CÓMO SE HIZO "CLEANER"
Notas de producción ©
2007
Manga Films
Cuando el guionista Matthew
Aldrich se topó con las ondas de una emisora de radio
que narraba la crónica de un día en la vida de un "limpiador",
ésta le proporcionó el germen de una idea. “Me resultó
fascinante” —recuerda—, “y chocante, al antojárseme un oficio
horrible como medio de vida. Me intrigaba qué llevaba a casa
consigo alguien así al final de la jornada”. El guionista había
decidido que esta profesión, del todo singular, devendría un
marco ideal para un personaje que se ve involucrado en un
misterio. “¿Qué puede estar tratando de ocultar una persona como
ésta? ¿Hasta dónde sería capaz de llegar para conseguirlo?” Tras
imaginar la historia, mostró el proyecto al productor Alix
Madigan-Yorkin, con quien ya había trabajado en otro guión. “Me
encantó el personaje de Tom, y la idea de alguien pasando por
todo eso, que no es poco, para purificar su existencia, mediante
ese oficio, aceptando tener que llevar una vida en extremo
limpia y ordenada, forzado por un secreto horrible que le
abruma”. En su búsqueda de un director apropiado, Madigan-Yorkin
se topó inadvertidamente con el protagonista principal para el
proyecto. “Había oído que Sam Jackson estaba deseando poder
dirigir un largo, de tal modo que le envié el guión cierto
viernes. Se lo leyó durante el fin de semana y el lunes nos
respondió diciéndonos que quería ser el protagonista”. “Me da la
impresión de que a este tipo no le hemos visto antes” —comenta
el actor refiriéndose a su personaje—. “Hemos oído hablar de
gente a quien se le atribuye la condición de limpiadores, como
en Nikita, dura de matar (Nikita, 1990), donde aparece alguien y
limpia el desastre que queda tras un asesinato. Pero Tom es un
tipo auténtico, que se encarga de los miembros de la familia de
los muertos, una vez que éstos aparecen; incluso tras una muerte
natural, no necesariamente un asesinato. Como bien sabe por su
profesión precedente, la muerte es negocio —uno muy grande—, y
su singular ocupación se hace muy necesaria. También le da la
oportunidad de hacer algo que le permite regresar a casa por las
noches y estar junto a su hija”. Habiéndose comprometido con el
proyecto, el propio Jackson fue quien envió el guión a un viejo
amigo y colega de confianza, el director Renny Harlin, con quien
ya había trabajado previamente en Memoria letal (The Long Kiss
Goodnight, 1996), y en Deep Blue Sea (Deep Blue Sea, 1999). “En
los años precedentes, cuando quiera que trabajara con Renny,
normalmente acababa pasando mucho frío, estando muy mojado, o en
cualquier otra circunstancia nada confortable” —comenta
Jackson—. “Creí que sería interesante comprobar cómo sería
trabajar con él bajo condiciones más normales, tales como estar
en un interior, donde no te congelas, ni se permanece húmedo
todo el rato, ni se sufre persecución por parte de algo o se
está expuesto a un disparo”.
Ante la
posibilidad de implicarse en el proyecto, el director dio un
salto: “Cuando leí el guión, sentí que aquélla podía ser una
auténtica oportunidad para hacer algo completamente distinto de
lo que había hecho hasta entonces”.
Harlin,
conocido principalmente por haber dirigido thrillers de acción y
gran presupuesto como La jungla 2: Alerta roja (Die Hard 2,
1990) y Máximo riesgo (Cliffhanger, 1993), recibió con auténtico
entusiasmo la oportunidad de encargarse de un tipo de film de
menor dimensión pero más personal. “Cuando era más joven, creo
que tenía suficiente con el entusiasmo derivado de poder hacer
cine, de narrar historias emocionantes” —explica el director—,
“pero uno va sumando años, con algunos largos ya a la espalda, y
lo cierto es que empiezas a anhelar algo con mayor sustancia. Me
pareció que ésta era una película en la que el público puede
quedar atrapado por el misterio, y además aprehender algo de la
misma a nivel emocional a partir de cuanto la historia
contiene”.
En el
encuentro con los productores, Harlin les impresionó con su
bagaje, pero todavía más con su incontestable visión de la
película. “Cada uno de los otros directores con quienes nos
entrevistamos nos hizo comentarios acerca del diseño de
producción y del hecho que éste es un mundo nunca visto
anteriormente” —comenta el productor Madigan—, “pero lo que nos
gustó de Renny fue algo que nadie más mencionó: que se trataba,
básicamente, de una historia acerca de un padre y su hija, que
es de lo que esencialmente está tratando este film. Renny era
capaz de ver, más allá de toda la sangre y la violencia, lo que
nosotros siempre habíamos creído que era la esencia de esta
historia”.
“Una de las
cosas que me interesaron acerca de los personajes estribaba en
el hecho de que nadie es quien al principio creemos que es, lo
cual me parece que se ajusta bastante a la realidad de la vida”
—sigue Harlin—. “Todos tenemos pequeños secretos que no
revelamos. Esos personajes tratan de mantener la máscara de lo
que aparentan ser, pero a medida que la historia evoluciona, nos
vamos enterando de sus secretos. Nadie es como parece ser...
quizá con la excepción de Rose. Es sólo una adolescente tratando
de averiguar quién es realmente, y procurando conocer su pasado
y ser capaz de ir más allá del hecho de que ha perdido a su
madre y de que se encamina hacia su futuro como mujer”.
El combinado
de todos los elementos ya alcanzados (guión, protagonista
principal, y director) fue más que suficiente para atraer a un
impresionante colectivo de talentos para completar el reparto.
“Reaccioné aI
guión del modo más positivo. Cada uno de los personajes presenta
un tipo u otro de complejidad” —comenta el actor Ed Harris,
nominado al Oscar en cuatro ocasiones—. “En la vida de cada uno
de ellos está aconteciendo más de una cosa -de lo que el público
llega a ser consciente- y que les confiere cierta densidad.
Parte del suspense estriba en que vas conociendo a esos
personajes, y acabas por descubrir todas y cada una de sus
capas”.
“También me
gusta que un director piense que el proyecto en que se está
metiendo es importante para él” —sigue Harris—. “No se trata tan
sólo de un trabajo; es algo que debe importarle. Me reuní con
Renny; reconoció haber hecho una serie de filmes a lo largo de
los años que le han dado un nombre, pero ahora quería ir en una
dirección distinta. Me di cuenta de que este proyecto le
importaba en tanto que era exponente del camino hacia el que
quería dirigir su carrera y del tipo de film que deseaba
realizar. Me dijo que para él era del todo esencial que yo
formara parte del mismo”.
Para el papel
de la mujer cuyo rol en el devenir de los acontecimientos no
llega a estar jamás del todo claro, los realizadores eligieron a
Eva Mendes. “Eva aporta a su papel esa maravillosa cualidad como
femme fatale de film noir” —comenta el productor Lati Grobman
acerca de la actriz—. “Proyecta ese tipo de frialdad y
distanciamiento que hace de su personaje alguien muy creíble.
Ann Norcut es una mujer que se casó en la abundancia, asumiendo
un estilo de vida glamoroso, pero finalmente ha tenido que pagar
un precio muy alto por todo eso”.
“Me gusta”
—dice Mendes acerca de su personaje—. “Se trata de una mujer
buena que cometió un error que costó la vida a su marido. Eso es
mucho que llevar a cuestas, pero es el tipo de cosas que hace
que todos los personajes de la película me parezcan fascinantes.
Necesitan tanto los unos de los otros que están dispuestos a
asesinar por ellos. Es muy profundo”.
“Me encanta
que Eva no haya tenido antes este tipo de papel” —comenta Renny
Harlin—. “Ha encarnado más papeles cómicos o románticos, pero
éste es un rol verdaderamente dramático que ha asumido y
desarrollado con tanta facilidad como brillantez. Añade al film
algo muy elegante, sexy, bello… y también algo muy misterioso”.
Los
realizadores estuvieron de acuerdo desde el principio acerca de
la actriz que encarnaría a la hija de Tom: la primera opción.
“Keke Palmer es la mejor actriz joven de EE.UU.” —comenta
Harlin, el director—. “Su interpretación de Rose es muy
emotiva.” “Es un gozo disponer de ella en el plató pues aligera
las cosas cuando se están haciendo difíciles” —comenta Samuel L.
Jackson sobre su coprotagonista—. “Puede hablarte acerca de una
canción o comenzar a cantar y bailar antes de meterse en una
escena para desmoronarse y arrancar a llorar. Y luego, se olvida
de todo tan rápidamente como lo ha asumido un instante antes. Ha
descubierto una técnica que le permite ser muy auténtica y
honesta, y no por ello dejar de ser la niña que necesita ser,
libre de la carga de su trabajo”.
Luis Guzmán y
Robert Forster, actores tan veteranos como distinguidos, han
asumido papeles secundarios esenciales. “Me encanta estar en una
película donde incluso los papeles más pequeños los encarnan
actores célebres. En Luis hay algo especial cuando aparece en
pantalla” —opina Harlin— “que resulta muy divertido. Es
gracioso, pero nunca de una manera cómica estúpida. Siempre
añade a sus personajes una profundidad increíble. Por otro lado,
me considero muy afortunado de poder contar con Robert Forster.
Su personaje tan sólo aparece en un par de escenas, sin embargo
tiene suficiente para aportar en ellas peso específico y estilo.
En su enfoque
para dirigir Cleaner, Harlin tenía todo muy preparado antes de
impresionar un solo fotograma a través de la cámara. “Para mí,
realizar una película exige tanto en su fase preparatoria como
en la de rodaje propiamente dicha. Planeo mis tomas con la
máxima atención. Para esta película, he querido definir un look
y un feeling que fueran muy uniformes y generaran un mundo en el
que el público pudiera adentrarse y sentirse parte integrante
del mismo, que le resultara auténtico, aunque no sea sólo
realidad filmada. Al mismo tiempo, también quería que fuera
estilizado”.
Tanto Harlin
como Jackson se pusieron en contacto con una empresa
especializada en el tipo de servicio que ofrece el personaje de
Jackson en el film. “Quería recurrir a una auténtica empresa de
limpieza de las escenas de crimen y observar qué hacen y cómo
operan” —comenta Harlin—. “Por fortuna, nos topamos con un sello
llamado Steri-Clean, de California. Nos recibieron muy bien y
permitieron que observáramos cómo trabajan, además de mostrarnos
sus archivos y fotografías. Al principio, aquello era bastante
horrible, pero luego te acostumbras y te das cuenta de que para
ellos sólo es trabajo. Por medio de esta investigación
aprendimos mucho acerca de la metodología usada, cómo se limpian
esas escenas y qué es lo que pasa por sus cabezas. Fueron muy
generosos con todas las personas de producción que recurrieron a
ellos en busca de asesoramiento, y acabamos por usar el nombre
de su empresa en la película”.
Para el
guionista Aldrich fue una auténtica satisfacción comprobar que
esos profesionales aprobaban su labor tras un pormenorizado
examen de la misma. “Aunque nunca he asistido a una auténtica
‘sesión de limpieza,’ vi todas las fotografías y obtuve mucha
cooperación por parte de ellos en lo referente a procedimientos.
Estaba literalmente aterrorizado cuando leyeron por primera el
guión con miras a hallar los errores. Me preocupaba tener que
rescribir todo el proyecto, pero dijeron que lo habíamos
conseguido”.
La
preparación del film por parte de Harlin también incluía largas
discusiones con el director de fotografía Scott Kevan acerca del
aspecto físico de la película. “Buscaba una paleta de colores
muy controlada, de colores apagados” —explica el director—.
“Quería esa sensación urbana de cielos encapotados y lluviosos.
No quería un total desproveimiento de color, sino unos tonos
controlados del modo en que aparecen en el film”.
“Renny y yo
hablamos acerca de cierta sensación de vigilancia que él deseaba
tuviera el film” —añade Kevan—. “Tuvimos presentes algunas
películas ya clásicas como Chinatown (Cinatown, 1974) y La
conversación (The Conversation, 1974), en cuanto a ciertas
características voyeuristas que esas cintas poseen. Sabíamos que
queríamos rodar a través de muchas ventanas, haciendo uso de
lentes de focal larga en nuestro progreso de la historia con la
esperanza de lograr que el público experimentase la sensación de
que Tom está siendo vigilado de modo cada vez más estrecho”.
“La cámara no
cesa de evolucionar” —comenta Harlin—, “y cada toma nos empuja
hacia adelante sin parar. Mi intención está en sumergir al
público en el mundo de Tom, que resulta extremadamente ordenado,
muy simétrico, muy perfecto y mesurado. Cuando las cosas
comienzan a escapar a su control, el estilo de la cámara cambia
y hacemos uso de focales más largas, ángulos oscuros y cámaras
al hombro. Se alberga la esperanza de que el estilo de
fotografía y el montaje contribuyan a lo que hacen la historia y
los actores con miras a que se tenga la sensación de que los
acontecimientos corren cada vez más cerca del borde del
precipicio, en lugar de devenir tranquilizadores, inofensivos y
controlados, tal y como se presentan al inicio de la historia”.
La
preparación de Harlin para el film contiene asimismo el uso de
storyboards para cada una de las escenas y planos que ha ideado,
lo que le ha resultado de la mayor ayuda tanto en lo referido a
la producción en sí como con los actores. “Renny ha madurado a
lo largo de todo este tiempo en que he ido trabajando con él,
desde el principio hasta ahora mismo” —nos dice Jackson—. “Se
trata de alguien organizado en extremo, y sus días son un
combinado nada frecuente de eficiencia y diversión”.
La suma de su
gran preparación y de la confianza plena que deposita en sus
actores hace que Harlin a menudo no necesite más que un par de
tomas para muchas de las escenas.
“En mi
calidad de actor, rodar de ese modo hace que te mantengas con el
espíritu elevado” —comenta Ed Harris refiriéndose a la
experiencia—. “Renny trabaja con dos cámaras la mayoría del
tiempo, lo que es fenomenal. Eso te mantiene fresco al saber que
no vas a estar esperando horas y horas entre toma y toma, que es
lo más frecuente en este oficio”.
Harlin da por
sentado que los actores van a ser capaces de hacer que las cosas
evolucionen a buen ritmo. “Me encanta trabajar con Sam porque se
trata de todo un profesional. No es un actor del método en el
sentido que no precisa estar todo el tiempo metido en la piel
del personaje, pero cuando la cámara comienza a rodar se
convierte en el personaje con todos los matices imaginados y
dispuesto para el máximo rendimiento. Por otro lado, tener la
oportunidad de dirigir a Ed Harris ha sido extraordinario. Se
presenta ya preparado, y abierto a sugerencias, al tiempo que
procura ayudar en todos los aspectos del proceso. Llevo años
admirándole, y ver a Ed y Sam actuar juntos ha sido algo
indescriptible”.
Pese a la
dureza de tono de la historia, y el trabajo duro que comporta,
Harlin se ha asegurado de que su equipo técnico sea reconocido
por sus contribuciones al proceso. “Mi concepto de realización
connota una labor dura. Constituimos un grupo voluminoso de
gente que debe convivir durante algunos meses para la
consecución del film, que trabaja doce horas al día en
localizaciones alejadas de nuestras respectivas familias. Tiene
que ser divertido; no puede ser simplemente un trabajo. Si no
nos lo pasamos bien yendo al plató y estando juntos, entonces
¿qué motivo habría para hacer el film? Trato de generar un
ambiente en el que nos sintamos motivados; trato de hacer de la
experiencia algo con sentido para que todo el mundo participe en
el proceso”.
Con este
propósito, el director y su montador montaron juntos varias
escenas y las mostraron a todo el equipo técnico para
permitirles que comprobaran los resultados de su trabajo.
Además, al final del rodaje de cada día, Harlin elegía a un
miembro del equipo técnico y le regalaba una botella de champaña
como prueba de reconocimiento por su contribución.
Con el
reparto y el equipo técnico plenamente motivados, Harlin estuvo
en disposición de finalizar su película un día antes de lo
previsto, siendo el último día de rodaje el de su cumpleaños.
“Para mí, fue un gran regalo poder acabar un día antes, aunque
el hecho dejara un rastro agridulce debido a que había sido un
experiencia muy divertida. Es un film bello; uno que llevaba mi
vida entera soñando poder hacer”.
Para Harlin,
la experiencia entera ha superado con creces las expectativas
depositadas en el momento de acercarse al proyecto. ”Cuando leo
un buen guión, inmediatamente veo el film desplegarse en mi
cabeza a medida que voy pasando páginas. Quería que este film
fuera bello, emotivo y auténtico. Creo que, más aún si cabe, se
trata de una cinta que ha resultado ser mucho más de lo que yo
creí que alcanzaría a ser. Espero que el público tenga la misma
experiencia cuando la vea”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Cleaner" - Copyright © 2007 Millennium
Films, Nu Image y Anonymous Content. Distribuida en España por Manga
Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Cleaner"
Añade "Cleaner" a tus películas favoritas
Recomienda
"Cleaner" a un amigo
|