CÓMO SE HIZO "CERRANDO EL
CÍRCULO"
Notas de producción ©
2007
Manga
Films
2. El reparto
Attenborough
subraya que las interpretaciones y los actores son los elementos
vitales en toda película que afronta. Actor él mismo, se
enorgullece de su ojo para los repartos y de su capacidad para
descubrir a nuevos talentos sin requerir de las audiciones,
optando por la elección directa en lugar de ocupar tiempo con
una serie de intérpretes potenciales. “El actor conoce a los
actores” —comenta Attenborough—. “Poseo un instinto que me dicta
si alguien puede o no asumir el papel. Prefiero estar con la
gente una tarde entera que no apenas unos minutos. Me da la
impresión que probarlos resulta una pérdida de tiempo. Los
nervios y ansiedades que emanan durante la prueba no me dicen
nada en absoluto del actor”. “Configurar el reparto es una de
las partes más difíciles de todo el proceso de una película”
—destaca el coproductor Martin Katz—. “Richard posee la
increíble capacidad de reconocer el talento. De hecho, ha hecho
más películas como actor que como director y cuando trabaja con
los actores lo hace como un igual, como alguien que sabe lo que
es estar ante la cámara, encarnar a un personaje, habitar una
persona. Es un hombre apasionado, a quien asiste una gran
humanidad, y que no puede evitar aflorar a través de las
interpretaciones de la gente con la que trabaja”. Shirley
MacLaine siente idéntica admiración por Attenborough. “Dickie es
un director magnífico. En mi opinión, está ahí arriba de todo,
en lo más alto de cuantos han trabajado conmigo, y estoy
hablando de Wyler, Wilder, Hitchcock, Mike Nichols, Bob Fosse,
etc.” —informa MacLaine—. “Es uno de los mejores porque sabe
cómo hablar a los actores. Y como él mismo dice muchas veces, si
no eres actor, ¿cómo vas a saber qué decirles? ¿De qué modo les
vas a llegar al corazón y les vas a calmar los miedos y
controlar sus respectivas idiosincrasias e inseguridades y todo
eso? Procura que el plató sea un lugar cómodo y divertido; es
una de las películas más encantadoras de todas en las que he
trabajado”. Con MacLaine dispuesta a dar vida al papel principal
como Ethel, una mujer que literalmente empareda sus recuerdos
del gran amor de su vida y que se encierra en sí misma apartando
a los que le son más próximos, los realizadores iniciaron la
búsqueda de la actriz que encarnaría uno de los papeles más
difíciles del film: el mismo que interpreta MacLaine pero en su
juventud. “Shirley es uno de los iconos cinematográficos más
carismáticos de los últimos cincuenta años” —comenta Gilbert—.
“Al mismo tiempo, es una de las grandes amistades de Richard, y
éste no se atrevería a comprometer su prestigio incluyendo en el
reparto a alguien que no fuera absolutamente perfecto”. En
definitiva, fue la hija de Gilbert quien reparó en Mischa
Barton. “Mi hija sabía lo que estábamos buscando, e hizo que me
sentara a ver O.C. (The O.C., 2003), y ahí estaba Mischa Barton,
alta, de piernas largas, bella, y con talento. Repentinamente,
todo parecía sugerir que sería perfecta para encarnar a Ethel
Ann”.
El director
Richard Attenborough muestra una enorme admiración por Barton,
cuando expresa que la actriz posee una extraordinaria capacidad
para transmitir emociones complicadas, lo que era esencial para
el papel.
“Teníamos que
hallar a alguien que fuera creíble como Shirley de joven. No
había ninguna posibilidad de que la historia funcionara en
absoluto a menos que se consiguiera eso. Mischa aporta al papel
de Ethel Ann una exquisita combinación de fuerza y fragilidad”
—comenta Attenborough—. “Resulta fascinante su capacidad para
evocar la profundad de las emociones que este personaje
requiere, y para transmitir dolor y tristeza, desesperanza y
miedo. Nos seduce con su interpretación y hace que queramos
extenderle la mano. Verla en la película es sobrecogedor”.
Barton se
sintió inmediatamente atraída por el papel de esta Ethel Ann tan
enérgica y vivaz. “Cuando leí el guión, pensé: ‘ésta es una
historia verdaderamente emotiva, es algo que me gustaría ir a
ver’” —recuerda Barton—. “Ethel Ann se halla en el mejor momento
de su vida, pues por primera vez siente un amor sincero y
profundo. Es un personaje maravilloso que encarnar porque
probablemente está viviendo los días más felices de su
existencia. No tiene ni idea de cuanto le aguarda. Lo único que
sabe es que adora a Teddy y cree que le amará para siempre y
que, juntos, les aguarda la felicidad por el resto de sus días”.
La actriz
muestra igual efusión cuando se refiere al hecho de trabajar con
Attenborough. “Richard es increíble. Verdaderamente, para los
actores es como un regalo de los dioses” —comenta la actriz—.
“Aparte del hecho de que posee mayor experiencia y conocimientos
de lo que se le podría pedir jamás a un director, realmente
entiende lo que significa ser actor y lo que se requiere para
que una pueda estar en el lugar sintiéndose cómoda y pudiendo
trabajar. Dirige un plató tranquilo, de tal modo que una puede
concentrarse sin perder energías en nada externo que distraiga”.
Además de
MacLaine y Barton, CERRANDO EL CÍRCULO reúne un grupo estelar de
experimentados veteranos, entre los que se cuentan Christopher
Plummer, el oscarizado Pete Postlethwaite, la también oscarizada
Brenda Fricker, además de Neve Campbell, y de sabia nueva como
la de Gregory Smith, David Alpay, Stephen Amell y Martin McCann.
Christopher
Plummer da vida a Jack Etty, que lleva amando en secreto a Ethel
desde hace más de cincuenta años. “Jack ama a Ethel en secreto,
serenamente, desde su juventud” —nos dice Plummer—. “Era el
mejor amigo del gran amor de ella, Teddy, y del hombre con el
Ethel acaba cansándose tras el óbito de su marido, Chuck. Creo
que se sintió profundamente herido cuando Teddy pidió a Chuck, y
no a él, que se casara con Ethel si le ocurría algo.
Personalmente creo que asimismo le embarga el remordimiento de
no haber estado en aquel avión junto a Teddy. Pero no puede
cambiar lo que ocurrió, de tal modo que elude sus sentimientos,
como lleva haciéndolo desde hace cincuenta años”.
CERRANDO EL
CÍRCULO significa la segunda colaboración entre Plummer y
Attenborough. Ambos habían trabajado previamente como actores en
el drama Culpable sin rostro (Conduct Unbecoming, 1975).
Pete
Postlethwaite era el primero en la lista para dar vida al
personaje de Quinlan. Durante la guerra, siendo un joven de
Belfast, Quinlan resulta testigo de la caída del avión de Teddy
y del deseo del artillero moribundo: que el anillo regrese a
Ethel y que ésta sepa de este modo que es libre de decidir lo
que quiera. Pero el aterrorizado Quinlan es incapaz de hacerse
con el anillo mientras las llamas devoran el avión accidentado.
Obsesionado por los hechos de aquella noche, Quinlan pasa los
siguientes cincuenta años en Black Mountain, tratando de hallar
el anillo desesperadamente.
“Me encantó
la historia; me pareció mágica” —comenta Postlethwaite—.
“También me encanta el personaje que se me pidió interpretara,
Michael Quinlan. Me pareció un personaje muy definido, muy
complejo, con mucho recorrido. Le pasan cosas; lleva consigo un
secreto terrible a lo largo de toda su existencia y finalmente
se ve obligado a desvelarlo. Me pareció alguien muy fascinante”.
Los
realizadores recurrieron a una de las actrices de Irlanda más
queridas, Brenda Fricker, para que retratara a la abuela Reilly,
una mujer que, como Quinlan, pasó a la edad adulta durante la
guerra.
Fricker
describe a su personaje como alguien que “tiene un corazón de
oro. Resulta un poco maniática, pero le encanta una buena risa”
—comenta —. “Me da la impresión de que la guerra fue el mejor
momento de su vida, probablemente. Era joven y bella, y tuvo
muchos pretendientes. La vida no le fue exactamente como había
esperado, sin embargo, todavía cree en el poder del amor”.
Attenborough
habla acerca de la decisión de incorporar al reparto a
Postlethwaite y Fricker: “Pete es uno de los grandes actores de
carácter de su generación. Para nuestra película ha sido
extraordinario poder tenerle interpretando, habitando, el
personaje de Quinlan. Brenda resulta igualmente remarcable y
distinguida. Juntos aportan la diferencia a la película, lo cual
no se puede lograr fácilmente”.
Para el papel
esencial de Jimmy, el joven que da con el anillo mientras
escarba por Black Mountain y se dirige a EE.UU. para encontrar
al propietario, los realizadores incorporaron al debutante
Martin McCann. Originario de Falls Road, en Belfast, McCann se
hallaba trabajando en una producción teatral marginal de A
Clockwork Orange cuando atrajo la atención de Jo Gilbert.
“Tras cinco
minutos observándole en escena, supe que habíamos encontrado a
nuestro Jimmy” —recuerda Gilbert—. “Martin no estaba simplemente
interpretando el papel de Alex, se había enfundado en él.
Desplegaba una energía, una vivacidad, que hipnotizaba desde el
escenario; insistí en que Richard le viera”.
Attenborough,
quien a lo largo de los años ha dirigido a actores como Denzel
Washington y Daniel Day Lewis en papeles primeros, reveladores,
no tiene sino palabras de admiración para McCann. “Supongo que
de tanto en tanto uno descubre o es testigo de un actor por
naturaleza, podríamos decir” —afirma Attenborough—.
“Prácticamente no ha hecho películas, pero posee claramente toda
la técnica cinematográfica en lo que se refiere a relacionarse
con la cámara mientras actúa frente a ella. Tiene
profesionalidad en lo referente a que tiene tanto que decir,
sino más, que la mayoría de los actores de la película. No se
equivocaba jamás en una sola palabra, y con ello quiero decir
que ni siquiera se olvidaba de ella, ni de su diálogo. Jamás
entraba tarde, su concentración era única; si tiene suerte de
dar con los papeles adecuados, y si tiene la fortuna de que tras
este film sigan uno o dos papeles de similar envergadura, va a
convertirse en una grandiosa estrella de cine internacional. En
una palabra, Martin es extraordinario”.
McCann
considera la oportunidad de dar vida a Jimmy como un honor y un
privilegio. El actor comenta: “Todavía no puedo creerme que me
paguen por hacer esto, por que ¡soy yo quienes les hubiera
pagado a ellos! Todavía me estoy pellizcando. No he ido jamás a
una escuela de arte dramático. Simplemente, llevo actuando desde
que tenía unos diez u once años; así que estoy aprendiendo cada
día, constantemente. Guiado por Lord Attenborough en mi trabajo
junto a iconos del tamaño de Shirley, Pete y Brenda, no puedo
equivocarme. Cada día de plató es un regalo”.
McCann nos
confiesa que las similitudes entre él y su personaje le dejaban
perplejo. “Cuando leí el guión por primera vez, llegué a pensar
que el guionista había estado espiándome porque Jimmy es igual
que yo. Lo que quiero decir es que aquí tenemos a este joven que
se va a EE.UU. por primera vez, y todo le resulta grande y
nuevo… sencillamente se siente abrumado ante todo aquello… Eso
es lo que me ha estado ocurriendo a mi mismo. Se siente ávido de
aprender y de que todo el mundo se lo pase bien, le gusta
divertirse, y así soy yo. De tal modo que no ha sido tan
difícil”.
Neve Campbell
interpreta el papel de Marie, la hija de Ethel y de Chuck.
Campbell comenta acerca de su personaje: “Marie no ha gozado de
una buena relación con su madre y, dado que ésta todavía está
enamorada del pasado, ha visto que la relación de sus
progenitores no ha sido afectuosa. De tal modo que ella misma no
ha tenido referentes para aprender cómo debe funcionar el amor,
y de qué modo las relaciones pueden ser sanas. En consecuencia,
creo, tiene miedo de establecer relación alguna con nadie.
Pese a que la
relación de Campbell y MacLaine en pantalla resulta tensa, a
nivel personal lo fue todo menos eso. Campbell nos dice: “Ha
sido todo un honor trabajar con Shirley. Es una actriz
fenomenal, una persona sorprendente con quien trabajar, a quien
observar y de quien aprender. Creo que participar en el proyecto
me intimidaba, pero encarnar a la hija de Shirley ha sido una
experiencia fantástica; ¡es alguien muy divertida!”
Para dar vida
a Teddy, Chuck y al joven Jack, tres muchachos de pueblo, cien
por cien americanos y enamorados de Ethel Ann, con capacidad
para transmitir el concepto romántico de tener que partir hacia
la guerra, fue requerible algo más de esfuerzo por parte de los
realizadores en comparación con el vertido en las otras
decisiones de reparto.
“El grupo
entre los dieciocho y los veintitantos es de los que presentan
dificultad en la configuración del reparto; los actores de esa
edad tienden a tener un aspecto muy contemporáneo y nosotros
necesitábamos a gente que pudiera ser convincente en esa época”
—comenta la productora Jo Gilbert, ella misma directora de
reparto en el pasado—. “Richard es muy exigente con su reparto.
Jamás sigue una tendencia por mero hecho de que se le presente
ni integra en el reparto a actores gratuitamente. Resulta muy
sensible para con el argumento, de tal modo que fue
particularmente duro para nosotros dar con el actor adecuado
para un papel tan esencial como el de Teddy, a quien en el guión
se le retrata como un mozo americano de muy buen ver: un chico
de campo de buen aspecto y rasgos regulares”.
Attenborough
recuerda: “Para Teddy, necesitábamos a alguien que le diera la
réplica a Mischa y que no fuera simplemente un buen actor y
tuviera una personalidad particular en pantalla, sino que además
fuera creíble como alguien de quien Ethel Ann se enamora
rendidamente. Me encontré con Stephen y quedé atónito del buen
aspecto tan clásico que ofrecía. Sin embargo, no estaba del todo
seguro en cuanto a su capacidad como intérprete y me imagino que
mucha gente me habría dicho: ‘¡Pero bueno! ¿Y por qué demonios
no le haces una prueba?’ Y yo hubiera respondido: ‘Porque creo
que es una pérdida de tiempo. Así que estuve con él un par días
de modo intermitente, y quedé convencido de que podía ofrecer
una interpretación, con el retrato de la personalidad y el papel
entero, si se le daba el tiempo suficiente y las circunstancias
adecuadas, lo que garantizaría la autenticidad del film en
términos de credibilidad para con la misma. Y eso lo ha logrado.
Ha resultado absolutamente encantador sin ningún tipo de
engreimiento. Es un tipo estupendo y estoy convencido de que
también logrará una carrera exitosa”.
Amell nos
dice que respondió inmediatamente al papel de Teddy, a quien
describe como “un libro abierto”. Cada emoción y pensamiento que
tiene es percibido plenamente por el espectador, de tal modo que
es evidente para todos que ama a Ethel Ann con todo su corazón,
que venera el suelo que ella pisa” —comenta Amell—.
“Posiblemente comenzó a privarse de cosas y a ahorrar desde el
mismo momento que supo que le compraría el anillo, así que
cuando ella graba los nombres y le dice que se lo lleve consigue
a la guerra, probablemente eso es el paraíso para él. Y cuando
se da cuenta de que está muriendose, la única cosa que le
importa es que ella sea feliz; y su último deseo es que Ethel
siga adelante y viva su vida”.
Dando vida a
Jack y Chuck, los mejores amigos de Teddy, encontramos a Gregory
Smith y David Alpay. A los tres une un lazo de toda la vida y el
mismo amor por Ethel Ann. Smith, quien recientemente ha acabado
cuatro exitosos años como estrella de la serie televisiva
Everwood (2002-2006), reconocida por la crítica, comenta que
desde el momento en que leyó el guión supo que “podía penetrar
en la cabeza de Jack inmediatamente. Sabía de donde procedía, y
cuál era su naturaleza” —informa Smith—. “Siempre trato de
sumergirme personalmente, en el mundo en que el personaje que
debo encarnar vive, cualquiera que sea, y con Jack eso era
sencillo. Le encanta la vida y sus amigos, tanto que cuando
Teddy les hace jurar que, en caso de que a él le ocurriera
cualquier cosa, uno de ellos cuidará a Ethel, y entonces elige a
Check. Jack respeta la promesa y la elección aunque
probablemente ama a Ethel Ann más que Check”.
“Teddy, Jack
y Chuck eran jóvenes y estaban llenos de vida y emocionados ante
la perspectiva de tener que partir a la guerra. Para ellos, el
mundo era una incógnita que dilucidar” —opina Alpay—. “Nadie
creía que alguno de ellos pudiera regresar. De tal modo que en
su última noche juntos, Chuck hace esa promesa a Teddy, sin
pensar siquiera un momento que se presentaría la ocasión en que
cumplirla. Pero se presenta y cumple, aunque sabe, en lo hondo
de sí mismo, que Jack debiera haber sido el que se quedara con
Ethel Ann. No obstante, cumple la promesa porque es un hombre de
palabra”.
Poniendo el
colofón a ese apreciado reparto secundario de CERRANDO EL
CÍRCULO, hallamos a Allan Hawco como Peter, Ian McElhinney como
Cathal Thomas, BJ Hogg dando vida a MacGuigan, Ian Beattie como
Seamus McCarty y Kirsty Stuart encarnando a Eleanor.
3.
La producción
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