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HASTA QUE EL CURA NOS SEPARE
(License to wed)


Dirección: Ken Kwapis.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 90 min.
Género: Comedia romántica.
Interpretación: Robin Williams (reverendo Frank), Mandy Moore (Sadie Jones), John Krasinski (Ben Murphy), Eric Christian Olsen (Carlisle), Christine Taylor (Lindsey Jones), Josh Flitter (chico del coro), DeRay Davis (Joel), Peter Strauss (Sr. Jones), Roxanne Hart (Sra. Jones), Angela Kinsey (Judith).
Guión: Kim Barker, Tim Rasmussen y Vince Di Meglio; basado en un argumento de Kim Barker y Wayne Lloyd.
Producción: Mike Medavoy, Arnold Messer, Nick Osborne y Robert Simonds.
Música: Christophe Beck.
Fotografía:
John Bailey.
Montaje: Kathryn Himoff.
Diseño de producción: Gae Buckley.
Vestuario: Deena Appel.
Estreno en USA: 3 Julio 2007.
Estreno en España:
10 Agosto 2007.

CÓMO SE HIZO "HASTA QUE EL CURA NOS SEPARE"
Notas de producción © 2007 Warner Bros. Pictures

2. La fiesta nupcial

  La búsqueda del actor adecuado para llevar el alzacuellos del reverendo Frank no llevó mucho tiempo. El productor Mike Medavoy comenta, “Cuando leí el guión, supe exactamente que Robin Williams sería ideal para el papel. Además de ser un actor y humorista increíblemente divertido, es también una persona muy apasionada y compasiva. Si bien el reverendo Frank hace pasar a Ben y Sadie por algunas situaciones realmente difíciles, en el fondo, la simpatía fue un elemento clave en la construcción del personaje”. El actor y humorista Robin Williams, galardonado con los Premios de la Academia, dice que le interesó la película “básicamente por los personajes, y por la idea de que el reverendo Frank intenta realmente ayudar a la gente. Crea ejercicios y situaciones simuladas en los que una joven pareja jamás pensaría ni a los que tendrían que enfrentarse hasta que estuvieran casados, cuando ya es demasiado tarde. Pero si una pareja no se viene abajo y consigue superar su clase, estarán más cerca de vivir felices para siempre”. Kwapis comenta, “Robin Williams fue la elección perfecta para crear a un irreverente reverendo. Por supuesto, su capacidad de improvisación es legendaria. Puede hacer comentarios ingeniosos sobre todo lo que se cruce en su camino, que la mayoría de las veces era yo. No podríais creer la cantidad de veces que se puede jugar con el nombre de Kwapis. Existe un método en la locura del reverendo Frank. No importa lo perversas que sean sus tácticas, porque su objetivo es noble: mantener juntas a las parejas”. El personaje de la futura esposa en la película, Sadie Jones, ha soñado mucho tiempo con casarse en St. Augustine, y no permitirá que nada le impida cumplir ese sueño. Fue allí donde sus padres se casaron, y donde ella fue bautizada por el reverendo Frank—razones ambas muy convincentes que ningún prometido se atrevería a desafiar.

 

  Kwapis comenta, “Para el papel de Sadie, yo quería a alguien que fuera adorable pero fuerte. Sadie es el tipo de muchacha por la que los chicos harían cualquier cosa, incluyendo algo tan absurdo como el curso de preparación para el matrimonio patentado del reverendo Frank. Mandy Moore no podía estar mejor en este papel, que le dio la oportunidad de demostrar su talento para la comedia. Mandy es alocada y auténtica; es la típica mujer normal, pero en versión divertida”.

  “Lo que realmente me sorprendió de este guión, y lo que me hizo que deseara formar parte de esta película, fue que en cualquiera de las situaciones en que se encontraban estos personajes, había una base real y te podías identificar con ellas”, dice Moore. “Yo aún tengo que encontrarme en esas situaciones de verdad—como casarme—pero cuando lo haga, ¡voy a estar sin duda mucho mejor preparada!”.

  Al otro lado de la ecuación matrimonial está el novio de Sadie, Ben Murphy. Para el papel, Kwapis sabía exactamente a quién quería. “Contribuí a lanzar ‘The Office’ y supe desde el primer momento en que trabajé por vez primera con John Krasinski que era un verdadero hallazgo, una perfecta combinación de actor cómico y galán. Fue mi primera y única elección para el papel de Ben. John tiene una capacidad innata para ser divertido y tener los pies en la tierra. Es a la vez discreto y expresivo. Como pueden probar los fans de ‘The Office’, John sabe cómo comportarse en una incómoda pausa”.

  Krasinski afirma, “Realmente, quería hacer esta película. Cuando me enteré de que Ken había sido contratado para dirigirla, me entusiasmó aún más la idea de hacerla. Estoy totalmente en deuda con él por contar conmigo”.

  Osborne afirma, “John fue siempre para Ken el primero de la lista, y cuando hicimos las pruebas de pantalla a Mandy y John, estuvimos totalmente de acuerdo. Vimos que había una auténtica química entre los dos. Podíamos verlos como una pareja tratando de superar juntos el curso... para bien o para mal”.

  Krasinski, que trabaja con Moore por primera vez en el cine, comenta, “Me encantó la idea de trabajar con Mandy. Es muy dulce, y aportó una increíble calidez al rodaje”.

  Moore dice, “He tenido una magnífica experiencia con John. Nos compenetramos muy bien. Tiene mucho talento y es un encanto; ha sido un placer trabajar con él”.

  En la película, Ben se declara valientemente a Sadie delante de toda la familia Jones en el 30º aniversario de bodas de sus padres. Sadie acepta, pero surge un problema cuando el feliz momento deriva de repente en una pragmática discusión sobre dónde se celebrará la boda.

  “Ben quiere simplemente una boda sencilla e informal, en algún lugar exótico como el Caribe, sin saber que casarse con Sadie lleva implícita una condición”, dice Krasinski.

  “Sadie ha soñado toda su vida con casarse en St. Augustine porque quiere continuar la tradición familiar, por lo que está totalmente decidida a que eso sea así y lo tiene muy claro”, afirma Moore.

  Para concertar una fecha en la iglesia, Sadie presenta a Ben al reverendo Frank, quien les informa de que da la casualidad de que St. Augustine está totalmente reservada durante los dos próximos años. Sin embargo, ha habido una cancelación, lo cual supone que hay un hueco dentro de tres semanas. Sadie accede apasionadamente a la precipitada fecha de la boda, momento en el que el reverendo les dice que no les casará hasta que no superen su obligatorio curso de preparación.

  Cuando llegó el momento de diseñar y filmar las escenas del curso de preparación, “imagínense el matrimonio como un parque temático, con atracciones que representan las diversas pruebas y tribulaciones que tiene que sufrir una pareja. Así es como concebí el curso de preparación para el matrimonio en la película. Quería que el público experimentara un viaje emocional en una montaña rusa—treinta años de matrimonio comprimidos en tres semanas”, dice Kwapis.

  “Sadie es el tipo de persona al que le encantan ese tipo de desafíos. Para ella, sólo es algo que les acercará más a ella y a Ben, y les hará estar más enamorados”, dice Moore.

  Por otra parte, Ben no puede evitar sentirse un poco incómodo, especialmente cuando el reverendo Frank les impone dos reglas muy importantes a seguir: Regla Número Uno, cada uno de ellos tiene que escribir sus propios votos matrimoniales, que sólo serán revelados en la ceremonia nupcial; Regla Número dos, a partir de ese mismo momento no mantendrán relaciones sexuales hasta la luna de miel.

  “La Regla Número 2 es, sin duda, una de las reglas más difíciles de seguir para una pareja moderna, y eso es lo maravilloso del curso de preparación”, afirma Williams. “Me gusta especialmente la idea de poner a prueba de este modo la relación de una joven pareja. Olvidémonos de ese asunto y veamos lo que sucede”.

  “Al comienzo de una relación típica, el sexo es algo habitual, pero después de 15 ó 20 años, ya es otra historia”, bromea Williams, quien continúa diciendo: “El reverendo Frank debe el gran éxito de su clase a su compromiso de ayudar a las parejas a descubrir qué es lo que hay en su relación que les dará la fuerza que necesita para mantenerse a lo largo de los años”.

  Antes de que Ben sea consciente de que está siendo puesto a prueba, el reverendo Frank de manera no muy sutil le asedia con cuestiones personales bastante hirientes. Krasinski comenta, “Una de las pruebas por las que Ben pasa con el reverendo Frank es la del engaño. Lo que Ben cree que es una conversación informal se convierte en 20 preguntas de carácter muy personal: cuánto tiempo llevan saliendo Sadie y Ben, si duermen juntos, y cosas de ese tipo. Creo que el reverendo Frank identifica a Ben con alguien que es digno de Sadie, pero quiere que lo demuestre, no sólo a Sadie sino también al propio Ben. Quiere que Ben comprenda realmente por qué quiere casarse y que considere la relación más allá de la perspectiva del enamoramiento inicial”.

  Otro ejercicio de la clase del reverendo Frank consiste en el cuidado y la alimentación de unos bebés animatrónicos inquietantemente reales, pero con un aspecto aterrador. Inspirándose en experiencias de la vida real, Kim Barker recuerda un trabajo en el instituto cuya finalidad era enseñar a los estudiantes la responsabilidad de ser padres. “Recuerdo que, en una de mis clases, teníamos que llevar huevos durante una semana, 24 horas al día, como si fueran auténticos bebés. Teníamos que cuidar de ellos; no podías simplemente dejarlos en la taquilla. A partir de esa idea, creamos una prueba de stress en la que Ben y Sadie serían responsables de algo durante 24 horas al día 7 días a la semana. Al principio, la idea era utilizar simples dispositivos electrónicos y, al final, la idea evolucionó hasta crear a los dos bebés robóticos gemelos”.

  Los bebés animatrónicos, diseñados por la compañía de maquillaje y efectos especiales Drac Studios, estaban controlados a distancia mediante transmisores de radio. Los movimientos de los ojos, de las manos, de la boca, e incluso de las tripas estaban controlados de manera independiente. Cada función era coordinada con precisión y ensayada para cada toma.

  Moore recuerda, “Manejar a los bebés fue realmente difícil. Desearía que resultasen más temperamentales que los auténticos bebés porque requerían mucho mantenimiento... y cambios de batería. Además, eran muy pesados y tenían un olor muy peculiar. Me sorprendió la cantidad de esfuerzo que era necesario para hacerlos funcionar detrás de las cámaras. Había cuatro personas diferentes controlando a cada bebé. Pobre John... tuvo que hacer más escenas con los bebés que yo”.

  Krasinski coincide con ello, “Hay una escena en la que Sadie y Ben están en unos grandes almacenes elaborando su lista de bodas, y mientras Sadie está eligiendo una vajilla yo estoy atrapado con los dos bebés, que de repente deciden montar un auténtico berrinche”.

  Sin que Ben lo sepa, los diminutos monstruos están siendo manipulados por control remoto por la mano derecha del reverendo Frank, un precoz aspirante a pastor, que en el guión figura como Choir Boy. Choir Boy, encarnado por Josh Flitter, ajusta el “estado de ánimo robótico” de los bebés animatrónicos moviendo los interruptores del control remoto desde “Calmados”, saltándose los estadios intermedios de “Malhumorados” y “Enloquecidos”, y pasando directamente a “Fundidos”.

  “El papel más difícil de asignar fue el del Choir Boy”, comenta Kwapis. “Es como un matón en miniatura, un pequeño esbirro que hace todo el trabajo difícil del reverendo Frank. La mayoría de los candidatos interpretaban el papel como si fueran pequeños querubines. Cuando Josh Flitter llegó a la sesión de casting, pareció que estaba interpretando a todos los tipos duros de Hollywood desde Edward G. Robinson hasta James Gandolfini. La idea de Josh como un policía matrimonial era demasiado irresistible como para dejarla pasar”.

  Flitter dice, “Choir Boy está matriculado en el programa del reverendo Frank ‘Pastores del Mañana’, y su meta en la vida es convertirse en el más grande reverendo cuando se haga mayor. Cree firmemente en el curso preparatorio que ha creado el reverendo Frank y es el que se encarga de las tareas que tienen lugar entre bastidores”.

  Choir Boy ha puesto a escondidas en el dormitorio de Ben y Sadie un mini-micrófono que le permite al reverendo Frank vigilar día y noche las conversaciones de la pareja. En un caso concreto, el dispositivo contribuye a evitar la violación de la temida Regla Número Dos del reverendo Frank.

  Al margen de la Regla Número Dos, tal vez una de las pruebas más estresantes del curso del reverendo sea el ejercicio de asociación de palabras con los parientes. Bajo el pretexto de una degustación de vino y queso, la prueba está destinada a abrir las líneas de comunicación entre Ben y sus futuros parientes, incluida Lindsey, la hermana mayor de Sadie, hastiada y recientemente divorciada, interpretada por Christine Taylor.

  Taylor comenta, “Tras haber pasado justamente por un reciente divorcio, mi personaje es muy sarcástico y amargado. No tiene fe en el matrimonio, ni por supuesto en los hombres, y no se fía nada del hecho de que Sadie se case tan deprisa. En definitiva, se siente como la oveja negra de la familia, rodeada por los felices matrimonios de sus padres y abuelos—y ahora por el compromiso de Sadie y Ben. No puede evitar comportarse de manera algo agresiva hacia Ben, y esto se hace especialmente evidente durante el ejercicio con los parientes”.

  También ha sido invitado a la degustación de vino y queso el atractivo, sofisticado, rico y mejor amigo de Sadie, Carlisle, interpretado por Eric Christian Olsen. “Carlisle es el mejor amigo de Sadie. Crecieron juntos, se bañaron juntos, y lo saben todo el uno del otro. Él es, en definitiva, parte de la familia de Sadie. Esto plantea una interesante dinámica para Ben, quien debería sentirse celoso por la simple presencia de Carlisle. Realmente, no puedes culpar a Ben de sentirse algo inseguro cuando Carlisle está presente, porque además de tener una buena relación con la familia de Sadie, es también muy encantador, tiene mucho talento, y tiene magníficos dientes y mejillas”, sonríe Olsen.

  Mientras Sadie confía en Carlisle para que le aconseje sobre casi todo, Ben busca a su mejor amigo, Joel, que le aporta un punto de vista ligeramente distinto. Joel, interpretado por el actor y humorista DeRay Davis, lleva casado algún tiempo—además de tener dos hijos y un cortacésped—y tal vez pueda resumirse como un hombre típico, o como dice Davis, “el típico hombre que piensa que los hombres deberían ser nuevamente los amos. Joel sabe que, para él, los días de ser el señor de sus dominios han pasado desde que se casó. Así que, poniéndose en su lugar, desea en secreto que Ben continúe siendo un hombre libre durante un poco más de tiempo”.

  Cuando Ben y Sadie se ven atrapados entre los dos fuegos de las influencias contradictorias y soportando las exigencias del curso de preparación, sus verdaderas personalidades salen a flote, poniendo definitivamente a prueba su compatibilidad.

  Krasinski afirma, “Ben y Sadie nunca habían discutido antes de matricularse en la clase del reverendo Frank, pero tan pronto como empieza el curso y sienten la presión, la verdadera personalidad de Sadie comienza a manifestarse. Es una persona muy organizada, que hace sus cosas y necesita que se hagan de una determinada manera, mientras que Ben es feliz con despertarse con una sonrisa y más o menos pasar el día. Entonces, cuando Sadie empieza a mostrar su favoritismo hacia las opiniones de Carlisle y la hermana de Sadie se mete con la naturaleza pasiva de Ben, éste no puede dejar de sentir que todo el mundo está en contra de él”.

  A veces la verdad duele, pero otras veces la verdad puede ser realmente divertida. Taylor comenta, “Cuando el reverendo Frank le pregunta a Lindsey una palabra asociada con Ben, ella, en su estilo sarcástico y tajante, le llama ‘autoritario,’ que es lo completamente opuesto a lo que ella piensa realmente de él. Realmente, ella piensa que Ben es un gran incauto, y no necesariamente el chico adecuado para Sadie. Cuando a Ben le preguntan por una palabra asociada con Lindsey, él la llama ‘rubia,’ lo que ella se toma como un pretexto para atacarlo de nuevo. Fue una escena realmente divertida de rodar. No dejamos de hacer tomas porque todo el mundo en torno a la mesa estaba haciendo reír muchísimo a los demás”.

  Con un torrente humorístico como Robin Williams en el rodaje, Kwapis animó a todo el mundo a esperar lo inesperado. “Con Robin, que tiene un inagotable deseo de inventar cosas, tienes que asegurarte de que tienes suficiente cantidad de película en la cámara y de contar con un grupo de actores que estén a la altura cuando empiece a improvisar”.

  “Lo que más me gusta de trabajar con Ken es el hecho de que simplemente te pasa el balón, y te da la flexibilidad y la libertad de meterte en situación”, dice Moore. “No dice ‘Acción’ al empezar una escena. En lugar de esto, simplemente dice, ‘Adelante.’ Resulta muy relajante y familiar. A pesar de que Ken nos dio mucho apoyo y libertad para improvisar en el rodaje, yo aún sentía terror de improvisar cosas delante de Robin porque es una auténtica leyenda de la comedia. Pero me quedé realmente impresionado con él porque era muy considerado con los demás actores y muy colaborador”.

  La oportunidad de trabajar con Robin Williams fue también una increíble oportunidad para Krasinski, quien confiesa que cuando era mucho más joven escribió a Williams una carta de admirador pidiéndole, y recibiendo, una foto autografiada. “Yo era un gran fan de Robin, y había visto todas sus películas. Antes incluso de querer ser actor, me encantaba, me encantaba, ver su trabajo. Así que actuar ahora en una película con él es algo increíble. Y es incluso más gracioso y más vitalista en persona que en el cine”.

  Tal vez demasiado gracioso; como dice Kwapis, “El gran riesgo de reunir a un grupo tan hábil de humoristas es que a menudo era imposible que acabaran una toma sin reírse. Mantenerse serio se convirtió en una tarea hercúlea particularmente para John, enfrentado a la avalancha de ocurrencias de Robin”.

  Además, tanto Kwapis como Krasinski disfrutaron de su propia fiesta de “oficina” mientras rodaban escenas en las que aparecían colegas de “The Office”, incluyendo a Brian Baumgartner como Jim, el compañero del curso preparatorio de Ben y Sadie al que le encantan las peladuras de patatas; Mindy Kaling como Shelly, la exigente esposa de Joel; y Angela Kinsey como Judith, la empleada de una tienda de joyas.

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Imágenes y notas de cómo se hizo "Hasta que el cura nos separe" - Copyright © 2007 Warner Bros. Pictures, Village Roadshow Pictures, Robert Simonds Productions y Phoenix Pictures. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

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