CRÍTICA
Joaquín
R. Fernández
Puntuación:
6 /
10
Banda Sonora Original: *****
No soy un
especial entusiasta de la labor (técnica) de Steven
Soderbergh en la aclamada Traffic. Considero
que allí se limitó a comportarse como un vulgar
exhibicionista, haciéndonos notar en todo
momento su dominante presencia y acortando con
ello la naturalidad de las excelentes escenas
dramáticas que de vez en cuando se descubrían
ante nuestros ojos. Por ello, me ha sorprendido
la serena contención que ahora nos muestra en Ocean's
Eleven (Hagan Juego). Si en Traffic tenía
aires de trascendencia, aquí sucede todo lo
contrario: el protagonismo por fin recae en los
actores, siendo la cámara de Soderbergh un gran
compañero de viaje que sólo se advierte en los
momentos oportunos. El gran acierto del
realizador es juntar a un buen número de
estrellas de Hollywood sin importarle cuántos
minutos ha de aparecer cada una de ellas en
pantalla. No nos encontramos ante una
obra fabricada para el lucimiento de cada uno de
los miembros del elenco, sino con un producto
pensado para satisfacernos con sus actuaciones
corales.
Ocean's
Eleven (Hagan Juego) cuenta con una trama
manida y para nada sorprendente, centrando todos
sus encantos, como ya dije, en las
interpretaciones de sus lúcidas estrellas. No
obstante, hay que reconocer que el guión es lo
suficientemente digno como para que la película
supere la calidad media de este tipo de
producciones. Por lo demás, su estructura
también es harto convencional: la primera media
hora es la típica presentación de personajes,
que Soderbergh resuelve con inusual agilidad,
aunque hace algunas excepciones con las estrellas
principales del relato. Los aproximadamente
cincuenta minutos siguientes se dedican a
explicarnos la preparación del espectacular robo
que planea llevar a cabo Ocean con toda su
pandilla, aderezados, eso sí, con apuntes acerca
de los problemas personales de algunos de ellos;
por fin, el resto del metraje se centra en la
minuciosa descripción de la sustracción del
dinero de Benedict en uno de sus propios casinos.
No hay nada más, tan sólo un fugaz
entretenimiento que satisfará a un espectador
ansioso de evadirse por unos minutos de sus
problemas cotidianos.
Hablaba
anteriormente de los actores, verdaderos
artífices del éxito de la cinta (junto
con el director, Steven Sodergergh). Aparte del
carisma que destila George Clooney, que está
estupendo como líder del grupo, me sorprendió
la sólida interpretación de Carl Reiner, que,
aunque tiene una larga carrera como intérprete
profesional, es más conocido por sus trabajos
como realizador (es el responsable, por ejemplo,
de la horrenda Distracción Fatal). Brad Pitt y Matt Damon están
bastante correctos, y Andy Garcia y Julia
Roberts aprovechan con sabiduría todos los
minutos que les han dado para lucirse. También
es agradable ver de nuevo a Elliott
Gould en una gran producción, aunque su
personaje me pareció un tanto desaprovechado (al
igual que el de Shaobo Qin).
Finalmente,
recalcar la sólida realización de
Soderbergh, que puede resumirse en dos
momentos bien dispares: uno cómico, la voladura
de un hotel que uno de los protagonistas
contempla a través de la televisión cuando en
realidad se está produciendo justo a sus
espaldas; y otro, que debería haber sido el
verdadero final de la cinta, en el que la
cuadrilla de Ocean se descompone lentamente, pues
cada uno de sus integrantes habrá de seguir su
vida a partir de ese momento.
Por
último, la banda sonora de David
Holmes, acompañada por algún fragmento
musical que no ha salido de su imaginación, se
sustenta principalmente en un buen puñado de
ritmos que bien parecen estar sacados de algún
pub de una populosa ciudad. A veces escoltan con
salero a las imágenes de Soderbergh, pero su
presencia no es fundamental para el desarrollo de
la trama; Holmes simplemente se limita a recoger
el espíritu general de la cinta, pero sin
especificar con sus notas cada movimiento de los
protagonistas.
Imágenes
de Ocean's eleven - Copyright © 2001 Warner
Brothers, Village Roadshow Productions y Jerry
Weintraub Productions. Fotos por Bob Marshak.
Traducción sinopsis oficial por Angélica
Guzmán Miralles. Todos los derechos reservados.
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