LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes

APUNTA  TU CORREO

 
 


Compras de cine  

Novela "No es país para viejos" (Cormac McCarthy)

NOVELA

 
 
 


Fotos ampliables

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Más fotos (14)

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | Noticias | Top10 | DVD | Sorteos | Suscripción
 


NO ES PAÍS PARA VIEJOS
(No country for old men)


Dirección: Ethan Coen y Joel Coen.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 122 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell).
Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy.
Producción: Joel Coen, Ethan Coen y Scott Rudin.
Música: Carter Burwell.
Fotografía:
Roger Deakins.
Montaje: Roderick Jaynes.
Diseño de producción: Jess Gonchor.
Vestuario: Mary Zophres.
Estreno en USA: 21 Noviembre 2007.
Estreno en España:
8 Febrero 2008.

CRÍTICA por José Arce

  Justo cuando parecía que Joel y Ethan Coen vagaban por otros derroteros artísticos alejados de sus primeras producciones, han frenado en seco retornando a sus raíces con la inestimable ayuda de Cormac McCarthy, disidente literario que con tan sólo diez novelas escritas ha puesto patas arriba la literatura norteamericana reciente. Los hermanos vuelven con fuerza en una de sus mejores producciones, y de paso ponen a la industria yanqui a los pies de Javier Bardem, rendida ante una interpretación tan inquietante como estimulante.

 

  Llewelyn Moss (Josh Brolin) se topa en medio del desierto tejano con las consecuencias de un fallido trato entre narcotraficantes de la frontera: un buen puñado de cadáveres, kilos de heroína y dos millones de dólares. La tentación es demasiado grande como para desperdiciar este billete a una vida mejor —máxime teniendo en cuenta que vive con su esposa, Carla Jean (Kelly Macdonald) en una vetusta autocaravana—; así, coge el dinero y planifica su huida, iniciando con ello un torbellino de violencia que tiene su epicentro en el letal y diabólico Anton Chigurh (Bardem), su principal perseguidor. Tras la pista de ambos, el desilusionado, frustrado y serenamente desangelado sheriff Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones), incapaz de seguirles los pasos y turbado antes los cambios del mundo en el que vive, para él cada vez más alejado del que conoció en su juventud.

  “No es país para viejos” es tan deliberadamente profunda, compleja, pausada y átona como cabría esperar. Se trata de la mejor película de los Coen en mucho tiempo, puede incluso que la más madura, dotada de ese ritmo peculiar que se ha convertido en marca de la casa gracias a sus títulos más recordados, desde su inicial “Sangre fácil” (1984) a “Muerte entre las flores” (1990), “Fargo” (1996) o “El gran Lebowski” (1998); además, es su propuesta más violenta y visceral, al tiempo que la única que podría englobarse netamente en el género de cine de acción, siempre filtrado por la visión de estos inclasificables guionistas y realizadores. Todo contribuye a la redondez de la propuesta, desde los paisajes áridos, desasosegantes y aplastados por el eterno sol del Oeste tejano hasta la ausencia de banda sonora, un metraje rendido tan sólo al sonido de un ambiente tan parco y deshumanizado como los sucesos que enmarca. En este contexto frío y apático, el trío central puede conformar una sola figura, cada uno de ellos aportando sentimientos que van desde la exasperante parsimonia de Chigurh a la rudeza y emoción encubierta de Moss, pasando por la desidia de Bell, derrotado desde el momento en el que su voz en off arranca la narración abriendo un círculo que él mismo cierra con un relato final que provoca un pasmo en el espectador del que cuesta recuperarse. La dirección de actores, una de las virtudes definitorias del cine made in Coen, es soberbia, extendiendo su saber hacer más allá del tridente central y logrando extraer lo mejor de cada participante de la tragedia, por escasa que sea su participación en la obra.

  La arrítmica pero sorprendentemente fluida narración demuestra una soberana capacidad para saltar de un personaje a otro regalándole nuestra total atención, beneficiándose de la inexistencia de una presentación previa de los mismos. Porque este es uno de esos extraños casos en los que el espectador se ve inmerso en la trama desde el primer instante, sin que su interés decrezca en ningún momento, fascinado por un reparto coral alucinado y alucinante; como remate de esta pirueta artística y formal, los responsables del proyecto son capaces de disfrazarlo todo de tal forma que ni siquiera nos percatamos de que Bell es el protagonista absoluto, el viejo del título que ve pasar la vida con la etérea sombra del fantasma de su padre, pretérito cowboy de Río Grande, planeando sobre su existencia. Porque, en efecto, estamos ante lo que no es otra cosa sino un western moderno y que desmitifica definitivamente la dorada grandeza del Oeste americano, un momento en que el Bueno y el Malo —con mayúsculas— luchaban conforme a valores más o menos válidos pero que defendían con convicción desde uno y otro lado de la Ley. Aquí no hay nada consistentemente hermoso, en un momento —la historia está ambientada en 1980— en el que Estados Unidos comenzaba a perder sus libertades en beneficio de un caos que aún sigue apoderándose de una sociedad tendente al temor de manera peligrosamente natural.

  Cierto e indudable es aceptar que el film puede resultar pesado en algunos momentos a lo largo de sus dos horas de metraje, y que determinados personajes aportan poco o nada a la trama y su desarrollo —Woody Harrelson es el mejor ejemplo—, pero lo que es de un valor innegable, a la postre la gran baza y aportación de la película, es la creación de un ambiente tan pasmado que retrotrae inevitablemente nuestra percepción, incluso, a los mejores momentos de aquella maravilla de la pequeña pantalla que es “Twin Peaks”. Y eso, en los tiempos creativamente áridos que corren, no tiene precio. No es país para viejos, desde luego; de hecho, este microuniverso fronterizo no es país para nadie. Pero desde el otro lado de la pantalla se está muy a gusto, si aceptamos la invitación de los Coen a conocerlo sin reservas.

Calificación:


Imágenes de "No es país para viejos" - Copyright © 2007 Paramount Vantage, Miramax Films y Scott Rudin Productions. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Página principal de "No es país para viejos"
Añade "No es país para viejos" a tus películas favoritas
Opina sobre "No es país para viejos" en nuestro blog
Recomienda "No es país para viejos" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

En el valle de Elah (In the valley of Elah)     Los crímenes de Oxford     American gangster     El espía (Breach)     La sombra del reino (The kingdom)

 


   La Butaca   Internet

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2008 LaButaca.net. Prohibida su reproducción total o
parcial sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
estrenos | críticas | cartelera | preestrenos | top10 | noticias | opinión | DVD | carteles
de compras |
sorteos | videojuegos | BSO | clásicos | enlaces | archivo | suscripción
quiénes somos | contacto | publicidad