CÓMO SE HIZO "UNA NOCHE
PARA MORIR"
Notas de producción ©
2008
Sony Pictures
Cuando Marc Forby y Neal H. Moritz se plantearon hacer una
película inspirada en el thriller de 1980 Prom Night, su
intención era cambiar completamente la película y dirigirla a un
público nuevo y más sofisticado. La película original,
protagonizada por Jamie Lee Curtis en la cúspide de sus años de
notoriedad como “la reina del grito”, es uno de los clásicos de
cine de cuchillos y sangre de esa época, pero Forby y Mortiz
pensaron en un guión que se centrase más en el suspense, con el
tono gore significativamente atenuado. “En la era posterior a
Saw, ya hemos ido todo lo lejos que se podía en cuanto a
violencia en la pantalla” narra Forby, que junto a Glenn S.
Gainor es productor ejecutivo de Una noche para morir. “Quisimos
volver al clásico thriller de instituto, en el que el miedo
viene más de ‘¿Dónde está el malo ahora? ¿Está allí? ¿Está
detrás de ella?’” Forby y Moritz, productores de la conocidísima
saga de Sé Lo Que Hicisteis..., así como del reciente taquillazo
Soy Leyenda, pasó casi cinco años desarrollando el guión de Una
noche para morir antes de encontrar el tono adecuado para la
película. “Neal y yo nos entrevistamos con cuatro grupos de
guionistas distintos, y pensamos en todos los giros posibles de
la historia”, recuerda Forby. “Existían diversas opiniones
acerca de cómo estructurarlo: ¿empezamos con los asesinatos en
el primera acto de la película o los guardamos para más
adelante? Incluso tuvimos una versión en la que los chicos
asesinados eran almas reencarnadas de gente que había hecho
cosas atroces, y el karma volvía para hacerles pagar. Al final,
decidimos hacer Una noche para morir como un thriller
psicológico claro y directo. Enraizarlo más en la realidad era
mucho más persuasivo”. Cuando el guionista J. S. Cardone se unió
al equipo, encontró una perspectiva que gustó a todo el mundo.
El resultado es un guión que el productor Toby Jaffe, que
trabajó en el remake The Amityville Horror (La morada del miedo)
como productor ejecutivo de MGM, describe como “muy
Hitchcockiano. En muchas películas clásicas de Hitchcock, sabes
de dónde proviene la amenaza. La diversión para el público es
ver cómo el protagonista le hace frente. Estamos con ellos,
intentando averiguar cómo van a salir de ese problema”. La
anticipación, apunta Forby, es más aterradora que la violencia
abierta. “La imaginación propia es mucho mayor que cualquier
cosa que se vea en una película", afirma. “El anticiparse a lo
que ocurre supone casi el noventa y nueve por ciento del miedo y
la emoción en una película de terror clásica. Y ese sentido de
prever lo que va a pasar se acentúa cuando el público tiene
información que el personaje no tiene. Cuanto más puedas
conseguir que los personajes no sepan, mayor ansiedad tendrá el
espectador al verlo, porque él sí que sabe dónde está el
asesino, y quiere salir y ayudar”.
Para llevar el guión de
Cardone a la pantalla, los productores recurrieron al veterano
director de televisión Nelson McCormick, en cuyo currículo se
incluyen docenas de horas de aclamadas series de televisión,
desde “Nip/Tuck” y “El ala oeste de la Casa Blanca" a
"Urgencias" y “Policías de Nueva York”.
“De pequeño, me influyeron
muchísimo las películas de terror de palomitas como Halloween y
Viernes 13", cuenta el director. “Pero lo que más miedo me da
son las películas que parecen reales. En películas como Defensa
- Deliverance y y Calma total, el terror es un poco más profundo
porque las situaciones son completamente reales, y quería que
esta película se moviese por los mismos derroteros”.
Después de varios años
trabajando con éxito con los estrechos plazos de producción de
la televisión, McCormick conoce el valor de una preparación
detallada. “Neal y yo comentamos a Nelson la posibilidad de
dirigir la película hace un par de años, y él estaba
notablemente bien preparado”, relata Forby. “Incluso vino con
los storyboards. Lo había planificado todo. Fue por esa pasión
por lo que lo elegimos a él. Sabíamos que iba a a apoyar el
proyecto de verdad, y lo hizo. Vio todas las películas de terror
que existen. Quiero decir, que se convirtió en un verdadero
experto en dos meses. Yo aprecio mucho ese tipo de pasión”.
El productor Toby Jaffe está
de acuerdo en que McCormick llevó su investigación lo más lejos
que pudo. “Era meticuloso con todo, hasta con los vestidos del
baile de graduación y la música que debía sonar. Además de ser
un genio en la filmación de películas de miedo, intentó recrear
de verdad lo que es un baile de graduación de hoy en día".
McCormick descubrió un
documental titulado The World’s Best Prom (El mejor baile de
graduación del mundo), sobre una fiesta de instituto celebrada
en Racine, Wisconsin, y lo que significaba para la comunidad en
conjunto, así como a los estudiantes que asistían. “Este
documental explora hasta qué punto el pueblo estaba involucrado
en el baile de graduación”, explica. “Sigue a los chicos que se
gradúan y todo lo que viven antes del baile, y continúa durante
y después de esa noche”.
McCormick incluso hizo que
los actores vieran el documental antes de empezar la película.
“Se lo di a los actores porque quería refrescarles la memoria
sobre lo que es el baile de graduación”, continúa. “Es un rito
de paso (a la edad adulta), y es muy importante para la mayoría
de los chavales. Quería que volvieran a recordar esa época”.
El director fue igualmente
diligente al investigar las técnicas que los maestros del cine
de horror y terror han utilizado en el pasado para crear
suspense máximo y sustos que hagan saltar en la silla al
espectador. “Hizo muy bien los deberes”, afirma el productor
ejecutivo Gainor. “Estudió mucho para ver qué es lo que funciona
mejor. Por ejemplo, una cámara que se acerca lentamente da mucho
miedo. Pero no quieres pasar rápidamente al siguiente susto.
Quieres un momento de respiro. La diferencia entre una película
de terror y una película de suspense es que la de terror llega
en seguida a la parte de miedo y te enseña toda la sangre,
mientras que la de suspense se toma su tiempo”.
“El diseño de producción, los
movimientos de cámara y la construcción de los momentos de
suspense se planificaron con un detalle espectacular”, añade
Gainor. “Y hay algunas referencias sutiles a algunas de las
mejores películas de suspense del siglo XX. Hay un momento en el
que hay sangre bajando por un sumidero. Algunos momentos me
recuerdan a Tiburón, cuando algo pasa rápidamente por la
pantalla y desaparece. Como una aleta, aunque en nuestro caso,
es el asesino".
“Una de las mejores cosas de
este guión”, cuenta el director, “es la mezcla de géneros. Es
una película de policías entremezclada con una película de
terror de adolescentes. Tienes al detective a quien se le
presenta una segunda oportunidad de llevar al asesino ante la
justicia. El asesino es un hombre obsesionado, que se ha vuelto
loco por una estudiante a la que simplemente debe poseer, hasta
el punto de que matará a cualquier persona que se interponga
entre ellos. Y en mitad de estos dos hombres está la joven, que
está experimentando la noche más mágica de su vida, la noche de
su baile de graduación, un acontecimiento que se identifica con
el fin de la juventud. La muerte de la juventud,
metafóricamente”.
Para añadir más tensión, a
pesar de que sus historias están entremezcladas
inextricablemente, los tres personajes principales —Donna, el
detective Winn y Fenton— no salen juntos en pantalla hasta el
clímax final y catárquico.
“Nuestra amenaza es un hombre
que sufre del mismo desorden que John Hinckley, Jr. tenía
respecto a Jodie Foster”, explica McCormick. “Se llama
erotomanía. El asesino se imagina una relación que no existe. Se
imagina que esta mujer debe estar con él el resto de su vida, y
hará cualquier cosa para que eso suceda.
“En el fondo, tiene algo muy
humano”, dice el director. “Tal vez no hasta ese extremo, pero
todos hemos deseado algo ardientemente en nuestras vidas y nos
hemos obsesionado con ello: un trabajo, un coche, pertenecer a
un equipo... así que podemos relacionarnos con este tipo aunque
sea en una mínima parte. No es sólo una máquina de matar que
quiere aumentar su colección particular de víctimas”.
El productor ejecutivo Mark
Forby añade: “Trata sobre una obsesión, no sobre el hecho de
matar. Fenton se ha fijado un objetivo y tiene que matar a la
gente que se interpone en su camino. Eso le hace un ‘malo’ más
interesante, porque le añade dimensión. Hay una parte de ti,
aunque pequeña, que puede tener cierta empatía”.
Hinckley, Jr., Mark David
Chapman y Ted Bundy sirvieron de modelos para el malo de Una
noche para morir, según cuenta McCormick. “Sentíamos que estos
tíos tenían cierta superioridad cerebral. Todos son bastante
brillantes, y queríamos que ese modo de pensar apareciera en el
personaje de Richard Fenton".
“Yo no dejaba de pensar en
Seven y en El Silencio De Los Corderos”, continúa el director.
“Los malos de la película son unas mentes privilegiadas, y
siempre van un paso o dos —o doce— por delante. Tienes la
sensación de que van a ganar a menos que el héroe se tome un
respiro. El público está detrás de él hasta el final, hasta que
se acaba la película. Si esto fuera Tiburón, Richard Fenton
sería mi escualo, si fuera Alien, mi criatura”.
McCormick tenía una estética
visual muy específica en mente, que reforzaría la respuesta
visceral del público ante la acción. “Los planos tenían que
crear claustrofobia”, cuenta. “Tenían que crear un estado
psicológico. Lo que no se ve en el plano da con frecuencia más
miedo que lo que sí se ve. Si se estudian de verdad las
películas clásicas de horror y suspense, se ve que normalmente
experimentamos lo que el protagonista está viviendo desde su
punto de vista, y que nos asustan con el punto de vista del
asesino, o con el plano de alguien que se acerca por detrás".
Para conseguir el aspecto que
quería, McCormick recurrió al premiado director de fotografía
Checco Varese, AMC. Este peruano de nacimiento se enorgullece
por ser capaz de entrar en la mente del director e interpretar
su concepto visualmente. “Cuando ruedas una película de
suspense, todo se basa en el miedo, en las sorpresas”, explica
Varese. “Tuvimos que encontrar un modo de contar la historia y
al mismo tiempo no enseñar demasiado, para que el público
tuviera ganas de adivinar y entender lo que iba a pasar”.
“Durante el rodaje, jugamos
con diferentes niveles de oscuridad”, continúa Varese.
“Intentamos jugar con toda la oscuridad que pudimos, aunque
manteniendo claridad sobre la acción. En el baile de graduación,
teníamos unas zonas fantásticas de luz, colores preciosos y rock
and roll, pero el mismo tiempo, estaba pasando algo terrible. El
técnico de iluminación, Danny Eckleson, ideó un tipo de luces
que daban hilo de luz muy fino. Proyectan ese hilo de luz en los
ojos del actor, o en la espalda de Brittany, pero viene de un
sitio que no te puedes imaginar. Eso aumentó el sentido de
misterio y de miedo”.
Para intensificar la ansiedad
del espectador, el técnico de cámara redujo la velocidad de
obturación de la cámara, lo que daba a las imágenes un aspecto
ligeramente nervioso. También cambiaba súbitamente de un ángulo
amplio a planos largos, para pillar al público desprevenido.
“Las demás escenas las rodamos de forma tradicional, para que
cuando llegaran las escenas de acción, la diferencia hiciera que
en un primer momento el espectador se asustara o se relajara, y
súbitamente pasábamos a una técnica completamente distinta".
Varese cita otra forma en que
las técnicas de cámara ayudaron a contar la historia. “Hay una
escena en la que Fenton, el asesino, se gira y mira a Donna. La
grabamos a 120 fotogramas por minuto, que es una velocidad muy
reducida. A la cuarta parte, en realidad. Es como si él quisiera
congelar ese momento para verla mejor. Y la cámara se empezó a
aproximar a ella muy lentamente. En realidad, fue un momento muy
dulce”.
En el casting de Una noche
para morir, los productores necesitaban reunir a un microcosmos
de los arquetipos más comunes del instituto, en el que no podían
faltar la chica buena, la mandona, el deportista guapo, el
payaso de la clase y muchos más. Para ello, recurrieron a
algunos de los nuevos talentos más prometedores y atractivos de
Hollywood.
Brittany Snow interpreta a
Donna Keppel, el objeto de la obsesión de Fenton. “No puedo
pensar en una mejor personificación de la bondad y la inocencia
que Brittany Snow”, afirma McCormick. “No creo que te puedas
involucrar en este tipo de películas a menos que establezcas un
vínculo con un personaje. Debes sentir miedo por ella, y
cuidarla. Creo que Brittany inspira naturalmente que se la
quiera proteger y cuidar. Hay algo en el hecho de que se ataque
a una persona tan bonita que simplemente nos da miedo”.
Snow empezó su carrera a los
ocho años, y ha acumulado numerosos créditos en la pequeña y en
la gran pantalla, incluida la película Hairspray, donde
interpretaba a la hija de Michelle Pfeiffer, y la serie de
televisión premiada con un Emmy® “American Dreams”.
“Antes de esta película,
había subestimado a la gente que hace películas de terror y de
suspense”, narra la joven actriz de 21 años. “Había subestimado
cuánto trabajo conlleva. Siento que he sido parte de algo
fascinante. Como actor, en este tipo de películas estás
constantemente en un estado extremo”, cuenta. “Puedes estar en
una escena llorando histéricamente, y después tomarte un
respiro. En la escena siguiente, se supone que tienes que seguir
llorando, pero en la vida real ha pasado una semana entera y te
tienes que volver a colocar en el mismo lugar emocionalmente. Yo
siempre quiero que mi trabajo sea auténtico, así que era todo un
desafío, pero muy gratificante”.
Snow estudió la psicología de
los acosadores y de sus víctimas antes de empezar el rodaje.
“Quería meterme de lleno en cosas oscuras e inquietantes que me
ayudaran a llegar al miedo cuando lo necesitara", cuenta la
actriz. “También vi muchos episodios de ‘To Catch a Predator’
(un programa de televisión en el que se descubría a pedófilos),
sólo para entender la forma de pensar de la víctima. Lo que
aprendí durante esa preparación es que muchos asesinos locos son
gente completamente normal –policías, maestros, o astronautas–,
gente respetable. Gente que puedes encontrarte en la calle, o
que viven en tu mismo bloque. Y que tienen toda una vida
secreta”.
Idris Elba se ha hecho un
nombre tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña, dando vida
a personajes duros en películas como American Gangster y 28
semanas después. En Una noche para morir, es el detective Winn,
el inspector de policía que detuvo a Fenton tres años antes, y
se ha impuesto como misión personal proteger a Donna.
“Idris es el sostén de esta
película”, afirma Gainor. “Su personaje es el segundo
protagonista, la otra gran fuerza de la película. La historia no
es sólo sobre Donna, es también la historia de Winn, porque fue
él quien atrapó a Fenton y confió en el sistema para que lo
encarcelara. En lugar de eso, el sistema le envió a un asilo de
perturbados del que pudo escaparse”.
McCormick añade: “Era
esencial transmitir que el detective Winn es una persona que se
preocupa, que tiene buen corazón. Cuando conocí a Idris, sentí
inmediatamente que tenía la calidez y la fuerza silenciosa que
podría dar vida al detective Winn. Él se comprometió de verdad
con este papel, y trabajó muy duro para que cada una de las
escenas fueran personales: para Winn no se trata solo de llevar
a un hombre ante la justicia, sino una segunda oportunidad de
poner fin a las pesadillas de Donna”.
Elba apunta que, en un giro
interesante, Winn está casi tan obsesionado con Fenton como
Fenton lo está con Donna. “Se ha convertido en un amigo cercano
de la familia, ha sufrido el trauma con ellos”, explica el
actor. “Quiere cuidar a esa gente y a esa ciudad, porque se
preocupa de verdad por ellos. Se lo toma como algo personal. Y
aunque no lo admita, tiene algo personal contra Richard Fenton”.
El actor escogido para
interpretar a Fenton tenía que ser capaz de caminar por el filo
de una navaja. Debía resultar creíble como el acosador que
aterroriza a Donna, pero sin convertirse en un monstruo
inhumano. “Nunca consideré el personaje de Fenton como un
monstruo fantástico”, matiza el guionista Cardone. “Se trata de
un chico que se ha ido obsesionando, como muchos hombres de
mediana edad, con ese tipo de inocencia femenina que empieza a
florecer a la vida adulta. Ya hemos visto otras películas sobre
este mismo asunto, en Lolita y en otros clásicos. Es la historia
de un hombre que puede parecer completamente normal en el
exterior. Pero como todos nosotros, tiene un problema, una
pequeña desviación de su naturaleza”.
“Johnathon aporta una ironía
muy interesante al personaje”, afirma Cardone. “Es una persona
que normalmente atraería a la gente, pero está totalmente ciego
por su obsesión por la joven. Ésa es la razón por la que nos
apartamos de la estructura de la historia original de la
anterior Prom Night. Nos dimos cuenta de que los asesinatos que
se producen no son consecuencia de la ira o de la venganza.
Pasan porque algunas personas se cruzan en su camino. En
realidad, es una historia de amor distorsionado”.
Schaech, que suele
interpretar más papeles de ídolo que de malo de película, dice
que en realidad le gustó mucho su personaje cuando leyó el guión
por primera vez. “Tu personaje te tiene que gustar para que
puedas interpretarlo. Y hay algunas cualidades de Richard Fenton
que son muy parecidas a las mías, aunque llevadas a un grado
extremo. Él está enamorado, y nada va a interponerse en su
camino”.
Schaech trabajó estrechamente
con el director para encontrar el equilibrio adecuado de su
personaje. “Nelson me pidió que lo construyera como una persona
humana accesible, en oposición al monstruo sin sentimientos. Sus
instrucciones me ayudaron a mejorar mi actuación, y creo que
toda la literatura que me hizo leer antes de empezar me ayudó a
definir el personaje y a hacerlo más real”.
“Richard Fenton es muy
carismático, una especie de Ted Bundy”, sigue el actor. “Había
leído algunos libros sobre asesinos en serie como Bundy, también
estudié algo sobre John Hinckley Jr. y vi muchísimas películas
de suspense para intentar que el personaje fuese un poco único,
más real, en lugar de convertirlo en un monstruo”.
“Los asesinos como Hinckley
son gente obsesionada, que tal vez no sepan que están haciendo
algo mal, pero que intentan conseguir su objetivo por todos los
medios”, relata el actor. “Por eso Richard Fenton es tan
atractivo. Él cree que está actuando bien. No piensa que sea
alguien malo o que esté haciendo algo incorrecto, él solo quiere
conseguir a Donna y la gente se empeña en cruzarse en su camino.
Puede que sienta algunos remordimientos, pero hace lo que él
cree que tiene que hacer. Está loco de amor”.
La mejor amiga y protectora
de Donna, Lisa, es interpretada por Dana Davis, conocida por los
millones de fans de la serie de televisión “Héroes” como Monica
Dawson. “Es la chica que todas las demás quieren ser”, cuenta
Davis. “Es popular. Está contenta todo el tiempo. Vamos, a mí me
gustaría ser Lisa. ¡Tiene tanta vida, tanta energía! Yo fui un
bicho raro del teatro durante el instituto, así que cambiar al
modo 'Lisa’ fue bastante divertido”.
La actriz cree que el público
encontrará al amenazante y humano villano de Una noche para
morir fascinante. “Muchas veces, en las películas de suspense,
el asesino es como la niebla. Pero en esta película, el asesino
está justo delante de ti. Lo puedes ver. Sabes cómo se llama.
Creo que eso lo hace mucho más escalofriante”.
La otra mejor amiga de Donna,
Claire, está interpretada por Jessica Stroup. Una noche para
morir lleva el género a una nueva dimensión. No se trata de
descuartizar cuerpos y de merodear furtivamente, existe un
método en la locura, y esa es la razón por la que quise
hacerlo”.
Stroup no es novata en el
género del horror. De hecho, como cuenta riéndose: “Mucha gente
me ha etiquetado como ‘la chica de las pelis de terror’ porque
he hecho unas cuantas. De hecho, rodé mi primera película en el
Park Plaza Hotel (localización del ficticio Pacific Grand Hotel,
donde se celebra el baile de graduación). Cuando aparecí por
allí y entré en la sala de baile, me acordé de que me habían
estrangulado en una esquina de las escaleras en mi primera
película”.
Donna va acompañada al baile
por su novio desde hace tiempo, Bobby, al que da vida Scott
Porter. Menos dotado para el estudio que Donna, Bobby va a
estudiar en una universidad pública corriente, mientras que
Donna ha recibido una beca completa para estudiar en una de las
prestigiosas universidades privadas de la Costa Este, en la otra
punta del país. Temerosa de que su relación no sobreviva a la
larga distancia, Donna se está pensando dos veces si quiere irse
tan lejos.
Porter, más conocido como la
estrella de quarterback de instituto Jason Street en la premiada
serie de televisión “Friday Night Lights”, dice que aunque a
Bobby le gustaría que Donna se quedara más cerca de casa, no
sería justo para ella. “Ella ha conseguido superar su
terrorífico pasado, es extremadamente inteligente, y él no
quiere retenerla. También piensa que, suceda lo que suceda
cuando vayan a la universidad, siempre tendrán un vínculo
especial”.
Dado que Porter estaba muy
ocupado rodando la serie de televisión, no tuvo ninguna
oportunidad de hacer una audición con Snow. “Me tuvieron que
seleccionar a ciegas, si hablamos de la química existente entre
los dos”, recuerda. “Pero el primer día en el set hicimos una
escena bastante intensa, y fue fantástico”.
El acompañante al baile de
Claire, Michael, está interpretado por Kelly Blatz. “Michael es
el que lleva la petaca”, cuenta Blatz. “Es el alma de todas las
fiestas, un bromista extraordinario. No obstante, te hace
preguntarte si todo eso no será una máscara para tapar algún
dolor emocional. Para él, es pura fachada”.
“Yo era muy parecido a
Michael en el instituto”, recuerda Blatz. “No es que fuera un
gilipollas, pero utilizaba el humor para atraer a la gente, como
Michael. Michael es muy celoso en lo que concierne a Claire, que
es algo que yo viví con mi novia, así que sabía exactamente por
dónde venía”.
Brianne Davis interpreta a
Crissy Lynn, la típica caprichosa acostumbrada a destacar, cuyo
mayor afán es conseguir la tiara de la Reina del Baile. “Crissy
es muy elitista”, según Davis. “Quiere ser la mejor. Ése es su
objetivo en la vida.
La película descansa mucho en
los personajes, lo que me gusta mucho”, añade. “Consigues
conocer mucho a los personajes. Y probablemente, en cada persona
encuentras un poquito de ti mismo”.
Crissy va siempre rodeada de
sus amigas Taylor y April. Rachael Specter da vida a Taylor, a
quien ve como la típica chica de instituto a quien le gusta
estar en la pandilla de los populares. “Lo que más miedo de da
de esta película es que estamos en un lugar en el que nos
sentimos completamente seguros. Nunca sospecharías nada ni te
preocuparías de nada en el baile de graduación".
Jana Kramer, que interpreta a
April, dice que el público experimentará sensaciones nuevas con
la película. “Es un concepto estupendo. Van a pasar miedo de
verdad. Me encantan las películas de miedo. Luego me fastidia
porque no puedo dormir, pero me gustan”.
Según sus propias palabras,
interpretar a Rick Leland, el deportista de la escuela y novio
de Crissy, no fue nada difícil para Kellan Lutz, quien añade que
le encantaba el instituto. “Rick soy yo en pocas palabras, con
algunas mezclas de aquí y allá. Me sentía enormemente natural.
Nunca había interpretado un papel en el que pudiera hacer tanto
de mí mismo y simplemente añadir algunas cosillas.
Según él, Una noche para
morir es el tipo de película que le encanta ver cuando sale con
una chica. “Yo no me asusto mucho, porque ya sabes, soy un
hombre y tal. Pero me gusta llevar a las chicas a ver una peli
así porque, cuando se asustan, las puedo pasar el brazo por
detrás de los hombros, ¡mola!”
La cita de Luisa es Ronnie
Heflin, interpretado por Collins Pennie, que es el alma de la
fiesta, en palabras del propio actor. “Es el que mantiene a
todos los amigos juntos. Es divertido, le gusta la vida, le
gustan sus amigos, le gusta estar con ellos. Y está muy
enamorado de su chica, Lisa”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Una noche para morir" - Copyright © 2008
Screen Gems, Newmarket Films, Original Film y Alliance Films. Distribuida en España por Sony
Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Una noche para morir"
Añade "Una noche para morir" a tus películas favoritas
Recomienda
"Una noche para morir" a un amigo
|