CÓMO SE HIZO "VALKIRIA"
Notas de producción © 2008
Hispano Foxfilm
2. El reparto
En el centro de Valkiria se
encuentra la figura de Claus von Stauffenberg, el carismático
aristócrata que finalmente lo arriesgaría todo para introducir
una bomba en la sala de conferencias privada de Hitler. ¿Pero
quién fue Stauffenberg? Tras pasar meses investigando su vida en
profundidad, los guionistas McQuarrie y Alexander acordaron que
se trataba de un personaje rodeado de cierto halo de misterio
por haber desaparecido en la plenitud de la vida, con 36 años.
«Es imposible conocer completamente a Stauffenberg, por eso se
le ha representado como un personaje enigmático dentro de la
historia», afirma McQuarrie. «Durante años mucha gente ha
intentado reflejar a Stauffenberg como un ejemplo o como cabeza
de turco por distintos motivos, pero considero que finalmente lo
que debemos hacer es valorarle por sus actos, por los riesgos
que asumió y lo que intentó hacer». Descendiente de 700 años de
nobleza germana, Stauffenberg creció en Bavaria en el seno de
una familia de élite. Con ciertas aptitudes artísticas, adoraba
la arquitectura, la música y la poesía, pero en 1920 se
convirtió en oficial del ejército, destacando bien pronto tanto
por sus coléricos estallidos de individualismo como por sus
incuestionables heroicidades. Se decía que fue distinguido por
sus superiores debido a su instinto para la organización militar
y la logística, por lo que ascendió rápidamente. A principios de
1943, mientras combatía en África en la 10ª División Panzer,
Stauffenberg resultó gravemente herido, perdiendo un ojo, su
mano derecha y varios dedos de su mano izquierda. A pesar de tan
terribles heridas, se le nombró Jefe de Personal en la Oficina
General del Ejército en otoño de 1943. Para entonces ya se había
unido a la resistencia. El 1 de julio de 1944, Stauffenberg fue
asignado a la Jefatura del Estado Mayor, a cargo del Ejército de
Reserva, un puesto que le permitiría asistir en persona a
reuniones con Hitler. Así, de repente se encontró en la posición
ideal para llevar a cabo un intento de asesinato contra el
Führer.
El historiador Annedore
Leber escribió acerca de Stauffenberg: «Constituyó el prototipo
de aquellos jóvenes oficiales de alto rango que, aunque tuviesen
aseguradas sus propias carreras militares, sintieron sin embargo
la necesidad de pasar a la acción. Actuaron desde el sentido de
responsabilidad de todo oficial para con sus tropas, el sentido
de responsabilidad de todo ciudadano para con su pueblo. Incluso
los oficiales de la Gestapo que participaron en la investigación
de los hechos del 20 de julio sintieron ese espíritu, puesto que
hablaban de Stauffenberg con añoranza...»
Éste fue otro factor que
sorprendió a McQuarrie y Alexander sobre la figura de
Stauffenberg. Aunque existan algunos enigmas sobre su vida, es
incuestionable su condición de un hombre de gran devoción y con
una profunda ética. «Uno de los principales elementos que tengo
claro es que Staunffenberg estaba motivado por el profundo
sentido del deber de servir a sus compatriotas», dice Alexander.
«No podemos saber cuál fue el momento exacto en que comenzó a
albergar graves dudas sobre Hitler, pero una vez que se dio
cuenta de lo que pasaba entre bastidores, creyó firmemente que
su deber como alemán y como ser humano consistía en asumir la
responsabilidad de suprimir a Hitler».
Stauffenberg constituye un
héroe de la vida real, pero en el contexto cinematográfico,
también constituye un personaje increíble para interpretar. Se
trata de un papel sobrecogedor, y los productores creyeron que
Tom Cruise sería el actor perfecto para el mismo.
«Stauffenberg fue un
individuo intenso y carismático, así que necesitábamos un actor
que pudiera encarnar todo eso», dice el director. «Me entusiasmé
mucho cuando Tom se incorporó al proyecto. Pocos actores son
capaces de lograr encarnar tantos papeles de héroe, pero Tom lo
consigue plenamente, es un actor con mucho talento y proyecta
una gran presencia en la pantalla. Tom sintió igualmente pasión
por el proyecto desde el principio, y creía, al igual que yo,
que es una historia que merece ser contada. Fue un elemento
importante a la hora de rodar la película, y tanto él como su
interpretación tienen su relevancia para transmitir esta
historia a todo el mundo».
Antes de aceptar el papel,
Cruise no estaba familiarizado con Stauffenberg, pero para
prepararse el papel averiguó todo lo que pudo sobre él, y su
investigación y atención al detalle le mostraron rápidamente al
gran hombre que fue.
«Cuando leí el guión, me
resultó increíblemente absorbente en muchos aspectos -comenta
Cruise- no sólo desde el punto de vista histórico, sino también
como un gran thriller. Quedé también fascinado por la
conspiración. Era dinámica y estaba llena de suspense de
principio a fin. Y encima, averiguar que estaba basado en una
historia real, lo hacía más alucinante todavía. Esa combinación
hizo que me resultase muy interesante».
La oportunidad de trabajar
con Bryan Singer es otro punto que atrajo a Cruise hacia el
proyecto. «Bryan es alguien con el que siempre he querido
trabajar», nos dice. «Creo que es un director extraordinario.
Bryan es alguien que ya desde niño realizaba películas sobre la
Segunda Guerra Mundial. Posee una clara fascinación por ese
periodo de la historia, y con esa clase de interés y dedicación
resulta comprensible que todos nos juntásemos y dijésemos
«Perfecto, vamos a hacerlo»».
Cruise se conmovió
profundamente por todo lo que pasó dentro de la Resistencia
Alemana. «Experimentarlo en la piel de Stauffenberg y desde su
punto de vista, viendo lo que aquellos hombres arriesgaban - no
sólo sus vidas sino la de sus familias- es algo tremendo», nos
cuenta. «Es asombroso ver a alguien que, ante tanta presión,
planta cara por lo que considera correcto, manteniendo ese tipo
de integridad en semejantes circunstancias».
El actor asimismo
descubrió que el heroísmo de Stauffenberg también dio en la
diana en el terreno personal. «Te paras y piensas, ¿cómo habría
manejado yo el asunto?, y eso es lo que lo hace tan profundo. Se
trata de una película intemporal porque trata temas
intemporales: integridad, heroísmo, cobardía, compromiso. ¿Por
qué cosas estás dispuesto a alzarte y por cuáles ni te
inmutarías? Ésas son las preguntas que debemos plantearnos como
seres humanos con respecto a nuestras propias vidas».
«En todo caso, no creo que
el propio Stauffenberg se viese a sí mismo como un héroe»,
continúa. «Consideraba que estaba haciendo lo correcto al
intentar terminar con la guerra y salvar vidas humanas.
Stauffenberg fue alguien que siempre se comportó según un
elevado valor moral, buscando la rectitud y la justicia moral,
tanto para él mismo, como para su patria. Fue uno de los pocos
que tuvo el valor de enfrentarse a Hitler, e incluso estaba
dispuesto a sacrificar su propia vida para conseguirlo».
Para interpretar a
Stauffenberg, uno de los desafíos a los que se enfrentó Cruise
fue el de incorporar las secuelas de las heridas físicas que el
personaje sufrió en el norte de África, incorporando por ejemplo
el parche en un ojo. «Lo del parche resultó muy difícil», nos
dice. «Al principio me afectó al equilibrio, por lo que imagino
la clase de molestias físicas con las que tuvo que convivir.
También resultó un desafío interpretativo el reto de transmitir
tu interpretación como actor con parte de tu cara paralizada».
Vestir el uniforme de
Stauffenberg también presentó algunas complicaciones. «Ponerse
ese uniforme y mirar el mundo desde esa perspectiva resultaba
perturbador», añade. «No me gustaba en absoluto, y además cambia
por completo tu punto de vista. Pero luego lo consideré desde el
punto de vista de Stauffenberg y lo que significaba para él
vestir ese uniforme, junto con el conflicto que vivió, lo cual
me ayudó mucho».
Aparte de los aspectos de
la vida real de su personaje, rodar en Berlín resultó muy
intenso para Cruise, al igual que para todo el elenco y el
equipo. «Resulta difícil describir cómo fue estar delante del
Benderblock», nos comenta. «A todos nos afectó estar allí
delante y pensar lo que había sucedido en aquel lugar».
«Tom aporta una intensidad
increíble por su porte y enfoque del papel, y más que nada,
aporta el carisma que creo que necesitaba el personaje», comenta
McQuarrie. «Cuando Tom Cruise entra en una habitación, percibes
ese mismo carisma que Stauffenberg debería haber proyectado. Lo
que Tom aporta asimismo es su experiencia como productor y
narrador de historias. El guión mejoró, el personaje se volvió
más claro, nuestra comprensión de la historia y de nuestra
posición dentro de aquel universo, todo se volvió más claro
cuando Tom se involucró en el proyecto».
Finalmente, con todo el
trabajo duro volcado en esta película y la increíble experiencia
que supuso hacerla, Cruise se sintió muy complacido con el
resultado final. «La película funciona como un reloj suizo»,
señala. «Se trata de un thriller dinámico de suspense que te
mantiene en vilo en todo momento. Estoy orgulloso de haber
realizado esta película, y muy orgulloso de lo que cada uno ha
logrado».
Cuando se casó con el
guapo y aristocrático Claus von Stauffenberg, en 1933, la
baronesa Nina von Stauffenberg no podía siquiera imaginar los
sacrificios que terminaría haciendo en pos de su amado marido y
su país. Aunque nunca se implicó de forma directa en el complot
contra Hitler, ella y su familia eran fueron la principal fuente
de inspiración de su marido, y fue su confidente e
inquebrantable seguidora durante la planificación e intento de
asesinato.
Finalmente, Nina sería una
de las pocas figuras que logró sobrevivir a los hechos del 20 de
julio. Fue encarcelada en el campo de concentración de
Ravensbrück (donde alumbró a su quinto hijo y de Claus), para
después comenzar una nueva vida en la Alemania Occidental tras
la guerra, donde vivió hasta su muerte en 2006, a la edad de 92
años.
Mientras hacían sus
pesquisas para el guión, McQuarrie y Alexander intentaron
determinar si Nina estaba o no al corriente de lo que Claus
pretendía realizar aquél fatídico verano. «Resultó patente que
ella conocía y apoyaba el plan en la medida que le resultaba
posible», afirma Alexander. «Aunque Nina no estuviese implicada
en los detalles, creo que deberíamos considerarla como un
miembro importante de la conspiración. Además tenía tanto que
perder como los demás. Posteriormente, cuando hablamos con
miembros de su familia, tuvimos la impresión de que aunque Nina
y Claus nunca hablaron directamente del complot, en cierto
sentido era de lo único que hablaban. Su historia de amor
resulta crucial porque en su núcleo radica lo que en verdad está
en juego a ojos de Stauffenberg: sus hijos y el futuro de
Alemania».
Interpreta a Nina la
imponente actriz holandesa Carice van Houten, conocida en todo
el mundo por su papel en el thriller de Paul Verhoeven El libro
negro, por el que obtuvo un premio. «Todos nos quedamos
impresionados con Carice cuando la vimos en El libro negro, por
lo que dijimos «Ésa es Nina»», comenta McQuarrie. «Tiene algunas
secuencias en las que aunque diga pocas frases, rellena por
completo la pantalla con su presencia. Es una actriz
extraordinariamente generosa».
Lo que fascinó por su
parte a van Houten era la oportunidad de mostrar la perspectiva
de una mujer en los actos heroicos del complot del 20 de julio.
«Me encantó la idea de que en medio de toda esta emocionante
historia de conspiración, también podemos ver la vida familiar
de Claus y Nina», matiza. «Puede que Nina no tenga muchos
diálogos en la historia, pero aporta muchos sentimientos». Van
Houten también ve a Nina como la revelación de una forma
diferente de valor y compromiso. «Creo que tuvo que hallar su
propia fuerza interior para mostrar su amor incondicional y
darle a su marido la oportunidad de llevar a cabo su increíble
misión sin miedo», añade. «Nina comprendió que lo que estaban
haciendo no era sólo salvar a su familia, sino también al país y
al mundo».
Hoy día, Henning von
Tresckow es reconocido como uno de los mayores impulsores e
implacables enemigos de Hitler dentro de las fuerzas armadas
alemanas. Miembro de una noble familia prusiana con una larga
tradición militar, estaba considerado como un brillante
estratega con una excelente y amplia hoja de servicios para
Alemania. Pero a principios de 1938, Tresckow comenzó a buscar a
otros militares o civiles que se oponían a Hitler para iniciar
la búsqueda de un medio que permitiese derrocar el gobierno.
Quizás resulte más conocido por su intento, también mostrado en
Valkiria, de esconder dos minas adhesivas («clams») capturadas a
los británicos dentro de dos botellas de Cointreau, con el
objetivo de hacer estallar el avión de Hitler.
El papel de Tresckow en
este guión es clave. «Antes de que Stauffenberg se involucre,
Tresckow era el motor impulsor de la resistencia militar contra
Hitler, y resultaba importante recalcarlo», dice Alexander. «Sus
creencias e ideales ayudan a dar forma al núcleo de la película,
ya que siempre mantuvo que no importaba si los conspiradores no
lo lograban, lo importante era que lo intentaran».
Interpretando a Tresckow
tenemos al cuatro veces nominado al oscar, Kenneth Branagh.
«Branagh tiene esa presencia increíble que fija el tono de todo
lo que está en juego al llevar a cabo el plan para derrocar a
Hitler», afirma Chris Lee. Fue el guión lo que atrajo a Branagh,
que es asimismo un consumado escritor. «Las manos me sudaban de
la emoción por lo que pasaría a continuación», comenta al
recordar la primera lectura del guión. «Y los personajes,
incluyendo a Tresckow, eran absorbentes e hipnóticos. Revela una
parte secreta de la Segunda Guerra Mundial: que existían
personas que discrepaban filosófica, intelectual y militarmente
con Hitler, y que aunque a menudo se les suprimiese, sus voces
estuvieron ahí».
Branagh quedó impresionado
por el tono singular de Valkiria. “Chris McQuarrie y Nathan
Alexander tienen un estilo potente y muy natural de crear
diálogos, y Bryan Singer está muy acorde con ese naturalismo»,
afirma. «Lo que quería de las interpretaciones es que aquellos
hombres fuesen seres humanos. No arquetipos o personajes de
relleno, sino héroes de carne y hueso representados de la forma
más sincera posible».
Branagh también estaba
emocionado ante la perspectiva de formar parte de un elenco
internacional tan increíblemente logrado. «La fuerza y
profundidad del reparto hizo que fuese un auténtico privilegio
formar parte de él», concluye. «Pero eso no es ninguna sorpresa.
La historia es tan potente, y Bryan Singer tan buen director que
no me extraña que tanta gente con talento se incorporase al
proyecto».
Al igual que Henning von
Tresckow, Friedrich Olbricht fue un héroe militar que había sido
galardonado con la Cruz de Hierro y encabezó la Oficina General
del Ejército adscrita al Alto Mando del Ejército. En 1940, se
unió a la resistencia y maniobró en secreto para derrocar a
Hitler. Fue Olbricht el que asumió la terrible responsabilidad
de iniciar la Operación Valkiria el 20 de julio. En la víspera
de su muerte, escribiría a su yerno: «Moriré por una buena
causa; de eso estoy convencido. ¿Deberíamos entender que hemos
pecado? No, nos hemos atrevido a dar lo máximo por Alemania».
En la película, su momento
de duda bajo el fuego se convierte en uno de esos giros del
destino que hacen peligrar el plan de utilizar la Operación
Valkiria para derrocar el gobierno de Hitler. Aun así, Olbricht
sigue siendo un personaje simpático.
«Queríamos evitar
convertir a Olbricht en un chivo expiatorio», indica McQuarrie.
«Era un ser humano con motivos para actuar en la forma que lo
hizo, y sentíamos que hubiese sido grosero usarlo como un mero
recurso. Era todo un desafío conseguir este objetivo, pero la
elección de Bill Nighy ayudó porque es una persona tan
eminentemente simpática que fue capaz de transmitir el estrés
extremo y ansiedad de Olbricht».
Olbricht está interpretado
por el ganador de un Globo de Oro Bill Nighy, cuyas
interpretaciones cómicas y llenas de matices en películas como
Love Actually, The Girl in the Café, El Jardinero Fiel y Diario
de un escándalo, le han convertido en uno de los actores más
versátiles y solicitados. Nighy dice que la historia de Valkiria
le pareció «sorprendente en sí misma pero también en su
dramatización. Funciona a distintos niveles, siendo no menos
importante que se trata de un thriller muy emocionante, todo
ello más fascinante aún por el hecho de que se trata de un hecho
real».
A Nighy le llamó
profundamente la atención ver hasta dónde llegaba realmente la
resistencia contra Hitler entre algunos oficiales alemanes, como
Olbricht. «Personas como Olbricht sentían mucha vergüenza al ser
asociadas a ese bufón y también lamentaban la pérdida de vidas
humanas a causa de aquellas temerarias campañas militares»,
apunta. «Pero una cosa es observar y quejarse de algo, y otra
decidir hacer algo al respecto, lo que resulta
extraordinariamente valiente dada la eficacia con la que los
nazis despachaban a sus enemigos».
En cuanto al propio
Olbricht, Nighy deseaba mostrar tanto sus mejores cualidades,
como el motivo poco claro por el que la Operación Valkiria se
retrasó de forma fatídica. «El desafío para mí consistió en cómo
mostrar a un hombre honorable, valiente e inteligente que, en un
único momento, queda socavado por la situación hasta el punto en
que no puede ni reaccionar. Era importante mostrar mucho respeto
hacia él, así como aportar a la situación tanto dignidad como
humanidad», afirma el actor.
Para los productores, Nighy fue todo un acierto para el reparto.
«Estamos acostumbrados a verle en papeles más livianos, pero
aquí interpreta a un hombre duro con una pizca de vulnerabilidad
real. Debo admitir que la primera vez que le vi con el uniforme
de Olbricht sentí escalofríos. Realmente se convirtió en su
personaje», dice Gilbert Adler.
Aunque sirvió como Jefe
del Estado Mayor del Alto Mando del ejército alemán desde 1933
hasta 1938, el General Ludwig Beck se convirtió rápidamente en
una voz sincera e inusualmente crítica de las estrategias
militares de Hitler. Siguiendo los dictados de su conciencia,
redactó un memorando que mostraba una firme contraposición a la
política de Hitler de agresión, dimitiendo de su puesto. Su plan
de conseguir que otros militares de alto rango dimitiesen junto
con él en grupo y de esa forma lanzar un golpe de estado resultó
infructuoso, así que comenzó a desarrollar la red subterránea de
agentes civiles y militares que permitió crear la oposición
central alemana. Se cree que Beck se habría convertido en Jefe
de Estado en caso de que el golpe hubiese tenido éxito.
«Beck reconoció lo que era
Hitler desde el principio», dice McQuarrie. «Estaba en total
desacuerdo con sus políticas y eligió no formar parte de su
ejército. Se convirtió en una especie de consejero de aquéllos
que estaban pasando por una crisis de fe, de aquéllos que se
debatían a causa del juramento que habían hecho a su líder. Y
muchos de los que acudieron a él en busca de consejo terminaron
sumándose como miembros del complot para sacar a Hitler del
poder».
Para interpretar a Beck,
los productores eligieron al nominado a un premio de la Academia
Terence Stamp, conocido durante décadas por sus interpretaciones
multifacéticas (y más recientemente por su vis cómica en
Superagente 86 de película). Stamp afirma que Beck le interesó
porque «fue uno de los primeros no sólo en ver a Hitler como un
lunático, sino de hacer algo al respecto».
Stamp también se sintió
atraído por la extraordinaria factura de la película. «Cada uno
de estos actores se ha ganado sus galones», comenta. «Todos han
interpretado todo tipo de personajes, son de total confianza y
el casting ha dado en el blanco».
El superior de Claus von
Stauffenberg durante los acontecimientos de 1944 fue Friedrich
Fromm, Comandante en Jefe del Ejército de Reserva. Aunque apenas
hay dudas de que Fromm supiese que había hombres bajo su mando
que planificaban el asesinato de Hitler, no los denunció ni
tampoco hizo nada para evitarlo. Sin embargo cuando la
conspiración fracasa, fue Fromm quien traicionó a Stauffenberg y
los demás.
Para interpretar a Fromm,
los productores seleccionaron al dos veces nominado a los Oscar®
Tom Wilkinson. «Tom Wilkinson asumió un papel que podía haber
sido fácilmente interpretado como un villano, y en cambio lo
interpretó como el producto de un entorno extremadamente
traicionero y tramposo. Es un manipulador político que intenta
sobrevivir en ese mundo, y él lo interpreta de forma brillante»,
dice Christopher McQuarrie.
Oficial de carrera, Erich
Fellgiebel era Jefe del Cuerpo de Señales del Ejército y por
tanto estaba al corriente de los más altos secretos del gobierno
nazi. Reclutado para la resistencia por su oficial superior,
Ludwig Beck, Fellgiebel se convirtió en un eslabón crucial para
la conspiración día 20 de julio, y recibió el encargo vital de
cortar las comunicaciones desde la Guarida del Lobo de Hitler
con el resto de Alemania. Más tarde sería uno de los primeros
conspiradores en ser arrestado.
Asume el papel el actor
británico Eddie Izzard, que acaba de realizar su debut en la
televisión norteamericana con The Riches – Familia de
impostores. «Eddie estaba lejos de la elección más probable para
este personaje, pero eso era justo lo que nos gustaba», apunta
McQuarrie. «Su interpretación resultó bastante inesperada.
Fellbiegel lucha internamente por tomar una decisión, y
queríamos que no fuese fácil apreciar su intención, para que no
se conociese su intención hasta el momento decisivo. Y Eddie fue
capaz de conseguirlo».
Izzard, aficionado de
siempre a la historia, se sintió intrigado por Fellgiebel. «Es
un oficial de carrera que lo ha hecho bien, y es brillante en la
utilización de nuevas tecnologías aplicadas a las
comunicaciones», afirma. «Para cuando le conocemos, en 1944, se
encuentra al cargo de las comunicaciones de Hitler, así que sabe
todo lo que ocurre, lo que implica que Stauffenberg le necesita.
Creo que fue la oportunidad para Fellgiebel de limpiar su
conciencia de alguna manera al formar parte de esta
intervención».
En el set de rodaje,
Izzard tuvo que entrar directamente en faena: su primera escena
fue el momento de enorme tensión en el que Tom Cruise
caracterizado de Stauffenberg le pide que forme parte de la
conspiración secreta. «Me puse el uniforme, maquillaje y las
gafas, y entonces Tom aparece con toda esa intensidad, y tuve
que buscar alguna forma de meterme en todo aquello», relata.
«Fue un primer día muy duro, porque cada frase de Tom era un
dardo que me lanzaba, y para cada argumento que Fellgiebel
intentaba usar, Stauffenberg ya tenía pensado un
contraargumento».
La persona que seguramente
tuvo la visión más íntima de Claus von Stauffenberg en los días
previos al 20 de julio fue su asistente personal. Werner von
Haeften comenzó a trabajar para Stauffenberg en 1943 y pronto se
convirtió en parte esencial de la resistencia. Haeften había
estudiado derecho antes de alistarse en el ejército, al
principio de la guerra, y al igual que Stauffenberg, recibió
graves heridas en combate. Para interpretar a Haeften, los
productores se fijaron en la joven estrella británica Jamie
Parker, al que recientemente hemos visto en televisión con «The
History Boys», retomando su papel interpretado en Broadway.
«Jamie es un magnífico
joven actor que en la película interpreta de forma excelente a
una especie de hombre corriente», señala Chris Lee. «Se
convierte en una especie de intermediario para el público, ya
que el público va conociendo a la resistencia a través de sus
ojos de recién llegado».
A Parker le gustó mucho
tener la oportunidad de mostrar el camino que sigue su personaje
para formar parte de la conspiración. «Al principio, simplemente
escucha y observa todo lo que ocurre a su alrededor, pero a
medida que crece su implicación, se aprecia mejor el proceso»,
comenta Parker.
Trabajar con Tom Cruise
resultó también una experiencia increíble para Parker. «Cuando
llegué al plató por primera vez, sentía una especie de pequeño
terremoto interno, y pensaba «es Tom Cruise, al que he visto en
cantidad y cantidad de películas»», nos cuenta. «Pero resultó
ser un tío extraordinario. Posee una energía inagotable y está
dispuesto a ir a por todas desde el mismo momento de decir
acción. Aportó un enfoque muy real sobre la ética del trabajo
día a día, y no puedes evitar contagiarte. Exige que siempre
estés conectado, y eso resulta una experiencia emocionante».
3.
La producción
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Valkiria" - Copyright © 2008
Metro-Goldwyn-Mayer Pictures, United
Artists y Bad Hat Harry Productions. Distribuida en España por Hispano
Foxfilm. Todos los derechos
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