CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
A pesar de que
"Cars"
venía firmada por el propio
John Lasseter, esto
es, el alma de Pixar, he de reconocer que tenía mis dudas sobre
la solvencia artística y económica de dicha película, pues no me
resultaba nada atractivo el hecho de que estuviera protagonizada
por coches. Como el hombre es el único animal que tropieza dos
veces en la misma piedra, esa sensación es la que llevaba
arrastrando desde hace unos cuantos meses con "Ratatouille", una
producción cuyo argumento y primeros avances no me parecían lo
suficientemente llamativos como para engrosar la abultada lista
de obras notables y hasta sobresalientes de esta empresa
recientemente adquirida por Disney.
Sí, cierto que detrás de
este proyecto se encontraba Brad Bird,
uno de los nombres clave del cine de animación de los últimos
lustros y el artífice de portentos como "El gigante de hierro"
y
"Los Increíbles".
Pero nada, no había manera, mi mente estaba obcecada en que el
filme no mantendría la habitual calidad de los productos Pixar,
no sólo porque, como ya expliqué con anterioridad, su trama no
me llamaba la atención, sino sobre todo porque este largometraje
sufrió algún que otro problema a lo largo de su confección,
siendo el principal de ellos el cambio de su realizador (Jan
Pinkava era el
inicialmente previsto). Por fortuna, mi sexto sentido no
funciona demasiado bien...
En la película nos topamos
con una rata un tanto particular, ya que, al contrario que las
de su especie, posee un paladar que podría calificarse de
refinado y exquisito. En vez de rebuscar entre la basura, el
destino quiere que Remy vaya a dar a parar al restaurante de un
prestigioso cocinero: el del fallecido Auguste Gusteau. Ahora es
otro individuo el que regenta su local y el que se aprovecha de
su renombre, pero eso es algo que no le importa a nuestro
protagonista, ya que, con la ayuda de uno de los trabajadores
del lugar, por fin podrá cumplir su sueño más preciado: cocinar.
Con "Ratatouille" nos
encontramos ante una obra inteligente y placentera, un soplo de
aire fresco dentro de un género anquilosado por propuestas
mayoritariamente intrascendentes e incluso anodinas. Su
visionado se convierte en una maravillosa
experiencia para el espectador, quien se queda embelesado con
las espléndidas imágenes que de nuevo han creado los artistas de
Pixar y que al mismo
tiempo contempla con entusiasmo el devenir de esta
entretenidísima historia. A sus cerca de dos horas de metraje
casi no les sobra ni un minuto, siendo abundantes las escenas en
las que apenas se puede contener la risa o impedir que las
emociones que impregnan la pantalla se adueñen de nuestro ánimo.
El guión es
sobresaliente, no ya por los excelentes diálogos que hallamos en
él, sino sobre todo por el equilibrado desarrollo de las
ocurrentes situaciones
en las que se ha dividido el relato. La comicidad que utiliza la
cinta es primordialmente física, percibiéndose evidentes
homenajes a clásicos humoristas que, décadas atrás, emplearon
sus magistrales movimientos corporales para robarle al público
unas cuantas carcajadas. Se trata, en definitiva, de la
satisfactoria recuperación y de la necesaria modernización de un
tipo de cine que hoy no tiene cabida en los grandes estudios de
Hollywood, sin duda más interesados en endosarnos comedietas del
montón destinadas a personas excesivamente conformistas. Por si
todo lo anterior no fuera suficiente, el carácter de cada uno de
los personajes, incluidos los secundarios, está delineado de una
manera tan perfecta que uno enseguida capta su esencia, lo cual
siempre es de agradecer.
Además, conviene reseñar que
"Ratatouille" es una delicia técnica, un prodigioso filme en el
que uno se queda pasmado al observar el esmero que han puesto
sus creadores para sacarlo adelante. El detalle de los animales,
las personas, la naturaleza, los objetos y los edificios resulta
deslumbrante, por no hablar de lo bien planificadas que están
algunas de sus escenas (atención al instante en el que Remy
asciende de las alcantarillas y contempla en todo su esplendor
la ciudad de París o a los vaivenes que se producen en el
restaurante). La banda sonora de Michael
Giacchino es estupenda
como compañera de determinados pasajes de la película, aunque he
de admitir que no soy un entusiasta de la musicalidad francesa y
que su uso es en ocasiones un tanto manido.
Calificación
película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes
de "Ratatouille" - Copyright © 2007
Walt Disney Pictures y Pixar
Animation Studios. Distribuida en España
por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos
reservados.
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