LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes

APUNTA  TU CORREO

 
 

De compras de cine por internet
      De compras de cine por internet
De compras de cine por internet

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9



Suscripción a LaButaca.net vía feed

Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | Actualidad | Top10 | DVD | Sorteos | Suscripción
 


LA BÚSQUEDA: EL DIARIO SECRETO
(National treasure: Book of secrets)


Dirección: Jon Turteltaub.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 128 min.
Género: Acción, aventuras.
Interpretación: Nicolas Cage (Ben Gates), Jon Voight (Patrick Gates), Harvey Keitel (agente Sadusky), Ed Harris (Mitch Wilkinson), Diane Kruger (Abigail Chase), Justin Bartha (Riley Poole), Bruce Greenwood (presidente de los Estados Unidos), Helen Mirren (Emily Appleton).
Guión: The Wibberleys; basado en un argumento de The Wibberleys, Gregory Poirier, Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Jim Kouf, Oren Aviv y Charles Segars.
Producción: Jerry Bruckheimer y Jon Turteltaub.
Música: Trevor Rabin.
Fotografía:
John Schwartzman y Amir Mokri.
Montaje: William Goldenberg y David Rennie.
Diseño de producción: Dominic Watkins.
Vestuario: Judianna Makovsky.
Estreno en USA: 21 Diciembre 2007.
Estreno en España: 21 Diciembre 2007.

CÓMO SE HIZO "LA BÚSQUEDA: EL DIARIO SECRETO"
Notas de producción © 2007 Walt Disney Pictures

4. La producción

  Después de rodar algunas frías noches en el río Potomac, a un tiro de piedra de Mount Vernon (para las escenas que exigían barcos y helicópteros) y una última y terrible noche de viento y lluvia rodando en el exterior del Edificio Jefferson de la Biblioteca del Congreso, el equipo de producción de “El Diario secreto” tomó un avión y puso rumbo a Dakota del Sur. Allí las localizaciones eran totalmente diferentes a los deslumbrantes paisajes urbanos de Washington, D.C. Es cierto que trabajar en la capital fue un verdadero viaje al pasado del país, pero en Dakota del Sur el equipo retrocedió aún más…a sus raíces nativas previas a la colonización, que juegan un papel fundamental en la película. Los paisajes en los que se rodó contienen un elemento espiritual que resulta casi imposible describir. Mount Rushmore National Memorial es una escultura conocida en todo el mundo que reproduce las figuras de cuatro Presidentes: Washington, Lincoln, Jefferson y Theodore Roosevelt. Fueron esculpidas de forma casi sobrenatural por John Gutzon de la Mothe Borglum en el granito de la gigantesca cara de una imponente montaña en las Black Hills de South Dakota. Desde que empezó a perforar en 1927 hasta su muerte en 1941, Gutzon Borglum y su equipo de temerarios artistas crearon una obra que supera la Gran Esfinge de Giza tanto por su tamaño como por su ambición. El National Memorial es una obra de grandeza incuestionable, pero eso es sólo parte de la historia. Mount Rushmore es una de las cimas de los Black Hills, unas montañas sagradas para la tribu Lakota y otras tribus indias durante miles de años. Para los Lakota, los Black Hills se llamaban “Paha Sapa,” su axis mundi, el centro del mundo. Durante muchos años, las esculturas de Mount Rushmore no representaban la democracia para los indios nativos, sino más bien el doloroso recuerdo de la incautación de sus tierras por los Estados Unidos después de que se descubriera oro en los Black Hills. Ahora, en un intento de reconciliar las dos grandes culturas, el Servicio de Parques Nacionales nombró a Gerard Baker como primer Superintendente indoamericano del Mount Rushmore National Memorial. “En mi opinión, mi puesto es una oportunidad de contar la historia desde ambos bandos", afirma el Superintendente Baker, un Mandan-Hidatsa que está orgulloso de vivir en los dos mundos, el moderno y el tradicional. “Washington, Jefferson, Lincoln y Roosevelt hicieron cosas buenas por este país en sus primeros 150 años de historia. Pero también se cometieron injusticias con los indios nativos y esta es una oportunidad de poder contarlas. No se trata de echar la culpa a nadie, sino de contar la historia a las futuras generaciones para que comprendan lo que pasó con el fin de que no se vuelvan a cometer los mismos errores. Podemos cicatrizar las heridas gracias a la educación y a los programas culturales”.

 

  Al igual que James Rees en Mount Vernon, el Superintendente Baker dio la bienvenida al equipo de “National Treasure: Book of Secrets” (La Búsqueda 2: El Diario secreto). Baker afirma: “Sirve para concienciar a la gente. No sólo a la gente de todo el mundo que verá la película, sino también a los actores y al equipo técnico de la cinta. Los realizadores se dirigieron a nosotros con mucho respeto. Sabían que nos estaban pidiendo permiso para rodar en un lugar sagrado”.

  De hecho, a petición de la producción, el Superintendente Baker y su amigo y socio Ranger Darrell Martin, Subdirector de Interpretación en el Mount Rushmore National Memorial, celebraron una ceremonia india para bendecir a los allí presentes, entre los que se encontraban las estrellas Nicolas Cage, Jon Voight, Diane Kruger y Justin Bartha—antes de que la cámara empezara a filmar en Mount Rushmore la mañana del 20 de abril. Martin, un miembro de la tribu Gros Ventre de Montana, conocido por su amabilidad y sus amplios conocimientos históricos, falleció trágicamente la semana siguiente, dejando un gran vacío en los corazones de sus compañeros del Servicio de Parques Nacionales y del equipo de "La Búsqueda 2" que se habían hecho muy amigos en tan poco tiempo.

  Lo cierto es que “National Treasure: Book of Secrets” (La Búsqueda 2: El Diario secreto) iba a convertirse en la primera superproducción no perteneciente al género de ficción que rodaba una secuencia importante en Mount Rushmore desde que Alfred Hitchcock trajo a Cary Grant, Eva Marie Saint y al equipo de “North By Northwest” (Con la muerte en los talones) a los Black Hills. El rodaje, en septiembre de 1958, sólo duró dos días. El equipo de la película instaló en Rapid City su base de operaciones y rodó en una gran variedad de localizaciones. Pasaron una semana entera rodando en Mount Rushmore (incluyendo lugares como Grand Terrace, Borglum Studio, Presidential Trail y el anfiteatro), pero también lo hicieron en Sylvan Lake, cerca de las Black Hills, en el Parque Estatal de Custer. Para una secuencia, que encaja con el rodaje en Sylvan Lake, el coordinador de especialistas George Marshall Ruge situó a los dobles en un acantilado de 45 metros para realizar tomas aéreas de las Black Hills. “Tuvieron que escalar hasta la cima. Tardamos unas tres horas en subir a los seis dobles y los enganchamos a cables de seguridad. La única forma de subir y bajar era en vertical”.

  No hay duda de que el reparto y el equipo técnico de “National Treasure: Book of Secrets” (La Búsqueda 2: El Diario secreto) vivieron una experiencia inolvidable trabajando en Dakota del Sur, aunque el rodaje sólo duró dos semanas.

  “Las Black Hills no se parecen a nada”, recuerda Nicolas Cage. “Son muy especiales porque son un lugar sagrado para los nativos americanos. Son magníficas y tienen algo de misteriosas. No creo que la gente se dé cuenta de lo que tenemos a un paso de casa. Rodar en esos lugares fue una magnífica fuente de inspiración para mí. Nos impresionó a todos”.

  “Nunca había estado en Mount Rushmore, así que fue genial estar en un lugar que sólo había visto en fotos y en películas”, afirma Jerry Bruckheimer. “Ese es uno de los grandes placeres de hacer cine”.

  Jon Turteltaub añade: “A pesar de rodar en muchas localizaciones, la que menos esperábamos se convirtió en nuestra favorita. Todos caímos rendidos a los encantos de Dakota del Sur. Es de una belleza espectacular, además la gente es cálida y amable y es un lugar repleto de cultura. El pasado está muy presente en Dakota del Sur, y cuando llegamos allí y empezamos a rodar en Mount Rushmore empezamos a pensar en cómo era la piedra antes de que se esculpieran los rostros de los presidentes. ¿Qué significaba este paisaje para la gente? E intentamos que estas reflexiones se reflejarán en la forma de contar la historia y en la realización de la película”.

  “Me gustó mucho Dakota del Sur", añade Helen Mirren. "Me gustaron sus gentes, su paisaje y su vida salvaje. Es un lugar realmente extraordinario. Nos consideramos unos privilegiados por rodar en un paisaje como ese. No hay duda de que este es el mejor trabajo del mundo".

  Después de las estancias en la Costa Este y en Dakota del Sur, llegó la hora de volver a los Ángeles para que los magos de Hollywood pusieran en marcha sus hechizos construyendo enormes platós y maquinarias para las secuencias de acción y aventura de la película, las más complejas y frenéticas. “Construimos unos platós enormes en Los Ángeles para que la película fuera más grande y más apasionante que la primera”, afirma Jerry Bruckheimer. “Cuanto entrabas en uno de esos platós, te dabas cuenta de la maestría de los técnicos de Hollywood, y del arte que habían sabido transmitir desde el principio de la película”.

  En la segunda etapa de su rodaje en Los Ángeles, el equipo de producción convirtió varias localizaciones "prácticas" en entornos adaptados a la historia, incluyendo la conversión de las entrañas del famoso Hotel Baltimore en el centro de Los Ángeles en las zonas de seguridad situados debajo de Buckingham Palace.

  Asimismo el diseño de los años 1940 del F.E. Weymouth Treatment Plant del Metropolitan Water District System de La Verne, California se transformó en un laboratorio museístico de alta tecnología donde Ben, Abigail y Riley analizan la página perdida del diario de Booth.

  En esta etapa de la producción también se rodó una secuencia en los jardines de la Casa Blanca durante el Easter Egg Roll (Carrera de los Huevos de Pascua). Una multitud de niños con sus trajes de domingo, cestas y orejas de conejitos de Pascua, se reunieron en una zona verde de los Huntington Hartford Gardens en San Marino, California. Al fondo se colocó una pantalla azul de 5 metros de alto por 55 de largo que los supervisores de efectos visuales Nathan McGuinness y Mitchell S. Drain transformarían en la fase de postproducción en la residencia del Presidente. “En los viejos tiempos esto se habría hecho pintando sobre vidrio con una cámara fija”, indica Drain. “Hoy, la tecnología nos permite mover la cámara y encajar los movimientos en el ordenador con el fin de lograr una perspectiva en tres dimensiones de la Casa Blanca”. Pero a ninguno de los niños que estaban allí le importaba lo más mínimo no estar en la residencia del Presidente. Lo que querían era conseguir el autógrafo de Nicolas Cage al final del día de trabajo y él estaba feliz de poder complacerlos.

  Para "National Treasure: Book of Secrets" (La Búsqueda 2: El Diario secreto), McGuinness, Drain y su gigantesco equipo de artistas, programadores y técnicos tuvieron que utilizar todas las tecnologías disponibles para crear un sinfín de imágenes, incluyendo retoques digitales, maquetas y otras cosas mágicas. “La parte del león del trabajo de efectos visuales es ampliar el plató”, explica Drain. “También retocamos algunos paisajes como crear un lago ficticio detrás de Mount Rushmore. Si hacemos bien nuestro trabajo, la gente que vea la película y que vaya después a Dakota del Sur se preguntará dónde demonios está el lago”.

  En el Estudio 2 de los Walt Disney Studios de Burbank, el diseñador de producción Dominic Watkins y su equipo no sólo construyeron una recreación fiel de la bodega que hay debajo de Mount Vernon, sino que además, idearon túneles y catacumbas secretas que salen de allí, llenos de ramas retorcidas y telarañas de mentira para que parecieran realmente antiguos. “La gente de Mount Vernon nos dejó hacer fotos de la bodega y creo que hicimos un buen trabajo recreando la personalidad de un lugar tan maravilloso", añade Drew Boughton, director de supervisión artística.

  Después nos inventamos que George Washington disponía de una vía de escape secreta para salvar a su familia si atacaban la casa durante la Guerra de Independencia, por lo que diseñamos y creamos túneles con la tecnología de finales del siglo XVIII. Fue muy divertido pensar en cómo hubiera podido ser y qué técnicas se habrían empleado”.

  El primer plató de cuevas se diseñó y se construyó en el Estudio 2 de Disney. Esta entrada y la cueva adyacente llamada "la habitación del mapa" por Dominic Watkins, revela los misterios de una civilización precolombina sumamente sofisticada repleta de complejos mecanismos que presentan multitud de desafíos para los cazadores de tesoros de la película. Los maravillosos e intrincados dibujos de las cuevas reproducen a propósito un pastiche de culturas previas a la colonización. “Buscábamos una civilización que podría haber sido aún más avanzada que la del Antiguo Egipto en la misma época", apunta Drew Boughton, “cuyos habitantes hubieran podido emigrar desde América Central a América del Norte. En cuanto al aspecto visual, nos inspiramos en la cultura olmeca que precedió a la de los mayas”.

  Una enorme rueda de piedra que permite el acceso a la cueva está diseñada y fabricada con un sistema de contrapesos de la época que acciona un eje que permite que la puerta se mueva hacia adelante y hacia atrás. Boughton añade: “Para realizarlo nos basamos en diversos ejemplos de ingeniería antigua. Algunos se remontan a 3.000 años atrás y utilizaban vigas de madera, remontes y cabestrantes”. Los intrincados gíflicos fueron realizados a mano por varios escultores de gran talento del departamento artístico y están hechos de goma espuma. Luego se rociaron con hormigón y después se envejecieron.

  El Estudio 1 de Universal Studios -el gigantesco espacio que albergó el plató que recreaba Singapur en “Pirates of the Caribbean: At World’s End" (Piratas del Caribe: En el fin del mundo)- volvía a estar en uso. Esta vez para contener dos platós de cuevas separadas para "El Diario secreto". El más pequeño de los dos es la Balance Chamber, que contiene una plataforma que gira sobre un punto central y con cuatro soportes de recubiertos de parra en sus cuatro esquinas. Tal y como lo describe Jerry Bruckheimer, “los personajes tenían que colocarse para no caerse, y debían hacer contrapeso entre ellos. Es una secuencia de acción fantástica en la que hubieran podido morir si no se hubiesen comportado como un equipo”.

  Esta plataforma fue un trabajo de colaboración entre el departamento artístico de Dominic Watkins y el departamento del supervisor de efectos especiales de John Frazier, ganador de un Premio de la Academia. Frazier, un consumado maestro de las plataformas móviles ya había colaborado antes con Jerry Bruckheimer en “Pearl Harbor” y “Pirates of the Caribbean: At World’s End” (Piratas del Caribe: En el fin del mundo).

  Para esa película diseñó y construyó las plataformas móviles para las réplicas de tamaño real de la Perla Negra y del Holandés Errante en la trepidante batalla del Maelstrom.

  George Marshall Ruge también se encargó de las escenas de acción realizadas en los Estados Unidos para "El Diario secreto". Marshall ya había trabajado en dos de las trilogías más famosas de todos los tiempos, “El Señor de los Anillos” y “Piratas del Caribe”, así como de la primera entrega de "La Búsqueda". La secuencia de la plataforma de equilibrio sólo fue una más entre las tareas de tamaño gigante a las que se enfrentó Ruge y en la que no sólo ponía en marcha a su equipo de especialistas sino también su capacidad de crear una coreografía. “La plataforma era realmente única y muy diferente a otras que he realizado”, explica Ruge. Y añade: “Lo que me gustó fue el juego de ajedrez que conformaban los personajes, que lo quisieran o no tenían que permanecer juntos en ese trozo de madera. El esfuerzo físico que exigió ese plato y la coreografía que tuvieron que desarrollar los personajes, fue un verdadero desafío.

  “No tuvimos mucho tiempo para ensayar porque había que construir y pintar los platós”, sigue diciendo Ruge. “Así que sólo tuvimos un par de día para que funcionase. Pero lo cierto es que no tuvimos grandes problemas. Acompasar todos los movimientos fue la tarea más difícil, pero el operador de la viga hizo un gran trabajo porque cuando hay personas subidas a una plataforma, los movimientos tienen que ser exactos.

  El plató más grande del Estudio 2 recreaba la mayor de las cuevas, el plato fuerte de Dominic Watkins, construido en una fosa de 532.000 litros con cuatro bombas sumergibles. El plató incluía seis bocas que lanzaban 42.000 litros de agua por minuto sobre todas las estrellas de la película que participaban en las trepidantes secuencias. “Son los platós más grandes en los que he estado”, afirma Helen Mirren, "y es fantástico. La atención a los detalles, la exactitud del trabajo del departamento artístico es realmente asombroso".

  “Estos son los mejores platós en los que he estado, y también en los que he rodado", afirma Jon Turteltaub. “Además, la gente piensa que los efectos especiales son sólo pistolas láser y naves espaciales. Pero John Frazier y su coordinador Jim Schwalm son los que realizaron los verdaderos efectos físicos. Hacían que las cosas explotaran, que lloviese, que un libro antiguo estuviera recubierto de polvo... Hicieron un trabajo prodigioso y nos hacen creer que estamos en una cueva impresionante que esconde un retazo desconocido de la historia de los indios americanos”.

  Otro gigantesco plató en el que eran muy importantes los efectos especiales de agua era la llamada “cueva centelleante”, construida a una altura de 12 metros, rodeada de un armazón y una valla sobre el tanque de la zona de Falls Lake en las instalaciones de Universal Studios. El plató, impregnado también de numerosos elementos decorativos precolombinos, contenía tres enormes cataratas, y su construcción duró nueve semanas (además de varios meses empleados para diseñarlo). Se ideó un elaborado sistema de bombeo para subir el agua necesaria desde el tanque y bajarla de nuevo. “En el mundo de los efectos especiales, nadie quiere repetir lo mismo dos veces”, dice Frazier. “Necesitábamos crear la ilusión óptica de que el agua del plató de la ‘cueva centelleante’ caía en una fosa de 30 metros de profundidad, cuando la que construimos tenía en realidad un fondo de un metro y medio. El agua que caía de los tres caños tenía que parecer completamente sólida y no hay suficiente agua en el Acueducto de California para hacer eso. Así que lo que hicimos fue crear la ilusión óptica de esa cantidad de agua. Creamos la hondonada del agua, colocamos aparatos giratorios que agitaban el agua, y colocamos loa caños. Es un truco simple, pero incluso así necesitábamos bombear 170.000 litros de agua por minuto”.

  Otro plató de Falls Lake fue la llamada “habitación de piedra”—o más amenazadoramente, la “habitación inundada”—una construcción rectangular que, rodeaba con una resistente estructura de metal y con la ayuda de una grúa de 30 metros de altura, se introducía dentro del tanque y después volvía a alzarse, para dar el efecto de una habitación inundándose. Todo el tanque se cubría para evitar que penetrara luz natural en el plató, ya que estaba supuestamente a mucha profundidad en la corteza de la Tierra. Durante toda una semana al final de la parte de “El Diario Secreto” rodada en Estados Unidos, Nicolas Cage, Jon Voight, Helen Mirren, Ed Harris, Diane Kruger y Justin Bartha estaban todo el día calados hasta los huesos mientras rodaban la secuencia de la habitación de piedra.

  “Algunas de las escenas de acción son más divertidas que otras”, admite Diane Kruger. “Parece una gran idea rodar toda una escena en una habitación inundada de agua que te llega hasta las orejas, y es hasta divertido el primer día…pero al cabo de una semana acabas un poco harto. “Prácticamente nos ahogamos en la habitación inundada”, recuerda Justin Bartha, “y algunos nos pusimos enfermos porque trabajábamos en el agua durante todo el día y, a veces, también toda la noche.

  “Me gusta el trabajo que requiere esfuerzo físico”, admite Jon Voight. “En el papel de Patrick Gates, intento reducir mi lado más físico ya que interpretaba a un personaje que había sido profesor de un colegio toda su vida, adicto a los libros y obsesionado por el aprendizaje. Pero siendo un Gates, tiene en su interior un alma de aventurero, y me he divertido con su audacia”.

  “En la primera película”, dice Jerry Bruckheimer, “las pistas estaban a nuestro alrededor. Pero en esta película, las pistas están por todo el mundo”.

  La internacionalización de “National Treasure” (La Búsqueda) comenzó cuando la compañía abandonó las costas norteamericanas y se dirigió a Europa para rodar en Londres y en sus afueras así como en París. De esa forma, se ampliaban los horizontes geográficos de la historia y se exploraba cómo se entremezcla la historia americana con la británica y la francesa.

  Dos de las secuencias más importantes se rodaron en Gran Bretaña: la incursión de Ben, Abigail y Riley en el sancta sanctórum del Palacio de Buckingham para que Gates investigue la versión de la Reina sobre el Escritorio Resolute en busca de pruebas; y la que podría ser la mayor y más elaborada escena de persecución de coches jamás rodada en las calles de Londres.

  Bruckheimer y Turteltaub empezaron por la escena “más fácil”, y con el Palacio de Buckingham evidentemente descartado por razones de seguridad y de privacidad, los directores se decantaron por la segunda mejor opción: Lancaster House, un resplandeciente palacio por derecho propio, literalmente a tiro de piedra de su más famoso vecino, y justo al lado St James Palace, donde viven el Príncipe Carlos y sus hijos. El Duque de York encargó la construcción de Lancaster House en 1825, y cuando el Duque falleció, el Marqués de Stafford la alquiló y vivió en ella con su familia de 1829 a 1913. Después la compró Lord Leverhulme, de Lancaster, que le puso su nombre actual. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico es el actual propietario de Lancaster House, que se utiliza para actos de relevancia y, ocasionalmente, para alguna película.

  La mansión, construida con piedra de Bath y de estilo corintio, es relativamente austera en su fachada, pero el interior —donde rodó el equipo de "El Diario Secreto", está bastante decorado, sobre todo con muebles estilo Luis XIV y una maravillosa colección de cuadros y obras de arte. Con el mobiliario, la decoración y los accesorios adecuados, una habitación de esquina en el segundo piso se convirtió en el despacho de la Reina Isabel II gracias al trabajo de Dominic Watkins, el director de supervisión de arte británico Gary Freeman, el decorador de platós Fainche MacCarthy y los encargados de atrezzo Ritchie Kremer (Estados Unidos) y David Balfour (Reino Unido).

  Las oficinas de Administración del Palacio de Buckingham se imitaron en Claremont Fan Court School, un espléndido edificio del siglo XIX rodeado por los verdes y ondulados campos de Surrey. Claremont Fan Court School, junto con Lancaster House y el sótano del Hotel Biltmore, se combinaron para crear una réplica fiel de la residencia Real de los Windsor. No obstante, a las puertas del palacio de Buckingham, las autoridades permitieron a Turteltaub rodar escenas con Nicolas Cage, Ed Harris, Diane Kruger y Justin Bartha una resplandeciente mañana de viernes de principios agosto. “Para rodar en estos sitios”, dice Turteltaub, “sólo hay que insistir e insistir. Y cuando lo consigues, debes presentarlos de forma que se vea la belleza de esos increíbles lugares. No hay necesidad de falsificar nada cuando la realidad es tan bella.

  Sin embargo, la mayor parte del rodaje en Londres estuvo dedicado a una ruidosa, y angustiosa persecución de coches para la que había que despejar una gran franja de la ciudad, que presentaba un caleidoscopio de obstáculos que el equipo tuvo que evitar, tanto en el plano creativo como técnico. “Sabíamos que rodar en Londres iba a implicar muchos retos logísticos”, apunta el productor ejecutivo y director de la unidad de producción Barry Waldman, “y hasta llegamos a considerar otros países de Europa para imitar Londres y hacer que todo fuera más fácil. Pero ésta es una película en la que Jerry Bruckheimer y Jon Turteltaub decidieron que sólo rodaríamos en exteriores reales. Se necesita tiempo de preparación, y supone muchos retos. Decidimos rodar la mayor parte de la persecución de coches los fines de semana para interrumpir lo menos posible. Pero teníamos dos unidades completas de grabación rodando la persecución a la vez, lo que acarreó mucho trabajo para la policía de Londres.

  “Debo decir que las autoridades han colaborado mucho, han sido realmente amables”, continúa Waldman. “Respetábamos sus límites, pero somos realizadores y nos pagan por superar esos límites. Jerry y Jon son realizadores a los que les gusta hacer ‘primeros planos’, y eso es lo que tratamos de hacer en Londres”.

  “No he visto una persecución de coches en Londres en una película desde hace mucho tiempo”, dice Turteltaub. “Siempre es divertido ver una escena de persecución de coches ambientada en un lugar interesante, no sólo por los coches sino también por el lugar por el que transcurre y por la persona que los conduce. Pensamos que sería genial ver a Nic como Ben Gates conduciendo un coche con el volante al lado contrario al que está acostumbrado, y perseguido por coches que son parte del paisaje londinense.

  No pretendíamos que la escena fuera la mejor persecución de todas las persecuciones de coches -no es una película sobre coches- pero esperamos que resulte entretenida y divertida”.

  Los principales vehículos que intervienen en la persecución son un Mercedes-Benz 280C “Clase C” nuevo (que aún no había salido al mercado cuando se rodó la secuencia), un Land Rover, un camión de cerveza de Fuller's London Pride, un taxi londinense, un típico autobús rojo de dos pisos, varios coches de policía de Londres y más coches que aparecen entre el tumulto. Consideramos todas las posibilidades. Y está claro que los realizadores lo hicieron. Planearon, escribieron y previsualizaron meticulosamente la secuencia, y luego se la entregaron a un gran equipo dirigido por el coordinador de especialistas británico Steve Dent y por todo un grupo de fantásticos especialistas conductores para que la llevasen a cabo, con dos unidades completas de grabación por las calles de Londres. “Creemos que es la mayor persecución con el mayor número de especialistas que se ha rodado en Londres en muchísimo tiempo”, afirma Dent. La preparación y la persecución fueron muy meticulosas, desde su concepción hasta su ejecución. “Lo ensayamos todo tantas veces como pudimos”, destaca Dent, “trabajamos mucho con las previsualizaciones que nos llegaban de los Estados Unidos. Los ensayos son muy importantes, sobre todo cuando grabas en una ciudad como Londres, porque tienes un tiempo predeterminado para cortar el tráfico, y hay muchas calles que no se pueden cortar totalmente. Por eso todo el mundo tiene que saber exactamente lo que debe hacer”.

  Había poco de mentira en las vertiginosas velocidades que alcanzaron los vehículos. “Conducían muy rápido en medio de los coches y los peatones”, comenta Dent. “Un pequeño despiste y todo se iba al traste. Las superficies resbalaban mucho debido a la lluvia”.

  Un momento destacado de la secuencia de la persecución, que además de ser divertida es bastante aterradora ya que el camión de cerveza de Fuller’s London Pride pierde su preciada carga de 160 barriles. “Fue realmente espectacular ver cómo se caían todos esos barriles del camión y cómo explotaban contra los escaparates de las tiendas y las cabinas de teléfono”, afirma Dent. Los verdaderos barriles los fabricó el departamento de maquetas del Reino Unido a partir de una mezcla de goma espuma y fibra de vidrio. Pesaban muy poco y estaban llenos de una sustancia parecida a la cerveza. Neil Corbould, el coordinador de efectos especiales del Reino Unido, diseñó un mecanismo de lanzamiento llamado muy adecuadamente un “Harvey Wallbanger” que expulsaba barriles de cerveza desde el camión.

  La escena de persecución en coche aprovecha algunas maravillosas localizaciones como Cleveland Row, justo al lado de St. James Palace; la fachada de la Catedral de San Pedro ; el cruce Bank, uno de los lugares con más tráfico de Londres y que se cerró un día para el rodaje; y la estrechas y pintorescas Birchin y Finch Lanes en la City, el distrito financiero, que se decoraron con falsos frentes de tiendas; y Southwark Bridge, que cruza el Támesis, donde la persecución termina de forma inesperada.

  Los realizadores no sólo confiaban en la experiencia del equipo de especialistas, sino también en las nuevas tecnologías como el “Top Rig”, un dispositivo colocado en el techo del Mercedes-Benz Clase C que permitió que el conductor británico Ben Collins pudiese conducir de verdad mientras que Turteltaub y el director de fotografía John Schwartzman grababan a Nicolas Cage, Diane Kruger y Justin Bartha en el interior del vehículo mientras realizaban el diálogo.

  Sin embargo, Cage condujo mucho durante la secuencia. “Me gusta conducir, pero conducir por el otro lado es complicado”, comenta el actor. “No es algo que recomiende hacer antes de haber practicado un poco antes”. Justin Bartha añade, “Nic conduce genial. Ha hecho algunas películas con coche y sabe de qué va el tema”. A Diane Kruger la escena de la persecución en coche no le asustó, sino que le pareció divertida, como ir a un parque de atracciones”.

  Bruckheimer, Turteltaub y compañía también rodaron partes de la persecución en los el histórico Old Royal Naval College en Greenwich. Varios de sus grandiosos y barrocos edificios hicieron las veces de edificios similares de Londres, añadiendo sensatamente señales distintivas del metro, cabinas telefónicas rojas y otras "mejoras" del departamento artístico.

  Aumentando aún más la expansión internacional de “National Treasure” (La búsqueda), la compañía se tomó un breve respiro tras la persecución en coche montándose en el Eurostar de alta velocidad para dirigirse a París, donde se rodaron algunas secuencias clave con Nicolas Cage y Justin Bartha en el Pont du Bir-Hakeim y cerca del Pont du Grenelle, dos puentes que cruzan el Sena casi a los pies de la Torre Eiffel.

  “Es difícil hacer una película fea en París”, bromea Jon Turteltaub. “En nuestra primera semana allí, nuestro director de fotografía John Schwartzman se dirigió a mí cuando buscaba una buena toma y me dijo: ‘Jon, no te preocupes, aquí no hay tomas malas’. Hay algo en París que hace florecer el artista que llevas dentro, algo que hace que quieras vivir al máximo la estética francesa. Bir-Hakeim no es uno de los puentes más famosos de París, pero sí que lo es si eres un fanático del cine, porque Marlon Brando está en ese puente en la primera escena de “Last Tango in Paris” (El último tango en París).

  Para la escena de París, Ben y Riley dirigen un helicóptero en miniatura teledirigido y equipado con una cámara de vídeo y con él rodean la réplica de la Estatua de la Libertad, colocada sobre la pequeña Allée des Cygnes (“Paseo de los cisnes”).

  Esta versión, que pretende ser un estudio del diseño del monumento más grande y más conocido, se inauguró en ese lugar en 1889, tres años después de que su famosa prima se alzara en Nueva York. Fue un regalo del pueblo francés para celebrar el centenario de la Revolución Francesa, y el libro que la estatua sostiene en la mano izquierda tiene inscritas las fechas del Día de la Independencia Americana y del Día de la Toma de la Bastilla. En la realidad, al igual que en la película, la estatua pretende recordar los estrechos lazos históricos que unen a los Estados Unidos y a Francia.

  La última localización de París, fuera del imponente edificio de 1865 de la Gare du Nord, fue perfecto ya que lo único que tenía que hacer el equipo cuando terminaba el rodaje era coger el Eurostar para volver a Londres durante los tres días del rodaje. Pero en este corto periodo de tiempo, los equipos ingleses y americanos que hicieron el viaje siguen recordando aquellos breves momentos. “Son las cosas pequeñas las que marcan la diferencia", afirma Turteltaub. Y añade: "Como por ejemplo ir a comer con el equipo y ver todas esas mesas impecablemente puestas, con botellas de vino... Te sientas a comer y te das cuenta que los parisinos sí que sabe vivir bien. Lo pasamos estupendamente”.

  Por último, la secuencia que iba a rodarse en Georgetown, en el distrito de Washington, D.C., se retrasó debido al mal tiempo y a la Semana Santa. Así que se realizó en el barrio londinense de Primrose Hill, un lugar perfecto con una arquitectura y un encanto muy similares.

  Tras 97 días de rodaje en un periodo de cuatro meses en dos continentes, el equipo tuvo por fin tiempo para reflexionar sobre la experiencia que habían vivido…a pesar de que a Jerry Bruckheimer y Jon Turteltaub les esperaba todavía mucho trabajo por delante en tareas de montaje, sonido, efectos especiales, así como la banda sonora de Trevor Rabin, que compuso la fantástica música de la primera película.

  “Volver a trabajar con Jon Voight, Diane Kruger y Justin Bartha fue como volver a estar con viejos amigos", afirma Nicolas Cage. “Pero esta vez fue aún mejor ya que todos nos conocíamos bien y sabíamos nuestros puntos débiles y también los fuertes. Fue mucho más fácil. Ed Harris aporta un gran realismo a los papeles que interpreta y eso hace que todo funcione. Y por supuesto, Helen Mirren, a la que no se había subido a la cabeza su gran éxito con “The Queen”. Es una persona muy humilde si tenemos en cuenta la enorme calidad de su trabajo”.

  “Jon es un hombre original, inteligente y romántico. Y todas esas cualidades están también en la película", añade Jon Voight. “Tiene un gran sentido de la narración, un desbordante alegría de vivir. Nunca critica. Siempre está animado y es muy simpático. Tiene una forma muy divertida de ver la vida y sus personajes también están repletos de humor. En el cine de hoy no hay muchas películas con tanto encanto. Eso es lo que mejor sabe hacer Jon”.

  “Aunque parezca difícil de creer, la segunda parte fue aún más divertida", afirma Diane Kruger. “No había que investigar tanto. Todo el mundo estaba en la misma onda Jon es un director muy minucioso que sabe muy bien lo que hace y además es tremendamente divertido". Justin Bartha también lo confirma: "Creo que Jon es el único que hubiera podido dirigir una película como ésta. Es muy inteligente y tiene un gran talento. Se interesa por todo. Nunca había trabajado con un director como él”.

  El equipo estaba encantado con dar la bienvenida a Helen Mirren. Sobre todo porque se mostró entusiasmada con el proyecto y le puso las mismas ganas y la misma pasión que pone en todos los papeles clásicos que interpreta y que la han convertido en una de las mejores actrices del mundo.

  “Gané un Oscar con “The Queen” así que esperaba que se me tratase con respecto cuando llegué al plató del ‘Diario secreto'”, dice Mirren riéndose. “Pero me colgaron de cables, me balancearon encima de abismos, me cubrieron de polvo, de agua sucia… ¡No me lo había pasado tan bien en toda mi vida!

  “Todo el mundo fue muy amable conmigo. Y creo que un poco de sangre nueva siempre es bueno. Es divertido ver una cara nueva. Nicolas es un hombre maravilloso y me recibió con los brazos abiertos. Jon nos hizo reír sin parar con su ingenio y su desbordante energía, algo imprescindible en este tipo de proyectos. Además es muy práctico y sabe enfrentarse a los retos técnicos que plantea una película como esta, con platós enormes y muchísimo personal. Logra que parezca fácil y eso es digno de un mago”.

  Para Turteltaub y para muchos otros miembros del reparto y del equipo, trabajar en una película de Jerry Bruckheimer siempre es una experiencia gratificante. “Jerry es una persona excepcional y está totalmente centrado en las cosas importantes", afirma el director. “Es un adalid de la creatividad artística. El más grande que conozco. A Jerry le encanta trabajar con gente que tiene talento. No persigue a grandes estrellas de la taquilla, quiere talento y quiere sacar lo mejor de esas personas. Y lo cierto es que sabe acertar con los gustos del público. En eso es el mejor. Sus películas no se dirigen a los que forman el tribunal de los Oscar. Son para la gente que va al cine, y quiere que pasen una velada maravillosa”.

  Al hablar de su quinta colaboración con el productor, Nicolas Cage afirma. “Trabajar con Jerry es un verdadero milagro. Sabe crear un ambiente relajado y espontáneo que te ayuda a sacar la parte más creativa que llevas dentro para encontrar soluciones a los problemas. Es como el jazz. Todo el mundo ofrece sus ideas y eso crea un ambiente muy dinámico y atractivo. Con Jerry es como andar por la cuerda floja sin red y que todo acabe saliendo bien. Por eso me gusta trabajar con él. Y me gustaría pensar que Jerry quiere seguir trabajando conmigo”.

  “Jerry es el productor de nuestra época”, añade Jon Voight, que ha trabajado en los tres proyectos anteriores de Bruckheimer. “Es como uno de esos grandes productores del pasado. Pero al mismo tiempo es una persona muy realista, un buen hombre. Jerry lo controla todo, pero al mismo tiempo no pone impedimentos a la creatividad. Tiene una actitud muy positiva”.

  Justin Bartha declara: “Jerry tiene un sexto sentido para sus películas. Sabe exactamente lo que quiere, lo que el público quiere y si no lo entiendes, te hace trabajar hasta que lo consigues. Por eso su carrera es tan impecable, porque sabe lo que es entretenido, lo que la gente quiere ver”. Diane Kruger añade: "'El Diario secreto' es el tipo de película que Jerry hace mejor. Es genial sentirse rodeada de realizadores que saben perfectamente lo que quieren. Te sientes muy segura con ellos”.

  “En una película de Jerry Bruckheimer, los actores se sienten muy arropados”, afirma Helen Mirren. “Te tratan con respecto y te hacen la vida fácil. Son increíblemente profesionales. . Y a pesar de que los platós son enormes te sientes muy a gusto trabajando. En todos los actores se esconde un niño al que le encantan todas estas cosas tan increíbles”.

  ¿Se embarcaría Dame Helen en otra película de "La Búsqueda”? “Sin dudarlo”, responde riéndose. "¿Dónde hay que firmar?" “Todo está en los personajes”, concluye Jerry Bruckheimer. “El argumento es realmente interesante y ya estás enganchado a los personajes que viste en la primera película. Y ahora van a vivir experiencias mucho más peligrosas. Lo mejor de la película es que es para todo el mundo. Es inteligente, pero puede entenderla un niños. Toda la familia puede ir a verla en Navidad después de cenar, comprar palomitas y sentarse dos horas a disfrutar al máximo. “Y cuando salen seguro que se hacen preguntas sobre la historia, y sobre la historia verdadera en la que está basada la película. Creo que el público va a aprender muchas cosas, además de pasar un rato entretenido y divertido”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "La búsqueda: El diario secreto" - Copyright © 2007 Walt Disney Pictures, Jerry Bruckheimer Films, Junction Entertainment y Saturn Films. Fotos por Robert Zuckerman. Distribuida en España por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados.

Página principal de "La búsqueda: El diario secreto"
Añade esta película a tus películas favoritas
Opina sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda esta película a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

La jungla 4.0 (Live free or die hard)     Transformers     Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer)     Los seis signos de la luz (The Seeker: The dark is rising)     Harry Potter y la orden del Fénix (Harry Potter and the order of the Phoenix)

::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2007 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | DVD | carteles | top10 | de compras
 
sorteos | libros | videojuegos | reportajes | especiales | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | la ventana indiscreta |
quiénes somos | contacto | publicidad