CRÍTICA
Pedro
Luis Pascual Lacal
Valoración:

El mito de
Jack El Destripador ha sido tratado en varios
libros y películas donde el asesino que jamás
fue detenido es protagonista de una serie de
muertes en el Londres de finales del S. XIX. Un
mito por la cantidad de historias que ha
suscitado pero sin lugar a dudas real como
refleja en los anales de la historia londinense
las carnicerías de este asesino de guante
blanco.
En Jack y
de sus hazañas se basa el cómic de Eddie
Campbell, un cómic de culto muy admirado
por los guionistas de Desde el
Infierno Terry Hayes y Rafael
Yglesias, pero del que no tomaron ejemplo. Y
es que la trama de la película es
altamente previsible y no apta para
visionarla a altas horas de la madrugada ( lo
digo por la llamada sesión golfa),
ya que se corre el riesgo de caer por breves
instantes en los brazos de Morfeo.
Una
historia como la del famoso
Destripador a poco que se haga un
esfuerzo narrativo es fácil aprovecharla en su
máxima extensión, sin embargo, como en otros
muchos títulos que han pretendido ahondar en
este tema, se queda en la cáscara de un
argumento muy superficial adornado con toques
romanticones que no vienen a cuento.
Esa
historia de amor que debe haber en toda película
de Hollywood que se aprecie la
protagonizan Johnny
Depp y Heather
Graham, sin duda dos
grandes actores que luchan por salvar sus
personajes mal dibujados y que nada
tienen que ver con la época victoriana. Depp es
un investigador joven, algo poco probable en
aquella época, y Graham una puta que poco se
parece a las que existían en Whitechapel.
Lo
único salvable de la película es la
ambientación de Londres. Su aire
misterioso, la bruma nocturna, la lluvia que no
cesa, el ambiente promiscuo del barrio de las
prostitutas y la suntuosidad de ambientes más
cortesanos son algunos de los aspectos plausibles
en un decorado muy decente y que constituye la
única tabla de salvación de un film que cojea
por un mal argumento y por un peor esbozo de los
dos protagonistas.
Otro
aspecto notable es la historia de la
conspiración contra la realeza británica y la
caracterización de las sociedades secretas de la
época. Además Ian Holm (Bilbo en El
Señor de los Anillos) es
quizás uno de los personajes más acertados. Su
aire enigmático y sus continuos consejos al
inspector que da vida Depp ayudan a esclarecer
(más si cabe) el más que previsible final y que
para más INRI nos revela quién es Jack El
Destripador, algo que le quita todo el
encanto a esta leyenda viva que ha circulado por
todas las calles londinenses desde el siglo XIX.
Para
concluir obviaremos la parte visceral del film y
que desde luego no es apta para estómagos
frágiles, y como recomendación os digo que como
entretenimiento no es una mala película pero sin
embargo si buscáis algo más sobre el mito de
El Destripador es mejor que leáis la
novela o alquiléis en el vídeoclub Murder
by Decree, cinta que está a años
luz de este infierno creado desde la
mediocridad de una historia cutre
sensiblera y desde el prisma nada acertado
de las mega producciones hollywoodienses.
Imágenes
de Desde el infierno - Copyright © 2001 20th
Century Fox. Fotos por Jurgen Vollmer. Todos los
derechos reservados.
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