CÓMO SE HIZO "LLAMADA
PERDIDA"
Notas de producción ©
2008
Warner
Bros. Pictures
La inofensiva frase “Una llamada perdida” ya forma parte del
léxico cultural desde que los teléfonos móviles se han
convertido en un elemento esencial de la vida cotidiana. Ver
aparecer esas tres sencillas palabras en un móvil normalmente
produce sensaciones de curiosidad o frustración, pero, para Beth
Raymond y sus amigos, estas palabras sólo despiertan un miedo
aterrador. “¿Qué tipo de terror podría desatar una mente malvada
si viajase a través de las ondas celulares?”, se pregunta el
director Eric Valette. “Es una idea simple, pero lo que
realmente me hizo interesarme por esta película fue la
profundidad de la historia y lo universal de sus temas”. El
origen de “One Missed Call” deriva de la novela “Chakushin Ari”
del famoso escritor japonés Yasushi Akimoto. La novela fue
llevada por primera vez al cine por el conocido director japonés
Takashi Miike en 2003. Al adaptar el popular thriller japonés
para los espectadores norteamericanos, comenta la productora
Jennie Lew Tugend, “Creo que las historias de fantasmas son
bastante universales. La idea de que alguien muera injustamente
y deje cosas sin terminar trasciende las culturas, y la idea de
que el espíritu de esa persona intente asustarte o acabar
contigo es realmente inquietante”. “Ésta no es una película
violenta, sino de miedo”, dice el productor Andrew A. Kosove.
“Los miedos proceden de los acontecimientos inesperados, que
resultan aterradores para la mente”. “Al combinar un espíritu
inquieto con la tecnología de los teléfonos móviles, le damos a
la clásica historia de fantasmas un giro moderno”, comenta la
productora Lauren C. Weissman. “La idea de recibir un ‘aviso de
muerte’, un mensaje de voz que predice tu muerte en el plazo de
tres días, resultaba aterradora y divertida a la vez”. El
productor Broderick Johnson afirma, “Cuando recibes la llamada
no suena el timbre habitual, y cuando escuchas el mensaje, es
muy aterrador porque oyes cómo te mueres”. Para escribir la
adaptación norteamericana del guión de “One Missed Call”, los
realizadores contaron con el talento del novelista y guionista
Andrew Klavan. Éste, un fan del género de terror japonés o
“J-horror”, recuerda, “El productor Scott Kroopf me envió un DVD
de la versión original. Yo estaba de viaje en ese momento, así
que vi el DVD en mi ordenador portátil en la habitación de mi
hotel. Al acabar, estaba tan asustado que me había tapado los
ojos con las manos y miraba a través de los dedos. Quería pasar
la película rápidamente pero era incapaz; estaba fascinado”.
Uno de los retos a los que
Klavan tuvo que hacer frente al adaptar el guión fue modificar
los elementos estructurales de la historia para que resultasen
atractivos a la sensibilidad occidental sin dejar de ser fieles
al original. Dice, “Si bien la idea de ‘One Missed Call’ supera
las barreras lingüísticas y culturales, la película original
asume que sus espectadores conocen las leyendas urbanas
japonesas y otras tradiciones sobrenaturales específicas de esa
cultura, algo con lo que pocos norteamericanos están
familiarizados. Esto me impulsó a adaptar algunos de esos
elementos y convertirlos en imágenes e ideas que tuviesen más
sentido y fuesen más aterradoras para los espectadores
norteamericanos”.
Kroopf añade, “Nos mantuvimos
fieles a la idea original, pero al rescribir la historia nos
dimos cuenta de que lo que podría producir miedo al público
japonés puede que no tuviera el mismo efecto en un espectador
occidental. El ritmo también suele ser diferente entre las
películas norteamericanas y las japonesas, por lo que era
importante que encontrásemos un director que supiese apreciar
ambos”.
Tugend comenta, “Mientras
estábamos buscando un director, descubrimos el thriller francés
de Eric Valette, ‘Maléfique’. La película transcurre en una
cárcel con un grupo de presos que comparten celda. Encuentran un
libro de sortilegios e intentan utilizarlo para escapar, pero
las cosas no salen como habían previsto. Nos sorprendió la
manera en que Eric era capaz de contar la historia en un espacio
tan pequeño, y que no pudiéramos movernos del asiento durante
toda la película”.
Kosove comenta, “En esa
película, Eric consiguió crear una intensa sensación de tensión
y misterio con un mínimo de recursos. Su estilo de dirigir tiene
un carácter especialmente artesanal que va acompañado de
interpretaciones sólidas y convincentes. Teniendo en cuenta todo
esto, teníamos mucha confianza en que Eric podría aportar algo
especial y único a la historia”.
“Incluso en nuestras primeras
reuniones con Eric”, recuerda Johnson, “hizo todo lo posible
para ayudarnos a enfocar la película. Escribía notas detalladas,
que nos enviaba a todos nosotros. También creó storyboards y
recopiló material gráfico de referencia para plantear su visión
de la película”.
Kroopf añade, “Eric
comprendió perfectamente qué hacer con los personajes y sus
relaciones para intensificar la sensación de miedo y terror que
la historia exigía. Tenía las cosas muy claras y sabía lo que
quería”.
“El público de este tipo de
películas espera ciertas cosas”, reflexiona Weissman. “Le
encantan las películas de terror, pero, en definitiva, ésta es
también una historia de fantasmas. Eric comprendió esto y supo
cómo crear una experiencia basada en el suspense a medida que
avanza la historia”.
El realizador francés, que
debuta como director en el cine norteamericano, comenta, “Para
mí, ‘One Missed Call’ tiene el toque de las películas de terror
de los años 70 que me encanta ver. Está centrada en los
personajes y es impredecible. Al mismo tiempo, la historia es
actual porque transcurre en un mundo en el que prácticamente
todos tenemos un teléfono móvil. Y, en este mundo, parece que no
somos los únicos que hemos aprendido el modo de utilizar esta
tecnología”.
“One Missed Call” transcurre
a lo largo de varios terribles días en la vida de Beth Raymond,
una estudiante de psicología cuyos amigos son víctimas de las
aterradoras llamadas mortales. El detective Jack Andrews, que
perdió a su hermana en un misterioso incendio en un hospital,
encuentra una extraña conexión entre la muerte de su hermana y
las muertes de los amigos de Beth. Cuando finalmente Beth recibe
su llamada, ella y Jack intentan desesperadamente acabar con la
cadena de terror y enfrentarse al mal.
Shannyn Sossamon fue elegida
para el papel de Beth Raymond. La actriz comenta,
“Aparentemente, Beth es una persona muy controlada. Es una buena
estudiante y una muy buena amiga; siempre está disponible par la
gente a la que aprecia. Sin embargo, oculta un gran dolor, que
queda al descubierto cuando el espíritu maléfico sobre el que
gira la historia la obliga a enfrentarse a sus demonios
internos”.
“Shannyn era mi favorita para
el papel de Beth”, afirma Valette. “La había visto en `Rules of
Attraction’ y creí que era perfecta para el papel. Es una gran
actriz y comprende la sutileza que yo consideraba esencial para
el personaje”.
Kroopf añade, “Shannyn es una
actriz con un talento increíble. También tiene un carácter muy
práctico, que le va muy bien al personaje. Beth es una persona
que se preocupa por los demás, y es como una hermana mayor para
todos sus amigos. A medida que avanza la historia, nos damos
cuenta de que su actitud desinteresada es consecuencia de sus
recuerdos reprimidos de la infancia. Estábamos totalmente
convencidos de que Shannyn podría reflejar esta compleja
personalidad en la pantalla”.
A Sossamon le atrajo la
película por diversas razones. “Pensé que el guión estaba muy
bien escrito. Me gustó el tema de la desconexión, lo cual
resulta irónico, porque actualmente todos estamos conectados
mediante las agendas de nuestros teléfonos móviles”, dice la
actriz. “Asimismo, el entusiasmo de Eric es muy contagioso. Me
di cuenta desde la primera vez que nos reunimos de que me
sentiría muy cómoda con él. Es tan auténtico y tan creativo que
no puedes evitar entusiasmarte también tú. E insistió mucho en
hacer que las situaciones que aparecen en la película estuvieran
firmemente basadas en la realidad”.
Al comienzo de la película,
Beth vive en el idílico ambiente de una universidad
norteamericana como estudiante. Constantemente rodeada de amigos
y compañeros de clase, está aislada del mundo exterior y de su
oscuro pasado. “Todo va bien en la vida de Beth hasta que sus
amigos empiezan a recibir misteriosas llamadas telefónicas.
Cuando escuchan su buzón de voz, oyen una terrorífica grabación
de ellos mismos muriendo”, explica Sossamon. “Entonces,
exactamente tres días después de recibir la llamada original, el
destino les alcanza y mueren literalmente según el mensaje de su
buzón de voz”.
En los días posteriores a
cada llamada, las víctimas experimentan perturbadoras
alucinaciones, y en el momento de cada muerte, un trozo de
caramelo rojo y duro cae de las bocas de cada víctima, indicando
que algo sobrenatural podría estar sucediendo. “Intenta explicar
un fenómeno sobrenatural a la policía local, y te arrestarán”,
dice riendo Sossamon. Si no fuese por el detective Jack Andrews,
esto es lo que le podría haber sucedido a Beth.
Jack Andrews está
interpretado por Ed Burns, que de hecho procede de una familia
de agentes del Departamento de Policía de Nueva York. “Mi padre,
mi tío, cinco de mis primos y tres de mis mejores amigos de la
infancia son policías. Es un mundo que me resulta muy familiar”,
dice Burns.
Al enterarse de la terrible
noticia sobre su hermana Jean, Jack va inmediatamente al
depósito de cadáveres para identificar su cuerpo y recoger sus
pertenencias, y cuando lo está haciendo, encuentra un caramelo
rojo y duro en el interior de la boca del cadáver de su hermana.
Nada de esto tiene mucho sentido hasta que, por casualidad, oye
a Beth describir su experiencia a una escéptica agente en la
comisaría. “Jack es la única persona en la comisaría que presta
atención a las historias de Beth, puesto que todos sus amigos
murieron con un trozo de caramelo rojo y duro en sus bocas”,
afirma Burns.
“Jack y Beth son los únicos
que ven una conexión entre las muertes”, dice Andrew Kosove.
“Cuando empiezan a encajar las piezas, se sienten atraídos por
su mutuo deseo de averiguar lo que está sucediendo”.
Una de las cosas que Burns
dice que más le motivaron del guión fue la conexión entre Beth y
Jack, una complicada relación que evoluciona a lo largo de la
película. “La relación que se establece entre Beth y Jack en la
película es una relación clásica, al estilo de la vieja escuela
de Hollywood”.
“Es una parte especial de la
película”, comenta Sossamon. “Para Beth, Jack es atractivo y
todo un caballero. Cuando se encuentran por primera vez, él
trata sinceramente de ayudarle a averiguar por qué sus amigos se
están muriendo, sin motivos aparentes. Existe una atracción,
pero se mantienen contenidos porque han presenciado demasiado
horror. La dinámica entre ellos es muy intensa”.
A Burns, que también es
director, le entusiasmó trabajar con Valette después de haber
visto “Maléfique”. Comenta, “Como no había hecho nunca una
película de terror ni como actor ni como director, presté mucha
atención a la cantidad de información y el tipo de información
que Eric tenía que asumir para dirigir este tipo de película.
Hay elegancia y rigor en su modo de crear tensión y suspense”.
Valette, igual de elogioso,
comenta, “Ed es muy elegante y contenido, y muy agudo. Es un
gran actor, y como también es director, entiende todos los
matices de la dirección y sabe apreciar los retos a los que se
enfrenta un director durante el rodaje. Es perfecto para el
papel de Jack porque es muy auténtico y aporta mucha
credibilidad al papel, con un toque de vulnerabilidad”.
Sossamon, que trabaja con
Burns por primera vez, comenta, “Ed y yo nos llevamos muy bien y
siempre estuvimos de acuerdo. Es muy bueno en lo que hace, y
siempre me hacía reír”.
“Shannyn estuvo magnífica”,
comenta Burns. “Es una persona muy entregada y centrada, y es
divertido trabajar con ella. Tiene un gran sentido del humor, y
era siempre capaz de soportar mis tonterías. Y teníamos la misma
sensación en lo referente a trabajar con Eric. Sabíamos que
estábamos en buenas manos durante el rodaje”.
La joven y prometedora actriz
Ana Claudia Talancon interpreta a la mejor amiga de Beth, Taylor
Anthony. Cuando Taylor recibe su llamada mortal, trata
desesperadamente de evitar lo inevitable. “Taylor se siente
particularmente desesperada cuando recibe la llamada porque ha
visto lo que les ha sucedido a sus amigos”, dice Broderick
Johnson. “Sabe que el tiempo se está acabando”.
En su desesperación, Taylor
encuentra esperanza—aunque falsa—en el implacable productor de
reality shows televisivos Ted Summers, interpretado por Ray
Wise. El personaje de Wise le ofrece a Taylor una oportunidad de
salvarse de una muerte inminente proponiéndole un exorcismo
televisado en su reality show, “American Miracles”.
Wise comenta, “En cuanto mi
personaje se entera de que ha sucedido algo sobrenatural, no
duda en aprovecharse de ello, con la convicción de que podría
suponer un magnífico material para su programa. Busca
insistentemente a Taylor y la convence de que el programa la
salvará”.
A Talancon le gustó el reto
de filmar la escena del exorcismo, una intensa secuencia que
necesitó una semana de rodaje. “Fue un torbellino emocional,
yendo de un lado para otro y entrando y saliendo de escena entre
tomas y ajustes de iluminación. Estaba exhausta al final de cada
día”, recuerda.
El círculo de amigos de Beth
condenados lo completan Leann Cole, interpretada por Azura Skye;
Brian Sousa, interpretado por Johnny Lewis; y Shelley Baum,
interpretada por Meagan Good. La actriz y humorista Margaret Cho
interpreta a la escéptica agente de policía Mickey Lee, que
subestima la gravedad de los relatos paranormales de Beth, y
Jason Beghe interpreta al exorcista televisivo de “American
Miracles”, Ray Purvis.
Al plantearse el estilo de
“One Missed Call”, Valette describe su planteamiento visual como
“duro y realista; oscuro y con fundamento. Decidí darle una
sutil sensación de miedo utilizando sutiles efectos de sonido y
cambios de iluminación. Quería crear una experiencia realmente
visceral”.
Valette prestó mucha atención
al diseño de los elementos de las fantasmagóricas alucinaciones,
tal como las experimentan las víctimas de las llamadas mortales.
“Hay que reconocer a Eric el
mérito de aportar algunas brillantes ideas sobre cómo presentar
a los fantasmas”, dice Lauren C. Weissman. “Pasó meses
trabajando con nuestros diseñadores para conseguir algunas de
las imágenes más aterradoras de la película. Actualizamos el
estilo de manera considerable y creo que el resultado es
excepcional y realmente aterrador”.
El supervisor de producción
de efectos especiales de maquillaje Brian Walsh afirma, “Los
efectos de maquillaje de esta película son fundamentales porque
la mayoría de los personajes que creamos no son en absoluto
grotescos, sino que más bien tienen un aspecto aterrador y
turbador”.
Jennie Lew Tugend añade,
“Eric no quería que las apariciones pareciesen zombis ni
espectros necrófagos. Siempre insistía en los términos
‘diferente’, ‘perturbador’ e ‘inquietante’”.
Valette consiguió esto
dándoles a las manifestaciones sobrenaturales de la película el
aspecto de muñecas de porcelana antiguas, lo que, según Walsh,
“les da un aspecto inquietante. La mayoría de las muñecas de
porcelana son extrañamente frágiles y pálidas, e hicimos que
fueran incluso más inquietantes dándoles movimiento a sus
rostros por debajo de la superficie de la piel y añadiendo
grietas en la superficie que se abren”.
Si bien los realizadores
querían limitar el uso de efectos visuales digitales, las
imágenes generadas por ordenador le proporcionaron a Valette más
control para animar las escenas de alucinación, y también para
mantenerse fiel a sus storyboards originales. Se contrató a un
equipo de efectos visuales de los Zoic Studios para combinar
elementos realistas e imágenes generadas por ordenador y
conseguir una impecable composición digital compositing de las
escenas.
El rodaje de las escenas con
actores comenzó a finales de julio de 2006 en diversos lugares
de Atlanta, utilizando localizaciones existentes, entre ellas el
campus de Georgia Tech. “Sacamos todo el partido posible de
Atlanta. Es una hermosa ciudad”, dice Valette, que nació en
París.
“Estoy muy contento de haber
tenido la oportunidad de aportar mi visión a esta estremecedora
historia de fantasmas, y los actores y el equipo técnico
realmente estuvieron a la altura”, termina diciendo Valette.
“Ahora sólo espero que esta película haga que los espectadores
sientan realmente miedo, y que cada vez que recibas una llamada
perdida pienses en esta película”.
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