CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Desde luego,
no se puede decir que los dos últimos largometrajes de los
hermanos Coen fueran una maravilla; así, "Ladykillers", un
innecesario y anodino remake de "El quinteto de la muerte, y
"Crueldad intolerable", esa comedia menor protagonizada por
George Clooney y Catherine Zeta-Jones, sólo conseguían un
aprobado raspado, siendo ambas unas propuestas comerciales que
ni siquiera lograban mantener la atención del espectador. Ahora
bien, he de reconocer que no soy lo que precisamente se llama un
fanático de estos realizadores, de ahí que incluso sus trabajos
más afamados, caso de la irregular "El gran Lebowski" o de la
estimable pero sobrevalorada "Fargo", no es que me parezcan
obras maestras de la Historia del Cine.
De hecho,
siento bastante más aprecio por sus cintas que van de mediados
de los 80 a principios de los 90, en particular por "El gran
salto", título que pocos incluirían entre lo mejor de su carrera
(sin embargo, para mí se trata de un encantador, inteligente y
muy bien rodado cuento acerca del capitalismo y de las negativas
consecuencias que genera el éxito en un individuo). Ahora llega
a España "No es país para viejos", filme en el que un hombre se
topa con una importante cantidad de dinero en una camioneta,
siendo perseguido por un despiadado asesino al tiempo que un
agente de la ley intenta hacer lo que puede para resolver este
asunto.
Déjenme
decirlo claro: no entiendo cómo es posible que prácticamente
todo el mundo esté definiendo a esta película como una de las
mejores de todas las que se han estrenado en los Estados Unidos
durante 2007 (cierto que, cinematográficamente hablando, no ha
sido un buen año, pero pienso que hemos visto propuestas
bastante más estimulantes que ésta). Y es que el último trabajo
de los Coen es tan lento, tan pesado y tan aburrido que la
mayoría de sus virtudes, caso de su excelente fotografía, sus
sobrias interpretaciones o su sólida puesta en escena, son
incapaces de imponerse a sus notorios defectos.
Así, la
descripción de algunos personajes y situaciones es somera en
secuencias que requerirían de una mayor profundización, mientras
que, de forma incomprensible, se dejan sin explicar detalles de
la trama cuya conclusión supongo que habrá de imaginarse el
espectador (no hablemos ya de sus minutos finales, que sin duda
dejarán a más de uno con una incrédula expresión en su rostro).
"No es país para viejos" es, por tanto, un título fallido y
decepcionante, un relato que aspira a ser un thriller con
elementos meditativos pero que carece de nervio, suspense y en
ocasiones hasta de sentido.
Por supuesto,
el buen hacer de sus intérpretes es lo más reseñable de la
cinta, si bien es cierto que sería exagerado calificar su labor
de memorable. El papel de Javier Bardem, un asesino despiadado y
sin conciencia, es de ésos que resultan muy agradecidos para un
actor (a veces únicamente tiene que aparentar que es un
Terminator cualquiera, sólo que un tanto cínico). Tommy Lee
Jones es el mejor de todo el elenco, viéndose acompañado por dos
colegas de profesión con los que recientemente ya trabajó en "En el valle de Elah": Josh Brolin y un espléndido (y fugaz)
Barry
Corbin.
Calificación:
    
Imágenes
de "No es país para viejos" - Copyright © 2007
Paramount Vantage, Miramax Films y Scott Rudin Productions.
Distribuida en España por Universal Pictures International
Spain. Todos los derechos
reservados.
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