Estrenos en la cartelera de cine

 

LA BUTACA
Revista de Cine
 

 


Fotos ampliables

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Más fotos (24)

 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9


Estrenos | Cartelera | Críticas | Preestrenos | Noticias | Top10 | DVD | Sorteos | Suscripción
 


DEATH RACE: LA CARRERA DE LA MUERTE
(Death race)


cartel
Dirección: Paul W.S. Anderson.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 105 min.
Género: Acción, thriller.
Interpretación: Jason Statham (Jensen Ames), Joan Allen (Hennessey), Tyrese Gibson (Machine Gun Joe), Ian McShane (Coach), Natalie Martinez (Case), Jacob Vargas (Gunner), Fred Koehler (Lists), Robert LaSardo (Grimm), Justin Mader (Travis Colt), Max Ryan (Slovo Pachenko), Jason Clarke (Ulrich).
Guión: Paul W.S. Anderson y J.F. Lawton.
Producción: Jeremy Bolt, Paul W.S. Anderson y Paula Wagner.
Música: Paul Haslinger.
Fotografía:
Scott Kevan.
Montaje: Niven Howie.
Diseño de producción: Paul Austerberry.
Vestuario: Gregory Mah.
Estreno en USA: 22 Agosto 2008.
Estreno en España: 3 Octubre 2008.

CÓMO SE HIZO "DEATH RACE: LA CARRERA DE LA MUERTE" © 2008 Universal Pictures

4. Coches, colisiones y peleas

  Los coches en la película no son simples vehículos conducidos por hombres; son auténticos personajes. Era muy importante que los coches de DEATH RACE/LA CARRERA DE LA MUERTE fueran modelos reales totalmente modificados. En cierto modo, se diseñaron dos películas a la vez: crear los coches fue tan difícil como crear los personajes. Paul W.S. Anderson y Paul Denham Austerberry trabajaron con dos diseñadores conceptuales para conseguir los coches. “Debían ser coches reconocibles, con un diseño muy marcado”, explica el diseñador de producción. “También debían ser coches que gustaran a personas de edades muy diferentes”. El aspecto industrial de los vehículos está basado en una estética de desguace, dado que son los convictos quienes los reparan. Los actores estaban encantados con sus coches equipados con napalm, depósitos de óxido nitroso y asientos eyectables. Jason Statham, como Ames, conduce un Ford Mustang GT 2006 trucado, más conocido como el Monstruo, equipado con una placa de acero de 1,90 centímetros y dos mini ametralladoras capaces de disparar 3.000 balas por minuto: “El Mustang simboliza el coche americano potente. Me quedé colgado con los dibujos, imaginen lo que fue sentarme en ese vehículo...” Tyrese Gibson, como Machine Gun Joe, se sienta al volante de un Dodge Ram 1500 Quad Cab 4WD blindado, diseñado para incorporar una ametralladora Vulcan usada en helicópteros, que reduce la velocidad del coche, pero le concede otras ventajas. “Es una máquina grande, pero tiene sentido, porque refleja mi personaje”, explica el actor. “Tengo el vehículo mayor porque me creo el rey”. El neonazi Pachenko conduce un Buick Riviera de 1966 que responde al dulce apodo de “Máquina mortal”. “El coche del malo por excelencia no tiene nada que ver con los demás”, explica el diseñador de producción Paul Denham Austerberry. “Es más como un coche de juguete Hot Wheels, que se inspiró en la foto de un Riviera de techo rebajado publicada en la revista Hot Rod. Los otros vehículos de los participantes en el programa “La carrera de la muerte” incluyen un Porsche 911 de 1978 para 14K, equipado con cuatro misiles en el techo y cuatro minilanzadores de cohetes en el capó; un Jaguar XJS V12 de 1989 para Travis Colt, con dos M2 del calibre 50 en el capó; el enorme Chrysler 300C de 2006 para Grimm, con tres MAG 58 del calibre 308 montados en el capó y la posibilidad de disparar misiles desde atrás.

 

  Uno de los factores decisivos del diseño fue la maniobrabilidad, y el hecho de que los conductores debían morir a lo grande. Entre los otros vehículos que desaparecen al principio de la carrera está un BMW serie 7, concretamente el 735i de 1989, retocado para parecer la cabina de un avión. El copiloto va detrás del piloto y tiene una pequeña ametralladora lateral; un Buick Riviera Boat Tail de 1971 que contrasta con el Riviera de techo rebajado de Pachenko.

  Además, Paul W.S. Anderson encargó que se retocara un Pontiac Trans Am de 1979 equipado con una ametralladora del calibre 50 en el capó y una pequeña ametralladora del calibre 308. Todos los coches están pintados para dar la impresión de haber pasado por mucho en los seis años que dura el programa. Desde luego, es impresionante verlos alineados, preparados para salir, en el túnel Bleeker.

  Y, por fin, la directora Hennessey tiene el mejor y el más terrible vehículo de todos, el Acorazado, el rey de los monstruos. Pintado de gris, sale al circuito echando humo y llamas, disparando como loco. Equipado con un lanzallamas, seis cohetes guiados por calor, una ametralladora PKM y ruedas Dayton de Kevlar, el Acorazado se usa en última instancia, cuando Hennessey estima que la carrera está demasiado igualada y se vuelve aburrida.

  Fueron necesarias unas ocho semanas para llegar al concepto final de cada modelo para que el equipo de mecánicos empezara a construirlos en un taller de Montreal. Paul Denham Austerberry dice: “Dos dibujantes y dos artistas conceptuales trabajaron en Toronto antes de que nos trasladáramos a Montreal. Allí, reunimos un equipo de 50 personas para empezar a trabajar en los coches”.

  El jefe de efectos especiales JASON HANSON y el mecánico jefe BRIAN LOUIS y su equipo dispusieron de 30 coches para desguazarlos y prepararlos para el rodaje. Desmontaron los sistemas eléctricos, los airbag y los sistemas de seguridad de frenado. “Dejamos la carcasa para volver a construirlos”, explica el mecánico. “Incorporamos barras de protección, nuevos depósitos y asientos de coches de carreras, antes de pasarlos al equipo de efectos especiales”.

  El diseñador de producción explica el proceso tecnológico que se siguió para transformar los coches en auténticos bólidos: “Se escanearon los coches con una cámara AndiScan, y un equipo se encargó de modelar los conceptos en 3-D para la fabricación de las diversas piezas”.

  JEAN-MARTIN DesMARAIS, el diseñador de efectos especiales y encargado de la fabricación, dice que el proceso AndiScan “es muy exacto, escanea milimétricamente. Usa tres cámaras ópticas y tres fuentes láser para hacerse con toda la superficie. Sólo pesa un kilo y medio y escanea cualquier cosa”.

  Las maquetas tridimensionales permitieron al equipo de efectos especiales calcular si todas las piezas podían encajar en el vehículo. Además, el realizador pudo ver qué tomas conseguiría con cada coche, y los especialistas y actores supieron cuánta visibilidad tendrían en el interior del vehículo. El proceso ahorró unos tres meses de trabajo, lo que se habría tardado normalmente en encajar a mano las numerosas piezas, entre 500 y 900, que se añadieron a cada vehículo.

  Aun así, cada coche necesitó unas seis semanas de trabajo, y otra semana más para ensamblar la hoja de metal que imita a la espesa plancha de acero requerida para sobrevivir a los disparos enemigos. Los pilotos del programa “La carrera de la muerte” no durarían mucho si sus vehículos no estuvieran blindados. Y no olvidemos que al público no le gusta que un competidor salte por los aires al cabo de dos minutos.

  Para soportar el peso añadido a cada coche, Brian Louis y su equipo reforzaron la suspensión de los vehículos. MARTIN MANDEVILLE, que se encargó del interior del Monstruo, dice: “Los presos arreglan los coches con lo que tienen, por eso usamos muchas piezas de desguace. Encontré piezas de aluminio de aviones para diseñar el depósito de napalm”. Los asientos eyectables también son una característica del Monstruo y tienen un papel en la historia.

  En total se usaron 34 vehículos, seis Mustang, cinco Dodge Ram, cuatro Porsche, tres Jaguar, tres BMW y tres vehículos de cada modelo de Buick para conseguir los once bólidos que vemos correr en DEATH RACE/LA CARRERA DE LA MUERTE.

  Construir el atronador y letal Acorazado no fue simple. El coloso se ensambló en un taller de Calgary que disponía del espacio suficiente. Se construyó a partir de dos cabinas y un remolque. NIGEL CHURCHER, encargado del proceso, dice: “Queríamos que pareciera hecho a partir de un camión real, y no que se hubiera diseñado especialmente para la película”.

  Aunque los actores y el equipo habían visto fotos del Acorazado, nadie sabía a qué atenerse hasta que llegó. El ruido de las ametralladoras era ensordecedor, y todos se quedaron atónitos.

  Como armero jefe, el trabajo de CHARLES TAYLOR consistía en equipos los coches con armas. “No fue nada fácil montar ametralladoras en un coche como el Dodge Ram”, dice. Al principio, los cineastas habían pensado en usar armas falsas, pero Charles Taylor les convenció para que no lo hicieran. Además, para conseguir el efecto deseado, el disparo debe ser muy ruidoso.

  Pero el más ruidoso de todos debía ser el Acorazado de Hennessey, por lo que el armero montó un arsenal completo en el vehículo. “Lleva un quitapiedras delante y dos ametralladoras M3 del calibre 50 de alta velocidad en el capó. En la cabina hay dos pequeñas ametralladoras M134 a los lados y una ametralladora del calibre 50 delante, con un lanzallamas debajo. Atrás lleva una torreta tipo tanque de 76 mm con una ametralladora PKM instalada encima. Cuando se pone en marcha y empieza a disparar con las ametralladoras y el lanzallamas, es impresionante, parece el infierno sobre ruedas”, explica el armero.

  Los actores y el equipo de DEATH RACE/CARRERA DE LA MUERTE acabaron el rodaje magullados y doloridos, pero los vehículos casi tuvieron que ser remolcados después de pasar por las manos de los especialistas y la segunda unidad.

  El productor Jeremy Bolt explica por qué se usaron tres unidades en la película: “Además de la primera y la segunda unidad, teníamos una unidad reducida. La segunda unidad, dirigida por SPIRO RAZATOS, rodaba en paralelo a la primera. Ejecutaba la acción al pie de la letra, siguiendo los storyboards de Paul, que se encargaba de dirigir la parte dramática con los actores. La unidad reducida filmaba los insertos, como el pie en el acelerador, el velocímetro, el volante, todos esos detalles con los que se construye una película”.

  Rodar un circuito con varios vehículos lanzados a toda velocidad ofrece serias dificultades. Algunas de las escenas más espectaculares sólo podían filmarse una vez, por lo que el realizador decidió usar varias cámaras, hasta ocho, colocadas en el suelo y en alto. Para soportar los impactos, las llamas y el calor se instalaron cámaras equipadas con protecciones especiales en los coches para capturar la acción desde el punto más álgido. Muy a menudo, la segunda unidad filmaba desde la ventanilla del bólido recorriendo el circuito.

  El guionista y realizador de DEATH RACE/LA CARRERA DE LA MUERTE dice: “En los años setenta y ochenta no era posible filmar las colisiones muy de cerca, la cámara no tenía una enorme movilidad. En esta película, hemos ideado un sistema único que nos permite acercarnos al máximo a las colisiones, a las explosiones, a los coches ardiendo, a los vehículos volando a cinco metros de altura, y todo de una forma segura”.

  Para conseguir plasmar su visión de la letal carrera, Paul W.S. Anderson trabajó con un equipo de cámaras y especialistas muy experimentados. El coordinador de especialistas de la segunda unidad, ANDY GILL, explica: “Por suerte, Paul quería rodar todo lo que fuera posible sin tener que recurrir a los efectos digitales. En algunas colisiones, usamos alambres para ayudarnos, pero intentamos que fuera lo más real posible. No usamos efectos especiales ni visuales que nos permitiesen lanzar un coche por los aires dando tumbos. No hicimos nada que no fuera físicamente posible”.

  Cuando un vehículo debía explotar, se usaba uno que no requiriese conductor. “Usamos coches guiados por control remoto”, explica Andy Gill. “En las escenas en que colisionan a mucha velocidad, no permitimos que un especialista se pusiera al volante”.

  Había otro miembro de la familia Gill en el equipo, Jack, hermano de Andy, el especialista principal. Condujo el potente Mustang de 600 caballos y trabajó muy de cerca con los otros especialistas y actores que debían estar al volante, asegurándose de que todo fuera factible. La seguridad era muy importante en vehículos como el Ram o el Riviera de techo rebajado, cuya luna delantera sólo tiene ocho centímetros de altura.Para que la historia funcionara, era

   crucial ver a los actores conduciendo los coches. Jason Statham condujo en muchas escenas complicadas y peligrosas, pero necesitaba ayuda. Jack Gill tenía la solución, el coche “pod”. Según él, es un invento “muy útil cuando se quiere filmar la reacción de los actores en una situación real, durante una colisión. El ‘pod’ está encima del vehículo, al que está conectado mediante un volante, un acelerador, una caja de cambios y un pedal de freno. Conduzco desde ahí arriba mientras la cámara enfoca al actor”.

  Para evitar cualquier pérdida de tiempo, se instalaron boxes a un lado del circuito para que los mecánicos repararan los coches durante la noche. “Cada mañana nos asegurábamos de que los coches estuvieran en condiciones”, explica el jefe de mecánicos Brian Louis. “Por la noche, un equipo se ocupaba de repararlos para que estuvieran listos al día siguiente”.

  Los conductores especializados se encargaron de conducir los coches en los momentos más difíciles, pero los actores apenas usaron dobles para las escenas de lucha, que debían ser tan violentas como las colisiones. Jason Statham dice: “Estoy acostumbrado a rodar escenas de lucha muy sofisticadas, pero me pareció que no era lo adecuado para mi personaje. Jensen Ames conduce un bólido, no es un experto en artes marciales, tampoco ha pasado por un entrenamiento de las Fuerzas Especiales”.

  Los actores debían tener la potencia física de unos duros convictos encerrados en Isla Terminal. Para conseguirlo, Jason Statham se entrenó con LOGAN HOOD, un ex miembro de las Fuerzas Especiales de la Marina Estadounidense.

  El coordinador de peleas PHIL CULOTTA, que hizo de doble de Jason Statham en Transporter 2, diseñó la escena de la tremenda pelea en el comedor, lo que le llevó un par de semanas. Explica: “Para que pareciera brutal y sucia, decidimos ir a por todas. Usan cualquier cosa que tienen a mano, incluso el fregadero, para golpear a otro”.

  La coreografía de la pelea en el taller de coches, en la que el neonazi ataca a Ames e intenta estrangularle con una cadena, también debía ser directa y brutal.

  Una vez acabado el rodaje, los cansados actores y cineastas hablan de la experiencia y de lo que esperan de este thriller de acción. “Es una película muy entretenida para adultos”, dice Jason Statham. “Hay chicas guapas, tíos muy machos, ¿qué más se puede pedir?”

  Terminamos con el comentario del realizador Paul W.S. Anderson: “En DEATH RACE/LA CARRERA DE LA MUERTE, he querido ser fiel al tono irreverente de La carrera de la muerte del año 2000, sin por eso volver al pasado. He contado una historia seria, oscura, con toques de comedia. Es una película diferente, pero contiene un cierto comentario social, exactamente como la primera”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "Death Race: La Carrera de la Muerte" - Copyright © 2008 Universal Pictures, Relativity Media, Impact Pictures y C/W Productions. Fotos por Takashi Seida. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Death Race: La Carrera de la Muerte"
Añade "Death Race" a tus películas favoritas
Recomienda "Death Race" a un amigo

 


OTRAS PELÍCULAS

Dueños de la calle (Street kings)     El territorio de la bestia (Rogue) (Rogue)     Rompiendo las reglas (Never back down)     Iron Man     Jumper


::::: Pincha aquí para añadir LA BUTACA a tus sitios favoritos :::::

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2008 LaButaca.net. Prohibida su reproducción total o
parcial sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
estrenos | críticas | cartelera | preestrenos | top10 | noticias | opinión | DVD | carteles
de compras |
sorteos | videojuegos | BSO | clásicos | enlaces | archivo | suscripción
quiénes somos | contacto | publicidad