LA
HISTORIA
© 20th Century Fox
FROM HELL,
que se refiere a la dirección del remitente en
una carta escrita por el Destripador, es acerca
de la gente que se encuentra en el
infierno, intentando sobrevivir a las
circunstancias más desoladoras. En el centro de
todo se encuentran cinco prostitutas empobrecidas
que comparten una desesperada amistad, que se
torna más estrecha conforme su rango social se
ve aterrorizado por un espeluznante asesino. Mary
Kelly (Heather Graham), Kate Eddowes (Lesley
Sharp), Liz Stride (Susan Lynch), Dark Annie
Chapman (Katrin Cartlidge) y Polly (Annabelle
Apsion) viven al margen, ganándose la vida
pobremente con sus cuerpos en una sociedad que
frecuentemente las deshonra y, a su vez, se
alimenta de ellas. Con nada de valor entre sus
propiedades, son amenazadas por un monstruo que
les roba su única posesión: su existencia.
Heather
Graham indica: Mi personaje y sus amigas
viven en este horrible barrio a punto de morir de
hambre. Cada día es una lucha. Tener un lugar
donde dormir es un lujo. La única cosa que
sostiene a Mary Kelly es su sueño de regresar a
Irlanda, donde vivió cuando era niña.
En una de
las escenas para ubicar el filme, las mujeres son
despertadas después de haber dormido
irregularmente, atadas juntas a una banca una
incómoda opción para aquellos incapaces de
tener los medios para una cama. El propietario
llega en la mañana a desatar la soga para que
regresen a las calles, donde deberán ganarse la
vida para comer y tener un refugio para la noche
siguiente. Es un ciclo de supervivencia cruel y
despiadado. La vida de estas mujeres es
horrible y triste, señala Lesley Sharp.
Su existencia diaria siempre se ve
amenazada-desde padrotes, clientes violentos,
criminales callejeros, enfermedades y
adicciones.
Pero algo
que amenaza todavía más sus vidas es un
peligroso secreto que las mujeres comparten
inadvertidamente, un secreto que amenaza la
Corona y a ellas mismas. La única autoridad
aparentemente preocupada en proteger a estas
desafortunadas, que de otra manera
son vistas como seres sacrificables, es el
Inspector Fred Abberline (Johnny Depp). Sin
embargo, Abberline, se encuentra afligido.
Atormentado por recuerdos insoportables, busca
escapar temporalmente de su vida con opio. Su
adicción intensifica sus ataques de
clarividencia que aportan tanto discernimiento
como incapacidad. Abberline ha sido
doblegado por la vida, comenta Johnny Depp.
Perdió a su esposa e hijo, y depende de
auto-medicación para lograr sobrevivir durante
el día. El Inspector, promovido de
Whitechapel después de prestar años de
servicio, se encuentra asignado nuevamente al
miserable distrito para encabezar la
investigación del Destripador. La productora
ejecutiva Amy Robinson comenta, Abberline
es un personaje que recuerda a los protagonistas
de las novelas clásicas del siglo XIX. Es un
héroe con defectos, que soporta una grave lucha
interior mientras intenta lidiar con los
horribles eventos que se desarrollan.
El
Inspector es auxiliado durante su problemática
investigación por el imponente Sargento Godley,
interpretado por Robbie Coltrane (The World
Is Not Enough). Godley es un amigo leal que
cuida con esmero a Abberline cuando se pone a
alucinar. Godley es un policía escocés
sincero que saca conclusiones a partir de
evidencia concreta, comenta Coltrane,
tales como cuchillos manchados con sangre y
recuentos de testigos. Le parece intrigante la
intuición y los métodos nada ortodoxos de
Abberline. Son cosas que van en contra de la
naturaleza de Godley, pero acepta las visiones de
Abberline como algo genuino y se siente forzado a
actuar por ellas. Johnny Depp agrega:
Godley es la única persona en el mundo a
la que Abberline escucha y respeta. Godley lo
mantiene vivo, lo cuida. Es su amigo más
cercano.
Conforme
los asesinatos en Whitechapel se incrementan, los
dos hombres son obstaculizados por sus
superiores, quienes están más interesados en
desentenderse de los crímenes, en lugar de
encontrar al asesino. La única excepción es el
reconocido Sir William Gull (Ian Holm), un doctor
de la familia real, y una figura lo
suficientemente poderosa para asistir al
escurridizo Inspector. Para Gull es
evidente que estos asesinatos están siendo
cometidos por alguien con conocimientos de
medicina, declara Ian Holm. El
asesino posee habilidades quirúrgicas más allá
de las que pudiera tener un carnicero u obrero.
Sus asesinatos involucran un ritual bizarro y
terrible. Gull le da informes a Abberline
con respecto a los instrumentos que probablemente
fueron utilizados y de la manera en la que
quizás fueron cometidos los asesinatos. Gracias
a su asesoramiento, Abberline es capaz de deducir
que los asesinatos forman parte de una
conspiración amenazante que involucra a la Orden
de Masones, quienes, a su vez, están actuando a
instancias de la monarquía misma.
Los Masones
son una organización enigmática, como de culto,
cuyos miembros a lo largo de los años han sido
algunos de los hombres más acaudalados y
poderosos del mundo. Los masones han sido tema de
numerosas teorías de conspiración, debido a sus
misteriosas ceremonias de iniciación y sus
juramentos de silencio. La noción de que la
Corona haya conspirado en los asesinatos de Jack
el Destripador ha sido por mucho tiempo expuesta
por varias facciones en Europa, donde el caso
provoca entre los británicos una fascinación
tal como sucede con el asesinato de JFK entre los
norteamericanos. La responsabilidad Real es
aceptada en la aclamada novela gráfica From Hell
del escritor Alan Moore, escrita en 1999 y
originalmente publicada como una serie de diez
partes en la antología periódica Taboo. Las
tiras, que presentan dibujos del artista Eddie
Campbell, fueron compradas por el productor Don
Murphy (Natural Born Killers). Murphy
comenta, Alan Moore es el decano de los
novelistas gráficos. Soy un aficionado de las
tiras cómicas y he admirado su trabajo desde
hace mucho tiempo. Quedé inmediatamente
enganchado con From Hell, sin siquiera haberme
dado cuenta al principio que se trataba de Jack
el Destripador. Es una historia brillante,
compleja y obsesiva, bien documentada con una
investigación extensa e innumerables notas de
pie de página.
La
adaptación cinematográfica de la novela de
Moore fue realizada por Terry Hayes y Rafael
Yglesias, en la que éste último vio la
perspectiva de la conspiración en una forma más
metafórica. Que si la monarquía
británica estaba literalmente involucrada o no
en los asesinatos del Destripador no aminora el
poder de la acusación asestada a la clase
gobernante, comenta Yglesias. Que las
autoridades se rehusaran a incluso considerar la
posibilidad de que el sospechoso pudiera haber
sido una persona adinerada habla muchísimo
acerca de la época victoriana. Los malestares de
la sociedad eran vistos exclusivamente como algo
provocado por los pobres y las clases
bajas. Al ser un miembro de esa clase baja,
así como una prostituta, Mary Kelly no está
acostumbrada a la compañía de hombres
respetables, al menos cuando no está
trabajando. Desconfiada y cautelosa para que no
sea utilizada, inicialmente desaprueba la
investigación de Abberline. Las mujeres
que trabajan las calles tenían la guardia
arriba, comenta Allen Hughes. Mary
Kelly ve a Abberline como cualquier otro tipo que
la quiere utilizar. Su decencia y sinceridad
eventualmente provocan que baje sus defensas y
comience a confiar en él.
Conforme su
relación se intensifica, una barrera todavía
más amenazante que las costumbres sociales y la
diferencia de clases se interpone entre ellos.
Tienen apuntado hacia su corazón una daga de
conspiración e intención despiadada, que se
encuentra en la mano de un maniático sanguinario
destinado a quedar en las páginas de la
historia. En retrospectiva, la afirmación del
Destripador de que gracias a él nació el siglo
XX, introduciendo una nueva época de prensa
sensacionalista y de culto a la fama, ha sido
confirmada. Los tabloides británicos quedaron
instantáneamente enamorados con la historia, que
desde entonces se ha convertido en una leyenda.
Johnny
Depp, quien está muy familiarizado con el caso,
señala, Antes de Jack el Destripador,
existían unos cientos de periódicos en Londres.
En el punto más álgido de su cadena de
asesinatos, miles de periódicos adicionales
emergieron. Jack el Destripador, creado en
parte por la prensa, se convirtió en su primera
estrella de los tabloides. El caso
del Destripador también hizo que progresara la
policía forense, que se encontraba en sus etapas
iniciales en los años 80 del siglo XIX. Allen
Hughes comenta: En aquel entonces, si la
policía no te atrapaba cerca del cuerpo con
sangre en tus manos era casi imposible que te
declararan culpable. No existían procedimientos
estándares para tomar huellas digitales o
pruebas de sangre. Pero este caso ayudó a que se
desarrollaran nuevos procedimientos y
herramientas científicas para aprehender
criminales. Desde luego que Jack el
Destripador nunca fue capturado. Es el misterio
de su identidad, su audacia para cometer
asesinatos brutales en lugares públicos y su
habilidad para escabullirse entre la noche que ha
intrigado a la gente por más de un siglo.
Él es el némesis perfecto para una
película, admite Robbie Coltrane. Albert
Hughes recalca, El reto y lo que nos atrajo
a nosotros fue abordar un misterio famoso,
pródigo en leyenda, y utilizar nuestra
imaginación para darle una dimensión
amplificada. Allen Hughes comenta:
Las víctimas de Jack el Destripador nunca
han sido humanizadas. Queríamos darles vida. No
solamente fueron víctimas. Fueron seres
humanos.
Fuente: Fox
México
Imágenes
y notas de producción de Desde el infierno -
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