CRÍTICA
por
Leandro Marques
Una
cuestión de egos
En su comercialmente exitosa
primera parte,
"Los 4 Fantásticos"
ratificaban la principal característica que los diferencia del
resto de los superhéroes: su transparencia. Este grupo de cuatro
fantásticos seres humanos no siente la necesidad de cubrir y
ocultar sus rostros durante su vida cotidiana. Son héroes que no
usan disfraz. Cada uno es uno, no arrastra problemas de doble
identidad, de aparentar una cosa y ser otra cuando el planeta y
la Humanidad corren peligro. Son personas que trabajan de
héroes. En esta segunda parte, continuando y de alguna manera
expandiendo lo que insinuaban en la anterior, se los ve
convertidos en una millonaria empresa, Fantastic Four,
glamorosa, afamada, que se lucra con –y se ufana de– los poderes
que cada uno de sus miembros tiene, que por cierto están
destinados a la pretenciosa labor de salvar el mundo. En este
sentido, son superhéroes menos humildes que sus colegas de otras
tiras, pero frontales: “si estamos aquí, es porque vamos a
salvarlos”, parecen proclamar ante quien quiera escucharlos.
Estos cuatro fantásticos saben de marketing, de negocios,
de cómo venderse. Su transparencia, en definitiva, los muestra
tal cual son: más humanos que superhéroes, más arrogantes que
otra cosa.
El
director Tim Story
retoma la historia del cómic de Jack Kirby
y Stan Lee,
e incorpora a uno de los personajes predilectos de los
fanáticos de la tira: Silver Surfer. Sin dudas, su aparición
es uno de los grandes aciertos del film, porque Surfer
–diseñado digitalmente– es un ser enigmático, elegante y
visualmente fascinante. Viajero interplanetario, llega a la
Tierra para absorber toda su energía y vaciarla de vida. Vuela
a gran velocidad apoyado sobre su hipnótica tabla plateada de
surf, y en su recorrido congela lagos, trastorna climas y
genera desconcierto. Así, al tiempo que Silver Surfer comienza
a perturbar al planeta, los protagonistas están concentrados y
demasiado ocupados por el casamiento entre el líder del grupo,
Mr. Fantástico, y la Mujer Invisible. Por tratarse de dos
celebridades públicas, el acontecimiento es portada de diarios
y acapara la concentración de todos los medios de
comunicación, que festejan la majestuosidad del lugar donde se
llevará a cabo la boda, y los invitados ilustres que estarán
presentes. En su primer encuentro con los protagonistas,
Antorcha Humana busca alcanzar a Surfer y trata de capturarlo
por los cielos. Esa persecución, a pura velocidad y
adrenalina, es uno de los grandes pasajes de la película.
A lo
largo de su casi hora y media de duración, la cinta alterna
permanentemente estas dos facetas bien notorias. Por una parte,
los momentos de persecuciones y de acción, que son los puntos
altos, o al menos los verdaderamente entretenidos del film. Y
por otra, la exasperante frivolidad de los cuatro amigos
superhéroes, que si bien aporta una cuota de humor, resulta
bastante agotadora. Constituye la mejor excusa para deshacerse
de la responsabilidad por la historia, para llenar los baches de
trama que se ubican entre una escena de acción y otra.
Si “Los
4 Fantásticos y Silver Surfer” funciona, incluso hasta supera a
su antecesora, es justamente por el personaje que se agregó al
título de la saga. El resto de los abordajes que realiza el
guión –la llegada del villano del film anterior, Dr. Muerte, o
la absurda relación del grupo con el oficial del ejército, o los
conflictos de personalidad de Antorcha Humana, o la bastante
hipócrita necesidad de construir una familia en un contexto de
menos exposición pública que acongoja a la Mujer Invisible, como
también la conexión espiritual de la heroína con Silver Surfer–
carecen de interés como también de consistencia y de
profundidad. La película, desde el guión, se propone como un
entretenimiento casi exclusivo para niños pequeños y tal vez
funcione para ese público. Los excelentes
efectos especiales y los buenos momentos de acción, sumados al
dinamismo con que se desarrolla la trama, son los principales
atractivos de una propuesta que se aferra a lo puramente visual
para brindar un momento de diversión.
|
 |
Si se jugara a comparar,
podría decirse que Superman, líder entre los superhéroes
conocidos, siendo extraterrestre, encontró en la personalidad de
Clark Kent –tímida, insegura, algo cabizbaja– la forma de
disimularse entre el resto de los mortales del planeta Tierra.
Kent, en consecuencia, representa el modo con que un ser de otro
mundo define a los seres humanos. Para Superman los hombres son
así, y por eso, para pasar desapercibido, para no llamar la
atención, se construye como Clark Kent. En el caso de los 4
Fantásticos se observa un proceso similar pero distorsionado:
ellos, los más humanos de los superhéroes, sin máscaras por
delante, fanáticos de sí mismos hasta la exacerbación, encarnan
otro imaginario de humanidad, otro punto de vista a partir del
cual un ser humano puede ser capaz de construirse y sentirse
sobre sí mismo. Para ellos, es una cuestión de egos.
Calificación:
    
Imágenes
de "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer" - Copyright ©
2007 20th Century Fox, Constantin Film y Marvel Enterprises.
Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer"
Añade esta película a tus favoritas
Opina
sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|