CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Cuando se
anunció que Robert Zemeckis iba a sacar adelante
"Beowulf", ciertamente me pareció un proyecto bastante extraño
para un realizador que se ha ganado un merecido prestigio con el
paso de los años, sobre todo con excelentes cintas destinadas a
entretener a un público ávido de pasar un buen rato en el cine
sin que le tomen por tonto. Desde hace bien poco le ha cogido el
gusto a experimentar con tecnologías en 3-D, y como prueba de
ello ahí está
"Polar Express", esa
estupenda propuesta en la que el responsable de títulos como "Náufrago" o "Lo que la verdad esconde"
nos explicaba lo importante que resulta mantener la inocencia de
la niñez en nuestras vidas (no sé ustedes, pero personalmente
aguardo con impaciencia el estreno de su próxima obra de
animación, una nueva adaptación de "Canción de Navidad", la
inmortal novela de Charles Dickens).
Sin embargo,
insisto, salvo por sus cuidados apartados visuales, en ocasiones
"Beowulf" no se asemeja en nada a ninguno de los anteriores
filmes de Zemeckis, mostrándonos una violencia, una sensualidad
y una lobreguez que, sinceramente, casi me parecen impropias de
él. La película traslada a la gran pantalla el conocido poema
escrito en inglés antiguo, iniciándose con un gran banquete que
el monarca Hrothgar prepara en el salón principal de su
castillo. Sin embargo, éste se ve interrumpido por la irrupción
de Grendel, un deforme gigante que provoca una masacre en el
lugar. El rey ofrece una recompensa a quien lo mate, llegando
desde el otro lado del mar Beowulf, un reconocido héroe que está
dispuesto a enfrentarse a la bestia.
Aunque
durante sus primeros minutos el espectador tarda un rato en
involucrarse en el relato, siendo su desarrollo bastante lento y
sus pasajes de acción limitados, poco a poco nos vamos
interesando en la trama que se oculta detrás de determinados
personajes y que, por cierto, no aparece en el texto original.
Todo ello nos conduce a un soberbio tramo final en el que se
combinan briosas e impactantes escenas de acción que le otorgan
a la narración un enérgico ritmo, encontrándonos además con un
protagonista cuya evolución se debe principalmente a los
demonios internos que arrastra durante décadas.
Por supuesto,
las imágenes de "Beowulf" son una auténtica maravilla, algo que
sobre todo se debe a los fascinantes movimientos de cámara de
Zemeckis y a la soberbia ambientación de buena parte de su
metraje. Además, la técnica que se utiliza para la captura de
movimientos ha mejorado notablemente en comparación con la que
vimos en
"Polar Express", a
excepción de algunos defectos, caso de la animación de los
caballos cuando galopan. La banda sonora de Alan Silvestri
posee un contundente tema central que, sin embargo, no
termina de convencerme, resultando algo forzada la inclusión de
ritmos electrónicos y coros grandilocuentes en algunas de sus
piezas musicales. Es un buen trabajo, por supuesto, pero
esperaba una partitura de mayor calidad en un compositor de
incuestionable talento.
Queda hacer
referencia al reparto de la película, cuyos integrantes realizan
una gran labor que incluso se distingue a pesar del magistral
maquillaje digital que los recubre. Es lo que sucede, por
ejemplo, con Ray Winstone y Crispin Glover, siendo
también meritorio el carisma que aporta Anthony Hopkins o
la melancolía que transmite Robin Wright Penn a Wealthow,
pues se siente prisionera del secreto de su esposo. Sin embargo,
destaca sobremanera la interpretación de Angelina Jolie,
cuya naturaleza seductora sabe aprovechar como nunca antes lo
había hecho hasta ahora.
Calificación película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes
de "Beowulf" - Copyright © 2007 Warner Bros. Pictures, Shangri-La Entertainment e ImageMovers. Distribuida en España
por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Beowulf"
Añade "Beowulf" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Beowulf" en nuestro blog

Recomienda
"Beowulf" a un amigo
|