CÓMO SE HIZO "SUPERDOG"
Notas de producción ©
2007
Walt
Disney Pictures
3. Haciendo volar a Superdog
Desde el comienzo, el director Frederik Du Chau sabía que
SUPERDOG dependería de crear un verdadero perro que pareciera
hablar y volar de manera supersónica, aunque no enteramente bajo
control. Junto a su equipo, pasó meses diseñando y
perfeccionando un proceso que produjera la fantástica ilusión de
un canino con capa que vuela veloz por el cielo. Comenzó con
perros reales y terminó con magia digital. Así lo explica:
“Primero, lo entrenamos a Leo para que se sentara en un tubo
operado para volar delante de una pantalla verde, con máquinas
de viento que soplaban de frente. Estas tomas las utilizamos en
un número de escenas, combinándolas con planos de fondo desde un
helicóptero que volaba sobre la ciudad. Luego, para hacer que
Leo realmente realmente volara, utilizamos un perro CG [generado
por ordenador] que luce tan real como él”. La cuestión del
entrenamiento entusiasmó al coordinador de animales Boone Narr,
quien dice: “Nadie puede resistirse a un perro que vuela”. Y
explica cómo Leo logró realmente elevarse: “Creamos un aparejo
especial para volar que podíamos izar y hacerlo dar vueltas e
inclinarse para que pareciera el vuelo de Leo. ¡Pero por
supuesto que al perro tenía que gustarle! Por suerte, a él le
encantaba volar. Creo que para él era como sacar la cabeza por
la ventanilla de un automóvil, pero diez veces más veloz”. Du
Chau también trabajó estrechamente junto al supervisor de
efectos visuales Hoyt Yeatman, un veterano de la industria cuyo
sobresaliente trabajo en el mundo subterráneo de The Abyss, de
James Cameron, lo hizo merecedor de un Premio de la Academia®.
“Frederik posee una gran visión, muy importante en filmes que
dependen de los efectos y en los que muchas cosas deben ser
fabricadas. Es un director que respeta y comprende la
complejidad de lo que estamos haciendo”, dice Yeatman. Su
primera tarea fue la de darle vida a la versión digital de
SUPERDOG. Explica: “Leo, el verdadero Lemon Beagle, fue nuestro
modelo, el que siempre tratamos de emular y copiar con
fidelidad. Pero también teníamos la divertida oportunidad de
forzar el límite de esa realidad al punto de que pudiera hacer
cosas de súper héroe, pero sin llegar al exceso de que se viera
como un dibujo animado. Esa era la delgada línea que debíamos
transitar, algo verdaderamente excitante”.
Mientras que en el film sólo
Shoeshine/SUPERDOG puede volar y comunicarse con los humanos,
todos los perros pueden hablar entre ellos. La creación de un
perro parlante creíble con movimientos realistas de la boca fue
otro de los desafíos de Yeatman, quien dice: “Utilizamos un
proceso con el que primero se filma al perro real haciendo
movimientos de cabeza hacia arriba, abajo y lateral; luego, el
editor lo corta en una pista de audio para que el movimiento
sincronice con el propósito del personaje. Luego se proyecta
esta imagen en un modelo tridimensional que muestra una cabeza
en la computadora, como una calcomanía que se forma alrededor
del personaje real, y luego la computadora cubre el modelo con
pelaje. Una vez terminado esto, el animador puede formar vocales
y expresiones en la cara del animal. Y recién entonces se
compone nuevamente con el perro de acción en vivo. Si se lo hace
bien, las partes de la composición no se notan, pero lleva mucho
tiempo y un enorme trabajo. Fueron cientos de horas de
composición y de 3-D”.
Du Chau también hizo hincapié
en los efectos especiales anticuados. “Quería que toda la acción
con dobles y efectos físicos hiciera sentir al público que
realmente eso estaba ocurriendo”, señala el director. “Esto
significa que si Shoeshine vuela, hay una gigantesca máquina de
viento que sopla en el entorno. Si se cae en unos maceteros,
realmente éstos se vuelcan, y así hicimos con todo”.
Du Chau señala que uno de los
mejores ejemplos de cómo mezcló las técnicas de la vieja escuela
con CGI de última generación puede verse en el momento en que
nuestro héroe se desliza en una cabina telefónica como un perro
común y sale como un súper héroe con todos sus poderes. “Esta
escena es un ejemplo perfecto de cómo diseñamos la película en
su totalidad, porque utilizamos al Beagle entrenado para entrar
en la cabina y luego lo combinamos con un perro CGI con un traje
CGI para que saliera volando de esa cabina. Luego le agregamos
los efectos físicos especiales, los que hacen que la verdadera
cabina explote. La estrecha interacción de todos esos elementos
permite que el público crea que el verdadero perro se convierte
en Supecan y que realmente vuela. ¡De eso se trata la historia!”
La colaboración del diseñador
de producción Garth Stover también contribuyó a forjar el
aspecto visual de SUPERDOG. Stover transformó la capital de
Rhode Island, Providence, en Capitol City; y el director de
fotografía David Eggby, terminó literalmente persiguiendo a los
perros, hallando ángulos y tomas únicos que expresaran el punto
de vista de los perros de la metrópolis.
“Uno de los mayores retos de
la perspectiva cinematográfica es que, cuando vemos los perros,
la mayoría de los ángulos de cámara están a la altura de los
ojos de un perro, o incluso más bajos”, explica Eggby. “Cuando
Frederik y yo vimos Lady and The Tramp, nos dimos cuenta de que
el 99% de las tomas de animales se realizaban desde esas
posiciones, así que tomamos la decisión consciente de que nunca
tomaríamos a los perros desde arriba. Eso implicó que la cámara
estuviera básicamente a un pie de altura durante mucho tiempo. Y
cuando la filmamos a Polly, lo hicimos desde más abajo que a
Shoeshine. Así que realmente estamos en un mundo de perros… lo
cual es lo más divertido para el público”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Superdog" - Copyright © 2007 Walt
Disney Pictures, Spyglass Entertainment, Barber-Birnbaum/Jay
Polstein Productions y Classic Media. Fotos por Richard
Cartwright. Distribuida en España
por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Superdog"
Añade "Superdog" a tus películas favoritas
Recomienda
"Superdog" a un amigo
|