CÓMO SE HIZO "EL NIÑO DE
MARTE"
Notas de producción ©
2007
TriPictures
Hace más de diez años que los
Productores David Kirschner y Corey Sienega conocieron a través
del Productor Ed Elbert (Ana y el Rey) la historia de David
Gerrold galardonada con el Premio Hugo y Nebula: El niño de
Marte. En palabras de Kirschner: “Corey leyó la historia y le
encantó. Me llamó y me dijo: ‘deberías leerla. Es perfecta’”. Al
final resultó que El niño de Marte era exactamente el tipo de
historia que buscaban los Productores. “Nos encantan los
proyectos que tratan algún aspecto del tema de la infancia, así
como los que tienen algún elemento de fantasía,” dijo Kirschner.
Para Kirschner, existe también un elemento personal en esta
historia, lo que la hace particularmente atractiva. “Lo que me
conmovió particularmente cuando leí la historia fue la relación
entre padre e hijo. Perdí a mi padre cuando era muy niño y mucho
de los proyectos que me atraen parecen tratar la importancia de
la figura masculina en la vida de los niños varones. En este
caso, la historia toca las fibras exactas en términos de los
elementos de humor, y por encima de todo, de las emociones.
“Peleamos por los derechos de la historia y los perdimos, pero
por suerte, los pudimos obtener posteriormente", recuerda Corey
Sienega. “Y finalmente, unos diez años más tarde... ¡aquí
estamos! Este proyecto es el resultado de la larga labor de
David Kirschner y mía y resulta muy emocionante poder ver
finalmente los resultados”. Kirschner, quien admite haber sido
algo solitario de niño, explica que el tema de la alienación es
algo con lo que todos se pueden relacionar. “Dennis es un chico
que no encaja muy bien con las normas de la sociedad en la que
vive. Creo que todos nosotros pasamos por alguna etapa de
nuestras vidas en la que somos `marcianos´. No encajamos,
venimos de otro planeta. Algunas veces, eso ocurre cuando eres
mayor, otras, cuando eres niño, y otras veces, todo el tiempo”.
John Cusack satisfizo los deseos de los cineastas desde el
comienzo al interpretar a David Gordon y el papel fue hecho a su
medida, como explica Kirschner. “Los guionistas Seth Bass y
Jonathan Tolins, nos dijeron que cuando lo escribieron tenían a
John Cusack en la mente para el papel de David. John Cusack
tiene una característica de hombre normal como James Stewart,
pero no un tipo corriente como los de las películas de Frank
Capra, sino más bien, un hombre normal que vive en el mundo de
hoy: un hombre neurótico, algunas veces paranoico, y sin
embargo, con gran sentido del humor y ágil mentalmente”.
“Además del
sorprendente talento de John y de sus habilidades como actor,”
continúa Krischner, “para mí, su mayor fortaleza está en que es
como una marca de fábrica para el público que disfruta con sus
películas y que parece tomar las decisiones correctas. Para
nosotros fue muy importante que aceptara este papel porque
realmente no sabíamos lo que iba a pensar sobre interpretar el
papel de un padre de familia. No es algo que haya hecho antes,
por lo que resultaba un paso importante en su carrera: la idea
de que ya era lo suficientemente mayor para interpretar a un
padre de familia”.
Para John
Cusack, fue tanto la naturaleza de la historia como las
oportunidades creativas que le brindaba la historia como actor
que lo llevaron a aceptar este papel.
“Pensé que se
trataba de una historia a la vez dramática e intrigante, pequeña
e interior desde el punto de vista del personaje,” explica
Cusack. “Trata sobre un tipo que intenta adoptar a un niño y
tratan de conocerse y de entenderse. Me gusta eso desde el punto
de vista de la actuación, porque está totalmente basada en el
personaje”.
“También
pensé que se trataba de una historia muy moderna y conmovedora
acerca de un niño que no encaja realmente y que no sabe como
integrarse en el mundo. Pensé que era muy interesante la idea de
que él piensa que viene de otro planeta, como David Bowie en El
hombre que cayó a la tierra. Era una metáfora de la alienación y
de no poder encajar y encontrar tu lugar en el mundo. De cierta
forma, tanto David como Dennis piensan que están ayudando al
otro, cuando en realidad los dos se necesitan. Era una historia
muy bonita y dramática y me pareció que era una historia muy
buena”.
Cusack fue
quien le dio a conocer el proyecto al Director Menno Meyjes tras
haber trabajado juntos en la aclamada película Max, que marcó el
début como Director de Meyjes. Los Productores conocían a Meyjes
gracias a su reconocido trabajo como escritor; David Kirschner
recuerda cuando se conocieron hace casi veinte años.
“La primera
vez que ví a Menno, con una cabellera que le llegaba a la mitad
de la espalda, fue en 1984 cuando nos presentó Steven Spielberg.
Acababa de terminar de escribir El Color púrpura y yo estaba
comenzando Fievel y el nuevo mundo. ¿Quién podría haber dicho
que nos volveríamos a encontrar casi 20 años después y que
dirigiría esta película?”
Meyjes se
sintió atraído por esta historia tan peculiar y por su tributo a
la paternidad. “Era una historia de amor total entre un niño y
un hombre, pero también como un poema a la paternidad, a lo
difícil y heroico que resulta y de cómo la gente da lo mejor de
sí mismos”.
La búsqueda
del actor perfecto para interpretar al niño actor Dennis llevó a
la Directora de reparto Mary Gail Artz de Los Ángeles a
diferentes lugares de Norte América. De Toronto y Nueva York, a
Filadelphia, San Francisco y Seattle: literalmente se hicieron
miles de cintas de las audiciones.
“Fue un
trabajo increíble,” recuerda la Productora Corey Sienega, “pero
seguramente, la parte más complicada de hacer esta película.
Durante años estuvimos soñando con esta película. Hicimos el
guión, tuvimos la suerte de contar con John Cusack, obtuvimos el
visto bueno, y luego, de repente, nos dimos cuenta de que todo
dependía de si podíamos conseguir o no a ese niño increíblemente
especial para trabajar junto a John Cusack para estar
prácticamente en cada escena de la película con él”.
Cuando Bobby
Coleman se integró, los cineastas supieron inmediatamente que no
necesitaban seguir buscando,” recuerda Sienega. “Todos dijimos:
`¡guau! no está actuando... está siendo él mismo´".
“Tenía una
personalidad, tenía vida,” dice David Kirschner. “No era uno de
esos niños prefabricados de Hollywood. Yo no soy una persona que
se va a poner a hablar de ´almas viejas´; honestamente, me da
algo de vergüenza hacerlo, pero realmente, el término se aplica
a Bobby. El trajo una intuición y comprensión al personaje que
va más allá de lo que se puede explicar. Cuando se sentaba y
discutía con Menno Meyjes, era como si estuvieran hablando dos
adultos. Es como alguien que hubiese vivido 30 años más, además
de los diez que ya ha vivido hasta ahora".
Ciertamente
Meyjes no tuvo dudas acerca de lo apropiado del joven actor para
este papel. “Supe que Bobby era el Niño de Marte, desde el
momento que entró por la puerta,” recuerda. “Y lo que Bobby
tenía es que no necesitaba que nadie lo quisiera. La idea que
tenía acerca del personaje de Dennis, el Niño de Marte, es que
era difícil de querer por momentos. Bobby me dio eso, de la
forma más misteriosa. No llevaba zapatos. Llevaba un par de
vaqueros con agujeros y se trajo una bolsa de plástico, porque
el personaje colecciona cosas y las mete en bolsas de plástico.
Desde el primer momento en que lo vi, pensé: `este es mi
chico´”.
Una vez que
se confirmara la participación de John Cusack, se convirtió en
catalizador para atraer un reparto sólido que incluyó a Amanda
Peet con la que trabajó en la película de suspense de éxito:
Identidad.
“Llegué a
Identidad por mi enorme interés en John desde que era una
adolescente y por su participación en Alta fidelidad”, recuerda
Peet. “Me tomó un tiempo tener una conversación normal con él y
pensar en él como actor y como persona, porque estaba
obsesionada con sus películas".
La
combinación de Cusack y la historia resultó ser irresistible
para la joven actriz. “Me encantó el elemento redentor de la
historia porque el personaje de John Cusack se siente como un
intruso al principio, y luego es capaz de proteger a este niño.
Pensé que era muy hermoso”.
Peet hace una
comparación entre el tema de la alienación presente en la
película y la rebeldía de los jóvenes. “Creo que los
adolescentes a veces le dan forma a sus sentimientos de
alienación siguiendo algún tipo de moda, como puede ser el
llevar ropa punk o uniéndose a algún tipo de clan o encontrando
alguna manera de mostrar su alienación oficial”.
John Cusack,
quien trabajó con su hermana Joan en ocho películas antes de
esta, naturalmente pensó en su talentosa hermana para
interpretar el papel de su hermana en El niño de Marte. En
cuanto a Cusack, la idea de seleccionar a Joan fue
definitivamente algo natural.
“Sólo estoy
siendo inteligente porque en cuanto está en la pantalla, es un
bombazo. Es una gran actriz y comediante, por lo que si estoy
haciendo una película y puedo hacer que ella está en la misma,
yo me siento muy afortunado. Y esta vez pareció ser la selección
perfecta”.
Viniendo de
una familia donde su padre, su hermano y tres hermanas son todos
actores, los mayores halagos de Cusack son para su hermana Joan.
“Creo que es
la que tiene el mayor talento puro en nuestra familia. Ella
puede ser dramática o extrañamente desternillante de una manera
en que nadie más lo puede ser. Ella enfoca las cosas desde
puntos de vista totalmente fuera de lo común. Y creo que es como
si abriera algún canal que le permite hacer básicamente
cualquier cosa. Mi filosofía con ella es que si haces una escena
con ella, lo mejor es dejarle el camino libre y tratar de que no
te aplaste. Y luego, con suerte intentas de seguirle el paso”.
Por su lado,
su hermana admite que le encanta trabajar con John porque ella
tiene mucho respeto por el tipo de películas en las que él
decide trabajar.
“Yo creo que
el hacer películas es difícil, y el producirlas, realmente
arduo, tal como lo es conseguir temas más complejos. John
realmente trata de apuntar alto al hacer el mejor tipo de
película que puede crear o en la que pueda participar. El se
esfuerza realmente mucho en tratar de hacer cierto tipo de
películas”.
El enfoque
que hace Joan Cusack de la historia es típicamente directo y
sucinto. “La vida es bastante difícil y puede resultar muy
extraña, y puede que todos vengamos de Marte en algún momento.
Pero al final, todo gira alrededor de las relaciones y de como
manejas las cosas y las resuelves y de cuáles son tus
compromisos y de cómo aceptas a la gente por lo que es”.
John Cusack
resume el interés con el que los miembros del reparto decidieron
participar en la película: “cuando los demás actores vieron la
película de Menno: Max, enseguida se dieron cuenta de que se
trataba de un Director muy talentoso. También conocía a algunos
de ellos y creo que fue la combinación de todos estos elementos
lo que probablemente lo convirtió en algo muy atractivo. Creo
que tenemos realmente un grupo de actores muy buenos en esta
película; atrajo mucho talento. Es un reparto realmente
increíble”.
Otro gran
amigo de los hermanos Cusack es Oliver Platt, que trabajó con
John en La cosecha de hielo y con Joan en Armas de mujer.
“Oliver Platt
tiene tres niños y dijo que le encantaba el aspecto paternal de
la película y quería participar en ella. También pensó que sería
divertido volver a trabajar conmigo otra vez,” recuerda John
Cusack.
Sophie
Okonedo, nominada a un Premio Oscar® de la Academia por Hotel
Ruanda quien interpreta el papel de la Directora del Hospicio
infantil, admite que la participación de Cusack fue lo que le
resultó más atractivo también. “Yo ya era fan de John. Es una de
las razones por la que quería el trabajo, para poder trabajar
con él”.
Para Richard
Schiff (“El ala oeste de la Casa Blanca”), quien ya había
trabajado con Cusack anteriormente, su fe en el gusto único del
actor y su talento fueron significativos a la hora de aceptar el
papel.
“John y yo
habíamos trabajado juntos hace unos años en La sombra de la
corrupción y nos la pasamos muy bien. Siempre lo he respetado
como actor. Realmente aporta vida al material, tiene un punto de
vista específico y es un gran tipo. Y esta no es una combinación
que se encuentre todos los días”.
Schiff
también tenía una razón más personal para querer participar en
la película. “Me encantó la historia porque yo tengo un hijo
llamado Gus que tiene mas o menos la misma edad de Dennis y que
es muy especial en muchas cosas. El también es diferente. Y
ciertamente, yo también me sentí así cuando era niño. Esta
película es como una gran metáfora para todos los que nos
sentimos algo diferentes cuando éramos niños. Dennis es el
extremo, pero en algún momento todos nos sentimos como él. Todos
nos sentimos como si viniéramos de Marte; es decir, los que no
éramos el centro de todo.
Los cineastas
decidieron emplear un enfoque inusitado durante el proceso de
filmación en deferencia a la naturaleza de la historia y al
hecho de que este era el primer largometraje importante como
protagonista para Bobby Coleman. La decisión tomada fue filmar
las escenas de la película, en la medida de lo posible, en el
orden cronológico del guión, en lo que se puede describir mejor
como un enfoque teatral.
“Por
sugerencia de Menno, nos dedicamos desde el comienzo a tratar de
crear el ambiente de una obra teatral en vivo todos los días,”
dijo la Productora Corey Sienega.
Este enfoque
fue particularmente útil para permitirle a John Cusack
desarrollar la relación de su personaje con Bobby en una
progresión natural. En la historia, al niño alienado, Dennis, le
toma un tiempo comenzar a confiar en su aspirante a padre
adoptivo. Para poder imitar este proceso, Cusack se mantuvo
distante del joven Coleman durante las primeras semanas de
filmación, cuando estaban fuera de las cámaras.
“Yo quería
lograr descubrir la relación ante las cámaras y trabajar con
él,” explica Cusack. “Y también quería que él desarrollara su
propia relación con Menno, y su personaje. Mucho de la película
es sobre estas dos personas tratando de compartir el mismo
espacio y de comunicarse, por lo que no quise acercarme
demasiado a él demasiado rápido. Sólo quería dejar que se
desarrollara naturalmente”.
Es un proceso
que Bobby Coleman, que tiene una percepción extraordinaria para
alguien tan joven, comprendió y apreció inmediatamente.
“Como John me
dijo que no iba a jugar conmigo mucho al principio, íbamos a
sentirnos algo nerviosos los dos juntos. Y luego, se hizo más
divertido hacia el final. Y eso realmente me ayudó mucho”.
La
comprensión innata de Bobby de su personaje y su instinto para
entender el proceso de actuación fue inmediatamente aparente
tanto para los cineastas, como para el equipo. Durante su
primera semana de filmación, durante las escenas donde David
visita a Dennis, sentado en su cajón de cartón en el hospicio,
Bobby comenzó a darle algunas ideas al Director Meyjes. Para
gran sorpresa de Cusack, los cineastas y el equipo, Bobby habló
antes de la 2ª toma de la escena y dijo: “Menno, la próxima vez,
no dijas `corte´ tan rápido, porque hay algo que John y yo
queremos hacer”. Sus padres que lo estaban mirando, se quedaron
algo estupefactos por su audacia, pero pronto fue aparente de
que su hijo simplemente tiene muy buenos instintos de actor.
A medida que
continuó la filmación, fue cada vez más evidente que el neófito
actor tenía habilidades de actuación realmente impresionantes.
“Bobby es el
actor más natural que haya visto jamás,” dice Meyjes.
“Simplemente es un actor nato. Nos quedábamos sentados durante
las escenas diarias y reíamos porque entre las tomas, Bobby
parecía un demonio de Tasmania en miniatura. Y luego, con sólo
decir: `acción´, paraba de inmediato y se convertía en Dennis.
¡Realmente fantástico!”
John Cusack
también está muy entusiasmado con su joven co-protagonista.
“Tiene instintos impresionantes y puntos de vista muy
específicos, y realmente es el custodio de su personaje, mucho
más que yo. Generalmente, yo escucho para captar las cosas y
luego trato de pensar en lo que quiero hacer. Pero Bobby trajo
ideas muy precisas; Bobby iba a hacer esto, y esto otro no. Creo
que Bobby es un tipo que siempre supo qué hacer y realmente este
tipo de sutilezas no se pueden enseñar”.
Cusack
prosigue para describir la compresión instintiva de Bobby con
respecto al aspecto psicológico de su personaje y su decisión de
no interpretar ese papel de una manera concientemente tierna.
“Creo que una
trampa en la que hubiese podido caer era hacer una versión muy
sentimental de su personaje. Pero a Bobby no le interesa que lo
quieran. Él está más interesado en saber cuál es la verdad de
Dennis. Es en realidad un personaje frágil, pero tiene a un
pequeño Jimmy Cagney dentro de él. Tiene una fuerza en él que es
realmente irresistible y es vigilante. Es un actor que puede
estar totalmente quieto delante de la cámara y no hacer nada y
hacer que la cámara vaya a él. Son cosas muy sofisticadas. Es un
chico con talento y tiene grandes padres”.
Cuando Bobby
no estaba frente a las cámaras, capturaba fácilmente el afecto
del equipo con sus modales simpáticos. En este sentido, se
parece mucho a cualquier otro niño: muy orgulloso de haber
perdido sus dientes delanteros justo antes de empezar la
filmación, con una curiosidad insaciable acerca de todo lo que
lo rodea y con una inteligencia inusual, al mismo tiempo.
La Productora
Corey Sienega describe como la experiencia de trabajar con el
joven actor imitaba en muchos aspectos la historia de la
película.
“Creo que
para todos los miembros de nuestro equipo fue como si
participaran en la educación de Dennis, ese pequeño Marciano.
Todos lo cogieron bajo su ala, y él mostró interés por todo.
Tenía un millón de preguntas y le aportó una increíble energía
al escenario. Al mismo tiempo, también parecía aportar una
cantidad de pequeñas ideas filosóficas que sorprendieron a
todos. Por ejemplo, su comentario sobre la actuación de Joan
Cusack en el papel de la hermana de John es un buen ejemplo. Le
dijo a John: “`cuando venga tu hermana la semana que viene, y le
digas: `¡hola hermanita!, ¿sentirá ella que se lo dices como su
hermano real, o pensará que estás interpretando a tu personaje?”
Es un crío realmente profundo.
Joan Cusack,
ella misma madre de dos chicos jóvenes, también se queda
sorprendida con las habilidades naturales de Coleman. “Bobby es
un gran chico. Para mí, los niños en general son maravillosos y
mágicos, la manera en que ven el mundo. Él ha sido capaz de
crear a su personaje y de vivirlo, algo que los niños hacen muy
bien. Y él es bueno porque realmente puede darle forma y tiene
mucha confianza en eso”.
Aunque John
Cusack no tenía ninguna experiencia interpretando a un padre de
familia frente a las cámaras, él ha tenido práctica como tío y
tiene una afinidad natural con los niños, algo que corrobora su
hermana Joan.
“Yo creo que
una clave muy importante de la personalidad y de las piezas del
rompecabezas de John es lo mucho que ama a los niños y que para
él son tremendamente divertidos y fantásticos. Yo he visto ese
aspecto de él mucho a lo largo de mi vida y es así con mis
propios niños. ¡Es fantástico!”
John Cusack
explica que su personaje, David, que es algo así como un
solitario excéntrico, se ve llevado a adoptar al pequeño Dennis
porque percibe en él una reflexión de su propio ser de niño.
“Creo que ve
algo de él mismo cuando era niño, alguien que a una tierna edad
intenta escapar a una vida de fantasía como medida de
supervivencia. Como muchas personas, probablemente proyecta
diferentes cosas en sí mismo y creo que si logra salvarlo, podrá
salvarse a sí mismo. Dennis es uno de esos niños que
probablemente nadie escoja porque es un chico con necesidades
especiales y que tiene problemas reales. Entonces, David decide
que si lo quiere suficientemente, logrará sacarlo de su fantasía
Marciana y hacer que se una a la raza humana. Pero Dennis no
tiene ningún plan previsto para abandonar esta fantasía".
Lo que le
aporta al personaje de Cusack es también lo que puede
describirse como el dilema central de ser padres, visto desde su
perspectiva personal.
“A cierto
nivel, David tiene que socializar con el chico e integrarlo en
el mundo,” dice Cusack. “Pero a otro nivel, tiene que dejar al
chico ser como es. Y eso es precisamente lo que la mayoría de
los padres intentan hacer. Yo he visto eso en la relación con
mis padres, y también en la de mi hermana con sus niños y en la
de mis amigos con sus niños. Es como una forma de arte. ¿Qué
tanto haces para que se conformen al mundo, y qué tanto puedes
dejarlos ser quienes son? Y no creo que exista una respuesta
sencilla. La gente que cree que existe una respuesta sencilla,
probablemente nunca ha criado a un niño. Por eso creo que David
siempre está luchando con esto, intentando lograr ese
equilibrio”.
En la batalla
de David por intentar conquistar las incertidumbres y los retos
que representa su paternidad instantánea, recibe el mayor de los
apoyos no cualificados de manos de Harlee, la amiga de su esposa
fallecida. Amanda Peet describe la perspectiva de su personaje
sobre la situación y sobre su papel en la vida de David.
“Yo soy la
voz de su mujer fallecida,” explica Peet. “Soy la voz positiva y
reconfortante. Sería fantástico que cuando pierdes a alguien
pudieras tener a alguien alrededor que te diera permiso porque
te sientes culpable por estar vivo, y probablemente pienses que
no puedes seguir adelante. Piensas que no podrás encontrar la
felicidad y probablemente sientas que las cosas que tocas se
pueden romper otra vez, porque ya ha sucedido antes. Harlee le
hace saber que todo está bien, y que puede volver a abrir su
corazón y ser feliz. A mí me gusta ella. Creo que tiene un
espíritu increíble”.
Con respecto
a la actitud de Harlee con respecto al chico que su amigo ha
decidido adoptar, Peet dice: “Amanda piensa que está bien que
Dennis sea algo extraño, que es bueno ser único. Es una
optimista que piensa que en este momento él tiene que estar en
una caja, y que tiene que ponerse patas arriba. Pero, ¿sabes
qué? ¿eso qué importa?”
Al contrario
de Harlee, el personaje de Joan Cusack, Liz, tiene muchas
reservas acerca del deseo de David de querer adoptar a este
peculiar chiquillo.
“Liz es una
hermana muy preocupada con la que me puedo identificar,” explica
Cusack. Pero ella piensa que a lo mejor debería formar una
familia y tener una vida propia antes de adoptar a este niño.
Además, ha tenido que pasar por una tragedia personal y a lo
mejor no es el mejor momento para hacer esto. Si estás buscando
sentido en tu vida, el tener niños es una buena manera de
hacerlo, pero también implica gran compromiso y sacrificio. Creo
que los niños añaden mucho a la vida, por lo que no es un
sacrificio. Pero ya no se trata de uno mismo, por lo que está
más preocupada acerca de si él está listo para eso".
Bobby Coleman
tiene su propia interpretación de la tarea de su personaje en
este planeta, así como de los retos que representa.
“La misión de
Dennis es descifrar lo que los humanos hacen en la tierra,” dice
Bobby. “Él cree que la vida en la tierra es algo difícil. A él
le resulta realmente difícil vivir y todos los seres humanos que
viven con él en el hospicio lo presionan. Hay muchos niños malos
alrededor de él, pero él no sabe que son malos porque piensan
que están actuando con normalidad. Y a lo mejor es así, porque
todo el mundo es malo en algún momento”.
“La razón por
la que vive en una caja es porque le tiene miedo al sol,” dice
Coleman. “Resulta extraño. Lleva encima capas y capas de
protector solar después de conocer a David, porque David se lo
regala. Y tiene un problema con la gravedad. Lleva puesto un
cinturón con pesas para no salir volando. Y eso está bastante
mal porque la tierra tiene” mucho más gravedad que Marte. Pero
así lo dice la historia”.
Sophie
Okonedo, en el papel de la Directora del Hospicio de niños que
junta a David con el pequeño Marciano también quedó sorprendida
con el talento del joven Coleman.
“¡Bobby es
absolutamente fantástico!” Comenta Okonedo. “Es extraordinario
porque muchas veces los niños actores pueden tener dificultad a
la hora de seguir direcciones. Y Bobby es fenomenal. El primer
día que hicimos una toma con él, le dije a John: `bueno, creo
que deberíamos dejarlo e irnos a casa, ¿no crees? Tenemos a un
pequeño genio de la actuación”.
Okonedo
también tuvo muchos halagos para el talento del novel actor para
la improvisación. “Podías improvisar y él te respondía, lo que
resulta muy difícil. En realidad, lo hicimos de forma diferente
en cada toma por lo que realmente estaba pensando en lo que
decía. Estaba totalmente involucrado en la prueba. ¡Es
extremadamente inteligente!”
El Productor
David Kirschner reconoce la increíble labor del papel de John
Cusack para ayudar a Bobby Coleman a desarrollar sus habilidades
para la actuación.
“Honestamente
creo que el haber estado al lado de John fue una tremenda
influencia para él,” dice Kirschner. “El estar al lado de John y
escucharlo, le permitió internalizar y luego exteriorizar las
emociones de su personaje. Por eso, muchas veces me sentaba
frente al monitor y sentía escalofríos en todo el cuerpo”.
A medida que
progresaba la película fue evidente que existía una camaradería
muy cálida entre todos los miembros principales del reparto.
Gracias a amistades previas y a la relación de trabajo con John
Cusack, fue una experiencia muy buena para todos.
Amanda Peet,
feliz de estar nuevamente trabajando con John Cusack, reflexiona
acerca de la experiencia. “A mí me encanta trabajar con John.
Creo que es brillante. Es realmente un actor de actores y es muy
generoso. Además es muy divertido y le gusta ser espontáneo todo
el tiempo, lo que resulta realmente bueno. No organiza nada
demasiado y realmente nos la pasamos muy bien”.
En cuanto al
propio niño de Marte, Bobby Coleman se siente igualmente muy
entusiasmado con su famoso co-protagonista y de lo que ha
aprendido trabajando con Cusack. “El conocer a John fue
fantástico,” dice Bobby. “Fue tan divertido trabajar con él. Me
encantó como engranaba las escenas. Como cuando si cometía un
pequeño error y decía algo mal, o algo, él reaccionaba de manera
a hacerme quedar bien. Me hizo quedar bien. El le dio forma a
las escenas y eso es realmente fantástico”.
El Director
Menno Meyjes describe el desarrollo de la relación en el
escenario entre John Cusack y Bobby Coleman, así como los
resultados inesperados.
“Para mí fue
verdaderamente una revelación el ver el afecto de John crecer,
así como el respeto hacia Bobby como actor. Luego, empezó a
hacer cosas con Bobby que realmente resultaron sorprendentes.
Comenzaron a inventar delante de las cámaras y fue fantástico”.
La Productora
Corey Sienega también se sintió muy afectada por la experiencia
de ver a Cusack y Coleman crear juntos la magia de la historia.
“Fue
fascinante ver a John y a Bobby trabajar juntos,” recuerda
Sienega. “John es alguien que siempre está buscando la verdad
como actor. Nunca habíamos trabajado con alguien tan determinado
en encontrar la verdad. Y creo que lo más increíble acerca de
Bobby es que no pudiera sino ser fiel a sí mismo. John respetó
eso y lo reconoció. Se tuvieron confianza como compañeros y
experimentaron las escenas juntos. Bobby parecía sentirse
totalmente cómodo investigando una escena y respondiéndole a
John. Y ciertamente lo hizo. No se sintió intimidado. Bobby y
John estuvieron a la par en el escenario y fue fantástico
verlos”.
Cusack
prosigue dando un ejemplo intrigante de la sorprendente
confianza de Bobby en sus propios instintos como actor.
“En una
escena se supone que Bobby se acerca a mí en la cocina mientras
le estoy preparando el desayuno, de acuerdo con el guión.
Entonces, durante el ensayo, todos salieron y yo le estoy
preparando un sandwich en la encimera de la cocina, esperando
que venga Bobby, pero él entró, no me miró y fue a sentarse al
lado opuesto de la habitación. Entonces nos reímos y dijimos:
`Bueno. ¡Supongo que eso es lo que vamos a filmar!”
“Y fuimos y
le dijimos: `Bobby, ¿no crees que Dennis entraría y le diría
algo así como hola a David por la mañana? Y el dice: `no. No
creo que Dennis haría una cosa como esa. Para nada.´ Él tiene
opiniones muy claras acerca de lo que Dennis haría o dejaría de
hacer, así que muy bien”. El contraste entre Bobby y su
personaje también es extremadamente dramático, como explica
Cusack. “Bobby es un chico muy abierto y simpático. Pero cuando
asumía el papel de Dennis, se convertía en un ser introvertido y
sumamente silencioso. A veces tenías que recordar que es un
chico muy joven”.
Una parte
importante del intenso proceso creativo en el escenario fue por
supuesto el enfoque que le dio el Director Menno Meyjes. John
Cusack le reconoce a Meyjes su habilidad para permitirle a Bobby
Coleman desarrollar su personaje y confiar en los instintos del
joven actor.
“Menno es un
Director, un artista y una persona evolucionada que sabe que los
instintos de las personas significan algo," dice Cusack. "A él
no le interesa ningún tipo de filmación convencional; lo que él
realmente quiere es dejar que todo surja de los actores. Yo creo
que él realmente escuchó los instintos de Bobby. De alguna
manera, estábamos todos allí permitiendo que Bobby nos dijera lo
que Dennis hacía o no hacía. Creo que probablemente lo más
inteligente que hicimos fue tratarlo como un adulto y en cierto
modo como un co-socio”.
“Lo que mas
me gusta de Menno como Director es que es un sorprendente
observador de la vida y de las interacciones que ocurren en las
relaciones,” agrega el productor David Kirschner. “Él aportó
unos momentos realmente conmovedores y hermosos a esta película
que nadie hubiese podido soñar antes. La llevó a otro nivel de
profundidad, de inteligencia y de humor".
Puede que
Dennis sólo sea un huérfano alienado que dice ser de Marte; pero
por otra parte, él parece tener unas habilidades asombrosas. La
ambigüedad de la naturaleza real del chico fue interpretada de
diversas maneras por los cineastas y el reparto, y de hecho fue
objeto de grandes e interesantes debates durante el rodaje de la
película.
John Cusack
tiene su propia interpretación del misterio que se esconde en el
corazón de la historia. Él comienza por describir cómo este
aspecto de la historia va desarrollándose en términos de su
personaje y el de Bobby. Se refiere a la aparente habilidad del
pequeño de poder `saborear´ los colores, de utilizar sus
“poderes Marcianos” para cambiar las luces de los semáforos y
afectar el resultado de un juego de béisbol, entre otras cosas.
“Mientras más
tiempo pasa David con Dennis, más se da cuenta de cuan
comprometido está Dennis con su misión de documentar la vida
humana en la tierra,” explica Cusack. “Él dice que viene de
Marte y hay una serie de rituales que hace que no parecen tener
ningún sentido, pero ha desarrollado un sistema realmente
detallado. Y a medida que se desarrolla la película, él comienza
a hacer cosas extrañas o a tener extrañas ideas acerca de cosas
que están al límite entre ser un truco barato o ser posiblemente
de otro mundo. Es lo bastante extraño como para que David sienta
que a lo mejor se está volviendo un poco loco”.
“La película
parece querer hacernos entender que el niño podría provenir de
un universo diferente - a lo mejor. Pero ninguno de los adultos
que participan en la película toma en serio esta idea, ni hace
algo con ella. Lo ven más bien como una metáfora para algún tipo
de alienación. Pero existe esa extraña y oscura posibilidad de
que a lo mejor esté diciendo la verdad”. El Productor David
Kirschner está también de acuerdo con la ambigüedad de los
orígenes del niño.
“Las
emociones del personaje de Dennis tienen cierta forma de arte,”
conviene Kirschner. “Cuando el público ve a este niño por
primera vez, John Cusack le ha traído protector solar y un par
de gafas de sol de regalo. Y él lleva un pequeño cinturón con
pesas, unos zapatos con gruesas suelas al estilo punk, y se
produce algo muy cómico acerca de eso porque no entiendes lo que
está ocurriendo. Pero a medida que progresa la historia,
empiezas a sentirte realmente triste por el niño. Te entristece
que este personaje sienta que saldrá volando si no lleva puesto
este cinturón y que el sol penetrará en su piel si no lleva una
gruesa capa de protector solar como una máscara de kabuki,” dice
Kirschner. “Y sin embargo, a medida que progresa la película te
preguntas: ¿Dios mío, sería posible que en realidad venga de
otro mundo?’”
El Director
Menno Meyjes parece agradecer el aspecto no resuelto de esta
historia. “Existen cosas acerca de Dennis que resultan
inexplicables,” explica Meyjes. “Y aunque hicimos una película
más realista de lo que podría haberse esperado del guión, quedan
algunas cosas que hace el personaje que son inexplicables. Pero
eso en realidad no importa porque su manera de navegar en el
mundo es propia de Marte, lo que al final termina siendo algo
posiblemente legítimo”.
La Productora
Corey Sienega está de acuerdo con esta afirmación y enfatiza el
hecho de que el tema último de la película es el amor y la
aceptación, más que la realidad de lo que afirma el niño.
“Al final,
David se da cuenta de que sea quien sea, o lo que sea, Dennis,
es su hijo – Marciano o no, eso no importa. Entonces, esa gran
duda que ronda durante toda la película se vuelve totalmente
irrelevante. Se trata de aceptar a este niño por lo que es y de
tomar ese gran paso para decirle: `te quiero, seas quien seas´”.
Hacia el
final del proceso de filmación unos visitantes excepcionales
vinieron al set, para gran felicidad del reparto y el equipo.
Tanto David Gerrold, el aclamado autor de ciencia ficción y
escritor del cuento original galardonado que inspiró el guión de
El niño de Marte, y su niño adoptado Sean vinieron a conocer a
los miembros del reparto y a ver algunas de las tomas.
Fue un
momento muy emotivo para Gerrold y Sean, el ver el desarrollo de
la historia, basada en parte en su propia relación, interpretada
ante la gran pantalla. Después de una discusión con John Cusack
acerca de algunas diferencias entre la historia de la vida real
y la versión de la película, Gerrold dijo: “sabes, la verdad es
que los detalles no importan. Ustedes lograron captar el alma y
el corazón de la historia. Lo importante es la relación”.
Al ver la
escena en la que David se encuentra con Dennis totalmente solo
frente a la gigantesca representación de Marte en el museo,
Gerrold se sintió extremadamente conmovido.
“Me hizo
llorar, literalmente, porque yo podía ver la relación, sentir el
amor que siente este hombre por el chico que ha adoptado. Es un
momento realmente muy poderoso,” dijo Gerrold.
Como la
historia está basada en los personajes, lo más importante en el
escenario era el desarrollo de la relación entre David y Dennis.
Filmada casi
en su totalidad en exteriores en Vancouver, Columbia Británica,
el reto fue encontrar edificios que complementaran la naturaleza
de los personajes principales.
David, el
algo introvertido escritor de ciencia ficción vivía en una casa
prácticamente construida en ángulos rectos y puntiagudos, un
tipo de moderno cajón rodeado de vegetación muy densa. Esto
recogía el tema que evolucionó a partir de que Dennis se
protegiera sentándose en una caja de cartón. Cuando va a
quedarse con Dennis, hasta las paredes de su cuarto fueron
especialmente pintadas de color cartón.
Es importante
resaltar que este tipo de toques temáticos fueron todos muy
sutiles, como explica el Diseñador de producción: Hugo
Luczyc-Wyhowski sobre el tema central de la película.
“La
alienación es algo raro. La alienación más poderosa existe en
los aspectos más normales de la vida diaria. Una de las cosas
importantes de la película fue el no mostrar imágenes
condescendientes acerca de la alienación, sino mostrarla a
través de la realidad de alguien que se siente alienado en ese
ambiente sin hacer que pareciera un cliché. Es una película que
trata sobre estos dos personajes, por lo que es una película
donde el diseño tiene que apoyar totalmente esta relación. No es
una película donde el diseño es totalmente estridente y le grita
al espectador".
El hecho de
que la película fuera filmada en Vancouver también tuvo un papel
significante a la hora de ayudar a ilustrar la ambigüedad que
existe en el centro de la historia, como explica
Luczyc-Wyhowski.
“Fue de gran
ayuda que la película no fuera filmada en Los Ángeles porque hay
cierto nivel de polarización que se produjo en Vancouver que
ayudó al proceso. Si hubiese sido filmada en Los Ángeles, tanto
la luz, como el tono hubiesen sido diferentes. Creo que aquí el
tono es más ambiguo, algo que me gusta porque es un aspecto
importante en la película”.
Uno de los
escenarios más impresionantes de la película, y muy adecuado,
fue la exposición de Marte en el Observatorio a la que David
lleva a Dennis. Es justamente contra un fondo de gigantescas
fotografías de Marte, parado y diminuto sobre la desolada faz
del planeta rojo, que el pequeño Dennis se encuentra con la
realidad de su imaginario `hogar.´
La empresa de
producción recibió la colaboración de la NASA para crear este
set, contribuyendo con imágenes de Marte que fueron proyectadas
continuamente en varias pantallas gigantes así como con un
modelo real del conocido vehículo espacial. El equipo de diseño
de la película también creó afiches gigantescos basados en
fotografías reales tomadas de la superficie del planeta.
A medida que
se acercaban los últimos días de filmación, los actores y
cineastas compartieron sus esperanzas sobre el tipo de impacto
que tendría la película en el público.
“Yo espero
que se diviertan y creo que saldrán pensando que las madres y
los padres son héroes de todos los días,” exclamó John Cusack.
“Y ese tipo de baile que hacemos con los demás, con los padres y
los hijos y las hijas es realmente de donde surge todo el drama
de la vida. A lo mejor hará que la paternidad parezca más
intensa y moderna. Eso sería bueno".
Bobby Coleman
tiene sus propias y astutas observaciones sobre el potencial de
la película. “Espero que el público vea como Dennis y David han
tenido una niñez muy parecida. Y espero que vean cómo se van
acercando cada vez más, y cómo a veces se pelean y crecen un
poco, y finalmente, lo logran juntos y todos son felices. Espero
que vean eso”.
El Director
no podía estar más de acuerdo. “Yo espero que le suba el ánimo a
la gente,” dice Menno Meyjes. “Creo que la gente se sentirá
mejor que cuando entró al cine”.
La Productora
Corey Sienega explica alegremente sus esperanzas de que la
película sea reconocida como una celebración de la paternidad.
“Creo que
queremos que esta película deje el sentimiento en la gente de
que es una carta de amor a los padres por su lucha constante de
querer vencer los obstáculos y dar lo mejor de sí mismos.
Queremos que la gente se sienta orgullosa de hacer algo bueno y
de su gran esfuerzo. Queremos que esta película sea una
celebración para la familia".
Parece muy
apropiado que David Gerrold tenga unos comentarios finales
acerca de la realidad de la historia que es parte de su vida y
que también refleja la vida de muchos niños en América.
“Las cifras
asustan,” explica Gerrold. “Hay medio millón de niños en
orfanatos. Y de estos, 100.000– es el número de habitantes de
una ciudad pequeña – unos 100.000 de estos niños nunca van a ser
adoptados. Eso es porque hay una escasez de padres adoptivos
cualificados que puedan aceptar el reto que representa un niño
con necesidades especiales. Un chico del que han abusado, que
está perturbado mentalmente, que es hiperactivo, que a lo mejor
es VIH positivo. Pero estos niños necesitan amor. La persona que
tienen dentro está hambrienta y necesitada de amor.
Por eso, mi
mayor deseo es que la película logre sacar a estos niños de los
orfanatos y los lleve a familias donde alguien se ocupe de
arroparlos por la noche y de abrazarlos y de contarles un cuento
antes de dormir y de decirles cuanto los quieren. Ningún niño
debería tener que crecer sin un padre o una madre”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "El niño de Marte" - Copyright © 2007
New Line Cinema. Distribuida en España por TriPictures. Todos los derechos
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