CÓMO SE HIZO "EL ASESINATO
DE JESSE JAMES POR EL COBARDE ROBERT FORD"
Notas de producción ©
2007
Warner
Bros. Pictures
1. El proyecto
Cuando el escritor/director
Andrew Dominik leyó la novela de Ron Hansen, El Asesinato de
Jesse James por el Cobarde Robert Ford, quedó intrigado por
algunas de las mismas preguntas que provocaron los años de
investigación de Hansen sobre los anteriormente inexplorados
rincones de la vida de Jesse James y las interioridades de la
vida privada del hombre detrás de su imagen pública. “Yo no
sabía nada más sobre Jesse James o Robert Ford que la mayoría de
las personas, pero me vi arrastrado por esa historia de
personajes y emociones tan intensa y realista”, dice. “¿Quienes
eran? ¿Qué sentían? ¿Cómo se relacionaban entre sí? El hecho de
que resultaran ser dos figuras de la historia norteamericana
añadía cierto nivel de drama, pero en realidad fue un tema
secundario”. “Este era un retrato de Robert Ford que nunca antes
había visto”, revela el director. “Te da una idea de lo que ese
suceso pudo haber significado para él—disparar a un hombre en su
propia casa con la esposa y los hijos de Jesse ahí al lado y
luego esperar durante días con un hermano que está totalmente
desconcertado, e intentar hacer frente a la enorme reacción de
la gente. Ves su ansiedad, su necesidad y su ambición y piensas,
‘Probablemente así es cómo era’. Eso es lo qué me motivó del
libro y lo que quería plasmar en la pantalla”. Brad Pitt, que,
además de ser el protagonista principal, es uno de los
productores de la película, lo encontró un tema igualmente
apasionante , “El análisis minucioso de estos mitos, el de Jesse
James como un héroe y el de Robert Ford como un cobarde”. “La
película ofrece un retrato íntimo de estos dos hombres y del
mundo que les rodea, humanizando al legendario forajido y
dejando al descubierto su vulnerabilidad”, dice el productor
Jules Daly. “Muy poca gente conocía la verdadera historia de
Robert Ford. Para él, tenía que ver con la desesperación de un
joven para convertirse en todo lo que no era y en todo lo que
veneraba”. Aunque está basada en una exhaustiva investigación de
los protagonistas, de su historia y de la época en que vivieron,
la relación entre Jesse James y Robert Ford en la película es
especulativa y está pensada para avivar la imaginación más que
para imponer un punto de vista.
Dice el
productor Ridley Scott, “El universo de Robert Ford solo se
puede imaginar, al igual que el dilema de Jesse James al final
de su vida, sus íntimos pensamientos y posibles remordimientos.
La película suscita preguntas que es mejor que las conteste el
público individualmente. Andrew plantea las posibilidades”.
El productor
Dede Gardner añade: “La historia es auténtica en lo que se
refiere al estudio de la conducta , la adoración, el ego y el
resentimiento humano. Lo que ocurrió entre esos dos hombres
podría aplicarse a innumerables historias a lo largo de los
tiempos. La relación entre Jesse James y Robert Ford es sobre
las consecuencias y los deseos cumplidos. Es sobre cómo la
adoración de alguien hacia otro, tiene que ser examinada dentro
del contexto de ambos, de sus vidas y necesidades individuales.
La adoración del héroe no puede existir puramente. Entran en
juego influencias exteriores mucho antes de que los dos
personajes en cuestión se encontraran”.
“Es más un
drama psicológico que un Western”, dice Pitt. “Tiene que ver con
la anatomía de un asesinato y de sus consecuencias.” Y es la
perspectiva de esta naturaleza lo que marca la diferencia de,
“El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford”, de
otras muchas dramatizaciones sobre el famoso fuera de la ley y
de su poco conocido asesino. Aunque la acción empieza con una
emboscada durante la noche y el robo de un tren típico de la
banda de James en sus buenos tiempos, el auténtico drama se
revela en el periodo de después del robo—en los personales
demonios de Jesse, en la intensa dedicación para cubrir sus
huellas y sus enigmáticas relaciones con los miembros de su
banda cada vez más inquietos y que debían permanecer sin hacer
nada hasta que él les avisara para el siguiente trabajo.
Después del
robo, Jesse rompe con su hermano Frank, que siente que ha
llegado el momento de abandonar la vida de forajido por una
existencia más segura en cualquier otra parte. Mientras tanto,
el precio por la cabeza de Jesse ha aumentado tanto que ninguno
de su banda podría soñar conseguir algo así en sus múltiples
robos. ¿Qué podría evitar que alguno de ellos le delatase o le
metiera una bala en la cabeza a cambio de su propia seguridad y
una abultada recompensa? ¿La lealtad? O tal vez el miedo. Más
bien un poco de ambas cosas.
“Una de las
cosas que me gusta particularmente es cómo estos personajes
luchan más contra sí mismos que entre ellos,” comenta Dominik.
“Cada uno de ellos moldea la realidad para satisfacer sus deseos
e inquietudes y, en realidad, no se relacionan entre sí”.
Jesse James
empezó a ser conocido en la época en que el concepto de la
imagen en los medios empezaba a desarrollarse. Los editores de
los periódicos y de noveluchas alimentaban a un público
hambriento de un entretenimiento excitante y Jesse James estaba
hecho a la medida. Los relatos de sus delitos eran a menudo
aumentados y, cuando eso no era suficiente, se lo inventaban de
la nada haciendo énfasis en su audacia y en su carisma. Ese era
la clase de material escrito con el que creció Robert Ford y que
le inspiró sus propios y grandiosos sueños.
“Quería fama
y celebridad en el auténtico sentido de la palabra,” expresa
Scott. “Pero, en aquella época, había cierto sentido de
simplicidad unido a ese tipo de atención, incluso cuando se
referían a Jesse James y a sus famosos robos. Se convirtió en
una visión romántica, en un héroe y un rebelde más que en un
asesino y delincuente”.
El autor Ron
Hansen dice: “En muchos sentidos encerraba el individualismo
norteamericano, haciendo cosas que pensaban los demás pero que
era demasiado convencional para llevarlas a cabo. Deseaban
apuntarle con su dedo acusador pero, al mismo tiempo, estaban
contentos de que estuviera allí para representarles. Su imagen
era, en parte, debida al publicista que tenía John Newman
Edwards, un editor de periódicos de Kansas City. Siempre que
Jesse cometía un delito, Edwards lo dulcificaba para hacerle
aparecer como un apuesto pícaro o una especie de vengador que
había asestado un golpe contra todos aquellos intereses que,
supuestamente, empobrecían a la gente de Missouri, cuando, de
hecho, era Jesse James el que provocaba el empobrecimiento.
Consecuentemente, su auténtica vida delictiva se convirtió en la
acción de un héroe y, a partir de ahí, le siguió la adulación”.
En contraste,
Ford fue olvidado por la historia y los medios—su existencia
quedó reducida a un solo propósito, como haciéndose eco del
sentimiento de la lápida de Jesse, “En memoria de mi amado hijo,
asesinado por un traidor y cobarde cuyo nombre no es digno de
ser mencionado aquí”.
La ironía es
que la verdadera personalidad de Jesse James no necesitaba ser
adornada para fascinar, por impredecibles arranques de cólera,
sus móviles y sus complejas relaciones con las pocas personas
que consideraba sus confidentes. Asimismo, Robert Ford tenía
mucho para ser estudiado, igual que la relación que se
desarrolló, más tarde deteriorada, entre los dos hombres.
“Mientras
profundizaba en ello, me di cuenta de que nadie había contado la
historia de cómo Ford mató a Jesse James con todos los
auténticos detalles, y es un drama muy complicado”, dice Hansen.
Después de su
presentación por Charley Ford y del exitoso debut de Robert como
miembro de la banda de James en el trabajo del ferrocarril Blue
Cut, Jesse incorporó a Robert para ayudarle a trasladar su hogar
a un nuevo lugar, algo que, para él, era práctica común después
de un robo importante. Después, acabada su labor, Ford se quedó
en la casa como invitado, sin duda disfrutando de la presencia
de su ídolo— y probablemente, también empezando a darse cuenta
de cómo era realmente.
Lógicamente,
Jesse también vio algo en su joven admirador por lo que le
mereció la pena tenerle a su alrededor. “Puede que Ford le
estimulara el proceso mental que ya le estaba rondando por la
mente,” sugiere Scott. “Al mismo tiempo, Jesse debió de
reconocer el aspecto de veneración al héroe en la devoción de
Ford, además de los errores e ironías que van estrechamente
relacionados con esa idea”.
“Tal vez Ford
le recordara a Jesse tiempos mejores, o puede que hasta la
ambición que él mismo tenía a esa edad”, añade Gardner. En
relación al peligro potencial de invitar a Ford a su casa,
Hansen cree que la respuesta a eso se puede encontrar en la
naturaleza de Jesse. “Era un hombre que robaba bancos y trenes;
le gustaba estar en situaciones donde la muerte era una
posibilidad. Necesitaba ese riesgo. Lo que hacia con Robert Ford
era como andar por el borde de un precipicio y mirar abajo”.
“También es
posible,” postula Pitt, “que estuviera mofándose de Ford.
“Ciertamente es curioso que se quitara la pistolera y le diera
la espalda. Esta acción ha suscitado un gran debate histórico y
especulación pero sigue siendo ambiguo. Con toda su
investigación, incluso Ron Hansen diría que hay preguntas que
continúan sin respuestas.”
En cuanto a
qué es lo que buscaba Ford en ese hombre al que había admirado
en sus años de adolescencia, el director dice, “Robert era una
persona que parecía poder ser herida fácilmente. Y tal vez
imaginase que si estaba con Jesse James—mejor dicho, si él fuera
Jesse James— esa sería el tipo de armadura que le protegería.
Todos leemos sobre casos así. Una persona se imagina a sí misma
teniendo una conexión especial con alguien, para luego descubre
que no es así, o que no es suficiente. Y la adoración se
convierte en ira. Creo que los sentimientos de Ford siempre iban
uno al lado del otro entre esas dos emociones.”
“La
transición de Ford de venerar al héroe a ser su asesino no es
tan drástica como pueden sugerir las palabras, y este es uno de
los propósitos de la película,” expone Gardner. “Bob nunca
contempla el papel que tiene su ego persiguiendo la amistad de
Jesse. De lo que sí se da cuenta es de que con Jesse en su vida,
todo es Jesse y muy poco Bob. En un momento de irritación, se
emociona con la idea de ser él el hombre que derrotará al famoso
forajido. Una vez lo pone en marcha, es todo lo que puede hacer
para mantenerse; es muchísimo más de lo que nunca podía prever o
comprender ”.
En el
análisis final, había un sinfín de factores que contribuyeron a
la decisión de Robert Ford para matar a Jesse James, entre ellos
se encontraba la factible consideración de defensa propia y el
dinero de la recompensa. Además de todo ello, Daly considera que
podría incluirse “el miedo, el destino, la envidia, la decepción
y la irresistible oportunidad para ser ‘grande’ e importante. En
algunos aspectos, su vínculo fue el destino. Era como si Jesse
escogiera a Robert Ford tanto como Ford le eligió a él”.
Pero incluso
mientras realiza su disparo mortal, y mucho después, Daly dice,
“La posición de Ford nunca dejó de ser el adorador del héroe.
Nunca dejó de admirar a Jesse”.
“Al final,
creo que es más un caso de lágrimas derramadas por unas
plegarias satisfechas,” comenta Dominik. “Robert Ford consigue
lo que quiere y logra una cierta dosis de fama y notoriedad pero
descubre que no es lo que imaginaba… al igual que puede que la
vida que llevó Jesse James tampoco fuera del todo tal como Jesse
imaginara”.
2.
El reparto
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Imágenes
y notas de cómo se hizo "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford" - Copyright © 2007 Warner Bros.
Pictures, Virtual Studios, Plan B Entertainment y Scott Free Productions.
Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International
España. Todos los derechos
reservados.
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