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HACIA RUTAS SALVAJES
(Into the wild)


cartel
Dirección: Sean Penn.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 140 min.
Género: Biopic, drama, aventuras.
Interpretación: Emile Hirsch (Christopher McCandless), Marcia Gay Harden (Billie McCandless), William Hurt (Walt McCandless), Jena Malone (Carine McCandless), Catherine Keener (Jan Burren), Hal Holbrook (Ron Franz), Kristen Stewart (Tracy), Vince Vaughn (Wayne Westerberg), Brian Dierker (Rainey).
Guión: Sean Penn; basado en el libro "Hacia rutas salvajes" de Jon Krakauer.
Producción: Sean Penn, Art Linson y Bill Pohlad.
Música: Michael Brook.
Fotografía:
Eric Gautier.
Montaje: Jay Cassidy.
Diseño de producción: Derek R. Hill.
Vestuario: Mary Claire Hannan.
Estreno en USA: 21 Septiembre 2007.
Estreno en España: 25 Enero 2008.

CÓMO SE HIZO "HACIA RUTAS SALVAJES"
Notas de producción © 2007 Universal Pictures

3. La producción

  Desde el principio se decidió que HACIA RUTAS SALVAJES debería rodarse en plena naturaleza y en los mismos lugares que Chris había conocido, desde los campos de trigo de Dakota del Sur, pasando por las orillas del lago Salton Sea en California del Sur, hasta los bosques de Alaska y la montaña más elevada de América del Norte, el pico Denali (monte McKinley). Para Sean Penn no había otra manera de contar la historia de Chris. A pesar del esfuerzo físico requerido, Sean Penn estima que mereció la pena: “Peligraron las cámaras y el material, peligró el plan de trabajo, pero nunca peligraron las vidas. Es verdad que estábamos en medio del bosque, pero nunca pasó nada”. Art Linson va más lejos: “En esta película hicimos todo lo que no debe hacerse. Rodamos en medio de la nieve, con temperaturas de 49 grados en el desierto, en los rápidos del río Colorado, Sean siempre quería más”. Bill Pohlad añade que el reparto y el equipo estuvieron a la altura: “Estábamos de acuerdo en que había que ser lo más fiel posible a la realidad. Fue una experiencia asombrosa para todos”. Era muy importante que la cámara captara la calidad emocional de los grandiosos lugares en los que rodaron. Sean Penn buscó a un director de fotografía que pudiera entenderlo. “He trabajado con grandes directores de fotografía, pero nunca había disfrutado tanto del proceso”, dice. Con Eric Gautier todo sería diferente. Sean Penn, al ver Diarios de motocicleta, de Walter Salles, se quedó atónito al observar que el paisaje se convertía en otro personaje. “Había visto el espíritu de lo que quería, y aunque era una película mucho más pequeña que la nuestra, Walter Salles me convenció. Luego, cuando hablé con Eric Gautier, ya no me quedó ninguna duda. Tuve mucha suerte, no quiero volver a hacer una película sin él”. Eric Gautier, al contrario de la mayoría de directores de fotografía, también hace de primer operador. En este caso, no sólo debía captar paisajes emblemáticos, sino rápidas secuencias de acción como las de los rápidos del río Colorado. Sean Penn explica por qué estas tomas son tan viscerales: “Se metía en el agua. No basta con ir al lugar, hay que colocar la cámara donde está la acción”.

 

  Bill Pohlad, hablando del trabajo de Eric Gautier, dice: “No tengo palabras para describir lo que ha aportado a la película. Conocíamos su trabajo, pero no supimos lo espectacular que podía ser hasta que empezó el rodaje. Puede trabajar de forma muy rápida en una escena de acción, consigue que cada momento sea épico, asombroso. En Alaska, rodó escenas increíbles en situaciones totalmente imprevistas”.

  Sean Penn le pidió a Derek R. Hill (Cruzando la oscuridad, Piratas del Caribe: la maldición de la perla negra) que se ocupara del diseño de producción. A pesar de que la película transcurre casi siempre en plena naturaleza, “hay mucho trabajo para un diseñador de producción”, dice Sean Penn.

  Derek Hill recuerda: “Sean me dijo que quería ceñirse lo máximo posible a la realidad. Intenté recorrer los pasos de Chris para encontrar los lugares que había conocido. Viajé bastante. Recuerdo coger muchos aviones, alquilar muchos coches, conducir durante muchos kilómetros, sacar fotos”.

  Al final escogió exteriores en México, Dakota del Sur, Arizona y Alaska. Según él, uno de los decorados que más problemas le planteó fue el pueblo de Carthage, en Dakota del Sur, con 187 habitantes. “Fue difícil encontrar bastantes habitaciones para el equipo y los actores, aunque los habitantes fueron muy generosos y nos ofrecieron sus casas. Acabamos llenando todos los hoteles y moteles de la zona”.

  Otra tarea difícil fue reproducir el autobús International Harvester de la época de la II Guerra Mundial, que se convirtió en el hogar de Chris McCandless en Alaska, su “autobús mágico”, como lo llamaba él. De hecho, la foto de ese autobús hizo que Sean Penn comprara el libro.

  “Sean y yo hablamos y decidimos que no queríamos rodar en el autobús, por respeto a Chris y a su familia”, dice Derek R. Hill. El autobús sigue en el mismo lugar en Alaska. Añade: “Fuimos a verlo y lo fotografiamos todo, platos, vasos, jarras, el colchón, la estufa, para que todo fuera idéntico a la realidad. Estar en ese autobús, ver las frases que Chris escribió en las paredes me produjo una sensación muy extraña, me conmovió”.

  El equipo del diseñador de producción se lanzó a la búsqueda de dos autobuses similares para poder recrear el interior e instalar paredes movibles.

  También tuvieron que hacerse con un alce muerto para la escena en que Chris consigue hacerse con el animal cuando está a punto de morirse de hambre. “La única solución fue que la policía nos avisase si un alce moría al cruzar una carretera. Contratamos a cazadores para que enseñaran a Emile cómo despellejarlo”.

  En Slab City, el problema era diferente. “Intentamos integrarnos y que fueran parte del rodaje”, explica, “pero construimos una zona nuestra en las afueras para no molestar a nadie”.

  En cuanto a la casa de Ron Franz, Derek R. Hill la diseñó con la ayuda de Sean Penn: “Hablamos del personaje, de cómo se había detenido su vida cuando su familia murió, de cómo vivía en esa pequeña casa en mal estado a las orillas del lago Salton Sea, de cómo trabajaba el cuero en su garaje”, dice.

  Sean Penn tenía la esperanza de rodar en la famosa parte superior del río Colorado, pero fue imposible conseguir los permisos. Al final, tuvo que resignarse con el tercio inferior, desde Diamond Creek, en la Reserva India Hualapai, hasta el lago Mead, una sección con rápidos de clase IV. Una vez conseguidos los permisos necesarios del Servicio de Parques Nacionales y de la Nación Hualapai, un representante del Servicio de Parques les acompañó durante todo el rodaje: “El Servicio de Parques cooperó con nosotros, y Sean consiguió lo que quería”, dice Brian Dierker.

  Parte del realismo de la película se debe al esfuerzo de la diseñadora de vestuario Mary Claire Hannan: “Hice todo lo posible para reproducir con exactitud cómo era Chris y qué aspecto tenía en esa época”, dice. “La ropa de Chris explica dónde ha estado, es el idioma silencioso de sus experiencias”.

  Los trajes de la película son un “mosaico de Estados Unidos”. La diseñadora dice: “Pasamos de la clase media alta estadounidense, la graduación en la Universidad Emory, donde todo es muy bonito, como un ramo de flores, a Dakota del Sur, los granjeros, los jornaleros, para acabar en Slab City con los hippies y los marginados. A Sean no le gusta ver paletas de color, ni conceptos, me dio libertad total, fue maravilloso”.

  La diseñadora tuvo que preparar 25 pares de vaqueros para Emile Hirsch debido a su dramático cambio de peso. “Además, su ropa debía estar cada vez más ajada según pasaba el tiempo. Hubo que teñir y manchar la ropa para envejecerla”, recuerda.

  Pero uno de los elementos clave de la ropa de Chris, el anorak que llevaba en Alaska, planteó un gran problema a la diseñadora. Por fin se le ocurrió consultar con un experto en ropa militar, que dijo que era un plumas fabricado entre 1943 y 1947 para temperaturas muy bajas. Dice: “De ahí dedujimos que se lo habría dado Ron Franz, que estuvo en el ejército, antes de que el joven saliera hacia Alaska”.

  Trabajar en las duras condiciones exigidas por el rodaje fue algo nuevo para Mary Claire Hannan. “No enseñan nada de esto en la facultad de diseño”, dice, riendo. “No sé cómo conseguí subir a esas montañas, pero valió la pena”.

  Después de ocho meses, el exigente rodaje tocó a su fin. Ahora entraba en escena el montador Jay Cassidy, colaborador habitual del director. Este último dice: “Le indico todo lo que no quiero ver y le dejo trabajar durante un par de semanas. Entretanto hace un primer montaje basándose en el guión y en mis notas de rodaje. Luego viene lo que llamamos la ‘tercera versión de la película’. Es nuestra forma de trabajar. Acabamos pasando varios meses en la misma habitación, yendo de una toma a otra, intercambiando ideas, pidiendo comida, incluso trabajando de noche, hasta que acabamos. Debo reconocer que la película es muy parecida a lo que tenía en mente hace diez años”.

  El elemento final en una película es la música, algo en lo que Sean Penn pensó desde el principio. Incluso especificó temas en el guión. La partitura incluye música y canciones originales de Eddie Vedder, así como composiciones para guitarra de Michael Brook y Kaki King.

  “Según avanzaba el rodaje, estaba más convencido de que la voz de Eddie Vedder era el alma de Chris McCandless”, dice Sean Penn. “Luego, cuando Jay Cassidy y yo empezamos a incorporar música, me di cuenta de que el sonido de Michael Brook era lo que buscaba. Martin Hernández, nuestro diseñador de sonido, recomendó a Kaki King. Escuché cosas suyas y se unió al equipo. Entonces le pedí a Eddie que leyera el libro. Nada más hacerlo, empezó a componer canciones y piezas instrumentales. Finalmente, grabamos en Seattle con Michael, Eddie y Charlie Musselwhite. Entre todos, sacaron algo genial”.

  Eddie Vedder se hizo amigo de Sean Penn hace años cuando compuso la partitura de Pena de muerte/Dead Man Walking. Recuerda que el director le llamó y le pidió que fuera a una proyección de la película cuando acababan de montarla. Dice: “Era genial, no me pareció que faltara nada, ya tenía buena música. Pero Sean dijo que lo intentara, a ver qué pasaba. Estuvimos tres días en el estudio y le mandé media hora de música. La escuchó y me dijo: ‘Si pudieras sacar más, te convertirías en la voz interior del personaje’. Para él, la música era casi como los pensamientos del personaje”.

  Las canciones surgieron con un estilo muy espontáneo, muy acorde con el espíritu aventurero de la película. Eddie Vedder las compara a las demos que grabó Pete Townshend, de The Who, cuando tocaba todos los instrumentos. “Suena muy diferente a un grupo, el sonido es más simple, pero también es más puro”. Recuerda que no paraba de cambiar de instrumento mientras componía: “De pronto me decía que eso era para la mandolina. No toco la mandolina habitualmente, pero encajaba con la emoción del momento”.

  A pesar de estar acostumbrado a componer con más libertad y espontaneidad, Eddie Vedder disfrutó de las fronteras impuestas por las escenas. “Era algo totalmente diferente, había barreras”, explica. “Se trabaja con muchos parámetros. Por ejemplo, el tema debe durar dos minutos, el protagonista está en tal punto de su viaje, debe haber música instrumental en tal momento porque entra la voz en off, etcétera. Pero se trataba de ser útil y apoyar a Sean y a Chris McCandless, por el que también me sentía responsable”.

  Todo parecía salir tan bien que el músico empezó a preguntarse qué ocurría. “Había algo en el ambiente, era innegable que algo pasaba”, dice. “Era muy fácil escribir, era extraño ver cómo la música encajaba perfectamente con el golpe de la puerta de un coche cerrándose, o cómo el órgano seguía el ritmo de los hombros de Emile mientras andaba. Era casi como si alguien nos ayudara desde una dimensión intangible. Hubo elementos inesperados y maravillosos que nos apoyaron en todo momento”.

  La música – pura, íntima y emocional – realza el rico legado de preguntas y propuestas que nos dejó Chris McCandless cuando se fue de este mundo. También lo refleja la frase que Sean Penn escribió al final del guión de HACIA RUTAS SALVAJES: “Chris murió vivo”. Cuando se le pregunta por el significado, Sean Penn se limita a contestar: “Vivió y sigue viviendo en nuestro interior”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "Hacia rutas salvajes" - Copyright © 2007 Paramount Vantage, River Road Entertainment, Square One y Linson Film. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

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