CÓMO SE HIZO "EL JUEGO DEL
AMOR"
Notas de producción ©
2007
Filmax
2. El reparto
Los cineastas dieron luego un nuevo paso, también
crucial: crear el reparto de amigos, amantes, familia y vecinos
de EL JUEGO DEL AMOR. Para Robert Benton, nada fue tan crucial
para la creación del filme. “No soy necesariamente un gran
director”, dice él con su característica modestia, “pero soy
verdaderamente bueno con el casting, y confío plenamente en los
actores que escojo”. Gary Lucchesi añade: “Creo que para un
director como Benton, la prueba de selección lo es todo porque,
una vez llega al plató, sólo hace sutiles ajustes a la
interpretación de los actores. No altera su trabajo de manera
drástica; prefiere estar seguro de los actores que ha
seleccionado. Así es cómo trabaja Benton”. El casting empezó con
el verdadero núcleo de la historia: Harry Stevenson, el filósofo
de la comunidad que asesora a los que sufren de desamor y a los
que acaban de encontrar el amor, mientras su corazón también
está afligido. Mientras consideraban la lista de reputados
actores que podían interpretar el papel, uno se colocó en los
primeros puestos enseguida. Tom Rosenberg recuerda: “Fue Gary
Lucchesi quien dijo: ‘Morgan Freeman es Harry, él es quien
debería interpretar este personaje’. Y estaba en lo cierto.
Morgan es un actor tan bueno que fue capaz de recordar, como
debe hacerlo Harry, no sólo su rol, sino el rol de todos en la
película, y, mientras tanto, ayudó tremendamente al resto de
actores con su experiencia y su generosidad”. Benton dice de
Freeman, “Es asombroso. Sabe qué puede ser interpretado y qué
no, sabe cuándo estar quieto y cuándo escuchar, que son las
características más valiosas de un actor. Hay cosas que no se
pueden simplemente interpretar. Hay que llevarlas dentro. O
tienes ese don, o no lo tienes, no sólo como actor, sino como
persona, y él tiene realmente esa cualidad. Eso es lo que le
convirtió en una brillante elección para este papel”. Cuando
Morgan Freeman leyó el guión, sintió una inmediata afinidad con
Harry y su rol, como el hombre que observa el flujo del amor y
sus fracasos. “A menudo, interpreto papeles en que contemplo el
comportamiento de otros personajes”, dice Freeman. “Pero este
personaje es distinto a cualquier otro que haya interpretado
antes. Toda la historia gira alrededor del amor y, como Harry,
estoy justo en medio del meollo”.
Harry es uno de
los pilares de la comunidad, pero su piedra de toque es su
mujer, Esther, de quien aún está profundamente enamorado. Para
interpretar este papel, Robert Benton vio la oportunidad de
trabajar con una de sus actrices favoritas, Jane Alexander, a
quien ya dirigió en “Kramer contra Kramer”. Freeman y ella ya
habían compartido reparto en dos películas anteriores:
“Brubaker” y “Tiempos de gloria”; pero nunca habían compartido
escenas hasta EL JUEGO DEL AMOR.
“Siempre
estuve buscando la oportunidad de volver a trabajar con Jane”,
confiesa Benton. “Es fenomenal. Una de mis escenas preferidas de
esta cinta sucede entre Morgan y Jane. Es una escena que habla
de la ternura y el amor, y ella está asombrosa en esta escena.
Estaba absolutamente allí, en el mejor sentido de la palabra”.
A Jane
Alexander, lo que le interesó de la película fue volver a
trabajar con Benton. “Yo interpretaría sin pensarlo cualquier
papel que él me propusiera”, dice la actriz. “Benton fue un
magnífico guionista en ‘Kramer contra Kramer’, pero también
demostró que era un gran director de actores, y en ese sentido
ha ido a más durante los últimos 28 años. Simplemente, es
extraordinario. En el plató está siempre con los actores. Es
fantástico tener a Benton allí, mirando y escuchando cada
pequeña cosa que pasa”.
Morgan
Freeman se mostró igual de contento con la oportunidad por fin
de compartir escenas con Jane Alexander, especialmente en
momentos tan íntimos que habitualmente no se muestran en las
pantallas: un largo y avenido matrimonio. “Ella hace tan buenas
interpretaciones que me dije: ‘Oh, dios mío, finalmente tengo
esta oportunidad, aquí está ella’”, dice Freeman.
El polo
opuesto de Harry Stevenson es Bradley, el romántico
desesperanzado que a su vez es un inepto sin esperanza para sus
relaciones personales. Para captar su humor y humanidad, los
cineastas escogieron a Greg Kinnear, quien empezó su carrera
como comediante y que se ha convertido en una de las estrellas
del cine más solicitadas, con papeles muy destacados en
películas como “Mejor imposible” o “The Matador”, o su más
reciente interpretación del escandaloso y optimista patriarca de
una familia profundamente desestructurada en la exitosa
producción independiente “Pequeña Miss Sunshine”.
“Greg es
perfecto para Bradley, y nos sentimos muy afortunados de que
aceptara interpretar este papel”, comenta Rosenberg. “El papel
de Bradley es extremadamente difícil de interpretar, y una de
las cosas que mejor se le dan a Greg es hacerte sentir simpatía
por un personaje y, al mismo tiempo, hacerte reír. Combinar
ambas cualidades es extremadamente raro. Es un actor increíble.
No puedo expresar cómo me ha gustado trabajar con él”, dice
Benton.
Kinnear
confiesa que fue seducido inmediatamente “por lo impredecible
del guión”. Le encantó la invencible confianza de Bradley en el
romance. “Lo que más valoro de Bradley Smith es su
inquebrantable esperanza en el amor y su optimismo”, dice
Kinnear. “Siempre intenta encontrar inspiración aun cuando todo
se derrumba a su alrededor”.
Las dos
mujeres que causan estragos en la vida de Bradley –su esposa, a
punto de librarse de él, y la mujer con quién se junta después
de romperse su primer matrimonio, Diana—son dos de las mujeres
más bellas y populares del momento: Selma Blair y Radha
Mitchell.
El rol de
Blair es corto, pero también crucial. Fue la historia de EL
JUEGO DEL AMOR lo que le pareció irresistible. “Es el guión más
bonito que jamás he leído”, admite Blair. “Y además, con Robert
Benton dirigiéndolo, decir sí me resultó muy fácil. Habría hecho
cualquier cosa simplemente por aparecer en esta película, por
poder ser parte de un reparto así”.
De su
personaje, Kathryn, Blair explica que deja una huella tan
indeleble en Bradley que reverbera a lo largo de la historia.
“Kathryn revela la incapacidad de Bradley para escuchar y
prestar atención”, observa Blair. “Justo cuando él piensa que
todo va estupendamente con ella, Kathryn le dice que, de hecho,
es precisamente al contrario”.
Para
interpretar a la antítesis de Kathryn, la bella e indolente
Diana, que sólo ve el amor en un sentido práctico y que declara
no creer en el romanticismo, los cineastas escogieron a la
actriz australiana Radha Mitchell, quien destacó en la cinta de
Woody Allen “Melinda y Melinda”, en la de Marc Forster
“Descubriendo Nunca Jamás”, en la de Tony Scott “El fuego de la
venganza”, y en la inusual historia de amor “Mozart and the
Whale”.
“Rahda es una
actriz estupenda con la que queríamos trabajar desde hacía
tiempo. Se la propusimos a Benton y él revisó los DVD de sus
películas. Le encantó su interpretación en “El fuego de la
venganza”, recuerda Rosenberg. “Era simplemente perfecta para el
papel de Diana –atractiva, fuerte y muy inteligente. Tiene algo
de esa frialdad que tenía Grace Kelly.
Mientras
tanto, los cineastas siguieron con el casting. Buscaban una cara
fresca para el papel de Chloe, a quien Rosenberg describe nada
menos que como “la verdadera fuerza de la película”, de quien
Benton dice: “Es el personaje más extraordinario de todos porque
es la vida misma. Es tremendamente atractiva porque es muy pura
y porque encara de frente la fuerza del amor y también la de la
tragedia”.
Los
realizadores no podían haber quedado más satisfechos con la
elección de Alexa Davalos, una estrella emergente de ascendencia
griega que debutó en el cine con “Las crónicas de Riddick”.
Rosenberg recuerda: “Vimos a mucha gente porque estábamos
buscando una actriz desconocida o poco conocida, pero cuando
Alexa se presentó al casting, supimos que había algo muy
especial en ella”.
Robert Benton
quedó especialmente impresionado por lo que Davalos aportó al
personaje. “No he visto un talento parecido en mucho tiempo”,
comenta. “Una parte enorme de su trabajo transcurre con Morgan
Freeman, y verdaderamente no hay una figura interpretativa mayor
que Morgan. Y la verdad es que se compenetran muy bien, trabajan
juntos de maravilla. Esta chica es realmente asombrosa. Nadie lo
habría hecho mejor”.
Por su parte,
Davalos se enamoró rápidamente de Chloe. “Es un espíritu muy
libre, y eso es lo que hace al personaje tan bello. Chloe se
conoce muy bien a sí misma y sabe encontrar la alegría en todo
lo que hace”, observa la actriz.
La
oportunidad de retratar dos tipos tan diferentes de amor a
través de un único personaje representó también un gran
atractivo para Davalos. “La historia de amor paternofilial entre
Chloe y Harry no es extraña y es agradable de seguir. Para
Chloe, Harry es un hombre guapo, lleno de sabiduría, pero a la
vez muy consciente de la realidad –es el tipo de persona con
quien puedes ir no importa a dónde. Se enamora de él en un
sentido paternal. Y luego está, obviamente, la historia de amor
entre Oscar y Chloe, que representa ese primer rubor del amor
completamente temerario al que uno se abandona”, explica. “Me
siento muy afortunada de haber tenido la oportunidad de explorar
esos dos tipos de amor a través de los ojos de Chloe”.
Para
interpretar a Oscar, el gran amor de Chloe, Tom Rosenberg
recomendó hacerle una prueba a otra estrella emergente, Toby
Hemingway, quien venía de conseguir un papel en otra película de
la productora Lakeshore, “The Covenant”. Rosenberg dice: “Tenía
una intuición con él, pero no quería que consiguiera el papel
porque yo le enchufara, así que le dije que tenía que ganárselo.
Y lo hizo. Estuvo increíble”.
Hemingway
sabía que este papel significaría un gran reto, pero tenía ganas
de enfrentarse a él. “Oscar tiene algo de alma perdida”, dice.
“Su madre se fue cuando estaba en octavo, y su padre,
interpretado por Fred Ward, es un alcohólico abusador que
provocó la marcha de la madre. Oscar ya ha visitado un
psicólogo, y creo que no le encuentra el sentido a la vida hasta
que conoce a Chloe. Entonces es como si volviera a nacer. Lo que
pasa entre ellos es una de esas cosas raras y perfectas, están
hechos el uno para el otro.
Poniendo el
broche final al magnífico reparto de EL JUEGO DEL AMOR están
Stana Katic como Jenny, de quien Kathryn se enamora
imprevisiblemente, y Billy Burke en el papel de David, el hombre
casado con quien Diana mantiene una tórrida relación que se
convertirá en un insólito punto de apoyo moral en la historia.
Morgan Freeman resume acerca de la complicidad que surgió entre
todos los miembros del reparto: “Cuando consigues un equipo así,
y pones eso en común con un buen guión, el trabajo resulta
regenerador. Se alimenta por sí solo. Se convierte en algo cada
vez más fácil y también divertido”.
3.
La producción
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El juego del amor" - Copyright © 2007
Lakeshore Entertainmet, GreeneStreet Films y Revelations
Entertainment. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos
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