LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
   INSERTA TU MAIL

Recibe cómodamente
en tu buzón los estrenos
de cine de cada semana

 

MONSTRUOS, S.A.
(Monsters, Inc.)


cartel
Ampliar cartel

Comprar esta película en DVD

Dirección: Peter Docter.
Codirección:
David Silverman y Lee Unkrich.
País:
USA.
Año: 2001.
Duración: 92 min.
Género: Animación.
Voces originales: John Goodman (Sullivan), Billy Crystal (Mike), Mary Gibbs (Boo), Steve Buscemi (Randall), James Coburn (Waternoose), Jennifer Tilly (Celia), Bob Peterson (Roz), John Ratzenberger (Yeti), Frank Oz (Fungus).
Guión: Andrew Stanton y Daniel Gerson; basado en una historia original de Jill Culton, Peter Docter, Ralph Eggleston y Jeff Pidgeon.
Producción: Darla K. Anderson.
Producción ejecutiva: John Lasseter y Andrew Stanton.
Música: Randy Newman.
Montaje:
Jim Stewart.
Diseño de producción: Harley Jessup y Bob Pauley.
Dirección artística: Tia W. Kratter y Dominique Louis.

 

CRÍTICA
por Miguel Á. Refoyo

Creando monstruos… y magia

El cuarto largometraje de Pixar evoluciona progresivamente hacia un cine infantil de extrema calidad con un delicado argumento lleno de emoción y aventura

‘Monsters, Inc.’, la nueva odisea digital de la factoría Pixar de John Lasseter, se convirtió, mucho antes de su finalización, en el estreno de animación más esperado de la temporada. Una de las causas de este inusual ímpetu por ver lo último del género pixelado ha sido verificar cómo respondería a la gran acogida de crítica y público que tuvo a mediados del año pasado la rival en los próximos Oscar (estrenando categoría) Shrek, el contrapunto que la Dreamworks ha plantado a un sector auspiciado por la Disney. Ambas obras se han convertido en un auténtico fenómeno dentro del cine de animación digital contemporáneo. Las expectativas puestas en el producto de los creadores de la saga de ‘Toy Story’ y ‘A bug’s life se han confirmado con esta prodigiosa cinta como los monarcas de la esfera animada digital, que afianza a la Pixar como los auténticos dómines dentro de un mercado en plena revolución.

Si el ogro creado por Andrew Adamson y Vicky Jenson llevaba consigo la etiqueta de transgresora con su antifábula políticamente incorrecta y díscola, la evolución de Pixar rehabilita con ‘Monsters, Inc.’ la continuación de un cine desplegado con un objetivo específico que radica en devolver al cine infantil su nobleza, su tono épico y espectacular y, sobre todo, la ponderación de la calidad en un género que estaba cayendo, con los prototípicos musicales animados de Disney, en la más de las irritantes indolencias. Esta película dignifica el cine para niños, ampliando, de forma inteligente, su magnético efecto hacia unos adultos que disfrutan y viven el mismo espectáculo que enamora a los más pequeños. El cine digitalizado que muestra ‘Monsters, Inc.’ juega así sus bazas, que se mueven entre su propósito diáfano de subir su insuperable listón en el cine de animación y el descarado entretenimiento, capturando a un público global que cae rendido, como ha sucedido en sus tres anteriores obras maestras, ante la delicadeza de sus planteamientos y de un acabado formal que roza la excelsitud.

Pete Docter, alumno privilegiado del gran maestro Lasseter (auténtico preceptor del género), recoge el testigo del ‘oscarizado’ cineasta para prolongar el ascendente rumbo del prodigioso universo de Pixar. Retomando la intención de ‘Shrek’ a la hora de destruir los tópicos del cine de animación, no existen en ‘Monsters, Inc.’ los perennes números musicales a los que sometía la Disney a sus espectadores, pero sí ese albor e intención púdica y moral de los términos fundacionales del cine de animación clásico. La historia escrita por Andrew Stanton y Daniel Gerson se centra en la simplicidad manifiesta de su traslúcida estructura argumental para que llegue al público demandado, es decir, al niño. Esta maravilla visual narra la historia de Sulley y Mike, el mejor equipo de asustadores de Monstruópolis, currantes de la empresa ‘Monsters, Inc.’, dedicada a conseguir la energía necesaria para la ciudad procedente de los gritos de los niños de todo el mundo. Son los mejores, baten récords y Sulley es una celebridad. Hasta que sus vidas se ven alteradas por el peligro más temidos por los habitantes de este cuento, la intrusión en su mundo de una niña de dos años por culpa del villano de la cinta, un monstruo malévolo y ambicioso llamado Randall.

Con un indisoluble espíritu familiar de fondo, el filme superpone a su condición de proeza visual una solvente y briosa narración aferrada al sentido más depurado de su condición cristalina, de su incondicional infantilismo, llena de un agradable propósito ético que en las películas creadas por Lasseter obtiene situarse en el legado de suntuosidad de los mejores trabajos del tío Walt. Pero esos valores paradigmáticos y ecuménicos no caen en el siempre fácil empacho, debido, entre otras muchas cosas, a la buena combinación que producen sus estudiadas dosis de acción, humor, drama, aventura y un punto de ternura en el que los miedos infantiles y el terror cotidiano representado en el monstruo que guarda cada armario de niñez, se escarnece y metamorfosea en la asombrosa animación binaria de esta factoría de sueños.

‘Monsters, Inc.’ se acerca más a la línea épica seguida por las dos partes de ‘Toy Story’ que al divertimento fabulesco de ‘A bug’s life’, logrando captar el subconsciente infantil que todos llevamos dentro. La desmitificación del monstruo aterrador, no sólo juega con esa intención de salvaguardar la candidez del pequeño, sino que, entre líneas, escruta el concepto de corporación moderna, de las grandes empresas y sus sucios objetivos basados en la codicia y el poder. Aun así, más allá de cualquier divagación trascendente, ‘Monsters, Inc.’ propone un deleitable cuento melancólico de la parábola dicotómica del bien y el mal, de las virtudes de los valerosos héroes (o antihéroes, como es el caso) y las terribles inclemencias de los villanos. Un espléndido apólogo animado con personajes llenos de vida y emoción en el que las constantes referencias al cine de los 80 (con esa soberbia y frenética secuencia de las puertas que recuerdan a la de ‘Indiana Jones y el templo maldito’) hacen asequible el sueño de un cine nostálgico, pero innovado, permutado en un difícil ennoblecimiento del cine infantil. En consecuencia, una cinta que representa la superación modélica y ejemplar de un género que renace con cada trabajo de esta empresa digital. ‘Monster, Inc.’ identifica su alma melancólica con una frase del film: "los niños de ahora ya no se asustan con nada". Un aforismo que hace reflexionar sobre la precoz pérdida de la inocencia en una sociedad cada vez más inicua y carente de integridad. Todo ello bajo las notas de uno de los compositores fundamentales del cine de Hollywood, un Randy Newman en plena forma que consigue con la obra de Docter uno de sus mejores trabajos hasta la fecha. ‘Monsters, Inc.’ es, por tanto, una de las cintas imprescindibles de la temporada.


Imágenes de Monstruos, S.A. - Copyright © 2001 Disney / Pixar. Todos los derechos reservados.

estrenos | críticas | novedades | cartelera | preestrenos | vídeo | de compras
especiales | reportajes | carteles | buscar | afiliación | listas de cine | contacto

La Butaca © 1999 Ángel Castillo Moreno. Valencia (España)
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

LA BUTACA
Revista de Cine online

 

Secciones

Estrenos
Críticas
Novedades
Cartelera
Preestrenos
Vídeo
De compras
Especiales
Reportajes
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Quiénes somos
Contacto
Añadir a Favoritos

 


Internet Explorer
800x600