CÓMO SE HIZO "HANCOCK"
Notas de producción ©
2008
Sony Pictures
1. El proyecto
“Hancock no es como el común
de los superhéroes”, dice Will Smith, la estrella de la nueva
comedia de acción de Columbia Pictures, Hancock. Smith dice que
lo que lo atrajo de la película es la oportunidad de llevar a la
pantalla una historia única, Hancock, una película de
superhéroes que amplía las fronteras del género haciendo énfasis
en las emociones humanas. “Existe esta idea de que las películas
de ‘verano’ son de acción y que las películas de ‘otoño’ son de
personajes”, explica Smith. “¿Qué ocurre si coges una historia
dramática con personajes complejos y la sitúas dentro de una
producción con todas las campanas y la algarabía de una película
del 4 de julio? ¿Por qué no se pueden unir y obtener lo mejor de
los dos mundos?” La manera en que Smith y los realizadores
—productores Akiva Goldsman, Michael Mann y James Lassiter, y el
director Peter Berg— se propusieron lograr esto, fue presentar
al personaje de una forma diferente. La película no se centraría
en cómo Hancock obtuvo sus poderes o en cómo elige usarlos; sino
en Hancock como la figura universal de un hombre en el medio de
su carrera que odia su trabajo y que quiere dejarlo. Sus
superpoderes, lejos de ser una bendición, le han dado una
actitud que le ha ganado la antipatía del público, que debería
ser su mayor seguidor.
“Existe sólo una persona capaz
de representar esta idea”, dice Goldsman. “No puedo llegar a
concebir a Hancock sin Will Smith interpretándolo”. “Will estaba
encantado de interpretar a un superhéroe”, dice el productor
James Lassiter. “Cuando vimos el guión, pensamos que era la
manera perfecta de hacer una película de este tipo, un héroe
irreverente nunca visto antes. Hancock es un personaje
interesante, excepcional, que rompe el molde”. Con Will Smith a
bordo, fue una tarea fácil convencer a Peter Berg, aclamado por
su trabajo como director de Friday Night Lights y La sombra del
reino (The Kingdom), para dirigir la película. “Will es una de
las pocas estrellas de cine en la que realmente confluyen una
serie de habilidades”, continúa Berg. “Tiene talento, no tiene
miedo y es extremadamente honesto. Cuando estos tres elementos
se reúnen, esa persona lo puede interpretar casi todo, y Will,
ciertamente, ¡está dispuesto a intentarlo!” Para Michael Mann,
el resultado es la unión perfecta entre la estrella y la
película. Un film que entrega lo que el público espera de Will
pero a la vez lo atrapa de manera sorprendente. “Nos propusimos
hacer una película que se moviera entre lo profundo, gracioso,
irreverente, sexy y romántico pero que a la vez fuera
emocionante y maravillosamente intensa. El poder de Will Smith
como actor es su habilidad de habitar de manera profunda en los
estados de ánimo de este complejo personaje. Él es el centro de
gravedad…”, concluye Mann.
“Hancock es
complicado”, dice Smith. “Cada día se despierta enfadado con el
mundo. No recuerda lo que le ha ocurrido y no hay nadie que le
ayude a encontrar las respuestas. Tiene buenas intenciones, pero
tiene problemas a la hora de conectar con el mundo que tiene a
su alrededor”.
Smith asegura
que la película tiene sus raíces en una profunda emoción humana.
“Hancock es como un líder del equipo del instituto, que tiene
todo el talento del mundo pero la actitud equivocada”, dice
Smith. “No se da cuenta de que la razón de que su equipo no gana
es porque su amor y comprensión por el juego no están allí, no
entiende la belleza del trabajo en equipo. Ser parte del grupo,
interactuar con los otros, es la idea central del ser humano.
Pero Hancock se encuentra totalmente aislado hasta que conoce a
Ray Embrey, que lo vuelve a incluir en la sociedad”.
Jason Bateman
interpreta el papel de Ray, el ejecutivo de buen corazón del
mundo de las relaciones públicas. “Cuando Hancock salva su vida,
Ray quiere devolverle el favor enseñándole la manera de
comportarse apropiadamente y limpiar su imagen. Pero para Ray,
no se trata de controlar la imagen del héroe, realmente lo que
quiere es enseñar a Hancock a ser un mejor superhéroe”.
“He tenido
mucho espacio para explorar en Ray, porque es un alma confiada”,
agrega Bateman. “Él ve el mundo color de rosa, es inocente y
piensa que detrás de la dura coraza de Hancock se esconde un
interior suave y manejable, hasta que la relación entre ellos se
complica. Todos estos elementos hacen que interpretar el
personaje de Ray sea muy gratificante”.
“Charlize
Theron es la nota musical que encaja a la perfección con Will y
Jason Bateman”, dice Goldsman. “Necesitábamos a tres personas, a
las que el público quisiese ver ganar; fue un verdadero juego de
equilibrio”.
Por su parte,
a Theron le atrajo su personaje por múltiples razones. Primero,
por supuesto, la oportunidad de volver a trabajar en equipo con
Smith, con quien ya trabajara en La leyenda de Bagger Vance (The
Legend of Bagger Vance). “Will interpreta su papel
maravillosamente”, dice Theron.
A Theron
también le impresionó el guión, en el que encontró personajes
ricos y convincentes. Mientras que su marido, Ray, ve únicamente
el superhéroe que Hancock puede ser algún día, Mary lo ve desde
la perspectiva de todos los demás. “Ella está enfadada con el
mal comportamiento de Hancock, que en la superficie, parece ser
totalmente irresponsable y destructivo”, comenta. “Ella es
inflexible y no permite que nada desbarate la vida idílica que
ha creado con Ray y su hijo. Pero cuando Hancock comienza a
mostrar signos de que hay luz al final del túnel y que su
comportamiento está cambiando, y ella continúa sin aceptarlo,
entonces comienzas a preguntarte ¿por qué?”
Los
realizadores suben la apuesta emocional sumando al reparto a Jae
Head como Aaron, el hijo menor de Embrey. La estrella de 11
años, trabaja también en la serie que dirige Berg, Friday Night
Lights, los realizadores vieron a más de 30 jóvenes actores
antes de decidirse por Head. “Los actores jóvenes pueden ser
complicados”, dice Berg, “pero Jae está intacto y es genuino.
Vive en Texas, donde su padre es el entrenador del instituto y
su madre está siempre con él. Tienes la sensación de que él está
igual de feliz haciendo de recogepelotas para su padre que en el
rodaje con Will Smith. Es un chico intuitivo que ha pasado mucho
en su vida y que entiende que cada día es un regalo, tiene una
gran actitud. Se involucra en todo”.
Berg utilizó
su propia tradición familiar de comer spaghetti con albóndigas
la noche del domingo para ilustrar el estrecho vínculo que une a
la familia. Todos los jueves por la noche, los Embreys celebran
“la noche de la pasta loca” asegurándose de tener una cena
familiar al menos una noche por semana y no permitir que el
trabajo, la escuela u otras distracciones sienten precedente
para no compartir tiempo en familia.
“Comí al
menos 20 platos”, dice Head, refiriéndose al rodaje de las cenas
familiares. “Estaba tan ansioso de llegar al rodaje que olvidé
de tomar el desayuno esa mañana, así que al principio estaba
encantado de comer. Pero al final de la jornada, tenía ganas de
gritar, ‘¡no me nombres a los spaghetti nunca más!’”
Conocido por
su faceta como actor, Peter Berg se ha ganado al público
últimamente con sus impactantes y creativas películas como
director.
Después de
colaborar con Michael Mann en la película dirigida por Berg, La
sombra del reino (The Kingdom), Berg se puso detrás de la cámara
para dirigir Hancock. Mann dice que Berg, crea una atmósfera
relajada y espontánea en el rodaje, pero que debajo de la
superficie es un director muy centrado y preparado. “Pete tiene
un sentido intuitivo e improvisa en sus decisiones”, dice Mann,
“pero es mucho más centrado e intelectual de lo que deja ver.
Piensa seriamente en todo”.
“Peter Berg
parece ser un niño pequeño de buen corazón que se quiere
divertir”, aclara Akiva Goldsman, “pero es una máscara que se
pone para generar un ambiente de espontaneidad en el proceso. En
verdad es un individuo profundamente reflexivo y muy listo, da
libertad a su equipo para obtener los mejores resultados”.
“Pete tiene
una voz inconfundible”, dice Smith. “Su estilo y sabor es sólo
suyo. Pete está al nivel de los eruditos en la forma en que crea
y rueda. Tenía muchas ganas de ver lo que pasaría cuando Pete
pusiese a Hancock, un tipo real con problemas reales, dentro del
traje de un superhéroe”.
“Pete posee
una confianza como actor que es muy diferente a la que un
escritor, director o productor pueda desprender”, continúa Mann.
“Él sabe cuando tiene que mantenerse en una emoción o un
pensamiento y cómo rodar una secuencia para que el actor alcance
la emoción específica que está buscando para el público”.
“Él fue
franco y honesto acerca de la forma en que quería trabajar”,
dice Theron, recordando su primer encuentro con Berg. “Me dijo
que iba a gritar cosas en medio de las tomas. Dijo, ‘no voy a
cortar, no me gusta cortar, así que espero que estés de acuerdo
con esto’. Nunca había trabajado de esta manera antes, pero
ahora, no puedo imaginar otra forma de hacerlo”.
Berg fue
parte del equipo de realizadores que se unieron para llevar
Hancock a la pantalla. Cada uno – Smith, Lassiter, Mann,
Goldsman y Berg – puso algo sobre la mesa que ayudó en ese viaje
que supuso llevar a Hancock a la gran pantalla.
“Hacer
películas es un deporte de equipo”, dice Smith. “Para una
película como Hancock, necesitábamos tener los mayores puntos de
vista posibles, y todos los integrantes de este equipo tenemos
algún grado de ‘anormalidad’. Lo que hizo maravillosa esta
colaboración, es que todos teníamos estas ideas raras –todos
podíamos decir cualquier cosa- y la mejor idea, la idea que
fuera parte del DNA de todo el resto, esa destacaría por sí
sola”.
“Formamos un
grupo en donde todos nos apoyábamos el uno al otro”, cuenta
Goldsman. “Pete puede escribir, dirigir y producir una película,
Michael puede dirigir y producir, Will puede producir y dirigir,
J. L. ciertamente puede producir, yo puedo escribir y si me
apuntas a la cabeza con un revolver, probablemente pueda dirigir
una escena. Eso no significa que uno hiciera el trabajo del
otro, sino que entre todos nos cuidábamos las espaldas”.
“He tenido
que asentir y acatar”, dice Berg entre risas. “Un grupo como
Akiva, Michael, Will y J.L. es como una fuerza de la naturaleza,
había que estar siempre alerta. Michael podía venir y ‘bam’ y
luego Akiva, y después J.L., que es como el asesino silencioso”,
bromea. “Cambiamos pequeñas partes del guión y luego nos
concentramos en algunos detalles, pero el crédito de la historia
lo merecen enteramente Vincent Ngo y Vince Gilligan.
“Como actor
aprendí que es importante tener la cabeza bien puesta en el
momento adecuado”, continúa. “Hay tantos tapujos en el cine que
a veces olvidamos lo que importa, el público sentado en la sala,
disfrutando lo que están viendo un año después de que nosotros
hayamos terminado con la producción. Will tiene un dicho, ‘si
estás listo, nunca tienes que prepararte’. Mantenerme en el
preciso encuadre mental hace que para mí esto sea posible”.
“Pete crea
una buena atmósfera en el rodaje”, asiente Smith, “donde todo el
mundo, del equipo técnico o artístico puede aportar ideas, y él
escucha. Es abierto y le gusta divertirse, por lo que todos
disfrutan de venir a trabajar. Es una presión muy grande y el
ritmo es feroz, pero el trabajo se hace con un buen espíritu”.
2.
Los dobles y los efectos visuales
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Imágenes
y notas de cómo se hizo "Hancock" - Copyright © 2008 Columbia
Pictures, Relativity Media, Blue Light, Weed Road Pictures y
Overbrook Entertainment. Fotos por Frank Masi. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
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