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DUEÑOS DE LA CALLE
(Street kings)


cartel
Dirección: David Ayer.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 107 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Keanu Reeves (Tom Ludlow), Forest Whitaker (capitán Jack Wander), Hugh Laurie (capitán James Biggs), Chris Evans (Paul Diskant), Common (Coates), The Game (Grill), Martha Higareda (Grace Garcia), Naomie Harris (Linda Washington), Jay Mohr (Mike Clady), John Corbett (Dante Demille), Amaury Nolasco (Cosmo Santos), Terry Crews (Terrence).
Guión: James Ellroy, Kurt Wimmer y Jamie Moss; basado en un relato original de James Ellroy.
Producción: Lucas Foster, Alexandra Milchan y Erwin Stoff.
Música: Graeme Revell.
Fotografía:
Gabriel Beristain.
Montaje: Jeffrey Ford.
Diseño de producción: Alec Hammond.
Vestuario: Michele Michel.
Estreno en USA: 11 Abril 2008.
Estreno en España: 25 Abril 2008.

CÓMO SE HIZO "DUEÑOS DE LA CALLE"
Notas de producción © 2008 Hispano Foxfilm

3. La producción

  Para crear el mundo de DUEÑOS DE LA CALLE, se hizo un gran hincapié en la autenticidad de todo cuanto se relacionara con los detalles del mundo de la ley y el Cuerpo de Policía de Los Ángeles. Para garantizar una absoluta precisión de la estética, desde las técnicas tácticas a los detalles más pequeños de los uniformes, los realizadores consiguieron la ayuda de varios experimentados ex agentes del Cuerpo de Policía de Los Ángeles como asesores técnicos de la película. El asesor técnico Jaime Fitzsimons estuvo quince años en el Cuerpo de Policía de Los Ángeles y colaboró estrechamente con David Ayer, con la esperanza de aportar una comprensión sin precedentes del funcionamiento interior de dicho cuerpo. “Durante mucho tiempo los agentes han sido descritos de forma errónea en las películas y David quería que ésta fuera una experiencia real del Cuerpo de Policía de Los Ángeles”, explica Fitzsimons. “Cuando uno es un agente de la policía de Los Ángeles, recibe una formación específica de determinada manera, desde la táctica hasta el modo de llevar el uniforme y el arma. En la mayoría de las películas no se ven los detalles de una agencia como el Cuerpo De Policía De Los Ángeles; lo que se ve es una mezcolanza y nos hemos esforzado muy de veras para que esto no ocurriera en esta película”. Veterano con treinta y cinco años de servicio en el Cuerpo de Policía de Los Ángeles, el Asesor Técnico Brian Davis pasó los últimos veinte en activo en una unidad táctica muy especializada que realizó mucho trabajo secreto que incluía una extensa vigilancia de criminales profesionales, secuestradores y asesinos. Su unidad se entrenó con comandos de la armada, de la infantería de marina y con equipos SWAT, y trabajó junto a uno de los mejores instructores de tiro de los Estados Unidos. “Mi unidad se vio envuelta en muchos tiroteos y detuvimos a muchos indeseables. Creo que los realizadores querían que yo aportara mi experiencia al personaje de Ludlow llegando hasta el límite del lado más oscuro del trabajo policial”, dice Davis. Antes de que diera comienzo la producción, Keanu Reeves y otros varios miembros del reparto se sometieron a un amplio entrenamiento que cubrió todas las facetas del trabajo policial. Recibieron formación en el manejo de armas de fuego, acompañaron a los coches patrulla en su recorrido por distintos barrios de Los Ángeles, y fueron instruidos en las operaciones cotidianas del cuerpo. “Pasamos mucho tiempo con los actores preparando sus papeles y metiéndolos en el esquema mental del Cuerpo de Policía de Los Ángeles”, recuerda Fitzsimons. “Los llevamos de patrulla, compartimos con ellos nuestras batallitas y les enseñamos a llevar debidamente el uniforme. Una vez que se pusieron ese uniforme y sintieron qué supone llevar esa ropa azul, lo entendieron”. Para convertirse en un verdadero pistolero, Reeves colaboró estrechamente con los asesores técnicos y dedicó mucho tiempo y esfuerzo a la instrucción. “Keanu se lo tomó muy en serio y dio el ciento veinte por ciento de sí mismo a fin de descubrir qué supone ser un agente de la policía de Los Ángeles”, explica Fitzsimons. “Me parece que cualquier agente que vea su interpretación pensará que es uno de ellos”.

 

  “Yo enseñé a Keanu cómo manejar un arma, qué sensación transmitía, cómo dispararla, la reacción del retroceso, cómo caminar con ella”, explica Davis. “Trabajamos en la forma como presentarse a los sospechosos y aproximarse a la escena de un delito. Trabajó muy duro y se ve”.

  “Recibí mucha instrucción que incluía simulaciones, técnicas básicas de cronometraje, citaciones por disparar a matar, movimientos, cómo entrar en habitaciones, etc.”, recuerda Reeves. “Hicimos algo denominado un simulador de ‘disparar o no disparar’ y fue muy interesante porque, cuando empezamos, yo era un hippy de pelo largo que no quería dispararle a nada mientras que mi director David Ayer estaba matando todo lo que se movía. Si lo hiciera ahora, creo que estaría más cerca del otro”.

  Además de la instrucción física recibida para el papel, Ayer consideraba importante que los asesores técnicos también transmitieran los aspectos psicológicos de la vida de un agente. “Además de los patrullas en coche y la formación táctica, los expertos y asesores fueron muy francos sobre el lado emocional y cómo te afecta a ti, a tu familia y a tu alma. ¿Qué sucede cuando dejas la insignia y te vas a casa? ¿Cómo es tu vida cuando estás solo y cuando hay tranquilidad?” pregunta Ayer.

  “Los asesores fueron muy generosos conmigo compartiendo sus experiencias sobre cómo equilibrar el trabajo y la vida al margen del mismo. Contaron lo que se necesita para tener una esposa o hijos y enfrentarse a todo lo que ello acarrea, y, al mismo tiempo, tratar con violadores y asesinos y la forma como cambia tu visión de las cosas. Yo pude interiorizar estas historias, que me afectaban y conmovían profundamente, e imaginar la intensidad de aquello a lo que sobrevivieron tratando todo el tiempo de llevar una vida algo normal”, observa Reeves.

  Para Ludlow, su alcoholismo es una forma de huir de los demonios que no le abandonan al acabar su jornada. “Estoy seguro de que Ludlow bebe por lo que ha visto o por quién es”, explica Davis. “Las cosas espantosas que uno ve le cambian y él hace muy bien lo que tiene que hacer. Yo fui testigo de muchas cosas horribles a lo largo de mi carrera y te acompañan durante el resto de tu vida. La gente dice que se aprende a vivir con ellas, pero no es verdad”.

  “He visto muchas cosas abyectas, pero creo que para algunas personas esto es una vocación”, explica Fitzsimons. “Te levantas y lo vuelves a hacer por muy mal día que hayas tenido la víspera. Si no sales a hacerlo, entonces, ¿quién lo hará?”

  Los realizadores colaboraron estrechamente con los asesores técnicos al abordar los detalles del funeral que el Cuerpo de Policía de Los Ángeles tributa a Washington. Se prestó atención meticulosa a los detalles, desde la instrucción de los centenares de extras enfundados en sus uniformes azules de gala, pasando por el abundante atrezzo hasta la adecuada colocación de los coches de policía y los de bomberos en la escena. Tanto la guardia de honor como la Sociedad Esmeralda del Cuerpo de Policía de Los Ángeles participaron en la escena para rendir homenaje y tocar las gaitas en la ceremonia.

  “Estar presente en el rodaje el día del funeral de Washington me emocionó mucho”, recuerda Fitzsimons. “Sabía que todo estaba perfecto cuando los motoristas encargados de la seguridad y el control de tráfico para la película me dijeron que les hizo estremecerse. Trabajamos muy duro para cerciorarnos de que lo que se ve es un auténtico funeral del Cuerpo de Policía de Los Ángeles”.

  Para subir el listón aún más, los realizadores pudieron obtener el concurso del antiguo jefe de la policía de Los Ángeles, Daryl Gates, para que apareciera en la película encarnando al jefe de policía que habla en el funeral de Washington. Gates, poseedor de numerosas condecoraciones y conocidísimo rostro público del Cuerpo de Policía de Los Ángeles, se sintió atraído por el mensaje de redención que contiene la película.

  “La película no da la mejor imagen del Cuerpo de Policía de Los Ángeles, pero transmite un sólido mensaje de redención y yo respondí a eso”, explica Daryl Gates. “Eso significaba algo para mí porque, en mi opinión, el cuerpo es extraordinariamente especial”.

  “Tratamos de dotar de autenticidad a cada aspecto de la película y fue idea de David pedir a Daryl Gates que apareciera como el jefe de policía”, recuerda Lucas Foster. “Cuando le llamamos, preguntó si la película era favorable a la policía y nosotros le dijimos que lo era para ciertos tipos de policía. Le enviamos el guión y le pareció excelente. Que estuviera dispuesto a hacerlo nos dejó de piedra y es algo por lo que le estamos muy agradecidos”.

  “Tener a Daryl Gates en la película fue algo formidable”, dice Reeves. “Es un hombre muy agradable y se portó muy bien con todos. Leí su libro antes de conocerle y haber conseguido que hablase en el funeral de Washington me hizo profundizar en él”.

  Haberse criado en Los Ángeles dejó una marca imborrable en el director David Ayer. Para Ayer, que creció en las calles del distrito Centro-Sur, su Los Ángeles no aparece por lo general en la gran pantalla. En la mayoría de los casos, las zonas desfavorecidas de la ciudad se muestran como calles infestadas de bandas y repletas de drogas y tiroteos desde coches en marcha.

  “Mi Los Ángeles es un mundo vivo compuesto de barrios vibrantes y llenos de vida”, explica David Ayer. “No sólo hay violadores en cuadrilla calentando músculos; también hay familias, niños y madres. Es un mundo muy rico y algo que siempre quiero volver a visitar. Es mi ciudad”.

  “Nos esforzamos mucho para hacer realidad la opinión de David de que Los Ángeles es un lugar lleno de color, todo él rebosante de vida”, dice el diseñador de producción Alec Hammond. “Las cosas horribles no suceden en zonas aisladas; algunas ocurren justo al lado de familias con hijos y junto a furgonetas de helados. Éramos muy conscientes de la noción de que nos asaltan hechos perversos durante la vida cotidiana, en lugares que frecuentamos cada día”.

  El rodaje se desarrolló durante cuarenta y un días, en muchos casos de noche y en exteriores realistas. Los realizadores se entregaron a la tarea de respetar los exteriores tal y como aparecían en el guión, lo que supuso rodar en algunos de los barrios menos agradables del centro de Los Ángeles y sus alrededores, que habitualmente se evitan.

  “Nos esforzamos de verdad en dar a la película autenticidad desde todo punto de vista y la tarea resultó todo un reto”, explica Foster. “Todos los distintos elementos, como los tipos de vehículos, el atrezzo, el guardarropa, la disposición de los decorados, los exteriores y la forma como nos introducimos en un barrio y nos comportamos, todo ello contribuye a dar a la película una mayor sensación de realismo”.

  Aun no siendo forzosamente la mejor opción para la producción desde el punto de vista económico, rodar en exteriores realistas dentro de Los Ángeles era primordial para el director David Ayer, quien opinaba que el gasto extra bien merecía la pena. “Para mí fue una bendición rodar en Los Ángeles. Son muchas las producciones que abandonan el estado y el país en el nombre del dólar porque hay que pagar un recargo; pero, en mi opinión, el dinero que así se gasta es como la prima que se paga a un buen actor. Básicamente, pagamos a la ciudad por ser un personaje de la película”.

  “La verdad, dicha lisa y llanamente, es que hemos rodado esta película en algunas de las zonas más desesperadamente pobres y desfavorecidas de Los Ángeles, y la gentileza con la que nos recibieron fue simplemente pasmosa”, observa Erwin Stoff. “La gente no podía habernos recibido mejor y allí donde quiera que estuviésemos, se organizaba una fiesta en la manzana. Fue una de las grandes sorpresas del rodaje de esta película”.

  Ayer y el diseñador de producción Alec Hammond trabajaron con diligencia en el estudio de cada aspecto del rodaje, incluidas las grapadoras que se facilitan a la policía, para crear el mundo de DUEÑOS DE LA CALLE. Hammond trató por todos los medios de diferenciar la apariencia de las distintas jerarquías dentro del Cuerpo de Policía de Los Ángeles. Los más mínimos detalles se cuidaron a la hora de recalcar lo que distingue a los diversos departamentos, como las oficinas del Comisario de Policía que albergan a la división de élite de robo con homicidio, pasando por las que sirven de sede a quienes se ocupan de narcóticos, bandas y asuntos especiales, hasta las oficinas de Asuntos Internos. Oficinas de capitanes frente a las de los agentes rasos de “Ad Vice”.

  “El cuartel general de la Comisión de Policía es burocracia a la vista de todos; sus escritorios son iguales porque es una sala de uso público. Las demás salas y zonas vienen definidas por los personajes que las habitan y por lo que sucede en ellas”, explica Hammond.

  “Agentes en servicio activo del Cuerpo de Policía de Los Ángeles han pasado por los platós y se han caído de espaldas. Todo lo que allí hay crea un verdadero ambiente policial: desde las etiquetas de las pruebas hasta los carteles en color que proclaman los valores fundamentales del cuerpo”.

  Verdadero reflejo de la ciudad de Los Ángeles, el plató era bilingüe, empleando muchos miembros clave del equipo técnico indistintamente el español y el inglés. Dominador del español por haber crecido rodeado de hispanoparlantes, Ayer crea de forma inconfundible un ambiente en el plató que refleja el paisaje cultural de Los Ángeles.

  “Nunca había estado en un rodaje que fuera verdadera y genuinamente bilingüe”, explica Stoff. “Se habla español tanto como inglés y, en ese sentido, da auténtica sensación de ser un reflejo de la ciudad en la que rodamos. Me alegro de haber prestado atención al español en el instituto y la universidad”.

  Quienes intervinieron en la película sabían que estaban en buenas manos bajo la dirección de Ayer. Hugh Laurie comenta que “cada actor se pone en las manos de un director esperando lo mejor y, en este caso, David es una persona incesantemente fascinante, inteligente y considerada. Constituye un gran privilegio estar a sus órdenes porque tiene una idea muy clara de cómo funciona realmente este mundo que él ha creado”.

  “Cuando me incorporé a este proyecto me intimidó mucho que me confiaran el tiempo y las carreras de tan maravillosos actores que se han fiado de mí hasta el extremo”, dice Ayer. “Ha sido un gran reto pero todos han puesto de su parte con creces y me siento honrado de haber apadrinado este proceso. Siento un gran orgullo”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "Dueños de la calle" - Copyright © 2008 Fox Searchlight Pictures, Regency Enterprises y 3 Arts Entertainment. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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