CÓMO SE HIZO "LA VIDA SIN
GRACE"
Notas de producción ©
2007
Notro Films
"La vida sin Grace" explora
las distintas facetas del valor: el valor de un soldado, que
lucha por defender la vida y la libertad y el valor de aquellos
que deben afrontar la vida lejos de sus seres queridos, al
tiempo que, día sí día también, les recuerdan los peligros del
combate. El director y guionista se inspiró en sus propias
experiencias para dar profundidad a la historia y a los
personajes. “Un verano hice un viaje con mi hermano y sus hijas.
Fuimos a un parque de atracciones de Ohio llamado Kings Island.
Mi hermano estaba pasando por un divorcio muy duro, así que
fuimos a ese lugar maravilloso adonde van las familias felices,
sólo que nadie hablaba y todo el mundo estaba enfadado. Nunca
olvidaré esa sensación”. La idea de incorporar las presiones
reales y la tragedia de la guerra, tanto para los soldados como
para sus familias, vino más tarde. “Estaba viendo un informativo
en el que salía un reportaje sobre los padres de los soldados
muertos en la guerra y me hizo preguntarme: ¿cómo afectaría a tu
sistema de creencias perder por la causa a un ser querido? Me di
cuenta de que la historia contada desde esa perspectiva sería
importante para mucha gente”.
El productor
Galt Niederhoffer, de Plum Pictures, había tenido la suerte de
trabajar con Strouse en Lonesome Jim, su primer guión. “Nos ha
ido muy bien con las dos películas de Jim,” admite Niederhoffer.
“Es un guionista de gran talento que crea personajes complejos y
conmovedores. Para nosotros fue increíble ver cómo además de
tener un gran talento para la escritura era también un excelente
director. Es exactamente la clase de director con el que
queríamos trabajar cuando creamos Plum”, añade Celine Rattray,
socia de Niederhoffer en Plum. En cuanto Lonesome Jim tuvo luz
verde, el agente de Strouse se reunió con productores de Los
Angeles. Strouse se refiere en broma a estas reuniones como ‘las
reuniones Perrier’, porque duraban el tiempo de beberte un
botellín de agua. Esto cambió cuando conoció a Grace Loh, que
desde hace años es la productora y la socia de John Cusack en
New Crime Productions. Strouse señala que Loh “fue la única
productora aparte de la gente de Plum que parecía interesada de
verdad en lo que yo quería contar”, por lo que fue la única con
la que compartió la idea de "La vida sin Grace".
“Conocí a
James gracias a su guión de Lonesome Jim. Supe que era capaz de
capturar una historia muy personal de manera muy convincente.
Cuando me habló de La vida sin Grace, me llamó la atención que
la madre muera en la guerra. Es algo de lo que nunca oyes
hablar. Enseguida empecé a pensar en cómo afectaría esa pérdida
a la familia, lo distinto que sería de perder a un padre y, por
supuesto, cómo lo afrontaría él. Siempre buscamos historias
originales con grandes personajes,” añade Loh, “Por la forma en
la que Jim hablaba de Stanley, supe que sería un papel intenso y
complejo que exigía mucho esfuerzo y que John podría meterse en
la piel del personaje si se desarrollaba el potencial del
guión”.
Strouse
empezó a escribir el guión con John Cusack en mente. Era
consciente de que para que la historia funcionara tenía que
reflejar de forma fidedigna las experiencias personales de una
familia de carrera militar. Karen Pavlicin, la autora del libro
“Surviving Deployment” (Sobrevivir al despliegue), destinado a
las familias militares, le sirvió de asesora. “Karen nos resultó
de gran ayuda en algunos aspectos del guión, sobre todo con el
protocolo en la escena en la que llaman a la puerta de Stanley”.
Lo que le
llamó la atención a Strouse durante el periodo de documentación
fue la aprehensión general de las familias militares a las
noticias, sobre todo a la televisión. “En las familias
militares, los informativos no se toman a la ligera. Consideran
que las noticias son algo peligroso. Los padres son muy
protectores: hay que vigilar a los niños si quieren ver la
televisión y tienen que estar con ellos para supervisar. En la
situación actual hay opiniones muy diferentes y eso para un niño
puede resultar muy confuso”.
Strouse le
entregó el guión a Cusack y Loh y se reunió con ellos y con
Niederhoffer cuatro semanas más tarde en Nueva York. Enseguida
supo que había encontrado a los productores adecuados “Lo bonito
de La vida sin Grace es que es una historia sobre gente real y
lo que les une cuando les sacude una tragedia de guerra. Es muy
fácil que dejen de afectarnos las cifras y las estadísticas, y
por eso es importante recordarnos lo que pasa a nivel humano. La
película habla del amor, la pérdida, el dolor, el valor y la
superación. Las emociones no discriminan, nos afectan a todos.
Esto es lo que hace que la película tenga tanta fuerza. Va más
allá de cualquier perspectiva política.”, dice Loh.
Se metieron
de lleno en la historia, lo cual no quiere decir que estuvieran
de acuerdo con todos los personajes. “Nuestras opiniones y las
Stanley, el personaje de John, son muy distintas. Lo último que
queríamos era convertir la película en una tribuna política,
pero sí descubrir la verdad, que creemos que Jim plasmó de una
forma tan bella en su guión”, admite Loh.
Strouse
equilibró la historia con el hermano de Stanley, John,
interpretado por Alessandro Nivola. A través de los ojos de John
vemos la postura totalmente opuesta, la que no está a favor de
la guerra ni del gobierno. Incluso para aquellos que compartan
esta postura, la película presenta a Stanley de una forma que
hace que comprendamos, e incluso justifiquemos, sus ideas,
porque está viviendo ese estilo de vida, no sólo la ideología.
“Tengo que reconocer el mérito de John y Alessandro, porque
hicieron un buen trabajo con el material de esas escenas. Si el
público sintiera que todo es “actuación”, parecería que el
personaje de Alessandro es sólo una marioneta que expresa las
opiniones políticas liberales del guionista. Yo crecí en una
comunidad pacifista menonita, donde mi padre era un auténtico
outsider, una figura muy patriota y militarista. Las dos
posturas me parecen legítimas. Cuando la escribí, intenté que La
vida sin Grace no pareciera una película polémica antibelicista.
Quiero plantear preguntas, no dar las respuestas.”, dice
Strouse.
“Quería
mostrar las pasiones que pueden levantar las desavenencias
políticas, sobre todo dentro de una familia. Mi relación con mi
hermano me enseñó mucho sobre la dinámica entre Stanley y el
suyo. Sé por experiencia que en una familia puedes pasar de
estar muy cabreado por algo a decir: ‘¿Hay algo de comer?’ a los
dos minutos.
Como
director, era la primera vez que Jim Strouse tenía que tomar
cientos de decisiones muy rápidamente. “Aunque había visto a
Steve Buscemi dirigir casi todas las escenas de Lonesome Jim, el
proceso de hacer La vida sin Grace me pareció increíblemente
humilde”, rememora Strouse. “El primer día estás rodeado de
cientos de personas que han hecho al menos cinco películas y tú
no has hecho ninguna. Fui muy sincero con todo el mundo. Les
decía: ‘Sé lo que quiero, pero si tenéis una idea mejor,
decídmelo.’ Conté con mucha ayuda durante el proceso y también
conocía la historia como la palma de mi mano”.
Aunque es un
actor con experiencia, con La vida sin Grace era la primera vez
que John Cusack se embarcaba en un proyecto tan íntimo y que
exigía tanto emocionalmente. “Nunca había hecho una película de
sólo tres personajes. He interpretado a personajes que están
aislados hasta cierto punto, pero nada como esto. Durante casi
toda la película Stanley se enfrenta a su dolor completamente
sólo y nunca había interpretado a un personaje sometido a una
tensión tan prolongada”.
“El proceso
de hacer una película tan sobria e íntima como La vida sin Grace
no podía ser más distinto a hacer una gran película de
Hollywood, en donde se da más importancia a absolutamente todo
antes que la actuación. Se gasta tanto tiempo, esfuerzo y dinero
en cada pequeño detalle antes de que intervengan los actores,
que parece que la interpretación es lo último que se tiene en
cuenta. Con La vida sin Grace ocurrió exactamente lo contrario.
En esta película todo surge del guión y de la interpretación: la
mía, la de las niñas, la de Alessandro…”
Como actor y
productor, Cusack tuvo que trabajar con Strouse en varios
niveles. “Jim y yo les rezábamos a los mismos dioses.
Probablemente yo, por mi experiencia, conocía algunos atajos y
distintos caminos,” dice Cusack. “Yo me dejaba guiar por él. Al
final intentamos crear un espacio sagrado para descubrir a los
personajes con todo el respeto e imaginarnos sus vidas sin
idealizarlos. Fue una experiencia muy íntima e intensa,
maravillosa”.
Strouse,
director novel, reconoce la suerte que tuvo al trabajar con un
actor de la talla de Cusack y no dudó en recurrir a su gran
experiencia. “Dependía mucho de John, me ayudó mucho. Él también
dependía de mí y hablamos mucho del personaje.”, explica
Strouse. “Le dije a John que se me ocurrió el personaje de
Stanley porque crecí en Indiana en los años ochenta. Si eras
atleta, y creo que Stanley lo era, era una época fantástica. La
universidad de Indiana comenzó una dinastía con Bobby Knight, y
Larry Byrd era una estrella en Boston”.
“Mi hermano
era un atleta destacado en el instituto”, dice Strouse. “Me dijo
algo que me sirvió para construir el personaje de Stanley. Dijo:
‘En el instituto pensaba que podía conseguir cualquier cosa que
quisiera. Si trabajas, te recompensan y te tratan como un dios,
y después del instituto y la universidad, es como si te
empujaran por un precipicio.’ Le pregunté a John: ‘¿cómo pasas
de ser Audie Murphy a ser el gerente de una tienda de productos
del hogar?’”
Cusack creó
un pasado para Stanley, lo que hace que su actuación sea
increíblemente profunda. Cusack supuso que si Stanley había sido
atleta en el instituto, probablemente lo dejaría por una lesión
y, como dice Strouse: “lo interpretaba caminando encorvado, con
una forma extraña de andar. Pienso en Stanley como una planta
que crece en la oscuridad, luchando para encontrar luz y que se
marchita. Así es como Stanley exalta su desilusión”.
“Jim tenía
cosas maravillosas que aportar a la historia,” añade Cusack.
“Como actor y productor yo tenía cosas diferentes que decir,
cosas que los actores entienden. Juntos trabajamos mucho para
encontrar la verdad de todas las escenas. Esa era nuestra misión
y dar libertad a las niñas para asumir riesgos todos los días
era la mitad de la batalla”.
Cusack
también fue un mentor para las más jóvenes del reparto. “A la
hora de trabajar con las niñas, intentábamos que el plató fuera
una especie de espacio sagrado en el que celebrábamos lo que es
único de cada persona. Por ejemplo, cuando Grace Bednarczyk, de
ocho años y que interpreta a Dawn, cantaba o bailaba en los
descansos de rodaje, yo la animaba a incorporarlo al personaje.
Con eso conseguimos una mayor improvisación en las escenas de
Grace y en algunas de las escenas rodadas en el coche”.
“Todo esto
era nuevo para mí. Mi regla con las niñas no era decirles lo que
estaba bien o mal, sino simplemente hacerlo. Intenté motivarlas
todo lo que pude. John y yo intentamos crear un entorno seguro
para que ellas exploraran sus personajes durante el rodaje.”,
añade Strouse.
Cusack pronto
se dio cuenta de la dificultad de interpretar a Stanley. “Yo era
muy puntilloso con el proceso, por la cuenta que me traía. Para
crear un personaje tan complejo como Stanley, alguien que se
guarda tantas cosas dentro durante tanto tiempo, necesitaba
mucho espacio. Es como la cocina, necesita su tiempo”.
Strouse y
Cusack también colaboraron muy estrechamente con el director de
fotografía Jean-Louis Bompoint para ejecutar lo que Strouse
llama ‘estrategia de cámara’ para reflejar y realzar los
personajes y la narrativa. “Hablamos mucho de la cámara como un
‘observador respetuoso’. Quería que la película comenzara con
una sensación de estaticidad para reflejar el interior de
Stanley. Es una persona muy cerrada y reservada que quiere a sus
hijas, pero que no siempre sabe cómo hablar con ellas. Para
plasmar eso, mantuvimos la cámara fija para intentar crear una
sensación de distancia entre Stanley y las niñas. A medida que
avanza la película y Stanley empieza a soltarse, la cámara
también empieza a soltarse. La película empieza con una
estaticidad fría y termina con calor y movimiento. Cuando llegan
a Jardines Encantados, la cámara literalmente baila a su
alrededor.”, explica Strouse.
Cusack está
de acuerdo en que rodar con cámara en mano en el parque temático
de Florida fue una experiencia maravillosa. “Creo que fue
fundamental contar con alguien como Jean-Louis. Todos estábamos
de acuerdo en que no queríamos que el estilo condicionara la
interpretación, y la idea de Jim del observador respetuoso
encajaba perfectamente con la película”.
“Jean-Louis
acertó, porque le interesan las personas y sabe lo que es
estéticamente bello. Cada día era como si bailáramos. Cuando
rodamos la escena en la que Stanley está solo por primera vez y
se derrumba, improvisamos la posición de la cámara. A veces las
cosas salen mejor cuando no están planeadas”.
Cusack
también recuerda que la misma escena ayudó a preparar a sus
jóvenes coprotagonistas para rodar el desenlace de la película,
la escena en la que Stanley reúne fuerzas para contarle a sus
hijas que su madre ya no volverá. “Cuando rodamos esa escena ya
nos conocíamos todos muy bien y la película había sido una
prueba de fuego para todos nosotros. Tanto Shélan como Gracie
eran actrices con una gran empatía, pero yo hice mi primera
película a los 16 años y sé cómo funciona la mente de un joven
actor”.
Para la
escena con más fuerza y más exigente de la película, Cusack y
las niñas debían trasmitir el viaje emocional por el que están
pasando. Cusack pensó que ver a Stanley desde una perspectiva
externa les ayudaría a meterse en situación. Vieron las tomas de
su gran escena emotiva antes de rodar la escena familiar en la
playa. “Sabía que ayudaría ver a Stanley sufrir ese tipo de
dolor, así que cogimos un ordenador, nos sentamos en el coche y
todo el mundo se tomó cinco minutos. Estoy convencido de que en
llegado ese momento todos teníamos una conexión con nuestros
personajes y sentíamos que podíamos soltarnos bastante. Hablamos
sobre imaginarnos, con respeto, que conectamos con la pena, la
alegría, el dolor y la ironía de nuestras propias vidas. Eso es
lo que hacen los actores.”, dice Cusack.
“Las dos
niñas son extraordinarias. Cada día intentaba dar lo mejor de mí
mismo, y sé que ellas también. Lo haces por una razón, porque
crees que esta puede ser una oportunidad de hacer una obra de
arte”.
Strouse tenía
previsto rodar la película en orden cronológico, pero supo ver
las oportunidades que puede dar la libertad de improvisar. El
resultado fueron algunos de los momentos más memorables de la
película. En un Walmart que había visitado esa mañana vio que
los empleados estaban celebrando algo dando saltos y
abrazándose. Pensó en incluirlo en el guión, pero al final
decidió no hacerlo por miedo a que resultara condescendiente.
Cusack le preguntó cómo sería la vida en una tienda como la de
Stanley, así que Strouse le contó esa anécdota.
“John estaba
muy interesado en utilizarla. El día que rodamos las
localizaciones para la tienda de Stanley, John incluso
inspeccionó el almacén. Lo rodamos y ahora no puedo imaginarme
la película sin ese preciado momento, que dice mucho del
personaje.”, dice Strouse.
“Cuando
escribes el guión, es muy fácil escribir McDonald’s o
Blockbuster, pero en la película, la imagen de estos iconos es
muy poderosa. Es fácil mirar con desprecio el Medio Oeste o
cualquier ciudad pequeña, pero no muy creativo. Creo que muchos
directores dan una visión condescendiente o idealizada del Medio
Oeste. Yo prefiero observarlo desde la perspectiva de alguien
que vive allí”, añade Strouse.
Nacido en
Chicago, Cusack ha rodado muchas películas en la zona y sugirió
la ciudad como base para la producción de La vida sin Grace.
Strouse había ambientado intencionadamente la película en la
típica área residencial de una ciudad sin nombre del Medio
Oeste, fácil de encontrar en Chicago. “Chicago es un lugar
genial para rodar, pero la mayor parte de la película transcurre
en la carretera, y esa carretera ahora es muy universal. En
coche, Estados Unidos parece todo igual. Creo que visualmente
creamos la sensación de que la autopista es una arteria abierta
que recorre el país. Para mí es muy interesante que en la
película ya no se vean zonas rurales.”, dice Cusack.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "La vida sin Grace" - Copyright © 2007 Plum
Pictures, Benedek Films, New Crime Productions y Hart-Lunsford
Pictures. Distribuida en
España por Notro Films. Todos los derechos
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