CRÍTICA
por
José Arce
Que
Robert Rodriguez
tiene clarísimas influencias del cine de ciencia ficción, terror
y fantasía no es un secreto; de hecho, su pasión por la
horquilla cinematográfica que abarca desde la serie B a la Z es
parte consustancial de la estupenda relación que mantiene con su
hermano artístico, Quentin Tarantino. Lo que no deja de
sorprender es la fidelidad a sus fuentes demostrada en su
capítulo de “Grindhouse”, la ultra desfasada “Planet terror”. En
1998, una de sus obras menores, "The faculty",
suerte de versión (in)confesa de la novela “La invasión de los
ladrones de cuerpos” (Jack Finney, 1955), demostró que aún no
tenía la capacidad para, en dos palabras, hacer lo que le diera
la gana. Pero la agridulce sensación que dejó en el aficionado
la historia de los profesores venidos del espacio exterior para
hacer la puñeta a Clea DuVall, Josh Hartnett, Elijah Wood y
compañía ha quedado atrás, afortunadamente.
La obligada ampliación del
metraje de las dos partes de la mutilada sesión doble que es
“Grindhouse” ha impuesto un problema básico en el segmento
dirigido por Tarantino,
"Death proof":
lo excesivo de su duración para un espectador ajeno al homenaje
que supone la obra, con el consiguiente aburrimiento que puede
conllevar. Sin embargo, el desmelene de
Rodriguez es tal que la plaga zombi que recorre la pantalla
durante los 97 minutos de proyección, transcurre en un suspiro.
Estamos ante un festival de diversión sin pretensiones en estado
puro, en el que los
protagonistas huyen de una horda purulenta en un entorno que
parece traído directamente del cine más casposo y gore de
los años 70. El mimetismo es, simplemente, desbordante, envuelto
en una banda sonora de sintetizadores que homenajean a John
Carpenter –estaba pensado que él mismo compusiera la banda
sonora de la película; de hecho, hay instantes que parecen
ideados para una sombría intervención de Snake Plissken–, para
partir su melodía en momentos determinados, más chillones y
estridentes, acompañando planos sacados directamente de la
filmografía caníbal y asesina de la Italia setentera. Abundan la
sangre y las vísceras, con hordas antropófagas descuartizando a
víctimas tan adecuadas como Stacy Ferguson, “cantante” del grupo
The Black Eyed Peas y pseudoactriz –"Poseidon"
(Wolfgang Petersen, 2006)–, lo que provocará los vítores de las
plateas más gamberras.
El guión parte de la
sencillez de una mad doctor movie cualquiera: el teniente
Muldoon (Bruce Willis)
libera el virus que da nombre a la película para satisfacer sus
ínfulas de dominación mundial. Un grupo de personajes
variopintos, encabezados por El Wray (Freddy
Rodriguez) y Cherry
Darling (Rose McGowan),
harán frente a la amenaza tratando de sobrevivir. Punto. El
espectador debe relajarse y dejarse llevar por la inteligente y
alocada puesta en escena de Rodriguez, que consigue colar un
catálogo de barbaridades psicotrónicas en toda regla en los
circuitos comerciales como no se veía desde hacía muchos años.
Es de ley señalar que Tarantino aporta su impronta personal a
"Death proof",
mientras que “Planet terror” no tiene ningún sello de la casa
del responsable de la saga de “El mariachi” (1992-2003). Es,
simplemente, una sucesión de planos y situaciones del vasto
catálogo de filmes que mamó en su adolescencia el realizador
tejano. Tampoco es necesario pedir más, la verdad.
Pero lo que es inevitable
reconocer es la capacidad del director para rendir a los
actores, que acuden en tropel cuando los solicita. Aquí logra
unir a estrellas de la talla de Willis –cuyo final recuerda al
del pobre Michael Rooker de
"Slither: La plaga"
(James Gunn, 2006)– con un elenco de iconos casposos
irresistible y delicioso, un puñado de guerrilleros del séptimo
arte al que vuelve a colocar en primera línea de fuego.
Encontramos a Jeff Fahey,
el retardado conejillo de indias de Pierce Brosnan en “El
cortador de césped” (Brett Leonard, 1992), convertido en
el hermano del sheriff Hague, interpretado por el
ex-actor fetiche de James Cameron, Michael
Biehn; por otra parte,
Josh Brolin
se lleva el que quizá sea el mejor papel secundario, el del
doctor William Block, que le permite desplegar un histriónico
catálogo de ceños fruncidos y gestos sospechosos. Guiños al
aficionado son las apariciones de Tom Savini,
que tantos momentos sangrientos nos ha regalado en los últimos
30 años, Carlos Gallardo,
el mariachi original, o Michael Parks,
que repite su papel de “Abierto hasta el amanecer” (1996), las
dos entregas de "Kill Bill" (2003 y
2004), y "Death proof". Los
fans de “Perdidos” disfrutarán con la presencia de
Naveen Andrews,
Sayid en la serie, mientras que la belleza femenina la aportan
Rose McGowan, sexy incluso con una metralleta a modo de
prótesis, y Marley Shelton,
que bien podría haber compartido cartel con Janet Agreen o
Katherine MacColl en alguna película de Lucio Fulci.
Pero si es cierto que la
trama se ve favorecida por su frenético ritmo y su sano humor
grueso, no lo es menos que está necesitada de cierta complicidad
por parte del espectador. Porque como buen homenaje que es,
“Planet terror” está preñada de los fallos inevitables del tipo
de films que venera. El trabajo de empeoramiento de la imagen
llevado a cabo digitalmente incluye cambios de filtro –el
tufillo enfermizo de las secuencias rodadas en el hospital está
logradísimo–, rayones en la cinta, burbujas en medio de la
imagen… una copia defectuosa en la que incluso falta un rollo
completo, para sorpresa de más de uno que no sepa que todo está
planeado deliberadamente. Como remate, señalar que la proyección
se acompaña de “Machete”, en principio un falso tráiler dirigido
por el propio Rodriguez para mayor honra de su primo, el
insustituible Danny Trejo,
que puede convertirse en un largometraje directo a vídeo a
finales de verano. La verdad es que sería de agradecer, después
de ver a Cheech Marin
como cura en plan killer
y a Jeff Fahey como un malvado empresario digno de “El equipo
A”.
Robert Rodriguez cuenta con
no pocos detractores de su trabajo. Pero lo cierto es que,
gusten o no, sus películas entretienen, tanto a pequeños –su
saga "Spy kids"
(2001-2003), o"Las aventuras de Sharkboy y
Lavagirl en 3-D"
(2005)– como a mayores. Incluso los más sesudos analistas han de
reconocer esa maravilla que es "Frank Miller's Sin City: Ciudad
del pecado"
(2005). Y lo consigue haciendo lo que quiere, sin más
pretensiones que la de lograrnos hacer pasar un buen rato.
Dentro de una industria demoledora en la que se mueve con
soltura, eso es de agradecer.
Calificación:
    
Imágenes
de "Planet terror" - Copyright © 2007
Dimension Films, Rodriguez International Pictures y Troublemaker
Studios. Distribuida en
España por Aurum. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Planet terror"
Añade "Planet terror" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Planet terror" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Planet terror" a un amigo
|