CRÍTICA
por Tònia
Pallejà
El ogro verde gana la batalla
 Los esfuerzos
llevados a cabo por la Disney para estar a la
altura de sus principales competidoras son,
innegablemente, meritorios. También lo son sus
intentos -gracias a su asociación con la Pixar-
de desvincularse de esa imagen que había
empezado a quedar anticuada en el campo de la
animación en los tiempos que corren. Aunque
debería señalar, de paso, que nunca he
desmerecido los resultados de una animación
tradicional de calidad, siempre que estén
respaldados por una historia entretenida y
sugerente, y que sea capaz de confeccionar unos
personajes con agarre (en el extremo contrario se
hallarían casos como el de Final
Fantasy, que demuestra una
extraordinaria pericia tecnológica pero
totalmente vacía de contenido e interés). Así
pues, técnicamente hablando, Monstruos S.A.
se halla al nivel, cuando no por encima -y aquí
entraríamos en detallismos sobre texturas y
movimientos-, de la reciente Shrek, obra de Dreamworks. Sin
embargo, a nivel argumental, el último producto
de la Disney no puede renegar de su pasado
tradicional y acaramelado, y su enquilosada
prudencia le impide dar ese salto adelante que
sí realizó Shrek, y que lo convirtió en
un excelente trabajo de animación por ordenador
que arropaba un relato no menos memorable,
revolucionando la parcela de terreno en la que se
veía enmarcado.
 La comparación entre
ambas películas es inevitable, no sólo por su
consecución temporal, o por la similitud de sus
planteamientos (protagonistas destinados a
generar miedo, mundos imaginarios fruto de la
fabulación...), sino porque además se trata de
dos producciones parejas en cuanto a género y a
herramientas empleadas. A pesar de ello, las
diferencias son también evidentes y decantan la
balanza en favor de Shrek. Si en la cinta
del ogro verde se proponía una perversión de
los tópicos, una inversión de papeles en todos
los sentidos, que aportaba un aire fresco y
gamberro al relato, en Monstruos S.A.,
esta alteración de lo convencional es sólo
superficial. Cruzamos la puerta y se nos muestra
qué hay al otro lado del armario, eso que tanto
aterroriza a los niños en su soledad nocturna.
En cierta forma igual que en Harry Potter, se nos
ofrece la trastienda de un universo ficticio y
enigmático, y vemos los entresijos de
Monstruópolis, una ciudad con estética retro,
pero que, salvo por algunas ocurrencias en su
funcionamiento, no esconde mayor sorpresa, como
tampoco la esconde la trama a través de la que
sus personajes ven engarzadas una peripecia con
otra.
 Por otra parte, Monstruos
S.A. dispone de un guión correcto, en
reducidas ocasiones simpático, pero sin la
efervescencia, el ingenio y la
"incorrección política" del de Shrek.
Monstruos S.A. es
puro Disney, maquillado de innovación digital,
pero que en definitiva sigue la línea clásica
de la factoría, es decir, se trata de
una película destinada mayoritariamente a un
público infantil, en la que encontraremos todos
los ingredientes habituales sin ninguna
intención de salirse del camino marcado;
mientras que Shrek es un film que propone
una doble lectura, a un nivel inferior para los
niños y a un nivel superior para los adultos,
que, a fin de cuentas, son quienes van a captar
la totalidad de gags y guiños humorísticos,
tanto los basados en la acción como aquéllos
que tienen un soporte verbal.
 En cuanto a la
reacción del espectador, poco menospreciable por
su elocuencia, cabe decir que cuando Shrek despertaba
risas en la sala prácticamente a lo largo de su
proyección, Monstruos S.A.
no consigue arrancar más que alguna sonrisa
condescendiente. Si el ritmo frenético
que imponían los diálogos y aventuras de Shrek
apenas otorgaban tregua a la diversión y la
complicidad, Monstruos S.A. no invita a
mantener la atención y, con excepción de
algunos episodios anecdóticos, puede incluso
llegar a aburrir.
De esta forma, y sin ningún género
de dudas, el ogro verde gana la anunciada batalla
frente al corpulento monstruo de pelaje azul, y Monstruos
S.A. queda convertido en un nuevo intento
más, por parte de Disney, de volver a recuperar
su trono.

Imágenes
de Monstruos, S.A. - Copyright © 2001 Disney /
Pixar. Todos los derechos reservados.
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