CÓMO SE HIZO "THERE WILL
BE BLOOD (POZOS DE AMBICIÓN)"
Notas de producción ©
2007 BVI
2. El reparto
Inspirado por su investigación exhaustiva sobre la época y la
geografía, Paul Thomas Anderson creó a Daniel Plainview como un
hombre callado que confía en sus fuerzas y hecho a sí mismo
debido a una dura lucha individual por la supervivencia. Y
cuando encuentra petróleo, se ve inmerso de repente en el caos
que produce el poder. Cuando Daniel Day-Lewis se embarcó en este
proyecto para interpretar el papel, Daniel Plainview adquirió
inmediatamente un perfil mucho más humano, pasando del humor
negro a la locura más aterradora, de momentos de sorprendente
ternura a arrebatos repletos de crueles amenazas. Day-Lewis,
ganador de un Premio de la Academia® y nominado a varios Oscar,
está considerado el actor con más talento de su generación. El
director Jim Sheridan, que ha trabajado en diversas ocasiones
con Day-Lewis (y le ha dirigido en la película que le valió un
Oscar®, MY LEFT FOOT [MI PIE IZQUIERDIO]), declaró en el New
York Times: “Si no da el 100 por 100 siente como si se estuviese
traicionando a sí mismo. La anulación de uno mismo es imposible,
pero él siempre está muy cerca de conseguirlo”. Pasaron dos años
desde que Day-Lewis aceptó el papel hasta que comenzó el rodaje.
De esta forma, el actor tuvo tiempo para estudiar tanto la vida
de un petrolero de principios de siglo como las grietas del alma
de Plainview. Se quedó fascinado con la naturaleza primitiva que
tiene la extracción de petróleo, así como los febriles sueños
que inspiró en mucha gente. Pero sólo unos pocos conseguían el
poder y la fortuna. Estudió exhaustivamente a Doheny y a otro
petroleros de la época. Luego, en el plató, se transformó por
completo en el personaje, hasta el punto en que llegaba a dar
miedo. Tal y como Paul Thomas Anderson sabía que haría. Anderson
comenta: “Trabajar con Daniel Day-Lewis es un gran privilegio
que han tenido pocos directores. Tuve que armarme de valor para
pedírselo, pero siempre supe que sólo él podría interpretar este
papel”. El coprotagonista, Paul Dano (Eli Sunday), se ve
repetidamente implicado en los líos de Plainview (Day-Lewis) al
erigirse como su rival y antagonista. A este respecto, Dano
añade: “Me dejaba anonado. Podría decirse que me maravillaba
todos los días. ‘No sé donde viene todo eso que lleva dentro,
sólo sé que es increíble’”. Su interpretación ejerce una enorme
influencia en todos los aspectos de la película y sigue siendo
un misterio para todos los que trabajaron en el rodaje. “Cada
vez que veo la película veo algo nuevo en la interpretación de
Daniel. Es algo asombroso", comenta JoAnne Sellar.
Sería demasiado sencillo
decir que el peso de “THERE WILL BE BLOOD. POZOS DE AMBICIÓN”
recae en las espaldas de Day-Lewis y Dano, pero Anderson está
convencido que también recae en el reparto de papeles
secundarios y extras, muchos de los cuales son gentes de West
Texas, lo que aporta una crudeza y una autenticidad que acentúa
y potencia la fusión de Day-Lewis con el papel.
“No exagero al decir que los
extras son la parte fundamental de la película" afirma el
guionista y director. “Las gentes de West Texas que aparecen en
la película aportan un aroma especial que sólo tienen los que
viven allí. Sin olvidar lo generosos que fueron con nosotros.
Estoy muy orgulloso del trabajo que hicieron. Puedes contar con
un gran actor como Daniel Day-Lewis, pero si los que están a su
alrededor son malos o son una distracción, no te sirve de nada”.
Cuando Daniel Plainview llega
a Little Boston, no tarda en darse cuenta de que su máximo rival
en la ciudad va ser Eli Sunday, que parece un niño pero que es
un pastor lenguaraz y apasionado cuya ambición es construir una
poderosa congregación. Alguien como él sabe la amenaza que
supone la llegada del petróleo, de la riqueza y de nueva sangre
a la ciudad. Paul Dano encarna a Sunday, un actor aclamado por
su interpretación de un angustiado adolescente en LITTLE MISS
SUNSHINE (PEQUEÑA MISS SUNSHINE). En esta ocasión, dar un giro
de 180 grados para interpretar un personaje diametralmente
diferente que se debate entre el deseo de amor y adulación que
caracteriza a cualquier joven y su aspiración a convertirse en
un hombre de Dios.
Para Dano, el atractivo de
Eli reside en sus diálogos en "los fervientes y floridos
monólogos que Anderson ha escrito para él en el guión. “El
personaje de Eli da mucho juego porque le gusta servirse del
lenguaje y es muy pomposo”, explica Dano. “En mi opinión había
muchos paralelismos entre lo que Paul había escrito y las
investigaciones que yo hice leyendo la Biblia y viendo
fotografías. Creo que todo eso estaba también en su
subconsciente cuando creó el personaje”.
A Dano le fascinó el poder y
el peligro que entrañan los pastores evangélicos y estudió a
fondo sus vidas y sus diferentes formas. “Suelen ser gente que
habla suavemente, pero se crecen en el púlpito o en la iglesia y
eso encandila a la gente. Ejercen una seducción muy particular y
ver como reacciona la gente les da mucho poder”, añade. “Pero
creo que una vez que tienes este tipo de poder y de control,
puedes caer en la tentación de la manipulación y perder la
sinceridad. Al igual que a Daniel, al que le enloquece el poder,
a Eli le gusta sobre todo ser el centro de atención. Y por es
razón están destinados a enfrentarse”.
A medida que Daniel Plainview
se va haciendo más poderoso, Eli también se hace más popular.
Además le enfurece el desprecio que Daniel muestra por él y por
su papel en la comunidad. Su rencor alcanza el clímax en la
espeluznante secuencia del sermón durante le cual su venganza
personal se confunde con el fervor religioso. “Esa escena marca
un giro en la vida de mi personaje, al igual que para Plainview
lo sepa o no", afirma Dano. “Plainview ha puesto en ridículo a
Eli, le ha hecho daño, no lo respeta ni a él ni a su iglesia.
Las tornas van a cambiar y eso es muy importante para él”.
Paul Thomas Anderson estaba
encantado con la magnífica relación de trabajo que se estableció
entre Dano y Daniel Day-Lewis. Ambos habían trabajado juntos en
THE BALLAD OF JACK & ROSE de Rebecca Miller. “Paul conocía el
trabajo de Daniel y sabía cómo estar a su altura", dice
Anderson. “No se sentía acomplejado ante Daniel. A pesar de la
tensísima relación que mantienen los personajes, lograron
encontrarle una parte divertida y compartieron la alegría de
sumergirse en personajes tan radicales. Tenían que confiar
plenamente el uno en el otro porque las cosas podían
descontrolarse. Y de hecho lo hicieron en algún momento”. JoAnne
Sellar añade: “Supieron mantener la distancia y llevaron esa
rivalidad tan extrema al plató".
A Dano le entusiasmaba la
idea de trabajar con Daniel Day-Lewis y crear una pareja de
personajes de alto voltaje, pero también le gustó la decisión de
Anderson de poblar “THERE WILL BE BLOOD. POZOS DE AMBICIÓN” con
personas reales de la zona, muchas de las cuales pertenecen a la
congregación de Eli. “Era un riesgo, pero también era muy
auténtico y funcionó muy bien", dice. “Todo el mundo estuvo
genial".
Al final, la apasionada
batalla entre Eli y Plainview se dirime en el incendiario clímax
que alcanza la película. Dano recuerda que incluso en la escena
que se rodó en la bolera de la mansión de Plainview las chispas
saltaban de forma impredecible. “Todo empezó en un tono de
diversión pero se fue volviendo cada vez más oscuro y emocional
y al final daba mucho miedo", recuerda. "Actuamos sin ningún
tipo de límites y de repente estaba lanzando bolos y Daniel me
devolvía los golpes con bastante furia. Fue muy intenso y
agotador y llegó a ser bastante terrorífico”.
Uno de los personajes más
fascinantes y misteriosos de la película entra de repente
escena. Se trata de Henry, interpretado por Kevin J. O’Connor,
que dice ser el hermano perdido de Plainview. Se convierte en la
persona más próxima de Plainview y le arranca las confesiones
más atroces.
Para darle vida, O’Connor
–conocido por su trabajo en películas de terror de Stephen
Sommer como The Mummy (La Momia) y Van Helsing- se inspiró en
multitud de fotografías, entre las que se encontraba una que le
mostró Paul Thomas Anderson. “Era la foto de un tipo que había
sido arrestado y que tenía un bigote muy poblado", recuerda.
“Después un amigo me enseñó una fotografía de un hombre en un
retrato de familia. El traje le quedaba un poco estrecho y
parecía fuera de lugar, como si quisiera largarse lo antes
posible y precipitarse sobre la comida. Así que cuando vi esas
fotografías, decidí perder algo de peso y parecer más
hambriento. Creo que di en el clavo".
Esta era la primera vez que
O'Connor trabajaba con Paul Thomas Anderson y la experiencia,
según afirma él mismo, fue bastante impactante. “Es uno de los
directores más originales con los que he trabajado nunca porque
se fija mucho en los detalles y eso es realmente sorprendente en
un realizador", afirma O'Connor.
Ciarán Hinds da vida a
Fletcher, la mano derecha de Daniel Plainview. Se trata de un
actor muy solicitado que vimos este otoño en un papel cómico de
MARGOT AT THE WEDDING, dirigida por Noah Baumbach. Hinds
recuerda lo mucho que le chocó el guión la primera vez que lo
leyó. “Era realmente original", afirma el actor. “Los temas era
bíblicos y épicos: el deseo, la venganza y las pasiones que
despierta la ambición. Y el estilo era tan potente que se salía
literalmente del papel. Te enganchaba por su realismo y su
fuerza visual. Paul tiene un talento extraordinario para captar
el sentido narrativo de la historia y combinarlo con las tramas
emocionales que subyacen en la misma”.
A Hinds también le impactó el
papel que juega Fletcher en la historia. “Es un observador
privilegiado”, añade el actor. “No se implica demasiado pero
observa atentamente la evolución de Plainview. Fletcher se da
cuenta de que hay un trabajo que hacer y lo hace en silencio y
con modestia".
Hinds disfrutó mucho
trabajando con actores no profesionales. “A veces, la
naturalidad con la que mostraban lo que eran y su capacidad para
escuchar nos avergonzaba", afirma. “Además conocían la zona y
comprendían perfectamente el poder que esconde la tierra. Algo
que la gente de ciudad no podrá jamás entender”.
Uno de los habitantes de West
Texas que se convierte en protagonista de “THERE WILL BE BLOOD.
POZOS DE AMBICIÓN” es Dillon Freasier, en el papel de H.W., el
niño que Daniel Plainview cría como si fuera su hijo y que
desemboca en una relación que pone en juego los sentimientos y
en algunos momentos la integridad física. Freasier fue
descubierto por la directora de casting Cassandra Kulukundis que
buscó en las escuelas locales un niño que pudiera encarnar este
papel con naturalidad. Kulukundis encontró a Freasier en la
diminuta localidad de Fort Davis, Texas, donde había vivido toda
su vida y, antes de la producción, nunca había estado en ninguna
gran ciudad americana. “Dillon es un chico de 10 años que no
tenía nada que ver con el cine. Y eso es lo que buscaba Paul",
explica JoAnne Sellar. “Quería alguien que pudiera manejar un
arma y montar a caballo y para el que el entorno donde se
desarrolla la película fuera su segunda casa. Y Dillon era todo
eso”.
A Freasier le entusiasmó la
idea de interpretar a H.W., cuya vida da un giro inesperado
cuando pierde el oído en un accidente de trabajo en los campos
petrolíferos, una desgracia que pondrá a prueba la relación
entre el padre y el hijo. Ciarán Hinds habla así de Dillon, con
quien trabó una profunda amistad: “Dillon se embarca en un viaje
emocional bastante fuerte y para alguien que nunca se había
dedicado a esto, su interpretación resulta increíblemente
natural y auténtica. Se comporta como un niño de verdad”.
Aunque Freasier casi siempre
tenía que actuar con uno de los actores más grandes de nuestro
tiempo, no se sintió intimidado por él. “Daniel es increíble",
afirma Freasier con rotundidad. “Es muy simpático y conocerle ha
sido genial. Me ha enseñado muchísimo. Del boxeo, me enseñó que
nunca debes retroceder, siempre tienes que pegar. Yo no sabía
esas cosas”.
Durante la historia, Freasier
aprendió el lenguaje de los signos y también tuvo que hacer
algunas escenas peligrosas como cuando salta por los aires
durante la explosión de una torre de perforación y cuando
incendia la casa de su padre. Admite que al principio estaba un
poco nervioso, sobre todo en las escenas peligrosas: “Pero
cuando aprendí a hacerlas, me lo pasé genial”.
A Freasier también le encantó
ver a Russell Harvard interpretar a su personaje cuando se
convierte en un hombre joven que quiere saber cuál es la verdad
de su pasado. “Cuando vi a Russell, me dije que era exactamente
como yo. Después nos hicimos muy amigos y fue genial".
Cuando Daniel Plainview se
entera de que hay petróleo bajo la tierra de un rancho familiar
del centro de California, se embarca en una aventura que
abarcará toda su vida y que le enfrenta a la familia Sunday. El
patriarca de la familia, Abel Sunday, que sella un fatídico
trato con Plainview, está interpretado por David Willis, al que
recientemente hemos visto en el largometraje de Steven
Soderbergh THE GOOD GERMAN (EL BUEN ALEMÁN). La actriz de Marfa,
Christine Olejniczak, que nunca había participado en una
película, interpreta el papel de la Madre Sunday. La actriz
recuerda: “Cuando vine para hacer una entrevista, Paul tenía un
montón de fotografías de la época esparcidas por toda la
oficina, y me explicó que quería que yo le ayudase a hacer
realidad esas fotografías”.
Eso es exactamente lo que
sucedió cuando le dieron el papel a Oleneyczek. Los trajes, los
platós y la historia comenzaron a transportarla a otra época.
“Todos mis vestidos eran grises o de color tabaco, eran muy
tristes. Me sumergieron en un tipo de vida muy duro que me
afectó mucho. . . Empecé comprender lo que Paul quería de mí",
comenta.
A Oleneyczek también le
impresionó la naturalidad con la que el grupo de actores
asumieron sus papeles en la familia Sunday. “Fue impresionante
ver cómo todas nuestras características físicas y nuestras voces
encajaban a la perfección. En cuanto estábamos juntos nos
convertíamos en esa familia disfuncional y bastante siniestra”,
observa.
De hecho, la familia de la
película se sentía tan unida que resultaba difícil separarles
cuanto terminaban sus escenas. “La última noche del rodaje,
recuerdo que Paul no quería reconocer que había terminado de
rodar con la Familia Sunday; era como si no quisiese dejarnos
marchar”, cuenta Oleneyczek. “Y cuando ya habíamos terminado,
recuerdo que todos los miembros de la familia empezamos a
abrazarnos y a despedirnos. Todas las chicas se tapaban la cara
con el delantal, llorando. Fue un momento maravilloso, muy
conmovedor”.
Sydney McAllister, de diez
años y residente en Alpine, Texas, interpreta el papel de la
joven Mary Sunday, que encuentra un insólito y amigo del alma en
H.W. McAllister ha crecido rodeada de animales, así que le
resultó natural interpretar a una chica de campo, y comprendió
enseguida la atracción que siente Mary por H.W.
“Está muy sola y su padre no
la trata muy bien, así que cuando encuentra a H.W. se convierte
en su alma gemela”, explica. “A él no le importa si es pobre o
el aspecto que tenga. Se gustan mucho”.
Más adelante, el papel de
McAllister lo interpreta la prometedora y joven actriz Colleen
Foy. Encarna a Mary Sunday de joven adulta y sigue siendo la
mejor amiga de H.W. en Little Boston.
Otra actriz de Marfa, Kellie
Hill, pasó directamente de las clases de teatro a interpretar a
Ruth Sunday. “Pensé en ella como un tipo de persona tímida que
siempre quiere decir algo, quiere participar, pero no puede”,
comenta Hill sobre su silenciosa interpretación.
El reparto se completó con
numerosos extras, muchos de los cuales provenían de ranchos de
los alrededores de Marfa, así como con el equipo de
construcción, que interpretaban a los nuevos trabajadores del
petróleo de Little Boston. El extra Barry Earwin cuenta: “Creo
que al ser personas que trabajamos con las manos, apreciamos la
ética del trabajo de estos personajes. Trabajar en un pozo de
petróleo era un trabajo que se pagaba muy bien en aquella época,
pero era muy peligroso y el trabajo en equipo era fundamental,
algo que comprendemos perfectamente”.
En el plató, la mezcla de
actores locales y profesionales encajó a la perfección. “Parece
que a Paul no le cuesta nada hacer funcionar esta mezcla, y
probablemente sea por la forma tan familiar con la que trabaja”,
explica Sellar.
Anderson señala que algunas
veces el reparto y el equipo se sentían un poco como
trabajadores del petróleo. “En aquella época, los trabajadores
del petróleo eran hombres que vagaban de casa en casa, que
trabajaban valiéndose de sus manos y 12 horas al día, y nosotros
hacíamos lo mismo”, comenta. “Nos gustaba la idea de buscar
petróleo”.
3.
La producción
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Imágenes
y notas de cómo se hizo "There will be blood (Pozos de ambición)" - Copyright © 2007
Paramount Vantage, Miramax Films y Joanne Sellar/Ghoulardi Film
Company. Fotos por Melinda Sue Gordon. Distribuida en España por
Buena Vista International. Todos los derechos
reservados.
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