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Dirección: Julien Leclercq.
País: Francia.
Año:
2007.
Duración: 94 min.
Género:
Thriller,
ciencia-ficción.
Interpretación: Albert Dupontel (David
Hoffmann), Marie Guillard (Marie Becker), Marthe Keller
(doctora Brügen), Mélanie Thierry (Manon Brügen), Estelle
Lefébure (Clara), Claude Perron (Miller), Smadi Wolfman (Sarah),
Patrick Bauchau (Charles Becker), Guy Lecluyse (Kovacs), Francis
Renaud (Yuri), Manon Chevallier (Clémence), Andy King (Gianni).
Guión: Julien Leclercq y
Franck Philippon; con la colaboración de Nicolas Peufaillit y
Aude Py.
Producción: Franck Chorot.
Música: François Roy y
Jean-Jacques Hertz.
Fotografía: Thomas Hardmeier.
Montaje: Thierry Hoss.
Diseño de producción: Jean-Philippe Moreaux.
Vestuario:
Fabienne Katany.
Estreno en Francia: 31 Octubre 2007.
Estreno en España: 28 Diciembre 2007. |
CRÍTICA
por
José Arce
El cine
fantástico empieza a tener un problema. El descomunal avance
tecnológico de la industria permite que, en los tiempos que
corren, casi cualquiera pueda sacar adelante un largometraje con
una estética impecable. Más allá de esta realidad, la diferencia
la marcan la solidez del guión y el propio talento del
realizador. Pero cada vez son más los proyectos que llegan a la
cartelera sin una base sólida en la que apoyarse, aunque la
perfección visual trate de ocultar sus carencias. Estamos ante
otro de esos casos, cada vez más abundantes y, por qué no
decirlo, preocupantes.
“Chrysalis”
nos lleva a un futuro que está a la vuelta de la esquina, un
mundo gris y desangelado pero inquietantemente cercano a nuestra
realidad cotidiana. Lo único realmente extravagante es la
existencia de una máquina que puede modificar, alterar, crear o
borrar los recuerdos directamente de nuestra memoria. En este
contexto definitivamente nada original, el joven realizador galo
Julien Leclercq debuta mostrando rápidamente su mejor —y
única— baza al espectador. La película ofrece un planteamiento
tremendamente limpio, en el que todo está perfectamente
dispuesto para que podamos regodearnos ante lo que nos ofrece,
en principio un deleite para los sentidos. Sin embargo, el
director, curtido en el campo del cortometraje, donde ha
conseguido un notorio reconocimiento, olvida lo más importante:
entretener al espectador. Tras un tiroteo inicial que dura un
par de minutos, se acabaron las sorpresas. Leclercq parece
carente de la más mínima habilidad para aportar un ápice de
pasión a su trabajo, una apatía que, por desgracia, empapa de
forma inevitable al reparto, encabezado por un aburrido
Albert Dupontel en el papel de David Hoffmann, un policía
ávido —es un decir— de venganza por la muerte de su esposa y
compañera a manos de un brutal —es un decir— asesino,
interpretado por Alain Figlarz.
Lo más
llamativo del film, más allá de su frialdad, es la (in)capacidad
de cualquier miembro del reparto para ocultar su sopor. No
importa que circulen ante nosotros los protagonistas, los
secundarios o los extras, el grave problema de que adolece este
título es la inexistencia de la dirección de actores. Todos los
participantes de este supuesto thriller de ciencia
ficción no muestran el más absoluto interés por lo que hacen o
dicen, contagiando de su apatía a una platea que sufre
adormecida una trama pesada, inconsistente y que, además, no se
molesta en resolver todas las incógnitas que plantea —¿cómo
contactan Nicolov y Brügen?—, por no hablar de lo irrisorio de
algunas situaciones —¿qué policía entra en una sala de
interrogatorios armado para quitarle las esposas a un
sospechoso?—, y lo tristemente planificado de algunas secuencias
—la patosa persecución a la carrera en el almacén de carga—. Las
coreografías de las peleas, la verdad, tampoco son de nota,
bruscas y ensayadas hasta la extenuación, con lo que por ese
camino tampoco encontramos un hueco donde la trama pueda
respirar en exceso.
Es obvio que
estamos ante un pretendido film noir que busca rendir
tributo a los grandes clásicos del género, aunque no
mencionaremos aquí ninguno para que las comparaciones, siempre
odiosas en estos casos, no acaben de echar por tierra las
posibilidades de “Chrysalis” de cara a permanecer en nuestro
recuerdo como lo que es: una pequeña puesta de largo de un
director que probablemente siga caminando por esta dirección,
aunque esperamos que, en su próximo trabajo, se acuerde de que
hay gente que acude a las salas con la vana esperanza de pasar
un buen rato.
Calificación:
    
Imágenes
de "Chrysalis" - Copyright © 2007 Gaumont,
TF1 Films Production y Sofica Sogecinema 5.
Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos
reservados.
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