CÓMO SE HIZO "SWEENEY
TODD, EL BARBERO DIABÓLICO DE LA CALLE FLEET"
Notas de producción ©
2007
Warner
Bros. Pictures
3. La producción
“La música es muy importante”.
dice Zanuck. “La historia está contada a través de las
canciones. Estábamos decididos a que cada miembro del reparto
utilizara su propia voz. Son ellos mismos los que cantan”. Y sin
embargo, aparte de Laura Michelle Kelly, que hace de la mujer
pordiosera, ningún miembro del reparto de “Sweeney Todd” era
cantante profesional. “Stephen Sondheim ha escrito la música más
complicada de la historia de los musicales, así que para los
actores eso es como para un alpinista escalar el Everest sin
oxígeno y sin sherpas”, comenta John Logan. Para dar a todos los
actores algo con que practicar, el productor musical Mike
Higham, que ya había trabajado anteriormente con Burton en “La
Novia Cadáver”, creó una versión de la partitura sin estar
cantada. “El poder escuchar las distintas secciones, la de
cuerda, las trompas, y llegar a escucharlas casi aisladas, fue
toda una revelación”, recuerda Depp, el cual entregó en Los
Angeles la mayoría de sus canciones en demos antes de grabarlas
de nuevo en Londres. “No sabía que fuese tan complicado. Incluso
cuando lo vi en el escenario o lo escuché en un CD, no me
pareció tan difícil. Pero cuando lo oyes sin las canciones, hay
unos acordes increíblemente disonantes”. “Cuando suena con
armonía, es algo precioso porque parece algo imposible”, dice
Bonham Carter. “Pero lo que me encanta es que siempre tiene un
sentido emocional. Yo digo un, ‘espera’ que es un arrullo
encantador. Parece algo muy simple, pero, en el fondo, es
horrible. El piano suena muy distorsionado pero eso,
naturalmente, es el signo del estado de ánimo de Sweeney. Muchos
de los temas, como la inquietud y el hecho de que nunca se
resuelva por sí solo, son una reflexión mental en un paisaje
efusivo y emocional”. La música se grabó durante un periodo de
cuatro días en el Air Studios de Londres, y la orquesta de 64
músicos reunidos para la película fue la orquesta más numerosa
que había tocada nunca una partitura de Sondheim. “Le añadimos
30 violines, algunas trompas más y una tuba, para darle un
sonido más enérgico, más elevado y más amplio”, explica Higham.
“Este es sin duda el rasgo más característico”. Las sesiones de
grabación estuvieron supervisadas por Stephen Sondheim y
dirigidas por su supervisor musical Paul Gemignani. “Estar allí
sentado, con Tim en un lado y Stephen Sondheim en el otro, fue
una experiencia fascinante para todos nosotros”, recuerda
Zanuck. “Aquella era su arena porque podía escuchar una flauta
que iba decreciendo ligeramente, de la misma manera que Tim
podía ver por el rabillo del ojo a 90 metros de distancia calle
abajo”.
Una
vez estuvo compuesta la música, lo siguiente fueron las
canciones. Pero antes de poder grabar cualquiera de los temas,
se pidió a los actores que hicieran un ensayo para Sondheim, el
cual voló hasta Londres unos días para poder escucharles. “Eso
fue realmente estresante”, recuerda Bonham Carter. “Hice el
casting ante él y luego tenía que cantar para él. Pero, por
suerte, estuvo bien”.
Timothy Spall añade: “Yo puedo cantar, pero no soy un cantante.
Y tener que cantar delante de él en realidad era como
interpretar a Hamlet delante de Shakespeare”. Aunque Sondheim
estaba naturalmente interesado en la adaptación musical, prestó
mucha atención a los intérpretes. Y explica: “ Prefiero a
actores que canten antes que cantantes que actúen. Porque no
siempre hace que mejore la música, pero sí hace realzar la
historia, y creo que eso creo es lo importante”.
Las
canciones se grabaron durante un periodo de seis semanas, a lo
largo de noviembre y diciembre de 2006, en los estudios Air
Studios y Eden Studios, de Londres. “Grabé la mayoría de las
canciones en versión demo en un estudio de Los Angeles”, explica
Depp, “luego fui a Londres y las volví a grabar con la música de
orquesta. El proceso fue extrañamente natural para mí, ya que la
música fue mi primer amor”.
Sin embargo era Bonham
Carter la que tenía, no sólo que cantar más canciones, sino que
eran las más complicadas. La canción representativa de su
personaje, “The Worst Pies in London”, le exigía, no solo
cantar, sino hacer una empanada de carne completa mientras
cantaba. “Es una canción buenísima”, afirma. “Sondheim la
escribió como un tema virtuoso para un actor. Es muy complicada.
Es increíblemente rápida y realmente brillante en crear su
personaje porque, en parte, la capta como alguien que se sale de
la tangente, que está por todas partes, frenética, habla igual
que piensa. Pero, al mismo tiempo, te muestra el hecho de que
regenta una tienda de empanadas de carne, que el negocio no le
va demasiado bien y no ha tenido mucha suerte. Y está haciendo
una empanada al mismo tiempo que está cantando todo esto, así
que es algo muy difícil”.
Bonham Carter incluso fue a clases de cocina para aprender a
hacer empanadas de carne, y los movimientos de su personaje
mientras hace las empanadas tuvieron que ser tenidos en cuenta
en las sesiones de grabación. “En una película, cuando haces
algo, luego tienes que hacerlo exactamente igual por la cuestión
de continuidad”, aclara. “Tienes que hacer hasta el más mínimo
detalle de la misma forma. Creo que he cantado esa canción un
montón de veces, probablemente cerca de 500 veces,
contabilizando cuando empecé a cantarla, en las audiciones,
cuando la grabé y al realizar diferentes versiones”.
Como la historia de “Sweeney Todd” es contada principalmente a
través de la música y de canciones en vez de diálogos, las
sesiones de grabación se convirtieron en algo más que
simplemente los actores tratando de que las canciones fueran
musicalmente correctas. Porque los actores cantaban tal como
habían pregrabado los temas en el plató, y tuvieron que
encontrar su forma de actuar en la cabina de grabación y hacerlo
allí mismo, en lugar de meses más tarde durante el rodaje. “Es
una disciplina muy diferente”, dice Depp. “En el momento en que
grabas la canción, ya has hecho tu elección, lo has hecho con
meses de antelación. Al mismo tiempo, luego tienes que
emparejarla contigo en el plató, pero haciéndolo con más fuerza
y mejor”.
La
fotografía principal comenzó el 5 de febrero de 2007 en los
estudios Pinewood en Inglaterra, donde Burton había rodado
anteriormente “Batman” y “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. En
el plató, se pidió a los actores que sincronizaran las canciones
en playback con los labios, una disciplina bastante complicada
incluso para cantantes profesionales. “Tienes que actuar como si
estuvieras haciéndolo entonces y, sin embargo, es algo que ya
has hecho anteriormente”, comenta Bonham Carter. “No tienes que
aparentar que estás recordando, ilustrando o demostrando algo —
tienes que estar ahí e intentar hacerlo como si fuera real. En
algunos aspectos hubiera deseado hacerlo en directo, pero el
sonido no hubiera sido tan bueno”.
“Contemplar a Helena y a Johnny me asombró”, dice Laura Michelle
Kelly, una cantante teatral profesional que hizo su debut
cinematográfico en “Sweeney Todd”. “Nunca hubiera imaginado que
era la primera vez que tenían que cantar delante de la gente.
Todos estaban muy seguros. Eso ayuda a expresar las canciones en
lugar de cantar sin sentimiento, y se sentían como peces en el
agua. Mucha gente encontró que Sondheim era de lo más difícil de
cantar, con los tempos, los cambios y las melodías líricas; todo
ello era difícil. Algunas personas intentan hacer durante años
lo que otros hacen de forma natural. Aprendí mucho
observándolas”.
Para la película, Burton estaba decidido a eliminar todo aquello
que tuviera tufillo a ser demasiado de “Broadway” en lo
referente a la orquestación e interpretación. “En Broadway estás
frente a un público sentado y una canción termina con un ta-da,
seguido de aplausos, y no se puede hacer eso en una película”,
advierte . “En cierto sentido es como si estuvieras haciendo una
película muda por lo que hay un tipo de actuación, podríamos
decir, algo exagerada, pero al mismo tiempo intentas evitar
cualquier gesto parecido al que se realiza en Broadway, aunque
haya un par de ellos. Así que fue una dinámica un poco difícil
de encontrar. Había que ser algo exagerado, como en las
películas mudas o en las de terror antiguas, sin recordar a
Broadway”.
“Esto no es una grabación de un espectáculo de Broadway”, dice
Logan. “Tim ha sido muy consciente de todo lo que oliera a
demasiado sensiblero, a lo relativo a la presentación, a ser
demasiado ‘pretencioso’ en cuanto a que los actores
sobreactuaran o actuaran para el gallinero, porque hay un campo
bastante amplio en la partitura que permite la sobreactuación
del interprete, actuar en exceso; es una historia muy larga con
emociones arrolladoras y una música con mucha fuerza. Tim ha
estado magnífico en hacerlo parecer real, en mantenerse fiel y
asegurándose de que es gente normal que atraviesa una fase
difícil y terrible, y de no rehuir las emociones realmente
angustiosas. Como admirador del teatro y del cine, creo que ha
hecho lo correcto al decir: ‘Respetamos la obra de teatro,
admiramos la obra de teatro, siempre estará en nuestros
corazones, pero esto debe ser primero y ante todo un trabajo
cinematográfico’”.
Las
películas de Burton siempre han sido elogiadas por su asombrosa
escenografía y estilismo visual. El hombre encargado de
mostrarnos su visión del Londres del siglo XIX fue el productor
de diseño dos veces galardonado con un premio de la Academia,
Dante Ferretti.
Uno
de los maestros en su campo, Ferretti se ganó su primer
reconocimiento internacional a través de su trabajo con el
fallecido cineasta italiano Federico Fellini en seis películas,
antes de dejar su huella en Hollywood colaborando con Martin
Scorsese en varias películas incluidas, “La Edad de la
Inocencia”, “Gangs of New York” y “El Aviador”; con Brian De
Palma en “La Dalia Negra” y con Neil Jordan en “Entrevista con
el Vampiro”.
“Había visto el trabajo de Dante de la época de Fellini, y
consigues mucha energía al trabajar con alguien que ha
colaborado con Fellini”, dice Burton. “Te enraíza con el hecho
de que estás haciendo una película, que no lo haces solo como un
negocio. Él es un artista. Entras en su habitación y le ves
haciendo sus propios dibujos. En todo eso hay mucha auténtica
energía, en la historia y en todas las cosas que ha hecho, para
mí fue muy emocionante”.
Por
su parte, Ferretti siempre pensó que Burton le recordaba a
Fellini, al menos por la naturaleza artística de Burton, siempre
dibujando, siempre haciendo bosquejos. “Siempre lo pensé,
siempre pensé que me recordaba a Fellini”, dice el diseñador
nacido en Italia. “Porque es muy creativo, siempre hace algún
pequeño bosquejo, igual que Fellini. Son muy parecidos entre
sí”.
Burton no estaba interesado en hacer una recreación histórica
exacta del Londres del siglo XIX para “Sweeney Todd”. “Decidimos
no ser absolutamente reales porque es una especie de fábula y es
ligeramente más estilizada”, explica. Le envió a Ferretti un DVD
de “La Sombra de Frankenstein” como guía de la apariencia que
buscaba para la película.
“Dijo: ‘Quiero que Londres se vea como una película en blanco y
negro de las de Hollywood´”, recuerda el productor de diseño.
“Sin demasiados detalles, como una de blanco y negro pero en
color, pero solo unos cuantos colores. Es muy gráfica. Tim es
realmente creativo. Tiene una idea muy clara de lo qué quiere.
Es un gran, gran director y, si te fijas en todas sus películas,
la apariencia es una de las cosas más importantes”.
Para añadir a la película una apariencia diferente se le
añadieron flashbacks (retrospectivas) de colores brillantes para
explicar la historia o fantasías anteriores de los personajes.
“La música y canciones originales cuentan que Sweeney pierde a
su mujer al serle arrebatada trágicamente por el juez Turpin”,
cuenta la productora MacDonald. “Pero la película ya nos da la
oportunidad de ver todo esto, porque en realidad vemos cómo era
antes Sweeney y por qué se ha vuelto así. Estas vibrantes
retrospectivas crean un agudo contraste con el austero diseño de
Ferretti y expresan la yuxtaposición entre lo que era Sweeney y
en lo que se ha convertido”.
Célebre por crear mundos de fantasía sorprendentes utilizando
técnicas cinematográficas tradicionales — construir escenarios
en estudios de sonido en lugar de usar CGI — inicialmente Burton
había planeado rodar “Sweeney Todd” al estilo de “Sin City: La
Ciudad del Pecado” y de “Sky Captain y el Mundo del Mañana”,
usando los mínimos escenarios y atrezo y filmando a los actores
con un fondo de pantalla verde. “Parte del motivo fue el
presupuesto”, explica. “Pero cuando pensé realmente en ello,
estar en el plató me ayudó , ayudó a los actores y ayudó a todo
el mundo. Y al final del día, la gente estaba cantando. Y cantar
ante una pantalla verde, es estar muy lejos de la realidad y
hubiera sido una auténtica e inquietante pesadilla. Creo que, en
está película, fue mucho más importante estar en el plató debido
a las canciones”.
El
productor Zanuck dice que la diferencia en el coste entre un
escenario y el método de la pantalla fue mínimo. “Nos dimos
cuenta que, básicamente por lo mismo con lo que lo hacíamos
digitalmente, podíamos construir los escenarios si lo hacíamos
de forma inteligente, prolongando los escenarios y con una
pequeña pantalla verde”, afirma. “Y Tim, sin duda, se sintió
mucho más cómodo, al igual que los actores”.
Aunque Ferretti estuvo de acuerdo con la decisión de construir
escenarios, eso significaría más trabajo para él y su equipo.
Bajo el esquema inicial de la pantalla verde, el escenario de la
casa del juez Turpin se planeó para que tuviera poco más que la
simple toma de una ventana y una puerta con la pantalla verde de
fondo. El cambio a un método más tradicional significaba
construir el escenario de toda la casa, junto a la calle
bordeada de árboles y un enorme telón de fondo pintado. En
total, Ferretti diseñó y supervisó la construcción de más de una
docena de escenarios completos en los estudios Pinewood. Una
preproducción reducida y un presupuesto relativamente ajustado
requería de mucho más ingenio por parte de Ferretti para crear,
no solo los grandes escenarios que requería el guión, sino que
se debían construir en los pocos estudios de sonidos disponibles
para la producción en los estudios Pinewood. La solución de
Ferretti fue ingeniosa y notablemente rentable. Al incorporar
paredes movibles y escaparates intercambiables, diseñó
escenarios que podían ser reutilizados, por lo que el Mercado de
St. Dunstan, que fue construido en el S Stage de Pinewood, se
transformaba muy fácilmente en la calle Fleet, ahorrando a
producción tiempo y dinero.
“Es
la primera vez que trabajábamos con Dante y ha excedido a
nuestras expectativas”, dice Zanuck. “No teníamos demasiado
dinero y no podíamos construir todo lo que deseábamos. Así que
cogió algunos escenarios y los convirtió en otros distintos
cambiando solamente la estructura. Hay escenario tras escenario
porque no podíamos permitirnos tener uno para cada cosa. Lo que
ha hecho es extraordinario. Uno siente que está en el Londres de
ese preciso periodo, y, obviamente, hemos hecho extensiones
realizadas digitalmente para que se tenga la impresión de que es
una imagen del exterior”.
“Hay algo milagroso cuando, como guionista, escribes: INT.
TIENDA DE PASTELES, y luego ves lo que Dante y Tim han creado”,
explica el guionista Logan. “Conozco muy bien a Dante porque
hizo ‘El Aviador’ y sabía que aportaría a este mundo su delicado
amor por el detalle. En el guión, yo ponía que la barbería
parecía encantada y eso es lo que parecía cada centímetro
cuadrado de ella. Son escenarios muy inestables por los que
andar porque son oscuros y tienen unas esquinas recortadas y
extrañas y nunca sabes muy bien qué puedes encontrarte a la
vuelta de la esquina, si será Sweeney Todd con su navaja, la
Sra. Lovett con unas empanadas de carne o J.C. el Destripador.
Son escenarios que asustan, lo cual es apropiado ya que es una
película de miedo”.
Para los actores, el detallista trabajo de Ferretti era de lo
más inspirador. “Me encantaban los escenarios”, dice Bonham
Carter. “Adoraba andar por la calle Fleet. La atmósfera te ayuda
considerablemente si tu entorno invita a que tu imaginación
viaje. Y me encantaba mi tienda”.
Otro elemento esencial para los actores fue el vestuario de
Colleen Atwood porque “los trajes son otro personaje en la
película”, añade Burton. “He trabajado con Colleen muchas,
muchas veces, y ya me conoce. Ella es tan importante como
cualquier diseñador a la hora de ayudar a dar el tono necesario.
Sus trajes ayudan a los actores a conocer al personaje, y eso
les ayuda en sus interpretaciones”.
El
trabajo en “Sweeney Todd”fue esencialmente un reto por la
limitada paleta de colores que se utilizaron en todas las
escenas de hoy en día, pero al jugar con varias texturas y
estilos, Atwood logró la sensación que Burton estaba buscando.
“Sweeney y la Sra. Lovett son fuertes”, dice. “Cuando ves una
fotografía antigua de Frankenstein o de Drácula, o de cualquier
monstruo del cine clásico, quieres transmitir ese tipo de fuerza
en la imagen. Y ese fue siempre el objetivo. Si alguna vez
vieras una imagen de los dos eso crearía una nueva versión de
aquellas imágenes”.
De
acuerdo con esa sensibilidad, Burton quería que “Sweeney Todd”
pareciera casi una película en blanco y negro, carente
prácticamente de todo color. “La primera idea era hacer una
película tan cercana al blanco y negro como fuera posible”,
explica el director de fotografía Dariusz Wolski. “Tim me mostró
un montón de películas de terror. A ambos nos gusta el cine
negro. Nos gustan todas las viejas películas en blanco y negro.
Así que ese era el enfoque general, hacerla muy melancólica, muy
oscura, con mucho contraste, muy gráfica. Dante construyó
escenarios que eran muy monocromáticos, muy oscuros. Entonces
llegué yo con la iluminación. Miramos un montón de fotografías
del Londres antiguo. Tratamos de hacer la película como una
película antigua con tecnología contemporánea, una forma moderna
de hacer películas a la vieja usanza”.
Más
tarde, en posproducción, el cineasta polaco usó el proceso
Digital Intermedio para quitar incluso más color. “Lo que
hacemos en esta película es una mezcla de maquillaje, vestuario,
diseño de escenarios y yo tratando la película retirando el
color”, explica Wolski. “Hemos intentado hacer esta película
casi en blanco y negro, excepto por algunos colores apagados
aquí y allá. Y la sangre”.
Dado que el método de Sweeney para asesinar era cortando la
garganta, es inevitable que “Sweeney Todd” esté inundada de
sangre, aunque la película de Burton sigue, sin duda, los pasos
de la producción teatral. “La primera vez que Tim y yo nos
conocimos, de la primera cosa que hablamos fue de cuando vimos
por primera vez ‘Sweeney Todd’ y lo mucho que nos acordábamos de
la sangre”, señala Logan. “Con el primer corte de garganta, la
navaja va de lado a lado, la sangre salta a todo el escenario,
la luz la ilumina y solo se ve ese rojo único”.
“En
la realidad, cuando cortas la garganta a alguien es algo muy
pringoso, y eso es algo que no queríamos escatimar”, continúa
Logan. “No somos nada mojigatos con lo que Sweeney Todd hace,
porque para entender su tragedia hay que comprender la
degradación que se inflinge a sí mismo y a otras personas. Hay
que entender que, de hecho, es un maniático homicida y, sin
embargo, tu corazón llora por él. Esa es la genialidad de
‘Sweeney Todd’, y creímos que era muy importante no huir de la
realidad de la sangre. Así que cuando corta una garganta la
sangre de la artería sale con fuerza y la gente se impregna con
ella”.
“Tim ha crecido con las películas de terror”, dice riendo Bonham
Carter, “ese era su placer de los domingos por la noche, y a
Johnny también le encantan. Y no hay duda que han rebuscado
entre sus favoritas en busca de inspiración. Es una película de
terror. Pero Tim es bastante travieso. Hay mucha basura, pero él
lo encuentra sumamente divertido, y mucha sangre, algo que
también lo encuentra increíblemente gracioso. Además, hay mucho
humor negro. Y, con suerte, dará miedo pero al mismo tiempo ,
espero que sea muy divertida, de una forma perversa, pero muy
entretenida”.
“’Sweeney Todd’ es, en el sentido dramático clásico, una
tragedia sangrienta”, concluye Logan. “Obviamente es un homenaje
al Grand Guignol, un homenaje a ‘Penny Dreadfuls’ del Londres
Victoriano. Pero es importante decir que la sangre de ‘Sweeney
Todd no es sádica, no es sin necesidad; forma totalmente parte
del mundo en el que habitan estos personajes, por lo que huir de
ella sería deshonesto y evasivo, algo que no es esta historia ni
tampoco el cineasta. La verdad es que a la gente la matan, y la
motivación de este personaje central es tan fuerte y apasionada
que tiene que matar a la gente con sus propias manos,
manchándose las manos y la cara con su sangre, cubriéndose de
sangre de forma figurada y literal”.
Imágenes,
sinopsis y notas de cómo se hizo "Sweeney Todd, el barbero
diabólico de la
calle Fleet" - Copyright © 2007 Warner Bros. Pictures, DreamWorks Pictures, Parkes/MacDonald Productions y Zanuck Company.
Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International
España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Sweeney Todd"
Añade "Sweeney Todd" a tus películas favoritas
Recomienda
"Sweeney Todd" a un amigo
|