretar porque es vulnerable y
frágil en algunos momentos, pero muy fuerte e independiente en
otros”, relata Dhavernas. “Fue de mucha ayuda hablar con ella
sobre esa época de su vida. Pero, al mismo tiempo, también era
muy raro hablar con una mujer que no conozco y hacerle todas
esas preguntas personales sobre su vida. Realmente aprecié su
buena voluntad para abrirse a mí”.
El
rodaje de El Espía tuvo lugar en Toronto desde mediados de
noviembre de 2005 hasta finales de enero de 2006. En la capital
provincial de Ontario, muchas de las localizaciones interiores
de la película se construyeron en los estudios de sonido Toronto
Film Studio. A finales de enero la producción se trasladó a
Washington D.C., donde el equipo pasó casi tres semanas rodando
escenas exteriores e interiores que sólo se pueden conseguir en
la capital de Estados Unidos.
“La
razón por la que ruedas en Washington, D.C.”, dice Ray, “es
porque está cargada de iconos que simplemente no pueden ser
duplicados en ninguna otra parte —como el edificio del FBI, el
Departamento de Justicia, el Potomac y el Lincoln Memorial”.
Aunque el tiempo en febrero puede ser muy malo, Ray también
insistió en ambientar la película en la misma época del año en
la que tuvieron lugar los hechos reales.
“En
una película sobre una época muy real y una gente muy real, los
productores estaban comprometidos con honrar la integridad de la
historia y la realidad del mundo”, añade el diseñador de
producción Wynn Thomas.
El
FBI cooperó mucho asistiendo al equipo contándoles la historia
de Hanssen y O’Neill de forma precisa. Aunque el acceso a los
edificios del FBI estaba limitado, los cineastas tuvieron el
honor de rodar interiores clave —como el FBI Plaza (el patio
interior del edificio Hoover del FBI) y el vestíbulo Hoover,
donde nunca antes habían permitido rodar.
Por
ejemplo, una escena interior mostraba el primer día de O’Neill
en el cuartel general del FBI, su primer día trabajando con
Hanssen y su primer día informando a la Habitación 9930. “No se
puede duplicar el edificio del FBI”, dice Ray. “Su arquitectura
es única. Se eleva siete pisos por una cara y once por la otra.
Está diseñado para que la gente se pierda. Y Eric se perdió en
su primer día, y lo documentamos en la película”.
Desde el principio de la producción, el FBI resultó ser de un
gran atractivo. Susan McKee y Debra Weierman del equipo de
relaciones públicas del FBI llevaron a los cineastas a dar un
paseo por el edificio del FBI y por las oficinas de Washington.
Y como gran parte de la historia tiene lugar en estos dos
mundos, acceder a estos edificios era esencial para Thomas y su
equipo creativo; esto les permitió diseñar y duplicar
localizaciones para la película.
El
grupo de Thomas tuvo permiso para documentar y duplicar toda la
señalización, las placas con los nombres y otros objetos, hasta
los posters de películas antiguas del FBI de la cafetería.
“Los escenarios están perfectos”, declara Ray orgulloso del
trabajo del equipo de diseño. “Wynn Thomas puede hacerlo
desvencijado y polvoriento y puede hacerlo grande y hermoso;
tiene una sensibilidad que era perfecta para la película. Era
excitante verlo todo desde los ojos de O’Neill. Cuando Eric vino
de visita, cuando entró en las salas el FBI y fue a su oficina,
estaba impresionado por la autenticidad con la que se había
creado”.
Thomas también trabajó muy estrechamente con el cinematógrafo
Tak Fujimoto y el diseñador de vestuario Luis Sequeira para
asegurarse de que las elecciones de la gama de color en la luz y
en la ropa estuvieran en sincronía. “Billy estaba buscando a
alguien que pudiera clavar el aspecto de las películas de
estudio americanas de los 70, y no se puede hacer mucho mejor
que Tak”, dice Thomas, que de la misma manera, avala al equipo
incluyendo al decorador de escenarios Gordon Sim, el coordinador
de construcción Jim Halpenny y el artista escénico Ian Delms.
Para recrear el arresto de Hanssen de 2001 en Fairway Drive en
Viena, Virginia, cerca del hogar del agente en Talisman Drive,
Ray insistió en que la escena fuera rodada en la localización
del arresto real. “Fue algo por lo que peleé duramente”, anota
el director. “Costó mucho trabajo porque es caro rodar en
cualquier sitio alrededor de D.C., pero no iba a rodar esa
escena en ninguna otra parte”.
Para ayudar a los cineastas a
recrear con precisión el arresto, el FBI les dio una cinta
editada del suceso para que pudieran contrastar hasta el último
detalle. Después, para dar incluso mayor autenticidad a la
escena, dos agentes del FBI que fueron parte del equipo que
arrestó a Hanssen llevaron al equipo y al reparto a un “ensayo
de vestuario” para asegurarse de que cada detalle —hasta poner
las esposas a Hanssen— se ejecutaba correctamente.
Otra poderosa secuencia exterior se rodó en el Potomac Parkway,
con el icónico Lincoln Memorial de fondo. En esta escena,
O’Neill está en el coche con Hanssen, obligado a distraerlo
durante varias horas para que el FBI pueda registrar su coche.
O’Neill se las arregla para quedarse atrapado en un atasco de
tráfico, pero cuando Hanssen decide salir y volver andando al
cuartel general, O’Neill debe pensar rápido para detenerlo.
Cooper añade: “Cuando estás tratando con localizaciones y
escenarios con tanta veracidad es inevitable que afecte a tu
interpretación. Caminar por el puente donde este hombre reveló
grandes secretos a los soviéticos, causa una gran impresión”.
Aunque la mayoría de nosotros nunca comprenderá por qué Robert
Hanssen hizo lo que hizo —ya sea venganza, malicia, conocer
defectos en nuestra seguridad— nuestro gobierno continuará
recuperándose del daño financiero y humano que viene
conjuntamente con su engaño.
Aproximadamente 500 personas trabajaron para llevar a Hanssen
ante la justicia por los crímenes que cometió contra los Estados
Unidos. El hecho de que esto ocurriese sin una sola filtración
que hubiera puesto a Hanssen en alerta y hubiera hecho que se
escondiera habla de la dedicación, el honor y la lealtad de los
agentes involucrados en el caso. Esto también se ganó la
admiración de todos los implicados en la película.
El
escritor y director Ray concluye: “Desde el principio, el FBI ha
estado increíble. Fueron de mucha ayuda durante toda la
preparación, y estuvieron alucinantes durante el rodaje. Al
principio estaban un poco nerviosos sobre la parte de la
historia que estábamos contando. Pero el hecho es que...
estábamos contando la parte en la que Hanssen era detenido. El
FBI se comportó de forma heroica, profesional y extremadamente
eficiente”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El espía" - Copyright © 2007 Universal Pictures,
Sidney Kimmel Entertainment, Outlaw Pictures e Intermedia. Fotos
por Michael Gibson y Karen Ballard. Distribuida en España por
Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
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