CRÍTICA
por
Miguel A. Delgado
Tony
Gilroy, uno de los
guionistas más reclamados del momento en Hollywood, da el salto
a la dirección con esta película (de hecho, alguna de las
escenas nos recuerda a lo visto en sus guiones, concretamente al
más reciente, "El ultimátum de Bourne"). Y lo
primero que debe decirse es que lo hace con una seguridad
pasmosa, con un dominio del tempo y la narración que demuestran
una profesionalidad sorprendente en quien se enfrenta por
primera vez a un largometraje. Desde un arranque realmente
soberbio (con la voz en off de Tom
Wilkinson en un
monólogo entre desquiciado y apocalíptico, en contraste con las
imágenes del gran edificio en el que tiene la sede el bufete de
abogados en torno al que va a girar la historia), hasta un final
resuelto con un plano de inusitada elegancia, Gilroy va
guiándonos por una historia en el fondo nada original (ahí está
“Acción civil”, película con la que tiene más de un punto en
común), pero que se va desplegando con el cuidado de una
construcción calculada al milímetro.
“Michael Clayton” es, a su modo, un thriller de
abogados, pero un thriller en el que la contención y
las formas frías, incluso gélidas, dotan a la narración de un
cierto sentido de fatalidad. Clayton, el personaje de
George Clooney, es
una especie de Señor Lobo (el personaje de Harvey Keitel en
“Pulp fiction”) de los despachos, el tipo que arregla
cualquier situación, por muy desesperada que sea, utilizando
una mezcla de conocimientos legales, contactos y extrema
capacidad para la negociación. Un personaje que no acaba de
encontrar un hueco en la jerarquía del bufete, por muy
imprescindible que sea para éste: reconocer su labor sería
como asumir públicamente que, en demasiadas ocasiones, los
conflictos jurídicos no se resuelven en los tribunales sino en
oscuros manejos lejos de los focos.
Por
contra, Tom Wilkinson (aquí una vez más genial, como siempre) es
Arthur Edens, uno de los socios destacados de la firma, uno de
los mejores (y de los escasos) amigos de Clooney, un auténtico
triunfador legal que lleva seis años defendiendo a una empresa
acusada de provocar muertes y enfermedades en una comunidad
rural por el uso de productos altamente nocivos para la salud y
que, repentinamente, en un repunte de una enfermedad
psiquiátrica, afirma haber visto la luz y cambia de bando para
encabezar la demanda de los afectados. Y la disyuntiva que se le
plantea a Clayton (por un lado, ayudar al bufete a desactivar la
amenaza que supone Edens por un lado, lo que además le permitirá
solventar un agobiante problema de deudas; o bien, por otro
lado, unirse a la causa de éste y enfrentarse a un sistema que
protege la injusticia si ésta viene firmada por una gran
corporación) será el eje en torno al que girará toda la cinta,
con un Clooney que afianza a cada título su veta de actor de la
estirpe clásica, capaz de afianzar el plano con su mera
presencia.
Esta
trama, en el fondo nada original, gana enteros durante el
visionado de la cinta por la forma en cómo nos la muestra
Gilroy, con esos apuntes en los que lo inefable surge
repentinamente (el plano de los caballos, o la epifanía que
parece recibir Edens en pleno Times Square), o con un estilo en
el que, si los despachos y las ropas lujosas visten y ocultan
las actividades sucias, los asesinatos se cometen con una fría
eficacia, sin una gota de sangre, nada personal, e incluso la
jerga de los asesinos está llena de eufemismos y tecnicismos
para ocultar la verdad. Y en ese ambiente se moverá también el
personaje de Tilda Swinton,
la recién nombrada responsable jurídica de la empresa química,
quien, presa de su pánico por estar a la altura de tamaña
responsabilidad, no dudará en aplicar una lógica que,
inevitablemente, terminará llevándola a traspasar la línea roja.
“Michael Clayton” no innova
nada; de hecho, puede que haya quien quede decepcionado con su,
en el fondo, cómodo final. Sin embargo, supone uno de los más
interesantes pasos de guionista a director que nos ha traído
Hollywood en los últimos años, muy superior, desde luego, a la
sobrevalorada
"Crash (Colisión)",
y con una capacidad de sugerencia y de sentido de la medida que
son el mejor soporte para una historia como ésta, narrada con
inteligencia y respeto por el espectador, sin efectismos ni
trucos baratos. No es poco.
Calificación:
    
Imágenes
de "Michael Clayton" - Copyright © 2007
Samuels Media, Castle Rock Entertainment,
Mirage Enterprises y Section Eight. Distribuida en España por
DeAPlaneta. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Michael Clayton"
Añade "Michael Clayton" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Michael Clayton" en nuestro blog

Recomienda
"Michael Clayton" a un amigo
|