CRÍTICA
por
José Arce
Un par de
referentes previos nos vienen inevitablemente a la cabeza al
pensar en este ambicioso proyecto de Robert Zemeckis. Por
un lado, su experimental
"Polar Express"(2004),
toda una revolución visual protagonizada por un clonado Tom
Hanks que la verdad es que no llamó excesivamente la atención de
la taquilla por aquí, quizá por lo excesivo de su localismo
estacional, exclusivamente navideño y no para todos los gustos
(y por la escasez de cines preparados para proyectar en 3D); por
otra parte, aquel subproducto “protagonizado” por Christopher
Lambert en 1999, también titulado “Beowulf”, que queda en el
recuerdo como uno de los peores proyectos del actor, lo que es
decir mucho, viendo su oscilante filmografía. Y hace un par de
años llegó a nuestro país, sin hacer ruido y directa a vídeo,
“Beowulf & Grendel”, protagonizada por Gerard Butler como el
héroe del poema épico, un film mucho más considerable que su
predecesora.
La tercera
adaptación del texto anónimo ha de contemplarse como la puerta
de entrada hacia el cine del futuro. La historia de Beowulf (Ray
Winstone), un bravo guerrero que se lanza de cabeza a todo
tipo de peligros sin pensar en las consecuencias por el simple
hecho de perpetuar su leyenda y alimentar su ego, emerge como la
primera de muchas producciones en las que prácticamente la
barrera entre la platea y la pantalla deja de existir gracias a
los avances de la tecnología digital y tridimensional. Porque no
hay que olvidar que Zemeckis ha concebido este descomunal
proyecto pensando en su disfrute parapetados tras unas gafas 3D,
que nos teletransportan directamente al campo de batalla, al
salón donde los desmelenados nórdicos disfrutan de hidromiel y
carnosas mujeres o a los magníficos paisajes de ese mundo épico
y pretérito en el que conviven con dragones y bestias
legendarias. La escasez de salas adaptadas en nuestro país
—prometen los empresarios que la situación va a cambiar, lo que
es, por otra parte, imperativo—, impedirán a no pocos
aficionados disfrutar como se merece este título, una historia
valiente, adulta y violenta, que se aleja desde el primer minuto
de lo que pudiera parecer: una producción para toda la familia.
La motivación
que mueve al personaje principal no es librar al rey Hrothgar (Anthony
Hopkins) y a su pueblo de la amenaza de Grendel. Es, como
hemos señalado, su ego, que le hace emerger por encima de sus
embrutecidos coetáneos y comandar un grupo de luchadores con
tendencias suicidas, encontrando en su fiel segundo, Wiglaf (Brendan
Gleeson), uno de los pocos visos de racionalidad visibles en
todo el metraje. La fidelidad del director y los guionistas —Roger
Avary y Neil Gaiman, ni más ni menos— al texto
original convierte la narración, durante la primera mitad del
metraje, en una oda a la masculinidad, con los subtextos que
quieran encontrarse —igual que sucede con "300" (Zack
Snyder, 2007)—, plasmados en la relación entre los hombres y en
su tratamiento de las mujeres como si tan sólo de objetos se
tratase. El avance de los acontecimientos, que narran el ascenso
político del protagonista y las trágicas consecuencias de sus
actos, encuentran en la segunda mitad de la película,
especialmente en su tramo final, una presentación más
cinematográfica y hollywoodiense, en un despliegue espectacular
y portentoso, nunca visto hasta el momento, que nos hace
disfrutar como jamás lo ha logrado antes el cine de animación.
Honor, amor y gloria; pero también castigo, dolor y vergüenza
conviven en la trama, con la lascivia y el deseo como telón de
fondo de un canto que más que una alabanza queda como una
advertencia de los peligros del orgullo desbocado.
Todos los
actores son reconocibles en un primer vistazo, especialmente los
más maduros —Hopkins, Gleeson y John Malkovich—, en un
trabajo realmente notorio de reconversión de carne y huesos en
realidad virtual. Agua, reflejos de luz, piedras, lava y fuego
pasman por lo abrumadoramente realista, mientras que las escenas
de lucha y acción pura y dura vibran apoyadas en una banda
sonora atronadora y tan épica como el propio poema en el que se
basa esta producción que ha de servir para abrirnos los ojos a
lo que está por venir.
Calificación:
    
Calificación en 3D:
    
Imágenes
de "Beowulf" - Copyright © 2007 Warner Bros. Pictures, Shangri-La Entertainment e ImageMovers. Distribuida en España
por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Beowulf"
Añade "Beowulf" a tus películas favoritas
Opina
sobre "Beowulf" en nuestro blog

Recomienda
"Beowulf" a un amigo
|