CÓMO SE HIZO "UN PLAN
BRILLANTE"
Notas de producción ©
2007
DeAPlaneta
El título original de la película,
Flawless, le va que ni pintado. En inglés, flawless significa
impecable, un término que describe a la perfección tanto al
reparto como al director y al guión. La película reúne a un
verdadero "dream team" cinematográfico. Empareja a dos de las
estrellas más importantes del mundo, Demi Moore (Los ángeles de
Charlie: Al límite, Proposición indecente, Ghost) y Michael
Caine (Batman Begins, El americano impasible, Las normas de la
casa de la sidra), con uno de los mejores directores de nuestra
época Michael Radford (El mercader de Venecia, El cartero y
Pablo Neruda, Pasiones en Kenia, 1984) y los combina con un
impresionante guión del escritor debutante Edward Anderson. El
resultado final es un sensacional thriller. La película está
producida por Michael Pierce y Mark Williams de Pierce/Williams
Entertainment (The Cooler, Chaos, U-Boat), con producción
ejecutiva de Stephen Margolis. Future Films Ltd (Mrs Henderson
Presenta, La última primavera) ha coproducido el filme. En UN
PLAN BRILLANTE, Laura Quinn (Demi Moore), es una ejecutiva
entregada pero descontenta que trabaja en London Diamond, la
principal empresa de diamantes de Londres en 1960, y que siente
una tremenda frustración al ver que la evolución de su carrera
está obstaculizada por el machismo que domina la vida laboral en
dicha compañía. Se alía con el Sr Hobbs (Michael Caine), un
amargado empleado de mantenimiento, que se siente traicionado
después de llevar toda la vida trabajando para la firma. Juntos,
planean el golpe perfecto, un robo atrevido en la compañía que
los ha maltratado. Pierce subraya que el guión de Anderson hace
que la película sea muy especial. “Enseguida me impresionó la
absoluta originalidad del proyecto”, dice el productor,
entusiasmado. “En este mundo, se leen cientos de guiones, pero
éste me impactó desde el primer momento. Cuando lees uno bueno,
sabes en seguida que funcionará”. El otro factor singular de UN
PLAN BRILLANTE es la impecable clase de su reparto. Williams
resalta que Michael Caine es una verdadera leyenda. “Sigue
gozando de tanta vigencia porque es muy bueno. La mayoría de las
estrellas de Hollywood no son capaces de pasar de ser actores
principales a actores de personajes… ya sea por su aspecto o por
su ego o por su capacidad. En Hollywood la gran pregunta es:
¿cómo consigues seguir en la industria? Michael lo hace gracias
a su encanto. "Sabe exactamente cómo funciona este mundo y no se
deja arrastrar por un ego que lo envuelve todo. Sólo acepta
papeles que no puede rechazar y así mantiene el listón muy alto.
Le encanta seguir recibiendo ofertas porque el hecho de que
sigan llamando a su puerta es una muestra de respeto y aprecio,
pero siempre hay que mantener un control sobre la calidad.
"Michael no necesita el trabajo, pero le encanta el subidón de
estar en un rodaje. Yo creo que seguirá trabajando toda su vida
porque sigue teniendo ese deseo ardiente y esa habilidad
consumada. Es un ejemplo maravilloso de cómo forjarse una
carrera en Hollywood".
Pierce acentúa la importancia
de la presencia de Caine para el éxito de la película. “No
podríamos haberlo hecho sin Michael, es uno de los mejores
actores vivos de nuestros tiempos. Al principio se burlaron de
nosotros, nos decían 'nunca le conseguiréis porque es una gran
estrella'. Pero aceptó en cuanto leyó el guión y se enteró de
que Michael Radford estaría involucrado en el proyecto".
Por su parte, el director
recalca los puntos fuertes de Caine. "Michael aceptó en seguida
y es perfecto para el papel. En realidad no es que le haya sido
difícil interpretar un típico londinense de 73 años, ¡porque eso
es lo que es! Era la opción ideal para el papel y ha creado un
personaje genial, se le da muy bien. "¡Se podría decir que es
The Italian job con andador! Aunque he de decir que Michael está
muy en forma porque se da unas buenas carreras en la película y
lo llevó muy bien. "Además es tan carismático en pantalla. Sabe
exactamente lo que está haciendo. Es uno de esos actores que no
necesitan más que dos o tres tomas. Siempre da una
interpretación muy lúcida y encaja perfectamente las demandas
del director. Utiliza esa forma de ser inglesa tan clásica para
resumir algo de una manera muy rápida y ahorrar muchísimo
tiempo".
Anderson revela que Caine
siempre fue su primera opción para interpretar a Hobbs. "Lo
escribí pensando en Michael. Es un icono de los sesenta, así que
me ha encantado que haya accedido a trabajar con nosotros.
Encaja fenomenalmente con el personaje y se identifica muy bien
con el hecho de que Hobbs es de clase obrera. "Creo que el
abuelo de Michael tuvo un trabajo similar al de Hobbs y sé que
su madre trabajaba como limpiadora. Michael dice que, al igual
que le ocurre a Hobbs en la película, a ella le ignoraban como
si ni siquiera estuviera en la habitación. A Michael le encanta
que su personaje trascienda en la jerarquía social a través de
un simple pero ingenioso acto de venganza. "Una de las razones
por las que Michael es una figura tan icónica es porque es
hombre corriente. Todo el mundo puede identificarse con él. En
este punto de su carrera, tiene casi una cualidad de abuelo, con
la autoridad que eso conlleva. Es muy gracioso, abierto y
cariñoso. Traslada ese cariño a cada uno de los papeles que
interpreta, y esa es una cualidad inmediatamente atractiva.
Michael también es un consumado profesional. Siempre clava las
líneas y cada una de sus tomas es perfecta". Corolla Ash,
productora asociada, coincide en que Caine no tiene igual en
cuanto a su presencia cinematográfica. "Hay pocos actores que
tengan esa autoridad natural en pantalla. Al meterse en la piel
de Hobbs, pasa de ser un sumiso conserje a transformarse en el
cerebro absoluto del golpe. No podríamos haber conseguido un
actor mejor para este papel".
La presencia de Demi Moore
también ha sido trascendental para hacer funcionar la película.
Radford acentúa la conexión que hay entre ella y Caine, con
quien compartió cartel en Lío en Río en 1984. "Demi y Michael
son dos grandes estrellas y la cámara se empapa de ellos. Hay
muchísima química entre ellos y se compenetran a las mil
maravillas. Tienen tanta experiencia y una carrera tan consumada
que son conscientes de que menos es más. Demi es muy profesional
y le lleva poquísimo tiempo preparase para la escena. Da gusto
trabajar con ella". Williams también habla de la fuerte química
que hay entre los dos actores. "Michael actúa como un imán que
atrae a otros talentos, Demi se apuntó al proyecto porque
estaría él. Quería volver a trabajar con él, y han salido a
cenar varias veces al terminar el día de rodaje". Pierce añade
que a Moore le ha encantado meterse en la piel de Laura. "A Demi
le encantó el guión y también tenía muchas ganas de trabajar con
Michael Radford. Se quedó fascinada con el papel de Laura que es
una mujer muy ambiciosa e inteligente que encuentra la forma de
burlar a la red de veteranos. Demi también quería enfrentarse al
reto de utilizar un acento inglés".
Los magníficos actores se han
puesto a las órdenes de un director de talento insuperable,
mayoritariamente considerado como uno de los mejores de la
industria. Williams recuerda por qué eligió a Radford. "Le pedí
a Edward que ambientara él guión en el Londres de los años
sesenta, pero yo no soy de Londres, ni siquiera nací allí, así
que quería un director que fuera del lugar y que hubiera vivido
allí entonces, alguien que captaría la esencia enseguida.
Michael fue la opción perfecta. "Su gran fuerza reside en su
relación con los actores. Se le da muy bien trabajar con ellos,
conseguir que se metan en el personaje y ayudarles a entender
por qué hacen lo que hacen. Muchos directores vienen del mundo
de la publicidad o de los vídeos musicales y de la escuela de
cine con lo que tienen grandes conocimientos técnicos, siempre
están hablando de utilizar éste o aquél nuevo invento, todo muy
técnico. Pero Michael deja que el director de fotografía y el
equipo técnico se encarguen de todos esos aspectos. Por encima
de todo es un director de actores". Pierce chips añade que
Radford es "un director tremendamente meticuloso. Su
especialidad es entender los detalles de la ambientación. Está
muy al tanto de los matices de la cultura inglesa de aquellos
tiempos. Al público le molestan mucho los errores, y no haber
trabajado con un buen director podría haber minado la
credibilidad de la película. Michael le otorga al film una gran
sensación de autenticidad".
A Radford le atrajo
especialmente la idea de hacer una película ambientada en 1960.
El director, cuyo próximo proyecto es una película sobre
Napoleón con su amigo Al Pacino (protagonista de su versión de
El mercader de Venecia), apunta que "fue un momento histórico
fascinante. Lo recuerdo muy bien. Los elementos de los sesenta
estaban empezando a encajar. Fue el principio de la sociedad de
consumo y las lavadoras estaban por primera vez al alcance de
todos. "De cierta manera, el Londres de 1960 todavía estaba
anclado en la austeridad de la posguerra de los años cincuenta,
pero fue un momento crucial. Muchas cosas decisivas pasaron ese
año: la elección del presidente John F Kennedy, la escalada de
la Guerra Fría, los disturbios de Sharpeville en Sudáfrica y los
albores del movimiento anti-apartheid, declaración en África de
Harold McMillan sobre los ‘vientos de cambio’, las primeras
manifestaciones de la CND, y el juicio por El Amante de Lady
Chatterley. Los años 60 estaban a punto de despegar, y era una
época de grandes cambios sociales. Lo malo es que fue un periodo
terrible para la música, ¡menos mal que aparecieron los
Beatles!".
Los años sesenta también
fueron un periodo durante el que las mujeres sufrieron
discriminación sexual en el trabajo, un elemento que aparece
como otro factor fundamental de UN PLAN BRILLANTE. Radford
comenta que "la película muestra lo ridículo que es el machismo.
Laura es claramente la persona más inteligente de la empresa. Al
principio de la película vemos que ascienden a un tío cuando se
lo merecía ella. Luego se entera de que la van a echar porque no
quieren que se lleve el reconocimiento por una ingeniosa
estrategia empresarial. Es entonces cuando se enfada de verdad'.
Anderson añade que "ser una ejecutiva en un mundo masculino era
muy difícil entonces. Las mujeres no podían ascender y ocupar
puestos de relevancia en el mundo empresarial. Demi le da a
Laura una agresividad creíble, pero también una vulnerabilidad
muy real. Ese es un toque único".
Radford está convencido de
que UN PLAN BRILLANTE dice muchas otras cosas interesantes pero
que en el fondo es una gran historia humana. "Es una maravillosa
película sobre un golpe y también tiene un fuerte componente
político, pero en el fondo trata sobre estos dos personajes. Al
público de hoy en día le parecerá relevante porque Laura es una
mujer que tiene que enfrentarse al machismo en el entorno
laboral. Se enfada y actúa movida por ese sentimiento, pero al
final aprende una gran lección sobre la vida. "Hobbs le dice,
'hay una mujer extraordinaria ahí fuera tras esas paredes de
mármol. Tienes que decidir qué vas a ser: ¿quieres dar o
recibir?'".
La película se ha rodado
principalmente en Luxemburgo, un país muy fotogénico, que
proporciona algunos paisajes impresionantes para la acción. Por
ejemplo, el vestíbulo del Gran Teatro de la ciudad, con las
resplandecientes lámparas de araña, los grandiosos suelos de
mármol y los ventanales en forma de diamante que se ha utilizado
como el impresionante vestíbulo de Lon Di. La Torre de la UE le
ha proporcionado al realizador nada menos que diez
localizaciones para UN PLAN BRILLANTE entre las que se cuentan
la sala de juntas de Lon Di, el armario del conserje Hobbs, el
despacho de Laura, el despacho de Milton y las cámaras que
guardan la colección de diamantes más cara del mundo. Estos
emplazamientos le dan a la película un verdadero aire del
Londres de 1960. El vestuario es igualmente creíble. Dinah
Collin, la diseñadora de vestuario cuyo currículo profesional
incluye Bloody Sunday y United 93, dice que "me encanta recrear
diferentes periodos". Comenta que dio con el aspecto esencial de
UN PLAN BRILLANTE al ver una foto del Primer Ministro británico
en la época de Harold McMillan, "siendo recibido en una estación
de tren por un jefe de estación que llevaba un sombrero de
copa". Ese fue su "eureka". Añade que "los años sesenta fueron
un periodo especialmente elegante. No hay más que ver los
accesorios; las perlas, las joyas, los bolsos y los zapatos.
Todo se combina para crear ese look".
Finalmente, ¿por qué las
películas sobre golpes y robos gozan de tanta popularidad en
cualquier época? Pierce opina que "quizá sea una declaración
sobre la naturaleza humana. Todos nos sentimos atraídos por la
historia de alguien que consigue hacer algo que no debería.
Quizá no compartamos los sentimientos de los personajes, pero
desde luego que podemos identificarnos con ellos". Anderson
concluye que "siempre nos han encantado las películas sobre
golpes. Tienen que funcionar a la perfección porque la película
se cae si el golpe no es mecánicamente sólido. Me encantan las
películas de este género que tienen un momento en el que se
desvela algo como Un golpe maestro o Plan oculto. En la nuestra
ocurre lo mismo: crees que sabes por dónde van los tiros y de
repente, ves que no. "Ésta empieza siendo simple, pero las cosas
en seguida comienzan a salir mal y a complicarse. Espero que a
los espectadores les cautive el hecho de que en UN PLAN
BRILLANTE el robo lo lleva a cabo el hombre más humilde del
edificio, que está rodeado de las personas más ricas del mundo.
"Los golpes también funcionan porque nos gusta ver películas en
las que un tipo corriente se encuentra en una posición en la que
nunca estaremos pero en la que nos gustaría estar si tuviéramos
la posibilidad. Es una gran oportunidad para imaginar algo que
nos gustaría hacer pero con lo que nunca podríamos salirnos en
la vida real. ¡Creo que podemos decir que a todos nos gustaría
tener un puñado de diamantes entre las manos!".
Los magníficos actores no han
dudado en ponerse a las órdenes de un director de talento
insuperable, mayoritariamente considerado como uno de los
mejores de la industria, Michael Radford (El mercader de
Venecia, El cartero y Pablo Neruda, Pasiones en Kenia, 1984).
A Michael Radford le atrajo
especialmente la idea de hacer una película ambientada en 1960.
Apunta que "fue un momento histórico fascinante. Fue el
principio de la sociedad de consumo. En cierta manera, el
Londres de 1960 todavía estaba anclado en la austeridad de la
posguerra de los años cincuenta, pero fue un momento crucial.
Muchas cosas decisivas pasaron ese año: la elección del
presidente John F. Kennedy, la escalada de la Guerra Fría, los
disturbios de Sharpeville en Sudáfrica y los albores del
movimiento anti-apartheid… Los años 60 estaban a punto de
despegar, y era una época de grandes cambios sociales.” Los años
sesenta también fueron un periodo durante el que las mujeres
sufrieron discriminación sexual en el trabajo, un elemento que
aparece como otro factor fundamental de UN PLAN BRILLANTE.
Radford está convencido de
que UN PLAN BRILLANTE dice muchas otras cosas interesantes pero
que en el fondo es una gran historia humana. "Es una maravillosa
película sobre un golpe y también tiene un fuerte componente
político, pero en el fondo trata sobre estos dos personajes”.
El actor Michael Caine tenía
un motivo personal para identificarse con el personaje del Sr
Hobbs. Este sufrido pero inteligente empleado de mantenimiento
que vive en el Londres de los años sesenta, se venga de la
empresa que lleva años menospreciándole. Se alía con la
desdeñada ejecutiva Laura Quinn y juntos idean un increíblemente
audaz golpe contra la empresa London Diamond (Lon Di).
Michael, sentado en una silla
de lona entre tomas en una abandonada fábrica de carbón en
Luxemburgo, se enamoró enseguida cuando recibió el guión de UN
PLAN BRILLANTE y comenzó a leer el papel que había sido escrito
para él. El actor sonríe al recordar que "mi madre era
limpiadora, así que no tuve problemas para entender al
personaje. Sabía exactamente de lo que hablaba el guionista. El
personal de limpieza es invisible y nadie sabe que lo oyen todo.
Hay una frase genial en la película cuando Hobbs dice 'la gente
mantiene unas conversaciones increíbles delante de los
limpiadores, ¡es como si ni siquiera estuvieran allí!'. "Eso es
lo que pasa en UN PLAN BRILLANTE. Hobbs puede planear el golpe
porque nadie en la empresa se da cuenta de que está escuchando
cada una de sus palabras. Mi madre solía decir algo similar
'nunca se fijan en los limpiadores'. Limpiaba el Parlamento
británico, así que se enteró de cosas bastante jugosas, ¡te lo
aseguro!".
Michael, que ha sido uno de
las estrellas mundiales más grandes de Inglaterra desde su
aparición en pantalla en 1964 dando vida al Teniente Gonville
Bromhead en Zulú, considera que la tarea de Hobbs le tocará la
fibra sensible al público. "En seguida le cogí cariño al
personaje. Es el clásico hombre oprimido que se rebela contra
los veteranos y les gana la partida. A todos nos gustan los
desamparados". Con la barba de tres días de Hobbs y sus ropas
alborotadas, un viejo abrigo y una gorra, camisa sucia y
corbata, el actor sigue pensando en qué motiva al personaje. "Es
algo obsesivo. La sensación de que ha sido maltratado le ha
acompañado toda su vida y se ha hecho más fuerte desde la muerte
de su mujer. Uno lee historias sobre este tipo de personajes
continuamente. Cuando cogen a un asesino en serie, los vecinos
siempre dicen, 'era un tío súper majo, solía hacer de canguro y
se quedaba con mis niños. ¡Nunca me hubiera imaginado que
hubiera matado a 56 personas!'. "Lo que tienen las personas
obsesivas es que son muy astutos al ocultar sus obsesiones.
Hobbs no es un mal tipo, simplemente cree que le han tratado mal
y tiene un ardiente deseo de revancha. En parte son sus
creencias de clase y por otra son sus valores políticos. Cree
firmemente que a los mandamases de la empresa les gusta recibir
pero no dar".
El oscarizado actor, que
durante las últimas cuatro décadas ha trabajado en clásicos como
Ipcress, Alfie, Funeral en Berlín, El cerebro de un millón de
dólares, The Italian job, Asesino implacable, La huella, El
hombre que pudo reinar, Educando a Rita, Cónsul honorario, Lío
en Río, Hannah y sus hermanas, Mona Lisa, Un par de seductores,
Little Voice, Las normas de la casa de la sidra, Quills, El
americano impasible y Batman Begins, también se sintió atraído
por la persuasiva relación principal entre Hobbs y Laura. "Es
muy raro porque les une la desesperación. Pero la película trata
de muchas otras cosas; política, clase y el hecho de que las
ejecutivas pueden tener que enfrentarse al machismo en el
trabajo y pueden enfadarse mucho por ello". A Michael le encantó
volver a encontrarse con Demi Moore, la actriz que interpreta a
Laura. Trabajaron juntos en Lío en Río en 1984. "Entonces ella
interpretó a mi hija, pero en UN PLAN BRILLANTE desde luego que
no hace de mi hija. En 1984 ella era desconocida pero yo sabía
que tenía muchísimo talento. Recuerdo haberle dicho, 'tú vas a
ser una estrella', y ella contestó, '¡anda ya, Michael!'. ¡Pero
mira qué razón tuve! Ha tenido una carrera fantástica. Michael
añade, "Me encanta Demi, nos llevamos muy bien. Es una actriz
estupenda, es muy natural y enseguida volvimos a encontrarnos en
pantalla. Todo volvió a ser como antes. Como si no hubiera
pasado el tiempo. Tenemos mucha confianza el uno en el otro.
Nunca hemos tenido problemas en hacer nuestras escenas".
En 1969, Michael participó en
una de las más famosas películas sobre robos y golpes de todos
los tiempos, The Italian job, pero asegura que UN PLAN BRILLANTE
es muy diferente. "Esto no es The Italian job. Michael Radford
es un director muy serio y no ha hecho ningún guiño a esa
película". Radford fue uno de los principales atractivos para
Michael. "Es un director maravilloso", dice el actor sonriendo.
"Es muy fácil trabajar con él porque sabe exactamente lo que
quiere y te lo sabe decir en muy pocas palabras. Siempre
encuentra algo realmente nuevo en cada de las escenas, eso es lo
que le da tanta frescura como realizador. "Es muy ecléctico. No
hay más que ver su currículo. Uno creería que 1984, pasiones en
Kenia, El mercader de Venecia y El cartero y Pablo Neruda son el
trabajo de cuatro directores diferentes. UN PLAN BRILLANTE es
mucho más que una película sobre un golpe, y eso es lo que la
hace tan interesante. No es La Guerra de las Galaxias, es un
filme sobre relaciones. Está basado en la tensión y el suspense,
no en la acción. "Hobbs es un señor mayor que está cojo. No va a
darse muchas carreras, ¿verdad? Michael espera que corra por los
pasillos, ¡pero cojeando, claro!".
Michael se convirtió en una
de las estrellas más importantes de los sesenta con películas
atemporales de aquella década como Alfie, Asesino implacable e
Ipcress, pero no ve una conexión entre esas maravillosas
películas y la ambientación de UN PLAN BRILLANTE. "Esta película
no trata de aquellos sesenta. No muestra los alocados años
sesenta, muestra los otros sesenta. Presenta a la gente que no
salía en la tele o en los periódicos. "Un conserje nocturno no
consideraba que los sesenta fueran la época de la ‘gente guapa’.
Un conserje no sabría distinguir los sesenta de los cuarenta ni
de los cincuenta. El trabajo no ha cambiado, hacen lo mismo en
el siglo XXI que en los años sesenta, ¡aunque ahora hay mejores
escobas y paños!".
En cuanto empezó a leer el
guión de Edward Anderson de UN PLAN BRILLANTE, Demi Moore se
quedó prendada del personaje de Laura Quinn. La actriz, una de
las estrellas principales de Hollywood, sintió inmediatamente
que entendía a esta inteligente mujer formada en Oxford que en
1960 se tiene frustrada por tener que lidiar con la
discriminación sexual por la que se le ha negado el ascenso que
se merecía en la empresa London Diamond y decide emprender una
espectacular revancha contra la firma. Laura se alía con un
conserje aparentemente discreto, el Sr Hobbs (Michael Caine), y
llevan a cabo un audaz robo de joyas.
Lo que más atrajo a Demi, de
43 años, que durante las últimas dos décadas ha trabajado en
películas tan taquilleras como Lío en Río (con Michael Caine),
St Elmo Punto de encuentro, ¿Qué pasó anoche?, Ghost, Algunos
hombres buenos, Proposición indecente, Acoso, la letra
escarlata, Coacción a un jurado, La Teniente O’Neil, y Los
ángeles de Charlie: Al límite, fue la fragilidad de Laura. La
actriz dice que "durante los primeros días, el director Michael
Radford se refería a ella como alguien tremendamente frágil, y
me pareció una manera muy acertada de describirla porque creo
que está incómoda y es frágil. Es una mujer que se ha movida
siempre con un objetivo claro. Pero creo que durante la película
Laura se da cuenta de que su sueño no es lo que ella pensaba que
iba a ser".
Demi no tiene nada de la
fragilidad de Laura, y la actriz admite que, "al principio me
fue difícil meterme en la piel de una americana que lleva veinte
años viviendo en Londres y que procede de una época en la que
las personas con formación eran realmente arrogantes. Ese
prejuicio era doble en el caso de Laura, por su condición de
mujer. Michael Radford dijo que hasta 1972 no hubo una ninguna
alta directiva ni siquiera una ejecutiva en un puesto de
dirección en el entramado empresarial. Demi aclara, "Laura es
una mujer muy diferente a mí, no creo que las ejecutivas de hoy
en día puedan sentirse identificadas con esa opresión. Sólo
podemos imaginarnos cómo era la situación entonces. Ha habido
cambios muy radicales, tanto los políticos como los sociales".
Demi, también se sintió
atraída por el viaje en el que se embarca Laura durante UN PLAN
BRILLANTE. "Al principio de la historia es una persona muy
egoísta. No tiene nada que compartir con nadie y sólo le
interesa su beneficio personal. Sin embargo, se le da una
oportunidad, que todos deberíamos tener en esta vida, para ver
más allá de sí misma y hacer algo más desinteresado. "Si nos
esforzamos sólo para beneficiarnos a nosotros mismos, nunca
conoceremos la verdadera felicidad ni nos sentiremos realizados.
Simplemente probaremos algo temporal. Por eso creo que al
principio Laura vive con tanto miedo. Le aterra saber que es
reemplazable. Pero una vez que da el salto y se da cuenta de que
existe un mundo más allá del universo en el que vive, se embarca
en un viaje realmente desafiante". Demi añade que "lo bonito es
que al fin y al cabo esta historia es sobre la humanidad y sobre
el viaje de una persona. Muestra en última instancia lo que
podemos hacer con lo que nos es dado".
El otro factor que atrajo a
Demi a UN PLAN BRILLANTE fue volver a trabajar con Michael
Caine, más de dos décadas después de que colaboraran por primera
vez en Lío en Río. "Mi relación con Michael Caine en UN PLAN
BRILLANTE tiene muchos niveles distintos que no se ven a menudo
en el cine. Evoluciona de una manera muy sutil, muy discreta. La
verdad es que la película tiene el potencial para transmitir un
mensaje muy inspirador y poderoso. "Fue fantástico volver a
trabajar con Michael. Cuando trabajé con él la primera vez,
acababa de cumplir veinte años y por muy lista que me creyera,
en realidad no era más que una mocosa sabidillas. Mi apreciación
y comprensión de quién es él como actor y persona se han
desarrollado, y mi respeto y admiración por trabajar con él han
crecido. Es absolutamente inspirador y tiene un talento
increíble. Comprende tan bien lo que está haciendo, sabe
exactamente lo que quiere transmitir y encima ¡siempre está
dispuesto a salir a cenar!". Demi añade que trabajar con el
director Michael Radford también fue "claramente uno de los
elementos que me atrajeron a participar en esta película. Creo
que es un cineasta tremendamente sofisticado que ha sabido
captar los matices que hemos visto aquí".
La actriz concluye diciendo
que "UN PLAN BRILLANTE no tiene nada de predecible, y eso es uno
de los aspectos más atractivos del filme. Es una película adulta
desde el punto de vista de que es una película inteligente. No
está plagada de emociones baratas, ¡aunque eso no tiene nada de
malo! La verdad es que algunas películas de ese tipo me gustan,
pero éste es un thriller muy inteligente".
El veterano actor británico
Joss Ackland interpreta a Milton Ashtoncroft, el duro y veterano
presidente de Lon Di. Es un empresario muy astuto y sabe que
mezclar política y diamantes puede dar como resultado una
combinación altamente inflamable, con lo que tomará las medidas
más extremas para salvaguardar los intereses de su empresa.
Joss, que ha aparecido en más de cien películas durante su larga
y distinguida carrera, revela que le encantó la idea de volver a
trabajar con el cineasta Michael Radford. El aclamado director
también rodó Pasiones en Kenia, una de las mejores películas de
Joss. "Trabajé anteriormente con Michael en Pasiones en Kenia.
Soy amigo de Michael, aunque esta película no se parece en nada
a aquélla".
Según Joss, la variedad es lo
que distingue a Radford como realizador. "Lo que me fascina de
Michael, y no sé si él es consciente de ello, es que es
totalmente diferente en cada película. A mí me gusta hacer lo
mismo como actor. Por ejemplo, si acabo de rodar una comedia, me
gusta que mi siguiente proyecto sea una tragedia. Todas sus
películas son diferentes y ésta es una película sobre un golpe,
algo que él no ha hecho antes". La película, ambientada en
Londres en 1960, no perpetúa el cliché de los alocados años
sesenta. Más bien presenta un mundo más duro y menos
espectacular. Muestra cómo Lon Di, el conglomerado de joyas más
grande del mundo en el apogeo de la Guerra Fría, se encuentra
enredada en la lucha global por el poder entre Sudáfrica, la
Unión Soviética y el Oeste.
Joss, que ha protagonizado
obras de tanta calidad como Los tres mosqueteros, Grandes
esperanzas, Orejas largas (La colina de Watership), Tinker,
Tailor, Soldier, Spy, Tierras de penumbra, Conspiración para
matar un cura, Arma letal 2, La caza del Octubre Rojo,
Sobrevivir a Picasso y Enrique VIII, recuerda claramente la
turbulenta escena política de la época. "Era el apogeo del
apartheid. De hecho yo estuve en Sudáfrica entre 1955 y 1957,
cuando el apartheid estaba en sus peores momentos. Nuestro piso
fue saqueado por la policía en Johannesburgo. Se llevaron un
libro, Black Beauty (Belleza Negra), ¡sobre un caballo! Al final
tuve que salir de allí pitando. Por raro que parezca, luego hice
una película llamada Arma letal 2, en la que interpretaba a un
villano de Sudáfrica. Por entonces, Johannesburgo era tierra de
diamantes, y a mí me parecía una ciudad muy dura. Vivía de la
mano de obra barata procedente de otros países. La gente iba a
las minas a trabajar. Las minas era muy duras, tremendamente
duras, y muchas personas murieron en ellas".
Joss subraya que da gusto
participar en una película tan importante y sustancial en una
época dominada por películas de usar y tirar. "Me encanta haber
participado en UN PLAN BRILLANTE. La pasada década fue sin duda
la época más ridícula que he conocido, todo se ha exagerado
tanto y se ha vuelto tan loco. Pero ahora, por primera vez, con
las películas que se han nominado a los Oscars, vemos
producciones que tienen un mensaje, filmes políticos. Lo
interesante es que son películas rabiosas que a la vez son
entretenidas y divertidas". El actor, que sigue teniendo mucha
fuerza a sus 78 años, termina diciendo que le encanta que UN
PLAN BRILLANTE sea una propuesta tan original. "No es la típica
película sobre un golpe", dice Joss. "Creo que es más sencilla
que las películas de este género porque es más real. La
posibilidad de robar todos los diamantes del mundo es algo
bastante descabellado, pero se hace con tanta inteligencia que
es una proposición muy emocionante".
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Pierce/Williams Entertainment, Future Films y Delux Productions. Distribuida en
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