CÓMO SE HIZO "ESCONDIDOS
EN BRUJAS"
Notas de producción ©
2008
Universal Pictures
ESCONDIDOS EN BRUJAS empezó a
tomar forma cuando el guionista y director Martin McDonagh pasó
un fin de semana en la ciudad. Brujas está a algo menos de una
hora de Bruselas. Fue una importante ciudad comercial en la Edad
Media y se hizo muy rica. Perdió importancia, pero la
arquitectura, el arte y los canales sobrevivieron al paso del
tiempo. Hacia finales del siglo XIX empezó a convertirse en
atracción turística. Martin McDonagh recuerda: “La primera vez
que fui, hace unos cuatro años, tuve sentimientos encontrados
acerca de la ciudad. Pensé en dos personajes que vieran Brujas
de dos modos muy diferentes y empecé a escribir situándolos en
zonas específicas de la ciudad”. Los productores Graham
Broadbent y Pete Czernin leyeron el guión. El primero recuerda:
“Me pareció un guión asombroso con diálogos brillantes, una
historia convincente y papeles maravillosos. Al visitar Brujas,
supe inmediatamente que sería otro personaje dentro de la
historia. La ciudad tiene una atmósfera muy particular, muy
pintoresca. Da igual dónde mire la cámara, siempre es
extraordinaria”.
El actor Ralph Fiennes dice: “El nerviosismo de
los dos personajes contrasta con fuerza con el telón de fondo de
esta antigua, bien conservada y preciosa ciudad europea. Martin
es muy especial a la hora de escribir; sabe envolver a unos
personajes muy definidos con un ligero baño humorístico. Como
director, me ha parecido inteligente y generoso”. La película se
organizó rápidamente. Al año del primer encuentro con los
productores, Focus Features se hacía cargo de la película y el
casting estaba terminado. Más aún, con la “Venecia del norte” –
como se conoce a Brujas – en un papel relevante dentro de la
historia, la ciudad recibió a los actores y al equipo con los
brazos abiertos. El productor Graham Broadbent dice: “Nos
concedieron todos los permisos necesarios para rodar en los
lugares escogidos por Martin. El Ayuntamiento, las oficinas
municipales de Turismo y de Cine nos lo pusieron muy fácil”. El
actor Brendan Gleeson recuerda, riendo: “Al llegar, nos
presentaron al alcalde y le dije: ‘Gracias por iluminar los
decorados, Sr. Alcalde’. Parecía como si alguien hubiera
construido un estupendo decorado sólo para nosotros. Es
increíblemente pintoresco y romántico”. Pero el guionista y
director Martin McDonagh quiere dejar claro que “según avanza la
película, Brujas se hace más oscura y el lado gótico cobra
importancia. Las escenas nocturnas lo muestran desde el
principio, por ejemplo, cuando Ray descubre el decorado de una
película inspirado en el Bosco”.
El diseñador
de producción Michael Carlin añade: “El decorado recuerda a un
cuadro del Bosco que se ve más tarde en la película, cuando lo
mira Ray. Brujas es un personaje clave de la historia. Al
principio parece benigno, pero poco a poco se vuelve casi tan
siniestro como Harry (el personaje de Ralph Fiennes), que juega
con las inquietudes de Ray”.
Colin Farrell
recuerda que cuando leyó el guión “me reía a carcajadas. Pero
también me pareció conmovedor porque se acaba sintiendo afecto
por cada uno de los personajes. No tenía la menor duda de que
era el mejor guión que había leído nunca. Martin es muy
inteligente. Escribió un guión brillante, con personajes y
situaciones únicas. Los diálogos son asombrosos”.
Martin
McDonagh dice: “No escribí los papeles pensando en alguien en
particular. De hecho, al principio Ray y Ken eran londinenses.
Pasaron a ser irlandeses después de que Colin y Brendan
aceptaron interpretarlos. A partir de ese momento, todo pareció
encajar, la camaradería, el antagonismo de ambos hacia Harry”.
El director
sigue diciendo: “Entre las muchas cualidades de Brendan como
actor, está su capacidad de que todo parezca natural, como si se
lo estuviera inventando en el momento. Más aún, su personalidad
cálida, sus ganas de vivir se palpan en casi todo lo que hace”.
El actor
explica que ya conocía bien al director, después de protagonizar
el oscarizado corto “Six Shooter”, además de ser un gran
admirador de sus obras dramáticas. Dice: “No se me ocurre un
solo personaje, en todas sus obras y guiones, que sea realmente
odioso. Todo lo que escribe tiene alma. Es robusto y delicado a
la vez. Es capaz de ofrecer lo peor del ser humano con unos
diálogos absolutamente aplastantes de tan libres. Es imposible
no sentir cierta conexión con esos personajes porque son muy
humanos”.
“Un cínico es
capaz de menospreciar a su personaje y conseguir que el público
haga lo mismo, tachándolo de inhumano”, sigue diciendo. “La gran
aportación de Martin es que, por muy inhumano que parezca el
comportamiento de los personajes, todo pertenece a la historia
del ser humano. No nos permite desconectar y odiar; al
contrario, simpatizamos con ellos. Interpretarlos es andar por
la cuerda floja y un reto para un actor”.
Colin Farrell
dice: “Son personajes con un lado puro gracias a su humor y a su
forma de ver el mundo. Es verdad que son instrumentos de muerte,
pero no son blancos y negros”. El productor Graham Broadbent
añade: “Al principio no parece posible simpatizar con esos dos
hombres, sobre todo con Ken, alguien que ha matado a mucha
gente, pero se acaba sintiendo afecto por él, viéndole como a un
ser humano en su papel de mentor de Ray”.
Martin
McDonagh explica: “A su manera, todos los personajes buscan
respuestas. Al final de la historia, espero que el espectador
haya entendido qué les empuja, las razones por las que han hecho
lo que han hecho, incluso antes de su estancia en Brujas”.
“Ken y Ray no
se conocían bien antes del trabajo de Londres”, sigue diciendo
el director y guionista. “Ahora están obligados a vivir juntos
en una ciudad desconocida. Se hacen amigos al ir descubriendo
cosas el uno del otro”.
Graham
Broadbent explica: “Ray es alguien que lleva el peligro con él,
pero también es una persona sensible, vulnerable y llena de
remordimientos. En muchos aspectos es lo opuesto a lo que uno
espera de un despiadado asesino”.
El director
añade: “Ray debía ser peligroso e imprevisible y, a la vez,
sensible, oscuro, incluso desesperado en algunos momentos. Había
visto a Colin interpretar a personajes peligrosos e
imprevisibles, pero en cuanto hablamos del papel, supe que tenía
muchos más ases en la manga. Hace falta mucho valor y talento
para sacar a la luz los aspectos más tristes y vulnerables sin
hacer gala de sentimentalismo. Me parece que Colin lo consigue a
la perfección”.
El productor
dice: “Aunque esta película hable de unos asesinos a sueldo, de
violencia, lealtad y honor, Martin también ha sabido atrapar su
lado inocente y les trata con mucho cariño. Quizá sea más
patente en la relación entre Ken y Ray. Es obvio que el afecto
es mutuo. Al final, Ken ofrece y recibe una oportunidad de
redención”.
“Por eso
Brendan es una parte clave de la película”, sigue diciendo
Graham Broadbent. “Transmite mucha fuerza y compasión. Demuestra
que un asesino a sueldo con corazón no tiene por qué ser una
contradicción”.
Por su parte,
Brendan Gleeson piensa que “defender a Ray en esa ciudad, en ese
momento, libera a Ken y le permite volver a tener esperanza, la
fe necesaria para cambiar una vida de violencia, a pesar de que
se le haya dado bien durante tantos años. Hace todo eso por Ray,
porque el joven le ha dado el don de la esperanza”.
Hablando de
la relación entre Ken y Harry, el director dice: “Comparten el
mismo pasado. Harry es un individuo muy peligroso, pero la
amistad entre él y Ken es auténtica. Se fía de él por la enorme
lealtad que les une”.
Colin Farrell
dice: “Harry tiene un comportamiento violento y agresivo, pero
al ser Ralph quien lo interpreta, es capaz de mostrar todos los
matices que Martin dio al personaje, además de ser muy
gracioso”.
Ralph
Fiennes, hablando de su personaje, explica: “Harry ha mandado a
esos dos hombres a Brujas como parte de una venganza. Su
intención es cuadrar las cuentas morales de su mundo, un mundo
muy violento”.
Martin
McDonagh añade: “Para encarnar a Harry quería a un actor que no
hubiera interpretado cien veces el papel arquetípico del gánster
londinense de clase trabajadora. Quería que fuera un muy buen
actor capaz de ofrecer algo más amplio y sorprendente. Pero
hasta verle en el papel no descubrí lo aterrador que puede
llegar a ser Ralph”.
Graham
Broadbent está de acuerdo: “La interpretación de Ralph no sólo
deja al descubierto a un escalofriante psicópata, sino también a
su código de honor. Ralph se lo pasó muy bien con los diálogos
que le había escrito Martin y también buscando un acento
particular para su personaje”.
Hablando de
su personaje, Clémence Poésy dice: “Me parece que Chloë es el
único aspecto positivo en la vida de Ray. Hay una chispa entre
los dos y Ray se da cuenta de que quizá ahí haya algo, alguien
para quien vivir”.
“Cuando leí
el guión”, añade, “fue como entrar en el universo de Martin.
Contenía cosas que nunca había oído ni visto, y me apetecía ser
parte de todo aquello, aunque sólo fuera un papel pequeño.
Disfruté mucho en la primera lectura con los otros actores.
Luego, durante el rodaje, Martin demostró tener un gran sentido
del humor. Me hizo sentir que creaba algo”.
“No sólo es
un herrero de las palabras”, dice el diseñador de producción
Michael Carlin. “Es un realizador de los pies a la cabeza. Dicen
que sus obras de teatro son muy cinematográficas. Vio ESCONDIDOS
EN BRUJAS en su cabeza; sabía perfectamente lo que quería para
la pantalla”.
Colin Farrell
añade: “No sólo se trata de los diálogos, había estudiado la
acción, los movimientos de los personajes, sobre todo del mío.
Tiene una gran comprensión del espacio. Además, como director,
Martin es generoso. Parece disfrutar con todo el proceso de
creación de una película”.
Jordan
Prentice, que interpreta al actor de la película dentro de la
película, dice, hablando de su personaje: “Jimmy aumenta el
inevitable surrealismo del lugar y de la estancia de Ray y Ken.
Es un ser enojado, descontento. Me encantaron las escenas en las
que explica sus extrañas teorías. Fue un papel enriquecedor y
una gran oportunidad, dada la riqueza del guión de Martin, para
explorar un personaje. Martin es un hombre creativo, afectuoso,
con el suficiente toque de locura para caerme bien. Le veo en
muchos de sus personajes...”
Thekla
Reuten, que interpreta a Marie, la embarazada dueña del hotel,
dice: “Marie representa la bondad en medio de tanta oscuridad.
Lo que más me gustó de la historia, además de ser tan divertida
y estar tan bien escrita, es que los personajes empiezan a
sentir los efectos de toda la violencia que han perpetrado. No
como en otras películas donde todo parece genial. Eso sí, es un
auténtico contraste ver a hombres empuñando pistolas correr por
las preciosas calles de la ciudad...”
“He visto
algunas de las obras de Martin traducidas y representadas en
Holanda”, sigue diciendo. “Martin, en su calidad de realizador,
ha sido capaz de vigilarlo todo y a todos sin perder la
concentración. Para una actriz es muy fácil comunicarse con un
director que piensa como un dramaturgo, y Martin es uno de
ellos”.
Basándose en
su experiencia teatral, Martin McDonagh reunió al reparto con
tres semanas de antelación para los ensayos. El director y
guionista explica que “Colin y Brendan habían coincidido en
varias ocasiones, pero nunca habían trabajado juntos aunque, por
lo que tengo entendido, siempre habían querido hacerlo. Además
de llevarse realmente bien durante los ensayos, el respeto mutuo
era increíble”.
Para Brendan
Gleeson, las semanas de ensayo fueron “un regalo. A veces tenía
la impresión de que hubiera debido comprar una entrada para ver
a un actor como Colin. Me enorgullece que sea un joven actor
irlandés. Martin y él están hechos para trabajar juntos.
Estudiamos el texto a fondo para tenerlo todo perfectamente
preparado cuando empezase el rodaje”.
Martin
McDonagh añade: “En general, durante los ensayos, analizábamos
todos los aspectos de la historia y las relaciones de los
personajes para saber por qué decían o hacían algo. Parece
simple, pero es sorprendente lo que ayuda a todo el mundo,
incluso a mí”.
Clémence
Poésy estaba entusiasmada con los ensayos: “Fueron un auténtico
lujo para nosotros, pero eran muy importantes para Martin. Nos
dio el tiempo suficiente para conocernos. Vi cómo Colin prepara
el personaje antes de llegar al rodaje. Intenta conocerlo a
fondo para poder entrar instintivamente en las escenas”.
Jérémie
Rénier, que encarna a Eirik, el potencialmente peligroso ex
novio de Chloë, añade: “Colin se basa en el instinto, como un
animal. Martin es muy preciso. Los ensayos me ayudaron mucho
porque era mi primer papel con tantos diálogos en inglés. Para
mí fue una auténtica oportunidad. Además, soy de Bruselas y no
tuve que desplazarme mucho. Esta película no sólo es buena para
Brujas, sino para la industria cinematográfica belga”.
Contando con
la total cooperación de Brujas, gracias al apoyo del
burgomaestre Patrick Moenaert, y con cientos de extras
contratados en la ciudad, el rodaje empezó a principios de
febrero de 2007 y duró dos meses. Ya se habían filmado un par de
películas en la ciudad (por ejemplo, Historia de una monja, de
Fred Zinnemann, con Audrey Hepburn, en 1959), pero ESCONDIDOS EN
BRUJAS ha sido el rodaje de mayor envergadura hasta la fecha.
“Disfrutamos
de la buena disposición de la ciudad cada día”, recuerda Graham
Broadbent, maravillado. “Éramos conscientes de ser embajadores
del cine, así que todos nosotros, al contrario que los
personajes, fuimos amables con todo el mundo”.
Ralph Fiennes
dice, riendo: “El equipo se movía con mucha libertad, dado que
en Brujas la mayoría de la gente va a pie. Los coches de
producción eran los dueños de la ciudad”. El director de
fotografía Eigil Bryld también disfrutó de una gran libertad
para rodar exteriores cámara en mano, dejando de lado
composiciones más formales.
El diseñador
de producción Michael Carlin dice: “A veces el rodaje parecía
una redada perfectamente organizada. En general no tuvimos que
tocar los decorados exteriores, pero el Ayuntamiento nos dejó
colocar decoraciones de Navidad, árboles y luces a pesar de que
la Navidad ya había pasado”.
Los numerosos
decorados naturales darán la impresión al espectador de haber
hecho una visita de dos horas a Brujas. Martin McDonagh dice:
“Viendo esta película, no queda más remedio que aceptar a la
ciudad como a otro personaje”.
Colin Farrell
opina lo mismo que su personaje: “Brujas es de otro mundo; no se
parece en nada a otros lugares. Personalmente, incluso me llegó
a parecer opresiva”.
Martin
McDonagh explica: “Nos permitieron rodar en casi todos los
lugares que había escogido, por eso se ve tanta ciudad en la
película. Excepto una iglesia, pudimos filmar dentro y fuera de
todos los decorados incluidos en el guión. Eso demuestra lo
increíble que es la gente de allí”.
Cuando se le
pregunta cuál es su decorado favorito, el director habla de
tres: “El hotel donde se hospedan los dos es el mismo hotel en
el que me quedé la primera vez, mucho antes de saber que
escribiría un guión acerca de la ciudad. Me encanta la plaza del
mercado, donde filmamos gran parte de la acción. Y me gustó
mucho rodar en los canales. Hubo una mañana preciosa, fría,
brumosa, pero con el cielo azul. Nos dimos mucha prisa para
rodar antes de que se levantara la niebla. Creo que aquel día
conseguimos escenas muy bonitas”.
Al tener
acceso a toda la ciudad, incluso las personas que conocen Brujas
se sorprenderán con algunas tomas. Por ejemplo, el campanario
con sus 83 metros de altura. Después de una ascensión de 366
escalones, una espléndida vista de la ciudad y del campo que la
rodea espera al valiente que se ha atrevido a subir.
Los
productores obtuvieron permiso para rodar dentro del museo
Groeninge, donde Ray y Ken tienen una conversación acerca del
purgatorio. En este museo pueden verse obras del Bosco, René
Magritte, Jan van Eyck, entre otros. Los dos actores pudieron
disfrutar visitando las salas entre toma y toma.
Graham
Broadbent recalca: “En muy pocas ocasiones se consigue filmar en
auténticas salas de museo. Fue necesario contratar pólizas de
seguros draconianas para cubrir cualquier posible daño a la
asombrosa colección del Groeninge”.
Otros
decorados incluyen el “Lago del amor”, también conocido como
Minnewater, que servía para unir Gantes y Brujas, y se ha
convertido en un punto de encuentro romántico; la plaza Jan van
Eyckplein, cerca del canal Spiegelrei; la estación de trenes de
Brujas; el restaurante Cafedraal, donde Ray lleva a Chloë a
cenar; el bar Diligente, donde Ken toma copas, y la Basílica de
la Santa Sangre, cuya capilla contiene la famosa reliquia de la
Santa Sangre, donde Ken hace cola para entrar. Fue el único
sitio donde no se obtuvo el permiso para rodar en el interior.
La mayoría de los interiores, como la casa de Yuri, el contacto
de Harry, y la de Chloë, se rodaron en Brujas.
El director y
guionista espera que con ESCONDIDOS EN BRUJAS, el público
“disfrute de una historia divertida, sexy, peligrosa y, a la
vez, triste, extraña y que hace pensar”. Martin McDonagh tiene
intención de volver a la ciudad, y añade, riendo: “Tengo muchas
ganas de volver a Brujas, pero creo que será mejor ir antes de
que la película se estrene allí. Luego, me matarán”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Escondidos en Brujas" - Copyright ©
2008 Blueprint Pictures, Focus Features, Film4 y Scion Films.
Fotos por Jaap Buitendijk. Distribuida en
España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Escondidos en Brujas"
Añade "Escondidos en Brujas" a tus películas favoritas
Recomienda
"Escondidos en Brujas" a un amigo
|