CÓMO SE HIZO "RETORNO A
BRIDESHEAD"
Notas de producción © 2008
Notro Films
Evelyn Waugh escribió Retorno
a Brideshead en sólo cuatro meses durante una baja del ejército
a finales de la II Guerra Mundial en 1944. El libro, terminado
justo cuando los Aliados desembarcaron en Normandía en 1945,
obtuvo un reconocimiento generalizado y no estuvo exento de
polémica. Waugh la consideró su obra magna, sobre el declive de
la aristocracia católica inglesa. Creía que la guerra, un
periodo de incertidumbre pero también de cambio, facilitaría la
ascensión del hombre corriente y el fin de la aristocracia, y
con ello, una era rica y gloriosa. Retorno a Brideshead es una
novela épica ambientada en varios continentes a lo largo de tres
décadas, entre los años 20 y 40. Su temática, en palabras del
autor, es “la influencia de la gracia divina en un grupo de
personajes diversos pero íntimamente relacionados”. La novela
incluye algunos detalles autobiográficos: Waugh se convirtió al
catolicismo en 1930 y también animó a un amigo a que se
convirtiera en su lecho de muerte. Disfrutó de la vida de
estudiante en Oxford, bebiendo demasiado y relacionándose con
gente de colegios universitarios más prestigiosos que el suyo
(Hertford), al tiempo que mantuvo al menos una relación
homosexual. Entre sus coetáneos de Oxford se encontraban Graham
Greene, Anthony Powell y John Betjeman. Waugh escribió Retorno a
Brideshead durante un celebrado periodo de la literatura inglesa
en el que se publicaron New Bats in the Old Belfries, de
Betjeman, Rebelión en la granja de George Orwell y Muerte y
entradas, de Dylan Thomas. Retorno a Brideshead es posiblemente
la novela más conocida de las 13 que escribió y está considerada
un clásico de la literatura del siglo XX. Figura en la lista de
la revista Times de las 100 mejores novelas. Cuando los
productores de Ecosse Films consideraron hacer un guión sobre la
novela, se sorprendieron al comprobar que nunca había sido
adaptada al cine “Habíamos hecho una lista de novelas clásicas
que nunca se habían adaptado y entre ellas estaba Retorno a
Brideshead,” dice Robert Bernstein, productor de Ecosse Films.
“Me sorprendió enterarme de que los derechos estaba disponibles
y enseguida nos pusimos a trabajar”.
La MGM había ofrecido al
propio Waugh adaptarla en la década de los 50, pero no le había
gustado el guión. El productor Kevin Loader comenta, “Creo que
pretendían eliminar las referencias religiosas, y todo el asunto
de que Julia tuviera una aventura era muy peliagudo para
Hollywood en esa época.” Desde entonces, los herederos de Waugh
recibieron varias ofertas para comprar los derechos
cinematográficos, pero las rechazaron. “Sus herederos fueron muy
proteccionistas,” afirma Kevin. “Vieron una primera versión del
guión y dijeron que no querían que los pasajes religiosos de la
novela se pasaran por alto, pero por lo demás nos apoyaron
mucho”.
Robert Bernstein y Douglas
Rae, de Ecosse Films, encargaron el guión al premiado guionista
de televisión Andrew Davies (“Orgullo y prejuicio”), para luego
recurrir al aclamado Jeremy Brock (“El último rey de Escocia”;
“Su majestad, Mrs. Brown”) para tomar el relevo. “Cada guionista
aporta algo al proyecto y me pareció que Jeremy, con el que ya
había trabajado en otras dos películas (“Charlotte Gray” y “Su
majestad, Mrs Brown”) era la persona adecuada para llevarlo al
siguiente nivel,” dice Bernstein.
Al principio Jeremy Brock
tenía dudas sobre lo que podía aportar al guión y quería volver
al material original. Después de releer el libro, estaba
entusiasmado. “Pensé que era uno de los mejores libros de la
literatura inglesa y uno de los grandes retos a los que me
enfrentaba como guionista no es sólo condensar la historia en el
tiempo que dura una película, sino encontrar un equivalente a la
prosa poética que abunda en este libro. Es una prosa hermosísima
y es lo que le da al libro su personalidad, así que
necesitábamos encontrar un equivalente en la película”.
La complejidad y el
alcance de la historia también atrajeron a Jeremy Brock, pero
para poder condensar una historia tan extensa en una película,
necesitaba encontrar un hilo conductor. “Es una historia de
amor, pero una historia de amor compleja, madura y sutil sobre
la búsqueda de la belleza y sobre la fe, la pasión y el
sentimiento de culpa. Su esencia es la singular historia de amor
entre Charles, el extraño, y dos jóvenes llenos de vida – guapos
y maravillosos, pero también torturados, Julia y Sebastian – de
los que se enamora. Es lo original de la historia. Lo difícil es
hacer que el resto de la narrativa gire en torno a esa historia
de amor”, añade Jeremy.
Jeremy considera que la
historia de amor todavía hoy sigue de actualidad. “El triángulo
amoroso entre Charles, Sebastian y Julia parecía contra una
historia sobre castas, lo cual me pareció muy fresco y actual.
Pensé que se podía contar la historia de un extraño que entra en
una familia de un ambiente totalmente distinto al suyo de una
forma que fuera fiel al libro pero que también le hablara a un
público moderno sobre fundamentalismo y sobre lo difícil que es
crecer más allá de tus raíces”.
Aunque la novela nunca
había sido llevada al cine, en los años 80 se hizo una serie de
televisión muy popular. Producida por Granada Television para
ITV en 1981, la serie de 11 episodios gozó de gran popularidad
en el Reino Unido y gran parte de Europa, creando un referente
dentro de las series dramáticas de calidad. Han pasado 25 años
desde que su estreno, pero su recuerdo permanece. El guionista
Jeremy Brook comenta: “Al pensar en escribir el guión, pensé en
el libro. Es cierto que volví a ver la serie, pero luego me la
quité de la cabeza. Aunque el libro está ambientado en el mundo
enrarecido de la aristocracia en el periodo de entreguerras,
habla de muchos temas que se consideran de ‘actualidad’:
fundamentalismo religioso, clases, tolerancia sexual, la
búsqueda del individualismo. Por esta razón, no sentí que
tuviera que preocuparme por la serie, y ese sentimiento creció a
medida que escribía”.
Los paralelismos modernos
y la universalidad de la historia fascinaron al productor Kevin
Loader cuando Ecosse Films le presentó el proyecto en 2006.
“Jeremy reescribió el guión y lo transformó. Es una novela
clásica de una madurez impresionante y un libro de su tiempo,
pero creo que, consciente o inconscientemente, hemos intentado
hacer algo que resultase actual. Esta adaptación se centra en
las dos historias de amor – la de Sebastian por Charles y la de
Charles por Julia. La forma en la que las dos interactúan, se
entrelazan y forman un círculo es atemporal. Creo que la
historia también hace un retrato muy interesante sobre la
influencia paterna sobre los hijos, la educación religiosa y la
aristocracia católica inglesa en el periodo de entreguerras,
pero sobre todo, es la relación de un hombre con dos miembros de
una misma familia, de los que se enamora”.
Durante la fase de
producción de RETORNO A BRIDESHEAD, Ecosse Films produjo “La
joven Jane Austen”, protagonizada por Anne Hathaway y James
McAvoy y dirigida por Julian Jarrold y decidieron que Julian
también fuera el director de RETORNO A BRIDESHEAD. “Robert
Bernstein me llamó durante la fase de montaje de “La joven Jane
Austen” y mi primera reacción fue: “¿Eso no se hecho ya antes?’
Tardé un poco en hacerme a la idea”.
Julian recuerda la serie
de televisión y comenta: “No quise ver la serie, ya que pensé
que acabaría copiándola o haciendo algo totalmente opuesto y
prefería partir del guión y leer el libro e identificar las
cosas que me parecían cruciales.” Al igual que Jeremy Brock,
Julian volvió al material original y los entresijos de la novela
le cautivaron. “Creo que el objetivo de Waugh era escribir una
novela muy católica sobre cómo un grupo de personajes se acerca
a Dios, pero no se limita únicamente a eso. Los mejores pasajes
del libro son los que reflejan la vida interior de los
personajes, que reaccionan de maneras muy contradictorias.
Muchas veces se les muestra de manera poco halagadora,
especialmente a Sebastian y Lady Marchmain”.
La novela de Retorno a
Brideshead tiene una estructura en tres partes, cada una de las
cuales trata una parte diferente de la vida de Charles Ryder.
Para que el guión fuera fluido y más espectacular se tomaron
algunas licencias. Julian explica: “En el libro, Waugh se centra
en Sebastian y luego en Julia – casi no se solapan. Para la
película, es mucho más interesante que las dos historias
coincidan.” El guionista Jeremy Brook también introdujo algunos
cambios con respecto a la novela. Kevin Loader explica: “Nos
tomamos algunas libertades con la trama en beneficio de la
historia, y Jeremy puso a Julia en la secuencia de Venecia, así
que cuando Charles y Sebastian van a visitar a Lord Marchmain y
a su amante Cara a Venecia, Julia va con ellos, lo que no sucede
en el libro. Para nosotros se convirtió en el eje de la
historia.” Julian añade: “Al salir de Brideshead, Julia puede
sentirse un poco más libre, soltarse la melena. En el carnaval,
ve a la gente tonteando y eso hace que se abra, sexual y
emocionalmente, al igual que Charles. Los dos empiezan un
romance que trastoca la relación de Charles con Sebastian”.
Sobre la elección de
Matthew Goode para encarnar a Charles Ryder, Julian Jarrold
comenta: “El papel de Charles es muy difícil por que es el
observador dentro de la película, y gran parte del tiempo está
reaccionando a lo que hacen los demás. Como está rodeado de
gente extraordinaria como Sebastian, Lady Marchmain y Julia,
necesitábamos a alguien que pudiera guiar al público en ese
viaje, y Matthew Goode era la persona indicada. En la segunda
mitad de la película se empieza a ver con compasión el lado
ambicioso de Charles. Creo que cualquiera que conociera ese
mundo no querría irse de allí, y eso mismo le ocurre a Charles”.
“Creo que para el papel de
Charles, necesitábamos a un actor muy versátil y Matthew lo es,”
afirma el productor Kevin Loader. “Es apasionado cuando es
necesario, pícaro cuando tiene que ser pícaro y ligeramente
misterioso cuando tiene que ser más opaco, y es difícil poder
hacer eso. En la película usamos muy poca voz en off, así que
Matthew tenía que ser capaz de trasmitir en esos momentos como
observador, en vez de hacer que el peso recayese sobre la voz en
off. Era un trabajo muy difícil y no puedo imaginarme a nadie
mejor para el papel”.
Ya que la acción gira en
torno a Charles Ryder, Matthew Goode aparece en prácticamente
todas las escenas de la película, un reto para cualquier actor,
aunque para Matthew lo más difícil fue superar la sensación de
que no le gustaba demasiado Charles Ryder. “La primera vez que
leí el guión, me pareció bastante difícil querer a Charles” dice
Matthew. “Creo que a veces es egoísta y débil, pero entonces
pienso en la educación que tuvo. Cuando piensas en que su padre
no le dio amor y que no tuvo ninguna influencia materna, le
entiendes mejor. Está hecho un lío. No conoce lo que es el amor
y sabes que está condenado a pasar el resto de su vida solo, así
que al final le acabas compadeciendo”.
Julian Jarrold conocía el
trabajo de Ben Whishaw y estuvo encantado de que aceptara el
papel de Sebastian. “Cuando le vi en “El Perfume” supe que era
un actor excepcional. El papel de Sebastian es muy complicado
porque resulta muy fácil exagerar los elementos femeninos de su
personaje, y hacerle demasiado amanerado, pero Ben es un actor
excepcional y tiene una cualidad muy discreta y cautivadora que
enseguida salió a relucir.” Cuando Julian le hizo una prueba
junto a Ben supo de inmediato que eran la combinación perfecta.
“Se podía notar la química que tenían, así que no fue una
decisión muy difícil”.
Al productor Kevin Loader
le emocionaron las interpretaciones de los tres actores jóvenes,
pero le impresionó especialmente el retrato que Ben Whishaw hace
de Sebastian. “Ben es muy intenso y su interpretación es
totalmente diferente del Sebastián que creo que la gente estará
esperando. Lo que me impresiona especialmente es que tiene
toques de tragedia y humildad al tiempo que resulta muy
seductor. Refleja la intensidad que aporta Ben a todo lo que
hace”.
Ben estuvo encantado de
conseguir el papel. “Fue muy emocionante participar en la
película. Creo que es una historia preciosa y que se beneficiará
al condensarla en una película de dos horas. También ha sido
maravilloso tener la oportunidad de trabajar con toda esta gente
maravillosa, especialmente con Emma Thompson y Michael Gambon”.
El último papel que se
repartió fue el de Julia Flyte, la hermosa y enigmática hermana
mayor de Sebastian. Una vez más, los productores se maravillaron
del talento de los actores ingleses y escogieron a la
prometedora actriz Hayley Atwell. “Es asombrosa” afirma el
productor Kevin Loader. “Tiene que interpretar los dos extremos
del personaje: la joven Julia, un poco caprichosa y
desconcertante, pero también fascinante, y la Julia ligeramente
mayor, cansada de luchar contra sus raíces religiosas y su
sentimiento de culpa”.
Julian sintió que en
Hayley había encontrado a una Julia Flyte única. “La había visto
en la serie de televisión ‘The Line of Beauty’ y pensé que tenía
mucho talento, pero no me parecía una elección obvia para Julia.
El libro la describe como una chica frágil de clase alta y creo
que Hayley la presenta como un personaje mucho más fuerte, pero
aún así es capaz de revelar su conflicto interno. Al principio
parece que Julia es más libre de lo que realmente es, pero más
adelante nos muestra su alma en conflicto”.
Ben Whishaw era uno de los
mayores admiradores de Hayley. “Me enamoré completamente de
Hayley. Tiene un estilo y una elegancia increíbles y una
sensibilidad y un corazón enormes, lo cual me parece algo
maravilloso. También es muy sexy, como persona y en el papel de
Julia. Creo que la parte de la historia con Hayley y Matthew
será muy emotiva”.
Hayley Atwell conocía la
novela Retorno a Brideshead y le encantó el guión de Jeremy
Brock. “Funciona a muchos niveles. Es una historia que te hace
pensar, pero que también puede ser muy sexy en algunos momentos.
Los temas son universales, son temas (guerra, pérdida y
religión) que se encuentran en muchas historias y eso hace que
sea atemporal”.
Cuando Hayley le habló a
su familia del papel que le acababan de dar, le sorprendió
descubrir el legado de la serie de televisión. “Cuando se lo
comenté, todos conocían la serie y hablaban de su increíble
éxito y de lo maravillosa que era. Me pareció que esto se
convertía en un reto fantástico para nosotros: hacer una
adaptación actual, 20 años después de la serie. Es lo mismo que
hacer una obra de Shakespeare que ya se ha hecho una y otra vez
pero que en cada montaje tiene un enfoque diferente, para
encontrar una nueva voz para una nueva generación”.
Con los tres papeles
protagonistas adjudicados, Julian Jarrold y los productores
completaron el reparto con conocidas estrellas, entre las que se
encuentran Emma Thompson como Lady Marchmain, Michael Gambon
como Lord Marchmain y Greta Scacchi en el papel de Cara, la
amante italiana de Lord Marchmain.
El productor Kevin Loader
estuvo encantado de que Michael Gambon aceptara el papel que
había interpretado Lawrence Olivier en la adaptación televisiva.
“Michael Gambon aporta un toque de malicia y un carisma
especial. Es la combinación del carácter desenfadado de Lord
Marchmain y su autoridad como padre de la familia lo que resulta
tan interesante y Michael logra ese equilibrio”.
Matthew Goode es otro
admirador del trabajo de Gambon. “Precisamente Michael fue uno
de los motivos por los que decidí ser actor. Cuando tenía 17
años le vi interpretar a Tío Vania. Me impresionó y pensé que me
encantaría poder hacer algo así.” A Matthew no le decepcionó
conocer a su héroe en el rodaje: “Es muy simpático. Cuenta los
chistes más verdes y se ríe altísimo. ¡Es un tipo
divertidísimo!”
Un personaje esencial en
Brideshead es Lady Marchmain. Católica romana acérrima, es el
centro religioso de la novela y la película y la que une a todos
los personajes y, en el caso de sus hijos, la que les informa de
quiénes son y dirige sus decisiones, inconscientemente cuando
están creciendo y conscientemente cuando son adultos. Sobre el
personaje de Lady Marchmain, el guionista Jeremy Brock comenta:
“Lleva el peso de los temas religiosos. Es la principal
defensora del catolicismo en la película y por eso destaca. Esto
significa, inevitablemente, que es una de las principales
adversarias de Charles.” Jeremy Brock utiliza a Lady Marchmain
para explorar sutilmente las complejidades de la religión, la
influencia que tiene la fe católica en los hijos de la familia y
las dificultades a las que se enfrenta Charles como ateo que
intenta comprender el poder de esa fe. “Como la religión es uno
de los temas centrales que giran en torno a la historia de amor,
la película explora la influencia de la religión en la vida de
la gente, cómo les informa de quienes son y cómo ellos intentan
escapar de ella o reescribirla para poder ser ellos mismos”,
dice Jeremy.
La elección de Emma
Thompson como férrea matriarca puede parecer extraña, pero los
productores están encantados con su interpretación de Lady
Marchmain. “Emma es uno de los puntos fuertes de la película”
comenta Kevin Loader “Creo que a la gente le sorprenderá el
reparto, ya que no están acostumbrados a verla interpretar a
severas matriarcas. El público la asocia con personajes amables,
pero eso es precisamente lo interesante de la Lady Marchmain de
Emma: los sutiles atisbos de calidez y encanto que aporta a su
personaje para mostrarla como una mujer con considerables dotes
de persuasión. Emma aportó mucha naturalidad al personaje”.
Para Julian Jarrold fue
una grata sorpresa que Emma Thompson estuviera interesada en el
papel. “Es joven, moderna, liberal y divertida y yo me
preguntaba cómo podría meterse en la piel del personaje, pero
ella es muy inteligente y enseguida entendió el guión y se
entregó por completo. Creo que su transformación en Lady
Marchmain es increíble”.
Emma Thompson conocía el
libro, pero no había visto la adaptación televisiva. “En esa
época estaba en Australia con la Cambridge Footlights Revue y me
la perdí. Decidí no verla para que no me condicionase.” El guión
le atrajo enseguida. “Partí del maravilloso guión escrito por
Andrew Davies y Jeremy Brock. Lady Marchmain me pareció muy
interesante, diferente y bastante peculiar, oscura y
controladora, pero también controlada. También tuve la impresión
de que era un mundo que conocía, al haber sido educada en Gran
Bretaña. Ese tipo de educación es parte de nuestra herencia
cultural, aunque no conozcas ese mundo personalmente”.
A medida que Emma se
documentaba para el papel de Lady Marchmain se iba apasionando
con las complejidades de su personaje y con cómo la educación
que recibió, así como las convenciones y la forma de pensar de
ese periodo, dieron forma a una persona poderosa pero no exenta
de defectos. “Es un personaje increíblemente complejo. Creo que
la educó gente que le inculcó el amor a Dios en vez de darle
afecto, lo que le dejó secuelas emocionales que después
repercutieron en cómo crió ella a sus hijos. También perdió a
todos sus hermanos en la I Guerra Mundial – hombres que fueron
muy importantes en su vida - y la primera vez que conocemos a
Lady Marchmain es antes de que las mujeres pudieran votar en
este país, así que invierte toda su energía en sus hijos y en su
forma de vivir, que incluye su casa, su ropa y sus modales”.
Para documentarse, Emma
Thompson incluso observó el Vaticano, donde se encontró con una
actitud más distendida hacia los estilos de vida paganos que en
la época en la que Waugh escribió la novela: “Pensé mucho en el
tipo de relación que tendría Lady Marchmain con su dios, en lo
formal que debía de ser y en cómo se refugiaría en él, pero
desde los años 20 la Iglesia ha cambiado mucho. ¡Ahora incluso
puedes mandar un e-mail al Vaticano!”
A Julian Jarrold le
impresionó lo mucho que Emma se preparó para el papel, así como
sus consejos a los actores más jóvenes. “En el rodaje era una
presencia muy poderosa. Sólo tenía cinco escenas, pero todas con
mucha fuerza. Ella quería que hasta el más mínimo detalle
estuviera correcto, desde el color de pelo, al vestido y los
aspectos religiosos. Creo que es muy diferente de cualquier cosa
que haya hecho hasta ahora”.
Emma trabajó codo con codo
con el director así como con la diseñadora de vestuario Eimer Ni
Mhaoldomhnaigh y la Diseñadora de Maquillaje y Peluquería Rosann
Samuels para crear una Lady Marchmain que irradiase poder,
misterio y seducción, pero que no fuera demasiado grandilocuente
u orgullosa. Emma comenta: “Si solo fuera elegante, cruel y
fría, el público la rechazaría, pero también tiene un cierto
dinamismo muy seductor, lo que hace que no sea tan fácil.
Trabajamos mucho para conseguirlo.” El vestuario de Lady
Marchmain acentúa esto, con ropa magnífica y a la moda de la
época, pero que también es elegante y ponible. Su vestimenta
enfatiza su riqueza y su estatus, pero también está diseñada
para intimidar. “Hay papeles en los que los accesorios y el
contexto en el que trabajas marcan muchísimo la diferencia. Para
mí, ponerme el traje y, sobre todo la peluca y las uñas, de Lady
Marchmain era un antes y un después. Las uñas dicen mucho,
‘¡Esta mujer nunca ha movido un dedo!’”, dice Emma Thompson.
Brideshead es la casa
solariega de la familia Marchmain. Es una parte integral de la
película, un personaje poderoso y una presencia en sí misma, que
afecta a Charles Ryder casi tanto como sus carismáticos
moradores. Ya que gran parte de la historia gira en torno a
Brideshead, era de vital importancia encontrar un entorno
espectacular y adecuado para esta casa de época, aristocrática y
exquisita.
“Brideshead es un
personaje más del libro,” dice el productor Kevin Loader. “Tenía
que provocar una sensación de opresión y al mismo tiempo ser el
lugar que a Charles Ryder le parece fantástico, hermoso, soleado
y lleno de luz.” Julian Jarrold añade: “Al principio debía ser
hermosa y fascinante y hacia el final, debía volverse siniestra,
oscura y oprimente. Buscamos por todas partes, pero lo que se
describe en el libro ya no existe”.
El equipo de producción
buscó casas por toda Inglaterra hasta que encontraron una que
tenía el estilo arquitectónico de la época, un ambiente católico
con una exquisita capilla, elementos barrocos, una iconografía
religiosa y que dejaría al público con la boca abierta: el
castillo de Howard, en Yorkshire.
“Éramos muy conscientes de
que el público la asociaba con Retorno a Brideshead, ya que fue
donde se rodó la adaptación televisiva,” dice Kevin Loader. “De
hecho, hay gente que piensa que es realmente Brideshead. Es un
lugar increíble con una gran presencia en la pantalla”.
Entre las muchas
maravillas del castillo de Howard está el espectacular vestíbulo
(the Great Hall), de 25 metros de altura, con techos abovedados
y magníficos jardines con una fuente central. “La fuente fue uno
de los motivos por los que elegimos este lugar” dice Kevin. “Una
parte importante del guión gira en torno a una fuente bastante
dominante, y la de el castillo de Howard se parece a la del
libro. Tiene un motivo de Atlas maravilloso que encaja
perfectamente con la casa. ¡Qué fuente tan increíble!”
La fuente estuvo expuesta
en la Exposición Universal de 1851 antes de que el paisajista
William Nesfield la trajera al castillo de Howard, donde los
cuatro tritones estaban listos para escupir agua a la figura
central de Atlas. Julian Jarrold comenta, sobre la versatilidad
del castillo: “La fuente era un elemento visual clave, pero el
vestíbulo también es grande y espectacular, lo que encaja con
Lord Marchmain. Tiene una magnífica capilla, una hermosa casa de
verano (el Templo de los Cuatro Vientos) en la que Charles,
Sebastian y Julia beben en una cálida noche de verano e
interminables pasillos. Era justo lo que buscábamos”.
El castillo de Howard es
propiedad de la familia Howard y además de ser una localización
magnífica es uno de los atractivos turísticos más importantes de
Reino Unido. “Nos preocupaba que las visitas guiadas pudieran
interferir con un rodaje de seis semanas a principios del verano
de 2007. Rodamos en un ala de la casa, mientras que los turistas
recorrían la otra ala. Pensé que iba a resultar problemático,
pero funcionó muy bien”, dice Julian Jarrold.
“Éramos un grupo bastante
invasivo (equipo técnico, actores, vestuario, attrezzo) y
queríamos vivir en el castillo de Howard durante seis semanas,
nuestros diseñadores incluso más” dice Kevin Loader. “Estar en
una casa en la que vive su propietario y que este tenga
autoridad absoluta para decidir qué hacer resultó de gran ayuda
y Simon Howard nos apoyó en todo. No tuvimos ninguna restricción
para rodar y el Castillo de Howard está lleno hasta los topes de
tesoros”.
El castillo de Howard ha
pertenecido a la familia Howard desde sus orígenes. La casa fue
construida a lo largo de un periodo de cien años, con secciones
que se fueron añadiendo en años sucesivos. Simon Howard, que
vive con su familia en el Ala Este explica parte de su historia:
“El tercer Conde de Carlisle, junto a Sir John Vanbrugh y
Nicholas Hawksmoor, diseñó la casa. Comenzaron en 1699 y dos
tercios se completaron en 1714. El tercer conde decidió entonces
empezar a construir otros edificios en el resto del terreno.
Estaba más interesado por las estatuas y los jardines, así que
el ala oeste no se completó hasta 1750, bastante después de su
muerte. Lo que vemos hoy es una amalgama de arquitectura barroca
y paladina, que resulta ligeramente incongruente pero que
funciona”.
Simon Howard recuerda el
rodaje de la serie de Brideshead en el Castillo de Howard y la
prosperidad que trajo a la propiedad, que aumentó el interés del
público, pero tenía dudas sobre autorizar otro rodaje en su casa
solariega. Al final pensó: “¿¡Realmente creo que debería haber
otra casa llamada Brideshead en este país!?” Simon añade: “Desde
el primer día participé en la producción, tomando decisiones
sobre si se podían mover o retirar muebles o cuadros y sobre qué
se podía hacer y qué no. Como administrador del castillo tengo
esas responsabilidades, pero el rodaje resultó mucho menos
complicado de lo que me temía y eso es mérito del equipo técnico
y de nuestro personal. Disfruté mucho. Fue muy divertido”.
Durante el rodaje, los
Howards extendieron su hospitalidad a los actores para combatir
el aburrimiento en los descansos de rodaje. Simon comenta: “A
muchos de los actores y a gran parte de los técnicos les
encantaba Wimbledon, como a mi mujer, así que les invitamos a
ver los partidos entre toma y toma. De vez en cuando entrábamos
en nuestro salón y nos los encontrábamos ahí sentados viendo la
televisión.” Para la película se usaron seis localizaciones de
la casa, incluyendo una sección llamada the High South. The High
South es el piso superior del ala sur y ha permanecido cerrado
desde que un devastador incendio destruyó parte de la casa,
incluyendo la cúpula, en noviembre de 1940. Simon Howard
explica: “Para nosotros es muy emocionante, ya que para la
película se utilizaron zonas que habían sido destruidas por el
incendio y se reconstruyó una de las habitaciones, lo que
significa que tenemos más salas que mostrar al público”.
La habitación reconstruida
tiene vistas a la fuente y es adyacente al balcón que da al
vestíbulo. Se utilizó como comedor principal y luego como la
habitación que Lord Marchmain usa como dormitorio cuando vuelve
a Brideshead a morir. El director Julian Jarrold comenta: “El
High South fue todo un trabajo de diseño. Trajimos mucha
iconografía clásica, murales religiosos que rodean a los
personajes mientras cenan. Queríamos crear un entorno único para
el mundo de Lady Marchmain y la gran cena familiar con Charles
y, más tarde, para la habitación donde muere Lord Marchmain”,
dice Kevin Loader.
Rodar en este enorme
edificio también supuso enfrentarse a dificultades técnicas,
como iluminar el castillo de Howard. “Iluminar el Great Hall fue
como iluminar una catedral. Es un espacio muy grande y fue muy
complicado.”, dice Kevin Loader.
El director de fotografía
Jess Hall y Julian Jarrold estudiaron los distintos aspectos que
querían para las distintas partes de la película y esto suponía
utilizar dos paletas de colores para Brideshead que reflejasen
las primeras visitas de Charles a Sebastian y Julia en 1925 y
cuando visita a Julia en 1935. “Queríamos que el look
evolucionara con la historia. Cuando Charles visita Brideshead
por primera vez hay un ambiente optimista y se enamora del
lugar. Queríamos crear una calidez romántica y que le diera de
lleno el sol cuando la ve por primera vez. Esto contrasta con el
ultimo periodo de Brideshead, que es bastante frío, de colores
grises y con una iluminación bastante diferente, mucho más suave
y fría”, explica Jess.
El reparto no pasó por
alto que estaban rodando en una de las casas de campo más
espectaculares de Inglaterra. Caminar por las losas de piedra de
los pasillos del castillo de Howard, llenas de siglos de
historia, les ayudaron a entender el contexto y la historia de
sus personajes. “Estar en el Castillo de Howard me ayudó mucho
como actor. Nada más pisarlo te imaginas que vives allí y eso
resulta de gran ayuda. Te nutre como actor”, comenta Ben
Whishaw. Hayley Atwell añade: “Al pasarte todo el día allí,
interiorizas el espacio y su arquitectura y te adaptas a ellos.
Empiezas a caminar y sentarte de una forma diferente y te
imaginas que esta es la casa en la que ha crecido tu personaje.
Recorría las habitaciones pensando: Esta es mi habitación, aquí
es donde jugaría de niña con Sebastian y aquí es donde haría el
amor con Charles. Todas estas cosas hacen que sea más fácil
darle vida a tu personaje”.
Imágenes
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2008 UK Film Council, BBC Films, HanWay Films, 2
Entertain, Screen Yorkshire y Ecosse Films. Fotos por Nicola
Dove. Distribuida en
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