CÓMO SE HIZO "WHITE NOISE
2: LA LUZ"
Notas de producción ©
2007
DeAPlaneta
La película original, White Noise, interpretada por Michael
Keaton, recaudó más de cien millones de dólares en taquilla.
“Nos pilló a todos por sorpresa. Sabíamos que habíamos hecho una
película efectiva, pero no nos esperábamos que tuviera una
acogida semejante”, dice Shawn Williamson, productor de White
Noise y de la segunda parte de la misma, White Noise 2: La Luz.
Se empezó a hablar de una segunda parte el sábado por la mañana,
después del estreno de la primera parte el viernes. Al ver cómo
aumentaban los ingresos de taquilla, Williamson y su productor
asociado, Paul Brooks, empezaron a plantearse una segunda parte.
“Fue un exitazo”, apunta Brooks, productor de White Noise y
productor ejecutivo de White Noise 2: La Luz. “Si crees que
tienes potencial para establecer una franquicia, hay que sacar
la siguiente película lo más rápido posible”. La película
original introdujo el concepto de los FVE, “fenómenos de voz
electrónica”, el método utilizado para captar y registrar las
voces de los muertos a través de transmisiones recogidas por
grabadoras y otros aparatos electrónicos comunes. Fue difícil
dar con una idea para el siguiente guión. Los productores no
querían rodar otra película sobre los FVE. Más bien, añade
Brooks, “Queríamos presentar algo que fuera como un paso
adelante desde los FVE, una segunda parte sobrenatural pero
orgánica”. Tras examinar diferentes ideas y propuestas, el
concepto de la segunda parte llegó de la mano de un guión
original de Matt Venne, que había presentado como un proyecto
independiente titulado inicialmente Second Sight.
“Nos pareció genial”, dice
Brooks. “Combinaba la noción de que los FVE abren la puerta a
otro mundo y de que la siguiente fase son las experiencias
cercanas a la muerte o esa luz blanca de la que habla o ha oído
hablar tanta gente. Me parece que construye un puente muy
natural desde la primera película”.
Williamson y Brooks habían
trabajando anteriormente con Patrick Lussier como montador en
Whisper. “Es plenamente consciente del género”, apunta Brooks
refiriéndose al director y montador que ha trabajado en docenas
de proyectos con el maestro del terror Wes Craven.
“Es un tío local, de
Vancouver”, observa Williamson, también nativo de Vancouver.
“Parecía la opción perfecta, por su experiencia con los
proyectos de Wes Craven y el montaje de importantes thrillers y
películas de terror”.
Uno de los aspectos del guión
que más atrajo a Lussier fue su originalidad. “Era un proyecto
totalmente independiente”, dice. “Utiliza los temas de la
película original pero introduce personajes nuevos. Comienza una
nueva aventura y lleva el concepto de la original mucho más
allá. De hecho se mueve hacia lugares impactantes e
insospechados. Presenta unos giros que me parecieron
sorprendentes y escalofriantes. ¡Me parece increíble que se
intente algo así y se consiga en una película! Quería formar
parte de eso, lo tenía clarísimo”.
Mientras que la película
original White Noise presenta los Fenómenos de Voz Electrónica
(FVE) que se utilizan para comunicarse con los muertos a través
de aparatos de grabación, en White Noise 2: La Luz el receptor
toma la forma de un hombre. Abe Dale desarrolla la habilidad de
poder reconocer quién va a morir de entre un grupo de personas.
“Los FVE estaban tan bien
construidos en la primera película”, apunta Lussier, “que
queríamos expandir el tema y pasarnos a las Experiencias
Cercanas a la Muerte (ECM), presentar ese fenómeno médico común
de la luz al final del túnel. Así, se convierte en un tema algo
más metafísico, menos tangible, pero con la misma cantidad de
documentación”. Lussier cree que este tipo de vivencias son
plausibles, aunque no ha tenido ninguna experiencia personal con
fantasmas ni con FVE. “Las personas son fuentes de energía tan
palpitantes que no creo que puedan desaparecer sin más. Siempre
se nota cuando entra en una habitación alguien que tiene una
energía diferente o acentuada. Así que, cuando se mueren,
¿adónde va esa energía? Tiene que ir a algún sitio”.
Según Brooks, “El concepto de
los FVE no es tan común, así que en la primera parte tuvimos que
presentarlo ante los espectadores y enseñarles lo que eran.
Nadie sabía qué eran exactamente”.
Sin embargo, el concepto de
la luz blanca en las experiencias cercanas a la muerte es
bastante más conocido, en parte gracias al trabajo de la
desaparecida Dra. Elisabeth Kubler-Ross, la experta más
importante del mundo en el campo de la investigación de los
temas de la muerte y la vida después de la muerte, que investigó
exhaustivamente este ámbito y cuyos escritos sobre el tema de
las experiencias cercanas a la muerte son muy respetados. Desde
la publicación de las obras de Kubler-Ross On Death and Dying y
On Life After Death, el término ECM prácticamente se han
instalado en el lenguaje común. Hoy en día hay miles de páginas
web dedicadas a las ECM, y recientemente una búsqueda en
Internet del término “experiencia cercana a la muerte” produjo
más de dos millones de resultados.
White Noise 2: La Luz es la
estremecedora historia de Abe Dale, un hombre que pierde a su
familia y sus ganas de vivir, que es rescatado de las garras de
muerte con la capacidad de “ver” quién está a punto de morir.
Para los creadores, fue muy fácil elegir al actor que daría vida
a Abe. Brooks y Williamson acababan de trabajar con Nathan
Fillion en la comedia de terror alternativa La Plaga, producida
por Brooks con Williamson como director de producción. “Nathan
tiene ese aire de James Stewart/Gary Cooper, de hombre
corriente, que es crucial en una película como ésta”, dice
Brooks.
Lussier también había
trabajado con Fillion en Dracula 2000. A pesar de que Fillion no
logró finalmente el papel para el que hizo la audición, Lussier
dice, “El actor que interpretó el otro papel basó su
interpretación en la prueba de Nathan. Desde entonces he querido
trabajar con Nathan porque es un actor impresionante. Realza
mucho a la película con su trabajo. En cuanto leí el guión de
White Noise 2: La Luz, Nathan fue la primera y única persona que
me vino a la cabeza para el papel de Abe”.
Irónicamente, mientras estaba
trabajando en Vancouver, en el rodaje de La Plaga, Fillion vio
la primera parte de White Noise. Lo vio por cable en la
habitación de su hotel y cada vez que se movía se veía reflejado
en el espejo. “Veía que algo se movía y me daba de todo”,
cuenta. “Pasé muchísimo miedo. Tenía que cambiar de canal para
ver qué estaba pasando en The Tonight Show para calmarme y que
se me pasara un poco el miedo”.
Una de las cosas que
fascinaron a Fillion del guión fue que trataba el tema de “El
equilibrio del Universo. ¿Dios existe? ¿Dios tiene un plan? ¿Si
uno se inmiscuye en ese plan, cuál es serán las consecuencias?”.
Fillion describe a Abe como
“un hombre que interfiere con el funcionamiento de una máquina
que es mucho más grande de lo que él se hubiera imaginado
jamás”. Se pregunta, si estuviera en el lugar de Abe, “¿Qué
haría?”.
Todos los creadores admiraban
el trabajo de Katee Sackhoff en Galáctica: Estrella de Combate,
la aclamada serie de ciencia ficción en la que da vida a la
piloto guerrera Starbuck. Por su parte, a Sackhoff le encantó
que el guión no sufriera de lo que ella denomina “sequelitis”.
Era inteligente y tomaba ideas del original para llevarlos a un
plano superior. Sackhoff estaba trabajando en rodajes nocturnos
para otra película cuando leyó el guión de White Noise 2: La Luz
por primera vez a las 4 de la mañana, antes de una reunión a las
11 de la mañana con Lussier. Sin haber dormido nada, estaba
segura de que no podría leérselo entero, pero dice, “Me lo leí
todo seguido, no podía dejarlo”. Se leyó el guión del tirón,
durmió un poco y se fue a ver al director. Pero no tenía ni idea
de lo importante que iba a ser esa primera reunión. “Pensé que
tenía que hacer una audición para el papel”, dice riéndose. “No
sabía que ya me lo habían asignado. Si lo hubiera sabido seguro
que me hubiera puesto nerviosísima. Estaba muy cansada pero la
verdad es que nos llevamos genial desde el principio”.
“En Galáctica: Estrella de
Combate, Katee interpreta a una dura guerrera”, apunta
Williamson. “Mientras que en White Noise 2: La Luz da vida a una
enfermera con un dulce lado femenino. Ella transmite fuerza, y
esa fuerza ya se deja ver en Galáctica: Estrella de Combate y es
lo que nos atrajo de ella. Además es muy guapa. Así que cuando
Abe abre los ojos en el hospital y ve a Sherry, es como una
visión”.
La atmósfera en el rodaje no
podría haber sido más agradable, dado que ambos protagonistas
comparten un gran sentido del humor y su experiencia en el mundo
de la ciencia ficción. Sackhoff está trabajando en Galáctica:
Estrella de Combate, y Fillion interpretó a Malcolm Reynolds en
la serie Firefly y la película Serenity. La pregunta que parece
estar en boca de todos es: Si Starbuck y Reynolds se enfrentaran
en batalla, ¿quién ganaría?
“¿El Capitán Calzones
Prietos?”, bromea Sackhoff. “No sé. Su personaje parece un tío
más dulce, divertido y cómico. Tiene todas las mejores frases,
los dichos ingeniosos. Starbuck le dispararía sin más. Bueno, la
verdad es que si él intentara darle una patada a ella se le
romperían los pantalones. Por el contrario, Starbuck lleva los
pantalones anchos, siempre está lista para una buena pelea y
tiene pistolas escondidas por todas partes”, dice riéndose.
“¿Si te estuvieras peleando
con Starbuck, realmente crees que estarías esforzándote por
ganar?”, pregunta Fillion. “Yo creo que no, seguro que estarías
demasiado ocupado grabándotelo en la memoria”, bromea.
Sackhoff admite que
interpretar al personaje de Sherry le presentó bastantes retos.
Mientras rodaba White Noise 2: La Luz, se retomó el rodaje de la
tercera temporada de Galáctica: Estrella de Combate y Sackhoff
tenía que viajar viajando continuamente entre los dos platós de
Vancouver.
“Tenía que estar todo el rato
recordándome que no estaba interpretando a Starbuck, porque
Sherry sonríe y Starbuck no. Starbuck es una tía dura, pero
Sherry es todo lo contrario, es muy dulce, abierta y
extrovertida. Patrick se portó genial, me lo recordaba
sutilmente, me decía, ‘Se supone que deberías ser dulce, Katee.
Aquí no estás pegando a nadie,’” recuerda.
La escena del garaje en la
que Sherry es atacada fue especialmente difícil. “Lo pasé mal
teniendo que ser la pobre chica en apuros, porque
instintivamente quería darme la vuelta y darle una patada en la
cabeza. Pero tenía que dejar que me diera una paliza… nada, una
diferencia mínima”, bromea.
White Noise 2: La Luz se rodó
en la primavera de 2006, y Lussier comenzó a trabajar con Venne
y los productores en octubre de 2005. Debatieron el simbolismo
religioso de la película y consideraron las dos opciones: pasar
de puntillas por el tema o meterse a fondo con él. Se decantaron
por la segunda opción.
“A Lucifer le cerraron las
puertas del cielo por intentar hacer el trabajo de Dios”, dice
Lussier, “y esa es básicamente la trampa en la que cae Abe.
Juega a ser Dios, salva a la gente, pero al hacerlo tiene que
enfrentarse a las consecuencias cósmicas”.
“No es sencillo”, explica el
director. “Uno no se convierte de repente en un súper héroe. Hay
que pagar un precio, igual que lo pagó Lucifer. Intentó ser Dios
y le echaron a él y a todo su clan, así que luego él creó el
infierno para desquitarse. En la película, Abe se da cuenta de
que se ha convertido en una pieza de un engranaje cósmico enorme
del que no puede escapar”.
Venne ideó el concepto de la
Tria Mera, que significa tres días, o el tercer día. “Según la
Biblia”, dice Lussier, “Cristo resucitó al tercer día. El tercer
día siempre pasa algo. Uno de los personajes de White Noise 2:
La Luz dice que si el tercer día Cristo resucitó de los muertos,
¿qué hizo el Diablo el tercer día? La película trata lo que hizo
el Diablo el tercer día”.
“Es realmente fascinante”,
explica Brooks. “Es extraordinario e increíble que esas letras
cuadren”, refiriéndose a una revelación numerológica de la
película. “Creo que con ese elemento damos una vuelta de tuerca
al guión, y en este sentido hemos ido un paso más allá que la
original”.
“El guión de Matt es muy
inteligente”, dice Williamson. “Ha utilizado todo tipo de
imaginería y simbolismos, el latín, los elementos religiosos,
los nombres de los personajes. Están sembrados con mucho ojo por
todo el filme”.
Mientras que White Noise 2:
La Luz es una estremecedora película de terror, el ambiente en
el rodaje fue de todo menos oscuro. Tanto los actores como el
equipo técnico se lo pasaron de miedo con Nathan Fillion, y él
también se lo pasó en grande. “Me encantan las películas. Para
un amante del cine, estar en una película es el escenario ideal.
Gracias a mi trabajo me lo paso genial y finjo ser otras
personas. No es ingeniería aeronáutica, no es levantamiento de
pesas, es diversión. Eso es lo que digo siempre”, dice Fillion
irónicamente.
“Nathan tiene un corazón
enorme”, añade William MacDonald, que interpreta al Dr. Karras,
el neurólogo amante de Elvis que ayuda a Abe a entender los FVE
y su experiencia cercana a la muerte. White Noise 2: La Luz es
su tercer trabajo con Fillion. “Es muy diferente cuando trabajas
con un protagonista que es una persona abierta, de confianza,
generosa. Así es Nathan, es un tío genial. Y te cuenta unas
historias asombrosas”, dice MacDonald riéndose.
Sherry se empeña en ayudar a
Abe a recuperar sus ganas de vivir y, en la escena que Katee
Sackhoff ha denominado, “la escena del vino barato”, Sherry le
está diciendo básicamente a Abe, “‘Entiendo por lo que estás
pasando, tu esposa y tu hijo lo eran todo para ti, pero a no ser
que quieras deteriorarte lentamente, necesitas creer que tú eres
importante, tienes que vivir para ti mismo.’” Sackhoff dice que
durante el rodaje de esa escena, “Justo antes de que empezáramos
a rodar, Nathan me estaba haciendo reír muchísimo. Ni siquiera
recuerdo qué me estaba diciendo, pero me estaba partiendo de
risa, tanto que la escena se convirtió en algo ligero y
divertido. Aunque están hablando de algo muy intenso, creo que
al final fue un elemento muy positivo para la escena porque
ahora resulta bastante optimista, en vez de ser una escena
negativa y triste”.
Sackhoff define al
protagonista masculino como un ser “Increíble. El primer día que
nos conocimos, nos lo pasamos fenomenal, no paramos de reírnos.
Ahora ya es como una especie de hermano mayor. Me echaba a reír
en medio de una escena con solo mirarle. Pero se nos ha dado
bastante bien contenernos. En cuanto Patrick gritaba ‘acción’
nos poníamos en situación. Hay mucho humor entre los dos
personajes y ese es un elemento que hemos añadido Nathan y yo al
filme”.
White Noise 2: La Luz se rodó
en y alrededor de Vancouver, en Columbia Británica. “La verdad
es que tuvimos mucha suerte de dar con localizaciones
interesantes y únicas”, comenta Lussier. “Queríamos rodar en el
lado más sucio de Vancouver, alejándonos de los palacios de
cristal que plagan la zona. Al decantarnos por una arquitectura
más antigua, dimos con sitios que era algo más espeluznantes”.
Una de las localizaciones que
utilizaron para varias escenas fue el ala principal de un
antiguo psiquiátrico, que está parcialmente cerrado y ahora se
utiliza únicamente para el rodaje de películas y series de
televisión. White Noise 2: La Luz utilizó el hospital para
recrear el manicomio donde está recluido Caine; la sala de
urgencias donde llevan a Abe; el apartamento de Sherry; el
apartamento de Kurt y el laboratorio de FVE del Dr. Karras.
Los equipos técnicos
sostienen que han oído el rumor de que la vieja clínica está
embrujada. “Siempre teníamos una sensación de canguelo”, dice
Fillion. “No me sentía cómodo allí”.
A Fillion le da un poco de
miedo el concepto de los fantasmas. “¡No quiero ver a un
fantasma, no quiero oír un fantasma!. Creo que me afectaría
mucho y me daría muchísimo miedo. Creo que una de las cosas que
más miedo dan de una experiencia de este tipo o de una historia
de fantasmas es el hecho de que se comuniquen. Por eso los FVE
molan tanto, porque utilizan una de las cosas que más miedo dan
de una experiencia paranormal, pero no va más allá”.
Lussier coincide en pensar
que el antiguo psiquiátrico era bastante incómodo y
estremecedor. “Si te perdías y te separabas del equipo y te
ponías a andar por allí solo, te daba una sensación muy
inquietante”.
Según Williamson, “Al entrar
allí el tono de la película encaja en seguida. Rodamos durante
varias semanas en el hospital y es genial porque tiene todos los
elementos que buscábamos, es viejo, oscuro y da miedo. Por otro
lado también es un sitio precioso, pero tiene tanta historia que
al entrar allí se nota”.
El director Patrick Lussier
es también un renombrado montador y se ha encargado de montar
White Noise 2: La Luz. Dice que tener experiencia en la sala de
montaje “Te da mucha más libertad a la hora de saber qué
necesitas y qué no”.
Otra de las ventajas de que
el director fuera a montar la película fue poder generar
rápidamente ciertas escenas que visionaban el equipo y los
actores durante la producción, algo muy poco común. “Fue genial,
y las escenas eran alucinantes”, comenta Sackhoff.
“Está claro que le encanta
hacer películas”, dice Fillion. Según el actor, a veces daban
por buena una secuencia después de sólo una toma. “A veces era
como un rodaje de guerrilla pero sabías que si él no lo pillaba,
o si la escena salía mal, o si tú querías repetir, te dejaba
otro intento. No le gusta tener que darle mil vueltas a las
cosas”.
“Patrick llega al rodaje con
una preparación envidiable”, dice Williamson. “Se trae una lista
detallada de tomas, y creo que tenía la película montada en su
cabeza desde el primer día. Trabajar con él ha sido una
delicia”.
Craig Fairbrass interpreta a
Henry Caine, el hombre que dispara y asesina despiadadamente a
la esposa y al hijo de Abe.
“Craig es un hombre
sorprendentemente paciente”, apunta el director. “Creo que le
destrozamos la boca”, dice, refiriéndose a la gran cantidad de
maquillaje que tuvo que soportar durante los efectos especiales
que Fairbrass necesitaba para el papel.
“La verdad es que fue un
infierno prostético”, comenta Williamson. “Pero los efectos, y
lo que le ocurre a este personaje, son impresionantes. Además la
manera en la que se desvela, la manera en la que Patrick lo ha
montado, es espectacular”.
“Craig es un tío guapo, de
buena planta, pero a la vez es imponente y tiene mucha fuerza.
Los espectadores se quedarán clavados en el asiento desde el
comienzo de la película con el tiroteo. Luego se quedarán
alucinados con el giro final, cuando se den cuenta de lo que le
ha pasado y cómo se les muestra… Es genial”, dice Williamson.
“Craig es un tío muy majo,
muy guapo y muy grande”, añade Fillion. “Es una belleza clásica,
pero cuando le quitas media cara, da igual lo bello o agradable
que sea. Me costó mucho, muchísimo, hablar con él”.
Tras asesinar a la familia
Dale, Henry Caine se dispara en la cara, pero sus heridas no son
mortales y le encierran a él y a lo que le queda de rostro en un
psiquiátrico. Gary Tunnicliffe diseñó el maquillaje para los
efectos especiales que crearían el semi-rostro de Caine.
Tunnicliffe había trabajado antes con Lussier en Dracula 2000 y
ambos colaboraron estrechamente para lograr el aspecto de Caine.
“Gary ideó un aspecto único y terrorífico que superó todas
nuestras expectativas”, apunta el director.
El personaje de Caine
necesitó una gran cantidad de recursos, y hubo que gastar mucho
dinero en tecnología punta de última generación. Caine lleva
injertos de piel de espuma en los que se han insertado clavos de
metal que sujetan la cara mientras están en uso. El maquillaje
de Caine busca a propósito un aspecto inacabado, la bala habría
destruido parte de su mandíbula y sus dientes y el odontólogo
estaría trabajando todavía en su boca, le habría puesto unas
fundas temporales y habría utilizado alambres para sujetarlo
provisionalmente.
El maquilla de Fairbrass, que
Tunnicliffe desarrolló en dos meses, incluía prótesis dentales
superiores e inferiores que le separaban los labios. “Eran
aparatos de tortura para Craig”, dice Tunnicliffe. “Menos mal
que sólo lo hicimos durante un día y creo que él se dio cuenta
en seguida de que el dolor era parte del personaje y trabajó con
ello para darle un realismo añadido a su interpretación”.
Tras ponerse las prótesis, no
se las podía quitar ya que llevaban pegadas otro elemento
añadido. Para colmo, Fairbrass tenía que llevar una lente de
contacto blanda del tamaño de una pelota de golf, que le dejaba
ciego.
Aunque la película sí usa
efectos generados por ordenador, durante el rodaje también se
utilizaron gran cantidad de efectos de cámara clásicos, que
luego fueron realzados por el departamento de efectos visuales.
Los fantasmas se veían en cámara, los efectos de chroma fueron
mínimos. “También usamos técnicas espectrales, o piezas de
cristal de doble cara, como se hacía en los años cuarenta,
cincuenta y sesenta”, dice Williamson. “El estrés recaía sobre
el director de fotografía (Brian Pearson). Brian y los demás
equipos, tanto el de efectos visuales, como los de prótesis como
el departamento artístico, tuvieron que trabajar muy duro para
la película. Su esfuerzo ha dado muy buenos resultados, todo da
mucho miedo”. Una de las escenas más espectaculares de la
película muestra un piano de cola que sale disparado por una
terraza y cae tres plantas hasta dar con el suelo del lobby del
hotel.
El histórico y opulento
Orpheum Theatre de Vancouver se transformó en el lobby del
hotel. Cuando se presentó la idea de hacer que un piano cayera
desde un tercer piso y se despedazara contra una cristalera
llevándose a los especialistas por delante, el reto al que se
enfrentaban el diseñador de producción Andrew Neskoromny y su
equipo era no dañar la arquitectura existente del teatro. Así,
el departamento de arte construyó el balcón utilizando vigas
posicionadas a un metro y medio de la estructura existente y lo
sujetaron a la arquitectura real para que fuera creíble. El
mayor desafío fue que el equipo técnico tuvo que instalar el
balcón, vestirlo y terminar el suelo de madera en veinticuatro
horas. “Fue una tarea monumental”, dice Neskoromny, “y el equipo
ha hecho un trabajo excelente”.
Otro de los retos de la
película fueron las localizaciones, que varían desde la zona
céntrica al este de Vancouver, la comunidad más pobre de Canadá,
a Shaughnessy, el barrio más rico de la ciudad. Se han utilizado
más de veinticinco localizaciones para crear más de sesenta
escenarios en la película, y el rodaje estuvo moviéndose
constantemente. Además era esencial que el aspecto fuera
coherente a lo largo de toda la película.
Según Williamson, uno de los
escenarios más ambiciosos de White Noise 2: La Luz es Devin’s
Diner, “porque es donde empieza y termina la película. Es un
escenario crucial así que era importantísimo que el restaurante
estuviera situado en la zona correcta de la ciudad, y tuviera
que tener el aspecto adecuado de restaurante desde dentro”.
Situado en un edificio vacío en Vancouver, el escenario que
crearon para el restaurante quedó tan real que la gente pasaba
por allí y entraba a comer.
“Esa parte de la ciudad nos
ha dado muy buenos resultados porque es sucia y bella a la vez”,
comenta Williamson. “Además tiene muchísima historia. Andrew y
su equipo han creado este restaurante espectacular y los
detalles y la minuciosidad con la que lo han diseñado todo nos
ha dejado maravillados”.
“La película retoma los
elementos de la primera en cuanto al concepto y al aspecto
escalofriante de la historia”, dice Lussier. “Pero esta vez va
más allá, es una historia mucho más personal y los giros son
partes cruciales de la aventura”.
“White Noise 2: La Luz es una
clásica película de terror sin violencia gráfica”, concluye
Brooks. “Pero esperamos que deje a los espectadores muertos de
miedo”.
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